lunes, 3 de enero de 2022

EL PROGRESO INDUSTRIAL EN VENEZUELA 1920

 

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, gran impulsor del progreso y desarrollo industrial en Venezuela. 

Publicamos un interesante y sintético estudio de la situación actual en que se encuentran las industrias de la República de Venezuela, realizado por el señor Nicolás Veloz Goiticoa, distinguido economista venezolano, representante de su país en la Segunda Conferencia Financiera Panamericana de Washington, celebrada en enero próximo pasado.

Existen en Venezuela numerosas industrias que manufacturan vestidos, artículos alimenticios y otros productos industriales necesarios a la vida civilizada, las cuales usan el vapor y la electricidad como fuerza motriz.

Las manufacturas principales son de maquinaria agrícola, herramientas, coches, carros, pianos, muebles, aguas gaseosas, libros en blanco, hielo, fósforos, espejos, jabón, velas esteáricas, electrotipos, vinos, vidrio, papel, mantequilla, conservas alimenticias, cerveza, luz y fuerza eléctrica, chocolate, tabacos, cigarrillos, telas de algodón, cordeles, cueros, y otras de menor importancia.

Entre las manufacturas figura el Lactuario y Fábrica de Conservas Alimenticias de Maracay, fundados hace seis años en las afueras de la ciudad de Maracay. Dispone de un edificio fabricado especialmente y está dotado de todas las maquinarias y cuantos aparatos y enseres más modernos existen para explotar la industria de la leche. Se fabrican dos clases de mantequilla en el Lactuario; a saber: con y sin sal, y se produce leche esterilizada y crema esterilizada en latas. La selección de especies de ganado ha establecido un tipo medio de leche que permite elaborar un kilogramo de mantequilla con 18 litros de leche, lo que es excepcional. El Lactuario fabrica cerca de 500 kilogramos diariamente de mantequilla y su producción anual puede calcularse, por término medio, en 180.000 kilogramos de este artículo. Hay un departamento especial para la fabricación de quesos y otro para darles forma y consistencia, y una planta de refrigeración de los quesos y de las conservas alimenticias.

En Maracay existe también una fábrica de papel que produce este artículo con materia prima del país. Ya abastece una parte considerable del consumo del papel en Venezuela y tiene probabilidad de desarrollar su producción en mucha mayor escala.

Las cervecerías de mayor importancia en Venezuela son la Nacional de Caracas y la de Maracaibo. La primera puede producir 30.000 hectolitros por año.

La manufactura de cueros es una de las principales industrias de Venezuela. Existen varias tenerías en Caracas, en Valencia, en La Guaira y en otros lugares del país. Se curten grandes cantidades de pieles de ganado vacuno, ovino y cabrío que produce Venezuela, y la industria de la zapatería y de la talabartería tiene un gran desarrollo desde hace algún tiempo.

Hay varias fábricas de chocolate en Caracas. La producción de la más importante es de 25.000 kilogramos anualmente. El chocolate de Caracas se considera como el mejor del mundo.

Las principales fábricas de telas de algodón son las de Caracas y Valencia y existen las hilanderías del Oriente de la República, que son de importancia. Los telares son de lo mejor que se conoce, y muy buenas las telas, los driles, lonas, almillas, etc., que producen y tienen gran demanda en el país.

La Compañía Anónima de Telares de Caracas y Valencia elabora 21.000 quintales de algodón desmotado; los telares de Carabobo 14.000 quintales y los telares e hilanderías orientales 8.000 quintales, lo que da un total de 43.000 quintales de algodón que elaboran las cuatro empresas principales que fabrican telas, etc., de algodón en Venezuela.

Estas empresas industriales representan un capital total de 10 millones de bolívares y producen el 80 por 100 del consumo en Venezuela de esta clase de artículos.

Hay también una fábrica especial que produce almillas solamente.

Todas las fábricas de telas de Venezuela producen un total de 120.000 docenas de almillas, que representan un valor medio de 20 bolívares la docena, al por mayor, o sea que la producción anual de almillas en Venezuela monta a 2.400.000 bolívares.

Las fábricas de tabacos y cigarrillos son numerosas y en las últimas está invertido un capital total de 5 millones de bolívares.

La fábrica de vidrio de Caracas es una empresa industrial que produce artículos de cristal y de vidrio para el uso y consumo general del país.

La industria de los fósforos en Venezuela es, hace algún tiempo, materia contratada con una compañía extranjera, que abastece el consumo, el cual es considerable.

La Compañía de Fibras y Cordeles es la única fábrica de mecate de sisal que existe hasta hoy en Venezuela. Esta fábrica tiene un capital de 400.000 bolívares y capacidad para producir 300 quintales (13.800 kilogramos) mensuales de mecate de sisal. El consumo de mecate en Venezuela es de 500 quintales (23.000 kilogramos) por mes.

