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sábado, 21 de enero de 2023

CONGRATULACIONES AL GENERAL GÓMEZ POR MENSAJE PRESIDENCIAL 1926

Benemérito General Juan Vicente Gómez, Supremo Magistrado de Venezuela.

EL MENSAJE PRESIDENCIAL

El 26 de abril de 1926, ante las Cámaras Legislativas reunidas en el Congreso y en presencia de una brillante concurrencia del Cuerpo Diplomático, Altas Corporaciones oficiales, Ilustrísimo Prelado y Dignatarios de la Iglesia, Jefe de la Guarnición de Caracas y Oficiales francos de servicio y selecto grupo de damas y caballeros, presentó el Mensaje anual de sus actos de Gobierno y de administración como Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien estuvo acompañado por el Vicepresidente de la República, General José Vicente Gómez, los señores Ministros del Despacho Federal y el Secretario General de la Presidencia, señor doctor Francisco Baptista Galindo.

El sobrio lenguaje del General Presidente da mayor relieve a la importancia de la actuación expuesta en el notable Documento, que es un historial de honra y de gloria para el grande hombre de Estado, que con la cordura de su ponderado cerebro y la energía de su voluntad inquebrantable, ha venido reconstruyendo material y moralmente, económica y políticamente una Patria. Eliminados en el Interior los impuestos que gravaban excesivamente las industrias y el comercio; empeñado seriamente el Gobierno en mejorar la condición material y moral de los presidiarios, a cuyo efecto ha refundido en una General de Penitenciarías, dotándola de Capellán, Maestro de Instrucción Primaria y talleres de carpintería y alpargatería; en pié de estrecha cordialidad nuestras relaciones con los países; reducida la Deuda Pública a noventa y dos y medio millones y la Nación con un fondo de reserva de ochenta y dos y medio de millones en oro; mantenido el Ejército en una base excelente de organización, instrucción y disciplina; en pleno desarrollo la explotación minera, el comercio la agricultura y la cría; cruzado el territorio nacional de vías carreteras; llevado la luz de la instrucción hasta el último caserío, la grande alma de patriota del Benemérito Presidente debe haber sentido las más cumplidas satisfacciones, al poder presentar en concreto y plena de benéficos frutos la obra de sus insignes esfuerzos.

"Billiken" renueva el homenaje de su admiración y sus respetuosas congratulaciones al Supremo Magistrado de Venezuela.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 1° de mayo de 1926).

Director Propietario: Lucas Manzano.


lunes, 16 de enero de 2023

CENTENARIO DEL CONGRESO DE PANAMÁ 1926

 

Delegados de Venezuela al Congreso Panamericano, de izquierda a derecha: Don Laureano Vallenilla Lanz, Manuel Segundo Sánchez y el doctor Cristóbal L. Mendoza.

Por disposición del ciudadano Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, han sido nombrados los señores Laureano Vallenilla Lanz, Manuel Segundo Sánchez y el doctor Cristóbal L. Mendoza, Delegados de Venezuela al Congreso Panamericano que, para conmemorar el primer centenario del convocado por el Libertador Simón Bolívar en 1826, se reunirá en Panamá en el mes de junio del corriente año.

Próximo a celebrarse la fecha centenaria de tan grandiosa concepción bolivariana, el Gobierno del General Gómez, atendiendo a la cortés invitación del de la República de Panamá, la ha aceptado con patriótico regocijo. El Libertador quiso reunir en aquella Asamblea Anfictiónica a las mentalidades más altas de por entonces para que trataran del futuro de las nacientes nacionalidades.

Teniendo esto en cuenta, el Benemérito General Juan Vicente Gómez ha designado ante el próximo Congreso centenario a tres representantes de nuestra distinguida intelectualidad que llevarán ante aquella solemne Asamblea la voz augusta de la Patria del que concibió tamañas maravillas.

Presidirá la Delegación venezolana, don Laureano Vallenilla Lanz, ventajosamente conocido por sus estudios de historia y sociología venezolanas, en las que ha logrado sonados triunfos por sus apreciaciones a conclusiones ajustadas a las arduas ciencias sociológicas, lo que lo ha llevado para ser director de nuestra Academia de la Historia.

Bibliógrafo e historiógrafo de muy relevantes aptitudes es don Manuel Segundo Sánchez, que ya muy sólida fama ha conquistado entre los que en Hispanoamérica se dedican a ese género de disciplinas científicas.

