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domingo, 12 de febrero de 2023

CONDECORACIÓN "CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES" AL GENERAL GÓMEZ 1927

Audiencia pública y solemne que concediera el ilustre Jefe del País, Benemérito General Juan Vicente Gómez en el Palacio de Miraflores de Caracas, Venezuela, al Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña y sus compañeros de la Embajada Especial de Cuba. 19 de noviembre de 1927. (Foto: Manrique y Ca.).

EMBAJADA ESPECIAL DE CUBA

En la Estación de Caño Amarillo, momento de llegar a Caracas los miembros de la Embajada Especial Cubana. Acuden a darle la bienvenida, el General Rafael María Velasco Bustamante, Gobernador del Distrito Federal, el Ministro de Relaciones Exteriores, doctor Pedro Itriago Chacín, el Prefecto del Departamento Libertador, el Secretario General del Gobernador y otras distinguidas personalidades oficiales, diplomáticas y civiles. (Foto: Manrique y Ca.).

En las primeras horas de la mañana del jueves, 17 de noviembre de 1927, arribó al puerto de La Guaira, la Embajada Especial que el Gobierno de Cuba, en misión de cordialidad y simpatía, envía ante el de Venezuela.

Viene a la cabeza de la Embajada el Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña, notable periodista y publicista cubano, admirador ferviente y convencido del Libertador Simón Bolívar. Bajó a nuestro puerto a recibir a los distinguidos huéspedes una Comisión de la Cancillería.

En la misma mañana, en tren especial, puesto a la disposición por el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, subieron a la Capital, y fueron recibidos en la Estación del Ferrocarril por el señor Ministro de Relaciones Exteriores, doctor Pedro Itriago Chacín; el Gobernador de Caracas, General Rafael María Velasco Bustamante; el doctor Carlos Siso, Secretario de Gobierno del Distrito Federal; el Prefecto del Departamento Libertador, y altos funcionarios de la Cancillería.

El Gobierno de Cuba, como una simpática muestra de deferencia al nuestro, incorporó oficialmente a la Misión que nos visita al Excelentísimo señor Rafael Gutiérrez Alcaide, culto Ministro Diplomático de aquella vigorosa y heroica antilla.

A las once de la mañana del día viernes, 18 de noviembre de 1927, fueron recibidos los miembros de la Embajada en la Casa Amarilla por el Jefe de nuestra Cancillería.

El Cuerpo Diplomático acreditado en Caracas cumplimentando a los Embajadores cubanos. En el centro se destaca el Nuncio Apostólico Fernando Cento. (Foto: Manrique y Ca.)  

El personal de la Embajada en las puertas de la Casa de España. Destaca el Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña, el señor don Emeterio Zorrilla, el señor Pedro Armenteros y Domínguez, siendo cordialmente atendidos por el capitán venezolano Juan Jones Parra. (Foto: Manrique y Ca.). 

El sábado 19 de noviembre de 1927, a las 5 de la tarde, en el Palacio de Miraflores, el señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, recibió en audiencia pública y solemne al Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña en su elevado carácter de Embajador Especial de Cuba. El señor de Lugo Viña fue a Miraflores acompañado del señor don Emeterio Zorrilla y del señor Pedro Armenteros y Domínguez, miembros de la distinguida Embajada. Acompañaban al Presidente Gómez, en el salón de honor, el señor General José Vicente Gómez, Vicepresidente de la República e Inspector General del Ejército; el Canciller, doctor Pedro Itriago Chacín, los otros Ministros del Ejecutivo, el Gobernador de Caracas, el Procurador General de la Nación, el Secretario de Gobierno del Distrito Federal, el Jefe de la Guarnición de Caracas y otros altos funcionarios.

Entre el Primer Magistrado venezolano y el Embajador de Cuba, se pronunciaron elocuentes y cordiales discursos. Al señor de Lugo Viña le fueron tributados los honores protocolares dignos de su alta jerarquía.

Momento de la llegada de la carroza de embajadores al Palacio de Miraflores de Caracas, Venezuela, para su audiencia con el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República. 19 de noviembre de 1927. (Foto: Manrique y Ca.).

Después de ser recibido en su carácter de Embajador Especial, el Excelentísimo señor Dr. Ruy de Lugo Viña, entregó al señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el Diploma de Gran Cruz de la nueva Orden "Carlos Manuel de Céspedes", nombre del gran líder independentista cubano y Presidente de la República de Cuba (1869-1873) que le fue otorgada por el Presidente de esa Nación, General Gerardo Machado.

Documento por el cual el Excelentísimo señor General Gerardo Machado concede la Gran Cruz "Carlos Manuel de Céspedes", Orden Nacional Cubana del Mérito, al General Juan Vicente Gómez. 