El promedio del costo del mecate que produce esta fábrica es de 20 bolívares el quintal de 46 kilogramos. El precio del mecate en los Estados Unidos, en épocas normales, es de 7 céntimos la libra; por lo tanto es susceptible de gran desarrollo esta industria, cuando esté en condiciones no solamente de abastecer el consumo de mecate en Venezuela, sino de exportar su producto.

El sisal es una planta de la familia de los agaves, que se produce en terrenos arenosos y no necesita riego.

En 1910 comenzó a cultivarse el sisal en Venezuela. En 1913 se ensayó con excelente resultado el cultivo del sisal a lo largo de la línea férrea de Tucacas a Barquisimeto y a ambos lados de dicha línea. En 1916 la Compañía de Fibras y Cordeles adquirió terrenos cerca de Guacara en el Estado Carabobo y allí ha hecho una plantación de 200.000 matas que están a punto de ser cosechadas.

Los campos que tiene sembrados esta Compañía son tan buenos y quizá mejores para el cultivo del sisal que los que están dedicados a este cultivo en Yucatán, región mexicana en la cual se cultiva en mayor escala el sisal.

Esta planta, por regla general, está en condiciones de ser cosechada a los cuatro años después de sembrada; pero en Venezuela, debido a la feracidad de su suelo, a los tres años, o aun antes, ya es posible empezar a cortar pencas.

La fibra que produce el sisal de Venezuela es superior a la de primera clase que se obtiene en México.

Las plantas eléctricas en Venezuela son numerosas. Hoy existen la luz y la fuerza eléctricas en casi todas las ciudades de Venezuela. Muchas de estas plantas se sirven de caídas de agua para obtener la energía eléctrica que necesitan.

Se estima que hay caídas de agua en la vecindad de Caracas, como para producir más de 30.000 caballos de fuerza. Hace algunos años vienen utilizándose estas caídas para producir cerca de 9.000 caballos de fuerza, cada veinticuatro horas. La más notable de estas caídas es la de Naiguatá, a 16 kilómetros de Caracas, que tiene una caída aprovechable de 1.020 metros, con 515 litros por segundo, en la estación de sequía, con capacidad para producir 8.000 caballos de fuerza por día, los cuales podrían utilizarse en Caracas y sus cercanías. La planta de El Encantado, a 16 kilómetros de Caracas, cuando tiene mucha agua disponible, genera 400 caballos de fuerza y en tiempo de sequía una cuarta parte.

En Caracas, Maracaibo, Valencia, Puerto Cabello, San Cristóbal, etc., hay plantas eléctricas que usan el vapor como fuerza motriz.

Las manufacturas e industrias de Venezuela son, por regla general, empresas de capital relativamente reducido; pero todas son susceptibles de un desarrollo muy vasto, si logran conseguir el indispensable capital en condiciones que les permita ensanchar su radio de acción de una manera remuneradora si disponen del suficiente número de brazos de una manera permanente para este ensanche si adaptan la producción respectiva a los métodos más modernos y menos costosos; si obtienen medios de transporte aún más fáciles y menos elevados en su costo que aquellos de que disfrutan actualmente, y si tienen el incentivo de poder exportar sus artículos manufacturados e industriales, en condiciones lucrativas.

En circunstancias favorables, como las acabadas de anotar, prosperarán las manufacturas e industrias en Venezuela y alcanzarán el incremento que han obtenido las de otros países más avanzados, a este respecto, que Venezuela.

En conjunto, monta hoy a más de 350 millones de bolívares (70 millones de dólares) el capital invertido en industrias en Venezuela.

Nicolás Veloz Goiticoa.

(Publicado en el Diario "El Mercurio" de Barcelona, España, el 3 de junio de 1920).


miércoles, 29 de diciembre de 2021

EL GENERAL GÓMEZ Y LOS HOMBRES DE TRABAJO 1924

 

Multitud de trabajadores industriales se congregaron para aclamar al Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. Año 1924. Caracas, Venezuela.

El General Gómez se enorgullece en primer término de ser un trabajador y nunca olvida, a pesar de su brillante carrera política y militar, que le ha llevado a ser el primer ciudadano de Venezuela, su acendrado amor al trabajo y su predilección por los humildes.

En la mañana de ayer tuvo efecto un acto por demás sencillo, pero que habla directamente al corazón del pueblo y expresa fielmente los sentimientos del Jefe del País hacia las clases trabajadoras, cuyo bienestar constituye uno de los principales objetivos del Benemérito General Gómez.