En cuanto al doctor Cristóbal L. Mendoza, lleva en sí fuera de sus dotes intelectuales especializadas en la carrera del Foro, el nombre patricio de don Cristóbal Mendoza, Primer Presidente de la naciente nacionalidad venezolana, noble amigo de Bolívar y cuyo nombre brilla con luz propia en la constelación de nuestros héroes.

Dignamente estará representada Venezuela en este Congreso Panamericano en que indudablemente, sus miembros, influidos poderosamente por el radiante genio del Libertador que abatirá sus alas impalpables sobre el cenáculo, se inspirará en medidas tendientes a conservar siempre la paz y la armonía entre las naciones de común origen, ideal que ha venido siguiendo con paso firme el Benemérito General Juan Vicente Gómez, bajo cuyos claros auspicios se desenvuelven armoniosamente las actividades de la Nación que produjo al Genio Suramericano.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 15 de mayo de 1926).


sábado, 27 de agosto de 2022

CENTENARIO DEL DR. ARĺSTIDES ROJAS EN EL GOBIERNO DEL GENERAL GÓMEZ 1926

El Dr. Arístides Rojas, eminente médico, naturalista, historiador, escritor, ensayista, científico, periodista y literario, nacido en Caracas, el 5 de noviembre de 1826, cuyo centenario fue conmemorado por el Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez en 1926. Óleo del gran pintor venezolano Antonio Herrera Toro.

La Academia Nacional de la Historia resolvió con la cooperación amplia y decidida del Gobierno Nacional, la celebración del centenario del ilustre polígrafo doctor D. Arístides Rojas, el 5 de noviembre de 1926. Ese acto de justicia a la vez que de recordación y acatamiento a una de las glorias más puras de la literatura venezolana, tuvo inmediata y simpática repercusión, no sólo en las esferas oficiales sino en todos los círculos intelectuales y sociales del país.

El Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, por el digno órgano de su Ministro de Instrucción Pública, doctor Rubén González, ordenó se diera el nombre del festejado a una de las escuelas de la capital y se recopilara en tres volúmenes la obra dispersa de aquel infatigable trabajador para conmemorar el centenario de su natalicio.

La Academia, por su parte, organizó en el local de su Biblioteca una exposición de las obras y manuscritos de D. Arístides Rojas; un acto de florales ofrendas ante el busto que decora el patio de la Institución; la colocación de su retrato en la sala donde celebra ésta sus sesiones; la recitación por la señorita Carmen Antillano de uno de los poemas de "Un libro en prosa" y la celebración de una sesión pública y solemne en el Paraninfo de la Ilustre Universidad Central, presidida por el señor Ministro de Instrucción Pública y con el concurso de las Academias y los demás institutos de extensión universitaria. Se distribuyó allí en primorosa edición "El Campo de Nardos", uno de los más amenos artículos que escribiera aquella pluma, consustanciada con el alma de su ciudad nativa. A estos actos correspondió con su presencia la sociedad de Caracas, en lo que tiene de más noble y levantado.

Deseosa esta Institución de dejar un recuerdo perdurable de la significación de ese tributo a aquel que fue esforzado y glorioso paladín de la cultura nacional, ha resuelto consagrar este número del Boletín a los actos de que se ha hecho mención, para que ellos sirvan de ejemplo y estímulo a las generaciones del porvenir.

Importante Decreto del Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, en conmemoración de la fecha centenaria del natalicio del Dr. Arístides Rojas. Publicado en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia. Tomo IX. Diciembre de 1926. Número 36. Caracas, Venezuela.  

DECRETO POR MEDIO DEL CUAL EL GOBIERNO NACIONAL 

ORDENA LA PUBLICACIÓN DE LAS OBRAS DISPERSAS DE

D. ARĺSTIDES ROJAS CON OCASIÓN DEL

CENTENARIO DEL GRAN ESCRITOR.

 ********

GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ,

PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA,

Considerando :

Que en noviembre del presente año se cumplirá el primer Centenario del nacimiento de Arístides Rojas, venezolano distinguido que consagró su vida a la patria y a las letras;

Que conviene al decoro de la República mantener vivo el recuerdo de aquellos ciudadanos que la sirvieron con su talento y la ennoblecieron con sus virtudes;

Que aquel eximio compatriota consagró su laboriosa existencia a escribir los anales de Venezuela y la vida de sus hijos eminentes, en obras de fácil y amena lectura;

Que gran parte de los trabajos de Arístides Rojas se encuentran dispersos en periódicos, revistas y folletos, que por su extrema rareza ni son conocidos del público, ni se hallan hoy al alcance de los estudiosos,

Decreta:

Artículo 1°. Procédase a reunir los trabajos históricos de Arístides Rojas que no estén en las Leyendas Históricas y Orígenes Venezolanos, para editarlos por cuenta del Gobierno Nacional.