EL PRESIDENTE

DE LA

 REPÚBLICA DE CUBA

En uso de las facultades que le atribuye el artículo 111 del Decreto Presidencial número 168 de 18 de abril de 1926,

Confiere

La condecoración de la Orden Nacional de Mérito

CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES

en el grado de Gran Cruz con Distintivo Especial

al Excelentísimo Señor General Juan Vicente Gómez,

Presidente de los Estados Unidos de Venezuela

Dado, firmado, sellado con el sello del Ejecutivo de la República y refrendado por el Secretario de Estado, Canciller de la Orden, en el Palacio Presidencial en La Habana, a veinte de octubre de 1927.

Gerardo Machado

Presidente.

(Publicado en la Revista "Élite", el 26 de noviembre de 1927).

El domingo 20 de noviembre de 1927, a la una de la tarde, el Gobernador de Caracas, General Rafael María Velasco Bustamante, ofreció a la Embajada Cubana un espléndido almuerzo en San Martín, jardines de la Quinta Schnell. El Embajador de Lugo Viña no pudo asistir por motivo de un fuerte ataque asmático. Lo representó el Excelentísimo señor don Rafael Gutiérrez Alcaide, Ministro Plenipotenciario de Cuba en Venezuela, quien respondió elocuentemente al brindis del ciudadano Gobernador.

LA EMBAJADA CUBANA EN CARACAS

El Excelentísimo señor Rafael Gutiérrez Alcaide, Ministro Plenipotenciario de Cuba en Venezuela, su señora doña Teresa de Gutiérrez Alcaide y su hijo, Rafael. (Fotos: Manrique y Ca.).

EN HONOR DE LA EMBAJADA EXTRAORDINARIA CUBANA

Diferentes aspectos del almuerzo ofrecido por el General Rafael María Velasco Bustamante, Gobernador del Distrito Federal y su honorable señora esposa, al Excelentísimo señor Ruy de Lugo Viña y Embajada. El homenaje se efectuó en la bella quinta "Schenell". (Fotos: Manrique y Ca.).

Otros aspectos del almuerzo ofrecido por el señor Gobernador del Distrito Federal y su señora esposa a los honorables miembros de la Embajada Especial Cubana. (Fotos: Manrique y Ca.).

El Dr. Pedro Manuel Arcaya, Ministro de Relaciones Interiores de Venezuela, presente en el agradable almuerzo. (Foto: Manrique y Ca.).

El martes 22 de noviembre de 1927, el Embajador de Lugo Viña y el señor Zorrilla, ediles de La Habana, fueron recibidos en sesión pública por el Concejo Municipal de Caracas. Los diplomáticos cubanos presentaron un hermoso mensaje fraternal del Ayuntamiento habanero al de Caracas. Dijo el discurso de orden el Dr. Diego Bautista Urbaneja, a nombre del Concejo Municipal. El señor de Lugo Viña improvisó un vibrante y bonito discurso.

LA EMBAJADA ESPECIAL CUBANA ANTE EL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES Y EL CONCEJO MUNICIPAL

Arriba: La sesión solemne del Concejo Municipal de Caracas con motivo de la visita que el Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña y los demás miembros de la Misión Especial Cubana hicieron al Ilustre Cuerpo en nombre del Ayuntamiento de La Habana, del cual son ediles el Presidente de la Misión y don Emeterio Zorrilla. En el centro: El doctor Pedro Itriago Chacín, Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, recibe en la Casa Amarilla la visita de la Embajada Especial Cubana. Abajo: El Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña, pronuciando un emotivo discurso en el Concejo Municipal de Caracas, Venezuela, el 22 de noviembre de 1927. (Fotos: Manrique y Ca.).

EL TÉ DANZANTE EN EL CLUB VENEZUELA

A las 5 de la tarde del miércoles 23 de noviembre de 1927, el señor Dr. Pedro Itriago Chacín, digno Ministro de Relaciones Exteriores, ofreció al Embajador Ruy de Lugo Viña y a sus compañeros un suntuoso té danzante en los jardines del Club Venezuela. Se bailó animadamente hasta más de las diez de la noche.

Aspectos del té danzante que en nombre de Gobierno de la República de Venezuela, presidido por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, ofreciera en el Club Venezuela el señor doctor Pedro Itriago Chacín, Ministro de Relaciones Exteriores, a la Embajada Especial Cubana. (Fotos: Manrique y Ca.).

Diferentes gráficas del elegante té danzante en el Club Venezuela. (Fotos: Manrique y Ca.).

Vista de la magnífica celebración del té danzante en el Club Venezuela. (Foto: Manrique y Ca.).  

Disfrutando la animada velada en el Club Venezuela. (Foto: Manrique y Ca.).

VISITA A LOS EDIFICIOS PÚBLICOS

En el Salón Elíptico, frente al Arca que contiene el libro donde se firmó el Acta de la Independencia de Venezuela. Los señores Embajadores Especiales, presididos por el Excelentísimo señor Ruy de Lugo Viña, acompañados de la Cancillería y del Ministerio de Relaciones Exteriores.(Foto: Manrique y Ca.).

Momento en que el Excelentísimo señor Ruy de Lugo Viña, firma en el  álbum de autógrafos del Museo Bolivariano. (Foto: Manrique y Ca.).