Con motivo de su actitud en el asunto de pasteurización de la leche, quiso el laborioso gremio que explota dicha industria expresarle su adhesión y agradecimiento. Así tuvieron ocasión de hacerlo al pie de la estatua de Sucre, en la Avenida 19 de Diciembre, mientras el Presidente de la República daba su paseo matinal.

Más de setecientos industriales se hallaban en aquel sitio. El General Gómez, a quien acompañaba el señor General José Vicente Gómez, Vicepresidente de la República e Inspector General del Ejército y muchos amigos y servidores, descendió de su automóvil y con la llaneza que le distingue, con su proverbial amabilidad, estrechó la mano de los honrados trabajadores con quienes departió algunos instantes.

"Yo también soy un hombre de trabajo", dijo el General Gómez. Palabras que cobran en sus labios el más puro acento de republicanismo y que sin duda serán escuchadas con satisfacción por todas las clases laboriosas del país, como lo fueron ayer por los que le agasajaban. El General Gómez se enorgullece en primer término de ser un trabajador y nunca olvida, a pesar de su brillante carrera política y militar, que le ha llevado a ser el primer ciudadano de Venezuela, su acendrado amor al trabajo y su predilección por los humildes. Esas palabras suyas, de una sencillez elocuente, expresan el soplo de justicia y de verdad que anima su alma de patriota con el cual ha podido transformar en breves años a nuestro país, arraigando en el corazón del pueblo honrado y laborioso la fe más profunda en el noble espíritu de justicia que lo guía en todos sus actos públicos y privados.

El General Gómez se retiró gratamente impresionado de la manifestación de esos trabajadores que le aclamaron con entusiasmo, y a quienes une un motivo más de agradecimiento con el Ilustre Conductor de los destinos nacionales. Gran número de los manifestantes de esos trabajadores se sumaron al séquito presidencial y le acompañaron en el paseo hasta su regreso a Miraflores.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 4 de septiembre de 1924).


jueves, 23 de diciembre de 2021

REGALOS DEL GENERAL GÓMEZ A LOS NIÑOS EN NAVIDAD 1924

 

Aspecto de la Gradería del Capitolio Federal de Caracas, ocupado por más de 10.000 niños que fueron a recibir regalos del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el 24 de diciembre de 1924. (Foto: Manrique).

Animado y encantador aspecto presentaban en la mañana del 24 de diciembre de 1924, los jardines interiores y los alrededores del Capitolio Federal. Una gárrula y alegre chiquillería, en desbordante ola llenaba el augusto recinto sólo destinado a los muy serios menesteres de las leyes y de la política.

Aquel insólito movimiento infantil se debía a la noble y cristiana oferta hecha por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, que corrió en los diarios de la capital, y por la que ofrecía el Magistrado regalos y una cobija para cada niño que la hubiera menester y la fuera a buscar como un recuerdo de Nochebuena.

La distribución se hizo con perfecta regularidad gracias a la actividad de los empleados y del Coronel Pedro García, Jefe del Cuerpo de Seguridad, quienes tomaron todas las precauciones del caso con la enorme cantidad de seres allí congregados.

Detalles de los jardines del Capitolio ocupados por los niños, el 24 de diciembre de 1924. (Foto: Manrique).

Alegres y parleros salían los chiquillos ostentando cada cual los regalos y la manta con que habrían de envolver sus cuerpecillos friolentos en las noches invernales.

Una madre decíale al tierno fruto de sus entrañas, un bebé morenito:

"Mira mijo, esta cobija te la manda el Niño Dios, que nació esta noche".

Pero otro ya más espigadito que está en la escuela, replicó:

"¡Qué va! Esta cobija me la da el General Gómez".

¿Y cómo lo sabes tú?

"¡Guá! Acaso yo no sé leer, yo lo leí en la prensa".

Multitud de curiosos ante el desfile por el Boulevard Este del Capitolio Federal de Caracas, Venezuela, el 24 de diciembre de 1924. (Foto: Manrique).

La generosa dádiva del Supremo Magistrado para la infancia menesterosa, tendrá también un generoso eco en sus tiernas mentalidades por el aguinaldo.

Nuestros grabados representan vivientes aspectos de la fiesta infantil que estuvo animada por una banda de música. 

(Publicado en la Revista "Billiken". Diciembre. Año 1924).

 

martes, 21 de diciembre de 2021

SOLEMNE MANIFESTACIÓN POPULAR AL GENERAL GÓMEZ 1925

 

Más de 30.000 obreros aclamaron como el Primer Obrero de Venezuela, al General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, dando una expresiva demostración de afecto, de solidaridad y de admiración del pueblo de Caracas hacia el Magistrado que ha hecho noble e incansable afán de su vida, la garantía de la Paz y la rehabilitación de la Patria. 