Artículo 2°. Dichos trabajos se imprimirán en volúmenes en 8° de veinte pliegos, o sean trescientas veinte páginas cada uno.

Artículo 3°. Por Resolución separada se designara la persona que haya de encargarse de la compilación e impresión de los citados volúmenes.

Artículo 4°. El Ministro de Instrucción Pública queda encargado de la ejecución de este Decreto.

Dado, firmado, sellado con el Sello del Ejecutivo Federal y refrendado por el Ministro de Instrucción Pública, en el Palacio Federal, en Caracas, a veinte y nueve de abril de mil novecientos veinte y seis. Año 117° de la Independencia y 68° de la Federación.

JUAN VICENTE GÓMEZ.

El Ministro de Instrucción Pública,

RUBÉN GONZÁLEZ.

Refrendado. 

Estados Unidos de Venezuela.—Ministerio de Instrucción Pública.— Dirección de Instrucción Superior y Especial.—Caracas: 30 de abril de 1926.—117° y 68°.

Resuelto :

Por disposición del ciudadano Presidente de la República se designa al ciudadano José E. Machado para compilar los trabajos históricos de Arístides Rojas y editarlos por cuenta del Gobierno Nacional conforme a lo establecido en el Decreto Ejecutivo, fechado ayer.

Comuníquese y publíquese.

Por el Ejecutivo Federal,

RUBÉN GONZÁLEZ. 

Iniciada por la Academia Nacional de la Historia la conmemoración del primer centenario del nacimiento de Arístides Rojas, el Gobierno de la República, presidido por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, acogió con entusiasmo la feliz idea, a cuya realización ha prestado su apoyo con la amplitud que piden los méritos de aquel compatriota y el espíritu justiciero de un Magistrado atento a enaltecer la memoria de quien fue orgullo de la patria por su saber y sus merecimientos.

Entre las disposiciones oficiales encaminadas a exaltar la figura literaria del autor de las Leyendas Históricas y de los Orígenes Venezolanos, merece especial elogio el Decreto inserto en la primera página de este volumen; por el cual se ordena reunir los dispersos trabajos del extinto escritor, para editarlos por cuenta del Erario, pues de ese modo se salvan de la destrucción y del olvido estudios interesantes, que por encontrarse en periódicos, revistas y folletos de antigua data y de difícil consecución, apenas si son conocidos de los versados en asuntos bibliográficos. 

PALABRAS DEL SEÑOR LAUREANO VALLENILLA LANZ, 

DIRECTOR DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA, 

AL DECLARAR ABIERTA LA SESIÓN SOLEMNE CELEBRADA 

EN EL PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA,

CON MOTIVO DEL CENTENARIO DE D. ARĺSTIDES ROJAS.

Señor Ministro de Instrucción Pública:

Señoras:

Señores :

Este homenaje que todas nuestras Academias, bajo los nobles auspicios del Gobierno Nacional y con el concurso de la Sociedad de Caracas, rinden a la gran memoria de Don Arístides Rojas, es un acto de suprema justicia, y nunca ha podido decirse con más propiedad que honrar, honra. Estamos honrando a Venezuela en uno de sus hijos mas esclarecidos. Su nombre está estrechamente unido al de la Patria. Su obra esencialmente nacional ha pasado sin embargo las fronteras, pues no hay libro americano dedicado a estudiar los orígenes de estos países en que no aparezca el nombre de nuestro Arístides Rojas entre las más respetables autoridades de América. Puede decirse que se nacionalizó para hacerse internacional, al revés de tantos otros escritores contemporáneos suyos, quizás más brillantes, de más fino ingenio, de ilustración más vasta, que se sustrajeron al medio, que despreciaron el rico filón de nuestra historia y de nuestro ambiente para dedicarse a hacer literatura, que bien podía ser de todos y de cada uno de los pueblos hispano-parlantes porque en nada podía descubrirse su procedencia vernácula.