El Excelentísimo señor de Lugo Viña y los miembros de la Embajada Especial Cubana, visitaron el 26 de noviembre de 1927, la tumba del Libertador en el Panteón Nacional, la Casa Natal del Padre de la Patria Simón Bolívar, el Museo Bolivariano, el Salón Elíptico del Capitolio de Caracas, pudiendo observar el Arca sagrada que guarda el Acta de la Independencia de Venezuela.

EL EMBAJADOR LUGO VIÑA EN EL COLEGIO "SAN IGNACIO"

A la derecha: El Excelentísimo señor doctor Ruy Lugo Viña, Embajador Especial de Cuba ante el Gobierno de Venezuela, durante su visita al Colegio San Ignacio de Caracas. Le acompaña el capitán Juan Jones Parra y el Excelentísimo Sr. don Emeterio Zorrilla. A la derecha: Alumnos del Colegio San Ignacio recibiendo con honores al ilustre visitante. (Fotos: Manrique y Ca.).

Antes de regresar a La Habana, el Excelentísimo señor doctor Ruy Lugo Viña, Embajador Especial de Cuba ante el Gobierno de Venezuela, fue invitado a visitar el Colegio "San Ignacio" que regentan los Padres Jesuítas en esta metrópoli. El distinguido diplomático cubano fue recibido en el "San Ignacio" con todos los honores dignos de su jerarquía oficial e intelectual. Los acompañaron el Excelentísimo Sr. don Emeterio Zorrilla, miembro de la Embajada, y el capitán Juan Jones Parra, Oficial del Estado Mayor, nombrado por la Inspectoría General del Ejército, Ayudante del Embajador Ruy de Lugo Viña durante su permanencia en Caracas. En honor del Dr. Lugo Viña, los alumnos de los Padres Jesuítas hicieron ejercicios gimnásticos y luego tuvo lugar un hermoso acto literario.

El Excelentísimo señor doctor Ruy Lugo Viña, Embajador Especial de Cuba ante el Gobierno de Venezuela, presenciando un acto acompañado por los Padres Jesuítas que dirigen el Colegio "San Ignacio" de Caracas.(Foto: Manrique y Ca.).

(Publicado en la Revista "Élite", el 3 de diciembre de 1927). 

EMBAJADOR ESPECIAL DE CUBA EN CARACAS Y MARACAY

En la Casa España, el 27 de noviembre de 1927, durante la recepción de despedida al Excelentísimo Sr. Dr. Ruy de Lugo Viña. En la gráfica aparece la señorita doña Antonia Esteller Camacho Clemente y Bolívar, sobrina del Libertador Simón Bolívar, invitada de honor por la Embajada Especial de Cuba, acompañada por el Nuncio Apostólico Monseñor Fernando Cento, los Ministros Dr. Pedro Itriago Chacín, Dr. Melchor Centeno Graü y el Gobernador del Distrito Federal, General Rafael María Velasco Bustamente. (Foto: Manrique y Ca.).

El Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña, Embajador Especial de Cuba, en la recepción de su despedida en la Casa España de Caracas, Venezuela. (Foto: Manrique y Ca.).

El sábado 26 de noviembre de 1927, el Embajador Especial de Cuba, Dr. Ruy Lugo Viña, acompañado por los señores Emeterio Zorrilla y Pedro Armenteros, visitó la Casa Natal del Libertador. Allí pronunció un bello discurso el Embajador de Cuba, al que respondió elocuentemente el Dr. Santiago Key Ayala. El domingo 27 de noviembre de 1927, por la tarde, en la Casa España, se efectuó la recepción de despedida del Excelentísimo Sr. Dr. Lugo Viña. Asistieron los Ministros del Ejecutivo, los Miembros del Cuerpo Diplomático, periodistas, literatos y numeroso núcleo de la sociedad caraqueña. El Dr. Lugo Viña y sus compañeros de la Embajada, prodigaron a sus invitados finas atenciones. La venerable señorita doña Antonia Esteller Camacho Clemente y Bolívar, sobrina del Libertador Simón Bolívar, fue invitada de honor de la Embajada Cubana. 

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, recibiendo al Dr. Ruy de Lugo Viña, los señores Emeterio Zorrilla y Pedro Armenteros y Domínguez, en compañía del doctor José Ignacio Cárdenas y el comandante Ignacio Andrade, Presidente del Estado Aragua. (Foto: Manrique y Ca.).