 LA SIGNIFICACIÓN DE LA FECHA

Caracas celebró ayer uno de sus más felices días, y oportuno es recordar la coincidencia de que, todavía recientes las gratas emociones de esa fecha de gloria que es el 5 de Julio, el espíritu popular volvió a exaltarse en el entusiasmo de otra efemérides trascendental dejada en nuestra historia también por el esfuerzo de un hombre profundamente inspirado en el culto de la Patria y en la mayor dignificación y bienestar de sus conciudadanos.

Nos referimos al Día de la Paz; a los festejos rendidos, al cabo de 22 años de tranquilidad pública, en conmemoración de un hecho que fue origen del resurgimiento nacional, y en el que entre el mismo fragor de una lucha cruenta se cimentó, afortunada, la obra del Pacificador, del General Juan Vicente Gómez, quien más tarde debía hacer culminar en cimas de civilización y de prosperidad el nombre y la vida de Venezuela.

Y consciente la nación de lo que aquel suceso significa, ha aprovechado el aniversario de la Batalla de Ciudad Bolívar para demostrar de la manera más expresiva, su gratitud, su admiración y su afecto hacia el Benemérito Caudillo que cada vez ampara con mayor voluntad y con mayores fuerzas, su ascenso a un brillante porvenir.

LA MANIFESTACIÓN

Desde las primeras horas de la mañana comenzó en toda la ciudad la espontánea demostración de un gran sentimiento de alegría.

El Comercio, y todas las oficinas de negocios, permanecieron cerrados, lo mismo que las casas industriales cuyos obreros se apresuraron a concurrir a la plaza de Pagüita, que a poco fue insuficiente para contener la inmensa muchedumbre allí congregada, y que fue invadiendo, llenándola casi en su totalidad, la Avenida Sucre, alcanzando la Plaza Juan C. Gómez hasta que a las 9 a.m. se dio principio al imponente desfile.

Todas las clases trabajadoras, hombres, mujeres y niños, en número de más de 30.000 hicieron acto de presencia, satisfechos de aquel acto que traducía ingenua gratitud.

Las distintas agremiaciones industriales de agricultores, las Sociedades Benéficas y Religiosas, integradas por obreros, perfectamente ordenadas y separadas en nutridos grupos, llevando cada una sus estandartes y todas un enjambre de banderas blancas con inscripciones alusivas en donde el nombre del General Gómez resaltaba entre votos de afecto, recorrió las calles de la ciudad ascendiendo desde Pagüita hacia Carmelitas y de aquí por el Capitolio a la Plaza Bolívar para hacer ofrenda de un bello pabellón de flores naturales ante la Estatua del Libertador. El hermoso homenaje tenía la siguiente inscripción: "Las clases trabajadoras de Venezuela a nuestro Libertador en el Día de la Paz, 21 de Julio de 1925".

De este punto siguió el grandioso cortejo hasta la Romualda y Corazón de Jesús, regresando al Palacio Federal, en donde esperaban a los manifestantes en representación del General Gómez, el señor doctor Pedro Manuel Arcaya, Ministro de Relaciones Interiores, y el señor General Rafael María Velasco, Gobernador del Distrito Federal; el General Lorenzo R. Carvallo, Prefecto del Departamento Libertador, y otros altos funcionarios públicos y amigos del General Gómez.

LOS DISCURSOS

Al llegar al Palacio Federal se detuvo allí la manifestación haciendo uso de la palabra para expresar su motivo, los señores Carlos Modesto Guevara y Manuel Antonio Escobar, representantes honorables de las clases obreras de Caracas, quienes elocuentemente hicieron resaltar en sus discursos el manifiesto cariñoso respeto y la intensa gratitud que guarda el obrero venezolano al General Gómez, en cuya personalidad verá siempre un verdadero protector.

Contestó el doctor Arcaya, Ministro del Interior, expresándose en la medulosa disertación con que, muy complacido, honra hoy sus columnas EL NUEVO DIARIO.

EL ORDEN

Movido unánimemente el pueblo por un sentimiento de satisfacción y de honda armonía, dentro del que cada quien quiso poner de manifiesto su íntimo culto al día, el orden fue perfecto.

El Dr. Pedro Manuel Arcaya, Ministro de Relaciones Interiores, en el momento de pronunciar sus palabras de agradecimiento a los obreros de Caracas y al pueblo venezolano por el masivo acto de apoyo y cariño demostrado al Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez. Año 1925.  

DISCURSO

Señores:

El Benemérito General Gómez, Presidente de la República, nos ha honrado, al General Rafael María Velasco y a mí, designándonos para que lo representemos en este acto.

Así, pues, en su nombre, os expresamos que él acoge con entusiasmo la manifestación de adhesión a su persona y a la causa de la civilización por él representada, que hacéis en este día, bien llamado de la Paz, porque es el aniversario de aquel en que el General Gómez, hace 22 años, selló el proceso de nuestras guerras civiles librando la batalla de Ciudad Bolívar, última, hasta ahora, de las de importancia que registran nuestros anales, y que sin duda quedará siendo para siempre la postrera.

