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lunes, 13 de marzo de 2023

NUEVO DISPENSARIO INFANTIL ORDENA EL GENERAL GÓMEZ 1931

Dr. Gustavo Henrique Machado Hernández, destacado médico pediatra, doctor en ciencias médicas infantiles y médico cirujano. Jefe de Servicios del Hospital Vargas en Caracas y en el Hospital de Niños de la Cruz Roja Venezolana en 1930.

El señor Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, ha resuelto que se establezca un nuevo Dispensario dependiente del servicio de Puericultura de la Oficina de Sanidad Nacional, en las Parroquias San José, La Pastora, Catedral y La Candelaria, con el personal que fuere necesario para su perfecto y eficaz funcionamiento.

El establecimiento del nombrado Dispensario, viene a favorecer a los niños de los barrios pobres de dichas parroquias a quienes se les hace difícil asistir a la Oficina Central situada en Palo Grande.

Las consultas gratis para los niños están a cargo del ilustrado profesional doctor Gustavo Henrique Machado.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 12 de septiembre de 1931).


jueves, 23 de diciembre de 2021

REGALOS DEL GENERAL GÓMEZ A LOS NIÑOS EN NAVIDAD 1924

 

Aspecto de la Gradería del Capitolio Federal de Caracas, ocupado por más de 10.000 niños que fueron a recibir regalos del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el 24 de diciembre de 1924. (Foto: Manrique).

Animado y encantador aspecto presentaban en la mañana del 24 de diciembre de 1924, los jardines interiores y los alrededores del Capitolio Federal. Una gárrula y alegre chiquillería, en desbordante ola llenaba el augusto recinto sólo destinado a los muy serios menesteres de las leyes y de la política.

Aquel insólito movimiento infantil se debía a la noble y cristiana oferta hecha por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, que corrió en los diarios de la capital, y por la que ofrecía el Magistrado regalos y una cobija para cada niño que la hubiera menester y la fuera a buscar como un recuerdo de Nochebuena.

La distribución se hizo con perfecta regularidad gracias a la actividad de los empleados y del Coronel Pedro García, Jefe del Cuerpo de Seguridad, quienes tomaron todas las precauciones del caso con la enorme cantidad de seres allí congregados.

Detalles de los jardines del Capitolio ocupados por los niños, el 24 de diciembre de 1924. (Foto: Manrique).

Alegres y parleros salían los chiquillos ostentando cada cual los regalos y la manta con que habrían de envolver sus cuerpecillos friolentos en las noches invernales.

Una madre decíale al tierno fruto de sus entrañas, un bebé morenito:

"Mira mijo, esta cobija te la manda el Niño Dios, que nació esta noche".

Pero otro ya más espigadito que está en la escuela, replicó:

"¡Qué va! Esta cobija me la da el General Gómez".

¿Y cómo lo sabes tú?

"¡Guá! Acaso yo no sé leer, yo lo leí en la prensa".

Multitud de curiosos ante el desfile por el Boulevard Este del Capitolio Federal de Caracas, Venezuela, el 24 de diciembre de 1924. (Foto: Manrique).

La generosa dádiva del Supremo Magistrado para la infancia menesterosa, tendrá también un generoso eco en sus tiernas mentalidades por el aguinaldo.

Nuestros grabados representan vivientes aspectos de la fiesta infantil que estuvo animada por una banda de música. 

(Publicado en la Revista "Billiken". Diciembre. Año 1924).

 

jueves, 10 de agosto de 2017

EL REFUGIO INFANTIL DE VARONES. GRAN OBRA SOCIAL DEL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ



EL REFUGIO INFANTIL

Entre las obras perdurables y de universal renombre que marcará en la Historia la Causa de la Rehabilitación, hay una enorme trascendencia moralizadora: la recogida de esos niños, seres anónimos a quienes el destino puso en la calle, y que eran viviente rémora de la sociedad que sólo veía en esas almas inexpertas y abandonadas un futuro peligro para la paz y la tranquilidad de los ciudadanos.

El Refugio Infantil para varones, Instituto que tiene su sede en la floreciente capital aragüeña, en amplio y confortable edificio construido como para el benéfico objeto a que está destinado, será, gracias a la previsora mirada del General Juan Vicente Gómez, que sabe escudriñar en el porvenir, un rico vivero de enseñanzas prácticas y lugar disciplinario de actividades humanas, hurtadas sabiamente al espíritu de vagancia que algunos, aunque injustamente, han creído observar en el alma y en la étnica del venezolano, y que sólo obedecía a la falta de institutos como éste.

Entre esos niños que la piedad oficial ha recogido habrá, indudablemente, más de una clara inteligencia, ya que también es de esencia en el ente venezolano el ser inteligente, y que deberá su liberación a las garras del vicio al actual Presidente de la República, honesta profesión, saber leer y escribir, y en fin, vida útil a los intereses de la comunidad.


El amplio y confortable edificio, en medio de la pompa tropical que adorna a la ciudad de Maracay, consta de muchos departamentos: patios desplayados para los necesarios ejercicios al aire libre de los alumnos y que constituirán la educación física, confortables comedores, depósitos de ropa y demás útiles, salones de estudio, aulas para las clases y dormitorios ventilados.

Para la inauguración de tan benéfico Instituto fue hábilmente escogido para llevar la palabra de orden el elocuente orador presbítero doctor Carlos Borges, quien, como suyas, dejó caer finísimas perlas de nítido oriente, al loar esta obra portentosa de la Rehabilitación, que no es sólo de justicia patriótica sino de caridad cristiana.

El orador anunció como digno coronamiento de esta obra de caridad y de patriotismo, la creación de un instituto similar y también de imprescindible necesidad como será el “Refugio Infantil para hembras”, que sólo espera el personal docente que aún no ha llegado y que al estar en vigencia constituirá otro timbre de honor para la actual Administración.

(Publicado en la Revista “Billiken”, el 20 de diciembre de 1924).