El lunes, 28 de noviembre de 1927, muy temprano en la mañana, el Dr. Ruy de Lugo Viña, los señores Zorrilla y Armenteros y Domínguez, acompañados del Dr. Carlos Alamo Ibarra, Director en el Ministerio del Exterior, del señor Hilario Gimón, Introductor de Ministros Públicos y del capitán Juan Jones Parra, salieron para Maracay con motivo de conocer a la próspera ciudad aragüeña y a despedirse del señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. El Dr. Ruy de Lugo Viña entregó al Presidente Gómez el Diploma y la Joya de la Orden cubana "Carlos Manuel de Céspedes", recientemente conferida por el Presidente Machado. El General Gómez impuso la condecoración del Busto del Libertador al Dr. Viña Lugo, al Ministro Gutiérrez Alcaide y a los señores Emeterio Zorrilla y Pedro Armenteros. Después de recorrer las fábricas, parques y calles de Maracay, los señores Lugo Viña, Zorrilla y Armenteros fueron obsequiados espléndidamente por el comandante Ignacio Andrade, Presidente del Estado Aragua. El Presidente General Gómez los invitó a visitar el Jardín Zoológico de "Las Delicias". 

En Maracay, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, visitando las fábricas, acompañado por los ilustres miembros de la Embajada Especial de Cuba, Ministros del Gobierno y otros destacados funcionarios como el General Antonio José Cárdenas y los doctores Rafael Requena, José Ignacio Cárdenas y José Vicente López Rodríguez. (Foto: Manrique y Ca.).

Otra gráfica del distinguido grupo de visitantes cubanos en Maracay con el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. El Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña, el señor don Emeterio Zorrilla, el señor Pedro Armenteros y Domínguez. Aparecen también los doctores venezolanos José Vicente López Rodríguez y Rafael Requena. (Foto: Manrique y Ca.).

Visitando el Jardín Zoológico de "Las Delicias" en Maracay. Aparecen en compañía del Presidente Gómez, los distinguidos representantes de la Embajada Especial de Cuba, Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña, el señor don Emeterio Zorrilla, el señor Pedro Armenteros y Domínguez. Se encuentran también presentes el Dr. Rafael Requena y el General Antonio José Cárdenas. (Foto: Manrique y Ca.).

En la tarde del lunes, 28 de noviembre de 1927, regresaron a Caracas los señores de la Embajada de Cuba, quienes en tren expreso salieron para La Guaira a las ocho de la noche, a embarcarse para La Habana. "Élite" despide atentamente al Excelentísimo señor doctor Ruy de Lugo Viña y a los señores don Emeterio Zorrilla y don Pedro Armenteros y Cárdenas, y les desea feliz retorno a la patria de Martí y Céspedes. 

(Publicado en la Revista "Élite", el 3 de diciembre de 1927).


jueves, 2 de febrero de 2023

DE COLOMBIA UN AMIGO DE VENEZUELA 1927

Excelentísimo Señor doctor Raimundo Rivas, Ministro Plenipotenciario de Colombia en Venezuela, a quien el Gobierno Nacional del Benemérito General Juan Vicente Gómez, otorgó la Medalla de Instrucción Pública, en merecida recompensa a su labor cultural en 1926.

(Artículo de "La Nación", de Barranquilla, Colombia, 1 de febrero de 1927).

"La situación fiscal de Venezuela es muy buena. A estas horas hay en el Tesoro Nacional, en efectivo, un superávit de ochenta millones de bolívares, que equivalen a diez y seis millones de dólares".

Dr. Raimundo Rivas. 

No dejan de ser anodinas las entrevistas periodísticas con los diplomáticos. Ellos no pueden decir para el público lector todas las opiniones, buenas o malas, que el reportero quiere dar a conocer. En estos casos el periodista ha de situarse también dentro de una discreción "diplomática".

Entre las personalidades nacionales que en estos últimos años han merecido el cargo de representantes del país en el exterior pocas que sepan prestar mayor simpatía como el doctor Raimundo Rivas, actual huésped en Barranquilla, quien por espacio de tres años desempeñó la Legación de Colombia ante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez en Venezuela. Intelectual de valía, joven poseedor de una exquisita cultura, sabe captarse inmediatamente la estimación de las sociedades a donde llega.

Eso le ocurrió en Caracas, en donde, como se verá por extractos de discursos que reproducimos adelante, se lamenta hoy su ausencia con verdadero cariño.

Sobre el movimiento intelectual venezolano, señala el doctor Rivas:

"Hay dos grupos en Venezuela, el de los ya consagrados, encabezado por Laureano Vallenilla Lanz, Manuel Díaz Rodríguez, José Gil Fortoul, Eloy G. González, Fernández García, y otros al que pertenecen muchos que se hayan en el exterior en misión diplomática como Pedro César Dominici, César Zumeta, Andrés Mata, etc., y el grupo de jóvenes, entre los que se cuentan, en Caracas, Andrés Eloy Blanco, Tito Salas, Jorge Schmidke, Pedro Sotillo y otros todos llenos de inquietud.

Dos de estas figuras nuevas sobresalen ya, bien caracterizadas: Teresa de la Parra, consagrada en París, por su novela "Ifigenia", Rómulo Gallegos, autor de varias novelas, de las cuales una, "La Trepadora", de una gran fuerza, es admirable. Estos intelectuales, los "nuevos" de Venezuela, han formado en Caracas un círculo que se denomina "Voluntad", así como en Maracaibo, un círculo nuevo encabezado por Héctor Cuenca, Ramón Díaz Sánchez, Elías Sánchez Rubio, etc., constituyen otro grupo que se denomina "Seremos".