Alienta el patriotismo observar cómo el elemento obrero, los braceros, los jornaleros, los que viven del trabajo de sus manos, se han dado cuenta ya del funesto error en que antes incurrieron al prestarse a ser los soldados de revoluciones que no les interesaban, porque ellas no se proponían sino meros cambios en el personal de los Gobiernos, sin que jamás prometiese siquiera sus conductores ni mucho menos en modo alguno cuando triunfaban, la obra verdaderamente trascendental para el pueblo venezolano en que han debido empeñarse nuestros políticos, y no en pelear por exóticas teorías para encubrir ambiciones personales, a saber: el mejoramiento de las condiciones de vida de los obreros y jornaleros que constituyen, aquí como en todas partes, la mayoría, de modo se les presten plenas garantías, se fomente el progreso del país a fin de que logren ganar elevados salarios y así puedan practicar la virtud del ahorro, se les concedan facilidades para adquirir tierras y hacerse propietarios, o para iniciar cualquier pequeña industria y hacerse empresarios y se les estimule a que levanten con honra y dignidad sus hijos.

Mas, esta obra ha venido a realizarla, y la está realizando a cabalidad el Benemérito General Juan Vicente Gómez y en verdad que ella le ganará ante la posteridad el galardón más preciado entre los que ésta le adjudicará por los grandes bienes que le ha hecho a Venezuela.

Comparemos, si no el espectáculo de esta manifestación con el que en otras épocas presentaban los jornaleros de Venezuela. Ahora, obreros que me escucháis, os halláis contentos, tranquilos en el seno de la paz, asegurado vuestro bienestar con los altos jornales que percibís. Antes muchos de vosotros, o de vuestros compañeros de aquí mismo o del interior, andábais a cada momento huyendo de los reclutadores que querían forzaros al servicio de las armas para defender a efímeros gobiernos, atacados por bandas que se titulaban huestes revolucionarias; o bien estábais o estaban vuestros camaradas, incorporados a esas mismas bandas, y eran entonces las interminables correrías por los montes, hambrientos, semi-desnudos, comiendo escasamente de la propiedad ajena, muriendo a millares en oscuros campos de oscuras batallas, mientras que vuestros hijos sufrían indecibles penalidades en vuestros hogares abandonados.

Tristísimas escenas esas, que no se repetirán en Venezuela, porque el General Gómez cerró para siempre en la República el periodo de las guerras civiles, esto es el de la barbarie, y abrió la era definitiva del progreso.

Obreros: ya esas épocas funestas no volverán; pero nuevos problemas traerá consigo el progreso mismo que está haciendo irrupción en Venezuela. La creación de nuevas industrias entre ellas muy particularmente la del petróleo, suscitará cuestiones delicadas en las relaciones del capital y el trabajo. Ráfagas de tempestad soplan por el mundo. Hombres disociadores se han empeñado, en países extranjeros, en emplear la gran fuerza de las masas obreras para destruir la civilización actual, halagando a los trabajadores con el espejismo de otra civilización nueva que proclaman como más equitativa, pero donde han intentado poner en práctica sus doctrinas, sólo ruinas y desastres han causado, tenedlo presente, para que nunca os dejéis seducir por tales prédicas. Guardad como precioso tesoro vuestro buen sentido de las realidades, y apoyadas, como siempre, lo estarán vuestras aspiraciones por el Benemérito General Gómez, mientras ellas se encierren en fórmulas de justicia, vosotros seguiréis prosperando y haciendo más sólido vuestro actual bienestar.

Bien sabéis cuántas medidas benefactoras para el trabajo se han dictado ya, merced al influjo del Benemérito General Gómez, culminando en la abolición, mediante la última reforma constitucional, del odioso impuesto del trabajo personal.

Obreros de Venezuela: Tenéis razón en querer y sostener con firme decisión al hombre providente y previsivo que gobierna la República.

PEDRO MANUEL ARCAYA.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 22 de julio de 1925).


miércoles, 15 de diciembre de 2021

ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE TOCUYITO


El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, presente ante el Monumento de la Batalla de Tocuyito, escuchando a Luis Correa, redactor de "El Nuevo Diario", leyendo el editorial de ese periódico, publicado el 14 de septiembre de 1924. 

La Batalla de Tocuyito fue dirigida personalmente por el General Juan Vicente Gómez; debido a que el Jefe Revolucionario, General Cipriano Castro, había quedado imposibilitado de actuar por haber sufrido al comienzo de la acción la fractura de un pie, por la caída que sufrió con su caballo al saltar una zanja.