Hay en Venezuela un brillante núcleo de historiadores, celosos defensores de la gloria de los libertadores".

Le preguntamos: ¿Y Carlos Borges?

"Es una personalidad muy interesante. Actualmente es Capellán del Presidente de la Republica, General Gómez".

¿La situación fiscal de Venezuela?

"Es muy buena. A estas horas hay en el Tesoro Nacional, en efectivo, un superávit de ochenta millones de bolívares, que equivalen a diez y seis millones de dólares".

Pero algo puede decir de política…

"En cuanto a las relaciones entre nuestros países debo decir que hay en Venezuela un sincero anhelo de acercamiento y que el General Gómez es el primero en este deseo de una vinculación más estrecha entre Colombia y Venezuela".

La charla con el fino diplomático termina con el más ferviente elogio de su parte a la sociedad de Caracas de la cual manifiesta tener la gratitud mayor.

(Publicado en el periódico "El Nuevo Diario", el 22 de febrero de 1927).

BIOGRAFĺA

Dr. Raimundo Rivas Escobar.

Raimundo Rivas Escobar,  fue un destacado político, diplomático e historiador colombiano. Nació, el 25 de febrero de 1889, en Bogotá, proveniente de una familia de origen antioqueño. Fue partícipe de las reuniones en las que se creó el periódico "El Tiempo" y la llegada del periódico "El Espectador" a Bogotá años más tarde, promovió la Constituyente de 1910, la disminución de los poderes presidenciales, la libertad de prensa y la modernización de las prácticas públicas. Fue Alcalde de Bogotá en 1917, Ministro Plenipotenciario de Colombia en Venezuela entre 1924 y 1928, y Ministro de Relaciones Exteriores entre 1930 y 1931 en el gobierno de Enrique Olaya Herrera.

Participó en la revista "Cultura" dirigida por Luis López de Mesa. Vivió en Europa y se formó como historiador. En 1939 fue nombrado profesor de la cátedra de Historia Diplomática Colombiana en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional. Fue miembro de la Academia Colombiana de Historia desde 1908 y su Presidente entre 1919 y 1920. Miembro de la Real Academia de Historia de España, y miembro de la Academia Colombiana de la Lengua desde agosto de 1933. Falleció, el 24 de febrero de 1946.


jueves, 2 de diciembre de 2021

RECEPCIÓN DE LOS MINISTROS DE ARGENTINA Y ALEMANIA EN MIRAFLORES

 

El Benemérito General Juan Vicente Gómez en compañía del Excelentísimo señor don Leopoldo Díaz, nuevo Ministro Plenipotenciario de la República Argentina. Año 1927. (Foto: Manrique y Ca.). 

La tarde del sábado, 31 de diciembre de 1927, el señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, recibió solemnemente en el Palacio de Miraflores, en sendas audiencias públicas, al Excelentísimo señor don Leopoldo Díaz, nuevo Ministro Plenipotenciario de la República Argentina, y al Excelentísimo señor Dr. Rudolph Steinbach, nombrado Ministro Plenipotenciario de la República de Alemania. 

El Benemérito General Juan Vicente Gómez en compañía del Excelentísimo señor Dr. Rudolph Steinbach, nuevo Ministro Plenipotenciario de la República de Alemania. Año 1927. (Foto: Manrique y Ca.).

Ambas recepciones diplomáticas revistieron toda la pompa protocolar de estilo. Entre el Presidente de Venezuela y los Ministros de Argentina y de Alemania, cambiáronse elocuentes y muy cordiales discursos.

(Publicado en la Revista "Élite", el 7 de enero de 1928).


viernes, 12 de junio de 2020

LA DIPLOMACIA Y ECONOMÍA EN EL GOBIERNO DEL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ


El Señor Rafael Paredes Urdaneta, Cónsul General de Venezuela en Alemania, con residencia en Hamburgo, quien ha sido honrado por sus colegas con la designación de Decano del Honorable Cuerpo Consular de esa ciudad en 1934, durante la Presidencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez. 


SÍNTESIS DE LA DIPLOMACIA Y LA ECONOMÍA VENEZOLANA, ANTES DE 1936.

(Por: Rafael Paredes Urdaneta)

Mi distinguido amigo, Doctor Miguel Ángel Burelli Rivas, antiguo Embajador, antiguo encargado de la Cancillería y ex-candidato a la Presidencia de la República, ha publicado, recientemente, en “El Universal”, un interesante trabajo, titulado: “REPRESENTACIÓN EXTERIOR" con cuyo contenido estoy identificado en sus aspectos generales.