Los éxitos constantes que obtenía el Ejército Liberal Restaurador y la formidable energía y valor que demostraba ese pequeño núcleo guerrero, les fue abriendo sucesivamente las puertas del triunfo y a los que se rendían por la fuerza y se unían a ellos, se agregaban otros que se integraban también llevados por la fuerza sugestiva del triunfo. De un contingente de 60 hombres que fueron los que invadieron, el 23 de Mayo de 1899, llegaron a sumar 2.000, cuando el 14 de septiembre de 1899, hicieron frente al mejor Ejército de que disponía el Gobierno de Ignacio Andrade en las llanuras de Tocuyito. 

Las fuerzas del Gobierno de Andrade tenían su base en Valencia y su Ejército era de 6.000 hombres, comandados por dos jefes, el General Diego Bautista Ferrer, que era su Ministro de Guerra y el otro era el General Antonio Fernández que había peleado anteriormente en el Táchira.

El General Cipriano Castro, Jefe Supremo de la Revolución Liberal Restauradora con su Estado Mayor Jefes y Oficiales del Ejército en conmemoración de la memorable y heroica Batalla de Tocuyito, el 14 de septiembre de 1899.

Aparecen de izquierda a derecha, en hileras horizontales: Jesús Velasco Bustamante, Régulo Olivares, Emilio Fernández, Juan Vicente Gómez, Cipriano Castro, Joaquín Garrido, Aurelio Valbuena, Benjamín Ruiz, Rafael María Velasco Bustamante, Clodomiro Sánchez, Evaristo Parra, Luis Varela, Pedro María Cárdenas, Trino Castro, Aníbal Gómez, Carmelo Castro, Santiago Briceño, Román Moreno, Pedro Pablo Rodríguez, Rubén Cárdenas, Efraín Pulido, Secundino Torres, Jorge Bello, José María García, Graciano Castro, Román Castro, José Antonio Dávila, Marcelino Cárdenas, Ovidio Salas, Jesús Navarro, Roberto Pulido, Juan Alberto Ramírez, Francisco Jiménez Arráiz, Juan Figueroa, Ángel María Godoy, Argimiro Fuenmayor, Félix Briceño, Obdulio Bello, Carlos Díaz Yrwin, Enrique Arenas, Felipe Peralta, Maximiano Casanova, Eleazar López Contreras, Cornelio Superlano, César Ibarra, Eulogio Velasco, Jesús Parra, Abraham Parada, Evaristo Noguera, Antonio Cárdenas, Emilio Somaza, Calixto Escalante y José Antonio Cárdenas.

EL XXV ANIVERSARIO DE TOCUYITO

Monumento conmemorativo de la Batalla de Tocuyito. Año 1924.

Visita al campo de batalla. El General Gómez rememora y explica los sucesos culminantes de la acción. Una carta del General José María García. La lista de los Jefes y Oficiales que estuvieron en Tocuyito. Frente al monumento conmemorativo: lectura  del editorial de "El Nuevo Diario": palabras del doctor Urdaneta Maya. Regreso a Valencia. Almuerzo en el "Central Tacarigua".

El XXV Aniversario de la Batalla de Tocuyito, la heroica jornada que unió al Occidente con el Centro en la campaña de integración nacional emprendida en 1899, fue conmemorado ayer, 14 de septiembre de 1924, en el propio campo de la acción, de manera cónsona con su influencia trascendental en la historia contemporánea de Venezuela.

El Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez factor principalísimo de aquellos acontecimientos, visitó el campo de batalla acompañado del Vicepresidente e Inspector General del Ejército, General José Vicente Gómez, y de un importante núcleo de amigos y servidores, entre los que se hallaban algunos supervivientes de la brillante oficialidad que se cubrió de gloria en aquel día memorable.

A su paso por Valencia el General Gómez fue saludado por distinguidos elementos de la sociedad carabobeña, muchos de los cuales, con el señor Presidente del Estado Carabobo, doctor José Felipe Arcay a la cabeza, se incorporaron a la comitiva que lo acompañaba a Tocuyito. El General Gómez explicó personalmente, ayudado a su prodigiosa memoria, los acontecimientos culminantes de la jornada, avivando sus relatos con recuerdos de un alto valor para el estudio de la campaña y para el conocimiento de los denodados compatriotas que allí ofrecieron su sangre en holocausto a los ideales grabados en sus banderas por aquella Revolución.

El señor doctor José Rosario García dio lectura a una carta del General José María García, Capitán entonces de la primera Compañía del irresistible batallón Libertador, que con su empuje final decidió la batalla a favor de las huestes andinas. El General García recordó en aquella carta un episodio que pinta a lo vivo la lealtad característica y el espíritu de sacrificio del General Gómez en aras del deber y la amistad.

Entre el público asistente al acto se encuentra el doctor Francisco Baptista Galindo, a la derecha, cruzado de brazos, con traje blanco y sombrero, el doctor José Rosario García, el presidente de Carabobo, señor José Felipe Arcay y el periodista carabobeño Henrique De Sola. Año 1924.

En una de las casas del camino que conduce al pueblo de Tocuyito el General Gómez hizo leer por su Secretario General, doctor Urdaneta Maya, la lista de los Jefes y Oficiales que asistieron a la batalla. Luego, la comitiva se dirigió al pueblo, en cuya plaza central se alza el Monumento conmemorativo de la batalla, que reproducimos hoy. Allí, nuestro compañero y amigo señor Luis Correa, por delegación especial del Director de este Diario, señor Laureano Vallenilla Lanz, acogida benévolamente por el Benemérito Jefe del País, dio lectura a nuestro editorial de ayer acerca de la significación histórica, social y política de la Batalla de Tocuyito. Luego, el doctor Enrique Urdaneta Maya, Secretario General del Presidente de la República, leyó las breves y expresivas palabras, síntesis de ese momento glorioso, que con gusto reproducimos en nuestras columnas. Ambas piezas fueron calurosamente aplaudidas por la concurrencia. Habló también el periodista carabobeño Henrique De Sola.

A las doce regresaron el General Gómez y su comitiva, llenos de satisfacción y de orgullo por la justicia de los actos realizados. De nuevo a su paso por Valencia, cuyas principales avenidas recorrió, el General Gómez fue saludado entusiastamente por la multitud.

Fue servido un espléndido almuerzo en el Central Azucarero "Tacarigua", en el que todos recibieron, como es habitual a su gentileza, las atenciones del General Gómez y de su honorable familia.

A las seis y media de la tarde se efectuó el regreso a Maracay, llevando todos y cada uno de los asistente a los actos realizados ayer, la impresión de que habían vivido, por medio de una evocación sugestiva y justiciera, una de las páginas más épicas y trascendentales de la historia contemporánea de Venezuela.

PALABRAS DEL DOCTOR ENRIQUE URDANETA MAYA

El doctor Enrique Urdaneta Maya, durante el acto de la celebración del XXV Aniversario de la Batalla de Tocuyito, pronunciando un breve discurso. Igualmente, por instrucción del Benemérito General Juan Vicente Gómez, leyó en esa ocasión la lista de los jefes y oficiales que participaron en esa confrontación. De izquierda a derecha, aparecen: el doctor Enrique Urdaneta Maya, don Antonio Pimentel, el General José Vicente Gómez Bello y el Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez. Año 1924.

Señor General Juan Vicente Gómez.

Señores:

Hace veinticinco años que en este sitio histórico se libró una de las batallas más importantes que han tenido lugar en Venezuela, la más importante puede decirse después de la de Carabobo que selló la Independencia Nacional, porque Venezuela era libre, soberana e independiente ante las Naciones extrañas, pero había quedado corroída en el Interior por disensiones estériles e infecundas y cancerada por las luchas fratricidas; y cupo al señor General Juan Vicente Gómez la gloria inmarcesible, en ejercicio de la Primera Magistratura de la República, de realizar el Programa de Unidad Nacional que aquella Revolución traía inscrita en sus banderas, como también le correspondió aquel día memorable la gloria militar de haber concurrido personalmente con su espada victoriosa a todos los puntos de la línea de fuego, durante aquellas seis horas de terrible ansiedad, hasta que el más espléndido triunfo coronó los esfuerzos gigantescos de aquel ejército de héroes en persecución de ideales sacrosantos de Patria, de Libertad y de Justicia.

Oh! Andes formidables, oh! Táchira invencible, yo os saludo y os recuerdo en este día doblemente grato, porque de vuestro seno ardiente y generoso surgieron las dos expediciones de 1813 y 1899, que con Bolívar y con Gómez se complementan a través del tiempo y del espacio para crear y engrandecer la Patria.

Oh! muertos gloriosos, oh! heridos beneméritos de Tocuyito, yo os saludo y os recuerdo en el día de hoy, al pie de este Monumento que os ha consagrado la gratitud nacional, porque supisteis ofrendar vuestra vida y vuestra sangre para regar con ella el árbol robusto de la nacionalidad, que se inclina hoy al peso de abundantes y sazonados frutos.

Enrique Urdaneta Maya.

Tocuyito, 14 de septiembre de 1924.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 15 de septiembre de 1924).


domingo, 12 de diciembre de 2021

EL GENERAL GÓMEZ Y EL PROGRESO DE VENEZUELA 1926

 


(De "El Tiempo" de Panamá. 16 de diciembre de 1926).