Ahora bien, como en uno de sus párrafos afirma: “Por desgracia, los propósitos que desde 1936 han querido hacer de la Cancillería el instrumento idóneo de la política exterior, carecieron de comprensión, de tiempo y de recursos financieros para imponerse”. De la lectura de esas apreciaciones, se podría colegir que, nuestra diplomacia, antes de ese año, estaba en manos inexpertas, poco idóneas, es decir, que era un caos sin rumbo, sin personalidades y que en 1936 surgió de un diluvio, rotunda afirmación ésta que se contradice con la realidad y con los muchos triunfos conquistados.

Como el Doctor Burelli Rivas, era apenas un niño para aquella época, sólo ha llegado a su conocimiento, como a la mayoría de los venezolanos de su generación, las informaciones desfiguradas y aviesas que se tejieron a partir de Diciembre de 1935.

Nosotros los que actuamos durante décadas, antes y después de 1935, en el servicio diplomático, consular y de cancillería, estamos en el deber ineludible de aclarar conceptos para evitar equívocos y orientar, mejor, la opinión pública. Circunscribo esta exposición al período que se inicia en Diciembre de 1908, cuando se restablecieron las relaciones diplomáticas que se encontraban rotas con muchos países amigos y pospongo los anteriores períodos para investigaciones más profundas. Quiero dejar constancia que en nuestro servicio exterior, desde sus inicios, 1810, brillaron hombres eminentes, entre otros muchos: Simón Bolívar, Andrés Bello, Manuel Palacio Fajardo y el Canónigo José Cortés de Madariaga, que dieron lustre al gentilicio: con sus Doctrinas y Congresos Interamericanos; Tratados de Derecho Internacional; Alianzas y divulgaciones sobre Venezuela que, hasta hoy, sirven de guía y pauta a la América entera.

Al General en Jefe, Juan Vicente Gómez, como Presidente de la República o Comandante de las Fuerzas Armadas, corresponde todo el activo o pasivo del período comprendido entre Diciembre de 1908 y 17 de Diciembre de 1935 y, los que en ese Gobierno servimos, todos, absolutamente todos, somos solidarios de nuestras personales actuaciones.

Es bien conocido que el General Gómez tuvo la colaboración de los hombres más eminentes del país, en: Consejo de Gobierno, Congreso, Gabinete, Estados, Administración y Servicio Exterior.  En este último, fueron sus Cancilleres notables, entre otros: José de Jesús Paúl, Juan Pietri, Manuel Antonio Matos, Gustavo Sanabria, Domingo A. Coronil, Ladislao Andara, Ignacio Andrade, Bernardino Mosquera, Esteban Gil Borges, y Pedro Itriago Chacín. En el servicio exterior y de cancillería, sobresalieron por su valor intrínsico y actuación: José Gil Fortoul, César Zumeta, Pedro Manuel Arcaya, Pedro Emilio Coll, Manuel Díaz Rodríguez, Lisandro Alvarado, Carlos F. Grisanti, Laureano Vallenilla Lanz, Mario Briceño Iragorri, Andrés Mata, Arturo Uslar Pietri, Santiago Key Ayala, Caracciolo Parra Pérez, Diógenes Escalante, Villegas Pulido, Eduardo Dagnino, Santos Dominici, Pedro César Dominici, Simón Planas Suárez, Diego Carbonell, Julio Sardi, Francisco Javier Yánez, Francisco Gerardo Yánez, Pepe Austria, J. A. Ramos Sucre, Luis F. Calvani, Martín García, Diego Bautista Urbaneja, Alberto Urbaneja, Antonio Reyes, Laureano Vallenilla Lanz, hijo, Manuel Arocha, Alejandro Fernández García, Bernabé Planas, Pedro Planas, Bernabé Planas, hijo, Andrés Rodríguez Azpúrua, Juan Bautista Pérez, Alejandro Fuenmayor, Enrique Bernardo Núñez, Juan Santaella, Villanueva Mata, Luis Churión, Cristóbal Benítez, Salustio González Rincones, Aguilar Lameda, Arroyo Lameda, Arroyo Parejo, Vicente Grisanti, Vetancourt Aristeguieta, Betancourt Sucre, José Abel Montilla, Manuel Revenga, Carlos Aristimuño Coll, Jesús María Clemente Revenga, José Tomás Carrillo Márquez, Emilio Ochoa, Rafael Isava Núñez, Raúl Capriles, Posse Rivas, Escobar Llamozas, Cristóbal Mendoza, Atilano Carnevalli, Alberto Adriani, Jacinto Fombona Pachano, Julio Planchart, Mariano Picón Salas, José Santiago Rodríguez, Vicente Lecuna, Conde de Valerí, Falcón Briceño, Carlos Alamo Ibarra, Juan Iturbe, Enrique Gil Fortoul, Manolo Dagnino, Raúl Viale Rigo, Urdaneta Braschi, Eudoro Urdaneta, Ildemaro Urdaneta, Picón Febres, Picón Lares, E. Calcaño, Lope Tejera, Alberto Smith, Héctor Luis Paredes, Luis Correa, Casas Briceño, Victorino Márquez Bustillos, J. A. Tagliaferro, Rafael Bracamonte, Mariano Villarroel, Angel Alamo Ibarra, Parra Márquez, Diego Bustillos, Luis Elizondo, Luis Báez, Pedro R. Rincones, Pedro Rincones Baldó, Alfredo Olavarría, Alfonso Acero, Cristancho Rojas, Itriago Sifontes, Álvarez de Lugo, Heuer Lares, Guillermo Amitesarove, Julio Méndez, Arístides Galavís, Carlos Hellmund, Horacio Leiva, Leiva hijo, Rafael Ángel Arráiz, José Tadeo Arreaza Calatrava, Febres Cordero, Pedro Abreu Manzanilla, Gilberto Fernández-Peña, Elías Bernard, Eusebio Baptista, Ramón I. Chacón, Marcucci Delgado, Guillermo Sturup, Eduardo Hahn Echenagucia, Santos Ermini Arismendi, Ricardo Álvarez de Lugo, Carlos Villanueva, Simón Barceló, Luis Yépez, Francisco Duarte, Víctor Manuel Pérez Perozo, Pedro Rivero, Juan Vicente Camacho y Bolívar, Tito Salas, Pedro Centeno Vallenilla, Carlos Benito Figueredo, Gumersindo Torres, José Ignacio Cárdenas, Hernández Ron, Nicolás Veloz Goiticoa, Enrique Hermoso Domínguez, Demetrio Lossada Díaz, Rivas Santana, Enrique Tejera, Luis Alcalá Sucre, Herrera Mendoza, Manuel S. Sánchez, Gustavo Herrera, Andrés Eloy de La Rosa, Martín Matos Arvelo, Eduardo Marturet Mosquera, Julio Alfredo de La Rosa, Rafael Seijas Cook, Pino Pou, Chacín Itriago, Guevara Rojas, Samuel Niño, Francisco Risquez, Santiago Pérez Pérez, Enrique Pérez Dupuy, Lorenzo Mendoza Fleury, Julio Garmedia, José Eugenio Pérez, Vicente Peña, M. López Méndez, Julio Michelena, Eduardo Innes González, Juan Pietri Paúl, Amador Octavio, Arturo Santana, Bruzual Bermúdez, López Centeno, Pulido Villafañe, Fernando Díaz Paúl, Tito Liccioni, Héctor Viale Rigo, Parés Espino, Manuel M. Galavís, Chalbaud Cardona, Pedro La Riva Vale, Cayama Martínez, Emilio Costantino Guerrero, José María García, Ramón E. Vargas, Díaz González, Martínez Méndez, Isaías Medina Angarita, Monseñor Granadillo y Eleazar López Contreras (el Albacea Político del General Gómez).