Hemos entrevistado al señor Frank Morales, conocido ingeniero de esta localidad y jefe de los trabajos trazados de la carretera nacional que va desde Arraiján hasta San Carlos. El señor Morales fue a Venezuela contratado por una compañía y según entendemos piensa regresar a ese país con un contrato mejor que el que tenía.

Al tener conocimiento de los deseos que abrigábamos de que nos concediera una breve charla sobre la situación de ese país tuvo a bien complacernos contestándonos en la forma que nuestros lectores verán a continuación:

¿Conoció personalmente al General Juan Vicente Gómez?

"Sí. Tuve el honor de conocer y saludar al Presidente Gómez en su hacienda de San Juan de los Morros, donde permanecí tres días; fui conducido allí por el excelente amigo de Panamá y mío personal, doctor Pedro Acosta Delgado.

Es un hombre sencillo de costumbres patriarcales con un profundo amor a su patria el que revela en todos sus actos. Su salud es excelente, su actividad sorprende y sobre todo tiene una memoria prodigiosa. La obra de progreso, civilización y bienestar que ha realizado en Venezuela lo destaca como el más grande de sus gobernantes pues ha hecho en el periodo de su Administración más que los otros magistrados que ha tenido Venezuela en todo el tiempo de su vida nacional".

¿Cómo le parece la situación actual del país?

"El progreso de Venezuela es positivo no sólo en lo material sino en la parte moral y cultural del pueblo. Las obras públicas se llevan a cabo con gran actividad y eficiencia, las industrias se desarrollan y florecen a la sombra de la paz y el orden, se explotan las riquezas naturales y se da impulso vigoroso a la Instrucción Pública.

La red de carreteras que salva enormes distancias y gran parte de la cual está ya terminada, solucionando así el problema del transporte en ese vasto país es en mi concepto la obra de más aliento llevada a cabo por el General Gómez; el alcantarillado de Caracas y el acueducto de Maracaibo también son dignas de mención por lo complicado del problema y la magnitud de las obras y lo que más grata impresión me causó es que todas estas obras se llevan a cabo con actividad y eficiencia por ingenieros venezolanos y con dinero venezolano, pues no tienen necesidad de recurrir a empréstitos extranjeros dado el floreciente estado de las arcas nacionales.

Según me informaron personas que supongo bien enteradas en el asunto, a fin del año fiscal, después de pagar todos los gastos de la administración pública habrá en caja un superávit de doscientos millones de bolívares, cuarenta millones de dólares!!"

¿Cuál es su opinión sobre sus industrias?

"Las industrias toman cada día mayor incremento; hay fábricas de hilados, de vidrio, cristales, cemento, cigarrillos, papel, etc., cuyos productos no tienen nada que envidiar a los extranjeros y de los cuales nuestros comerciantes podrían abastecerse sustituyéndolos así a los productos europeos y norteamericanos de igual o inferior calidad pero de precios más subidos. Un museo o exhibición permanente de productos en el nuevo pabellón para la Legación Venezolana que se piensa construir en el lote cedido por nuestro gobierno en el Hatillo, indudablemente sería de gran provecho para ambos países".

¿Qué le parece la ciudad capital?

"¿Caracas? Es una bella ciudad en el centro comercial y cultural de Venezuela, su aspecto es completamente colonial pero tiene barrios en los alrededores de la población que son completamente modernos por el estilo de nuestro Bella Vista y Exposición. Sus calles son en su gran mayoría de concreto y en los barrios menos transitados de macadam, aunque todavía existen algunas empedradas al estilo español. Dada la gran cantidad de tráfico que se hace necesario cubrirlos con una capa de asfalto como protección al pavimento y para eliminar el polvo que algunas veces es molestoso; si esto se lleva a cabo, podrán los venezolanos enorgullecerse (una vez concluido el sistema de cloacas) la ciudad más limpia del mundo, pues la topografía se presta para que en tiempo de lluvias estas se encarguen casi de por sí de la limpieza de la ciudad".

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 6 de enero de 1927).


sábado, 11 de diciembre de 2021

LOS GRANDES OBREROS DE LA VENEZUELA MODERNA 1924

 

Señor Benjamín Roldán G.

Señor Benjamín Roldán G., talentoso y laborioso elemento, inventor del "Motor Venezolano de Balanza Marina", para utilizar la fuerza de las olas, y quien generosamente alentado por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República, se dirige hoy a Nueva York en viaje relacionado con su invento.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 6 de julio de 1924).


SU INVENTO PATENTADO EN LOS ESTADOS UNIDOS



WAVE MOTOR. Benjamín Roldán G. Caracas, Venezuela. Filed July 30, 1924. Serial N° 729.111.

(Publicado en "Official Gazett", el 2 de junio de 1925, Página 182).