El Señor Rafael Paredes Urdaneta, Cónsul General de Venezuela en Alemania, de manera espléndida celebró en el gran puerto alemán de Hamburgo, el 21° Aniversario de la Rehabilitación Nacional, el 19 de diciembre de 1929. Aparece el Señor Paredes Urdaneta en compañía del Burgomaestre de la ciudad y de sus colegas del Cuerpo Consular.

Muchas otras personalidades formaron, también parte del servicio exterior permanente o transitorio y pusieron muy en alto el nombre de Venezuela. Algunos de esos servidores provenían de Gobiernos anteriores, otros, muy pocos, retiraron, en un tiempo más o menos largo, su colaboración y algunos servimos en gobiernos posteriores. Conservándose así la tradición y continuidad. La mayoría de estos funcionarios del Servicio Exterior eran figuras destacadas desde fines del siglo XIX y hoy, muchos de ellos, desaparecidos, continúan siendo símbolos guías y paradigmas de la nacionalidad y es muy difícil borrarlos en las consultas u orientaciones históricas-científicas-artísticas y culturales.

Alternaban entre diplomacia-gobierno nacional o regional, parlamento, judicatura, academias, rectorados, cátedras, finanzas, periodismo o milicias. Siete de estos servidores en el exterior pasaron por la Presidencia de la República. Sería redundante hacer comparaciones con los períodos posteriores. Basta leer esa lista y analizar serenamente el valor intrínseco de cada uno de estos. Quiero destacar, solo un caso, por su universalidad, y, es, cuando César Zumeta presidió desde Ginebra la Sociedad de las Naciones, el Tribunal Internacional más alto y hace unos tres (3) años a Carlos Sosa Rodríguez le tocó honor semejante al presidir la equivalente, Naciones Unidas en New York y ambos distinguidos compatriotas las presidieron con altura é idoneidad.

En ese período, de 1908 a 1935, se inauguraron las estatuas del Libertador o monumentos en New York, París, Roma, La Paz, Panamá, Quito, Santiago, Suiza, Londres, España (Puebla de Bolívar), Bélgica, Costa Rica, Nicaragua y se pusieron las primeras piedras en Madrid y Buenos Aires y también en otras ciudades se tomaron iniciativas semejantes. En la misma época se estableció la Escuela de Diplomacia de Venezuela y se firmó el primer Tratado Bolivariano.

En Alemania tuvimos el honor de inaugurar el primer monumento a Bolívar en Europa y siete bustos y quince avenidas en su honor y homenajes a Miranda, Bello, Urdaneta, Sucre, Páez, Paredes, Teresa Carreño, etc. etc. También fuimos artífices en la donación al Presidente de Venezuela, General Gómez, de la valiosa espada de Tannemberg y el significativo Doctorado Honoris Causa que en muy raras ocasiones se otorgaba y que no se había llegado a la prodigalidad conque, en la actualidad se conceden. Tengo entendido que al General Gómez fue al primer venezolano que se le discernió tan elevada distinción y la cual anteriores gobernantes habían apetecido y solicitado. Ya, anteriormente, su Santidad, había consagrado al General Gómez como Príncipe de la Iglesia Católica.

Nos complacimos, durante nuestros 14 años consecutivos de representación en Alemania, del auge económico de Venezuela: en la cancelación de las deudas y demás compromisos contraídos para nuestra Independencia y por gobiernos posteriores a ésta (quedando eliminada la cláusula humillante, aprobada por el Congreso que establecía que las Aduanas y Renta Interna pasarían a ser administradas por potencias extranjeras en caso de demora del pago de los intereses): cuando nuestro país ocupó el primer lugar como exportador y el segundo como productor de petróleo en el mundo, gracias a las garantías y seguridades brindadas por la paz; y, cuando nuestra moneda, el bolívar, se estabilizó a 3,09 por dólar, cuya diferencia de venta a Bs. 3,19 pasó a distribuirse directamente entre los agricultores. Desempeñaron en ello papel primordial el Banco Obrero y el Banco Agrícola, de reciente creación gubernamental en aquella época. Por estas conquistas económicas y por el crédito ilimitado de la Nación, la prensa mundial nos llamó “La Feliz Venezuela”.

No se crea que estos triunfos eran producto del despilfarro de los dineros públicos, pues el Presupuesto de toda Venezuela, era anualmente menor que el actual PRESUPUESTO DEL ASEO URBANO DE CARACAS, que no llegaba ni a cincuenta millones de bolívares (Bs. 50.000.000,00) anuales.


Aspecto del regio banquete de 500 cubiertos, que fue uno de los más resaltantes actos del festival conmemorativo, el 19 de diciembre de 1929, en la ciudad de Hamburgo, Alemania.

Lo mucho o poco que se realizó en esa época fue obra de una buena y equilibrada administración. Con los escasos recursos de que se disponía, se cancelaron las deudas externas e internas, sin efectuar durante todo el período ninguna clase de empréstitos, ni haber gravado la Nación en ningún sentido. Los capitales y propiedades del Jefe de Estado y demás funcionarios estaban radicados en el país, y no como ha venido sucediendo, que los depositan en bancos extranjeros o los ponen a funcionar en otros lugares. El Situado de los Estados era igualmente exiguo y con las rentas estatales fluctuaba en las cercanías de un millón de bolívares por año. Hoy esos mismos Estados tienen alrededor de cien (100) millones de bolívares anuales y la Nación corre, hoy, con diversas ramas administrativas, que antes eran costeadas por los Estados. Quedaron en las arcas nacionales depositados centenares de millones de bolívares en oro. Ni la Nación, Estados, Municipalidades o Institutos tampoco contrajeron empréstitos. Ni el país avaló a empresas privadas.

La Zarandeada” Siembra del Petróleo, al amparo de leyes liberales, respetando el subsuelo como propiedad nacional. Una paz y orden perfectos, atrajo el capital extranjero para explotar todos nuestros recursos naturales y convertir, así, nuestro esquelético presupuesto y nuestra raquítica economía en Potencia de Primer orden y llegar, por estos factores, a tener presupuestos anuales, como en estos últimos años, de más de diez mil millones de bolívares (Bs. 10.000.000.000,00), los cuales no han sido suficientes para las crecientes burocracias y demagogias. Aquellos presupuestos anuales no tenían déficit.

Lamento no tener los documentos de consulta para publicar la lista completa de los funcionarios del servicio exterior, pero lo haré oportunamente agregándole los del Consejo de Gobierno-Gabinete-Directores y Consultores Parlamento y Legislaturas, Presidentes y Secretarios Generales de Estado y todos los demás altos funcionarios que actuaron durante esos 27 años. Así se podrá comprobar que hubo una colaboración integral de los venezolanos y que era lo más conspicuo y valioso del país.

La actual generación que conoce, únicamente un historial desfigurado, donde se abulta lo negativo y se oculta o se mixtifica lo positivo, podrá analizar serenamente y sin pasiones la realidad y de esta manera la justicia se impondrá y la verdad brillará con luz propia en el horizonte de la patria.

En mi libro "VIVIDO, VISTO y OÍDO" que publicaré en Europa, donde reposan mis archivos, aparecerán muchos detalles relacionados con Venezuela, su política Nacional e Internacional y sus personajes hasta nuestros días.

RAFAEL PAREDES URDANETA

Caracas: Agosto de 1969