Eran los tiempos en que se hablaba enfáticamente de independencia y las inteligencias permanecían atadas a influencias extrañas; en que se odiaba la tradición colonial; en que se creía fácil romper con ella, y solo se obtenían frutos anémicos a los que faltaba la savia de la vida, la que viene de las fuertes raíces hundidas profundamente en el suelo que abonaron con sudor y sangre muchas generaciones. Se hablaba de nacionalidad y de Patria, y así como para regir "pueblos originales de composición singular y violenta", se trasplantaban leyes exóticas que en nada respondían a su idiosincrasia, y que nadie era capaz de comprender y respetar, se trasplantaban también las literaturas extranjeras que divorciaban a los hombres cultos del medio en que debían de imponerse y del pueblo que estaban obligados a guiar para darles la sensación, la idea, el sentimiento de una Nación y de una Patria. Por esa causa carecieron casi siempre de influencia y de prestigio intelectual la mayor parte de nuestros literatos. No dejaron el surco profundo que debieron, porque jamás ahondaron en la psicología de nuestro pueblo; y hasta nuestra epopeya, el heroísmo y los innumerables sacrificios conque Venezuela contribuyó a la emancipación de la América, fueron a asimilarlos, deformándolos, a las fábulas y a los hechos de otros pueblos; y nuestros héroes dejaron de ser hombres para convertirse en personajes de leyenda, arrebatándole a la historia su verdadera acción educativa.

Solo uno que otro hombre de talento escapó a la funesta influencia de la época, porque en todas partes y especialmente en nuestra América, aconteció lo mismo que en Venezuela.

Por esa razón sube de punto el mérito del esfuerzo en Arístides Rojas, al consagrar exclusivamente sus actividades al estudio de la Patria. Fue un autodidacta, como lo han sido todos aquellos que en nuestros países han dejado obras de mérito indiscutible. Nadie pudo enseñarle nada, porque nadie sabía ni para trazarle siquiera el camino que recorrió con tanto éxito hasta llegar a ser lo que fue: un sabio, con toda aquella desdeñosa modestia, con toda aquella irónica sencillez que son características de una gran superioridad intelectual.

No es mi propósito hacer la apología de nuestro eminente compatriota; la Academia de la Historia ha confiado esa tarea a uno de sus miembros más disertos y eruditos, que con tanto amor como desinterés se ha consagrado también a trabajar por el brillo de la Patria analizando su evolución histórica y humanizando a nuestros héroes para engrandecerlos.

Es en estas fiestas de la inteligencia donde mejor se comprueba la evolución que hemos realizado al amparo de la paz. Ya andan lejos los tiempos en que las pasiones de partido llegaron hasta el sacrilegio de considerar dignos de la apoteosis a los bárbaros y oscuros guerrilleros de nuestras contiendas fraticidas y abrirles las puertas del templo, consagrado al Libertador y a la pléyade de grandes hombres militares y civiles que contribuyeron a realizar la Independencia de la América hispana. La paz ha traído como consecuencia una revisión de valores. Ya podemos exaltar glorias tan puras, tan genuinamente intelectuales como la de Arístides Rojas con el apoyo entusiasta del Ilustre Gobernante, Benemérito General Juan Vicente Gómez, que ha sabido arrancar a la Patria, del báratro incandescente de las pasiones políticas y celebrar, en medio de la tranquilidad y el bienestar creados por su esfuerzo las fechas centenarias de nuestra magna epopeya, y tomando alentando constantemente estas nobles iniciativas en que se consagran nombres ilustres que son honra y prez de la República.

Debemos decirlo, porque con ello cumplimos un deber de gratitud y de justicia, que el Gobierno de la Nación, por órgano de su ilustre Ministro de Instrucción Pública, ha excedido a los propósitos de la Academia de la Historia, dando el nombre de Arístides Rojas a uno de nuestros planteles de educación, ordenando editar una selección de sus estudios y protegiendo generosamente este homenaje, que bien puede calificarse de insólito, pues es la primera vez que todas nuestras Academias se reúnen bajo estos claustros venerables para honrar a uno de nuestros mas grandes escritores, aunque también es cierto, que son muy contados aquellos que como Arístides Rojas abarcaron un radio más amplio de los conocimientos humanos. Y bien justificada se halla la presencia de la mujer en estos actos y su tributo de flores ante la imagen de quien vivió la belleza, de quien la sintió hondamente en nuestra naturaleza y la cantó en un estilo lleno de emoción y de hermosura, como para demostrar que en su alma de artista se hermanaban la severidad de Clio y la lírica fantasía de Polinnia.

Laureano Vallenilla Lanz. 

El Dr. Eloy G. González, Secretario de la Academia Nacional de la Historia, en la sesión solemne con que este cuerpo conmemoró el centenario del Dr. Arístides Rojas:

El señor Presidente de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, ha fundamentado de manera acertadísima y consoladora su Decreto de publicación de las obras dispersas de Arístides Rojas, estableciendo que es del decoro de la República mantener viviente el recuerdo de estos varones eximios, de estos ciudadanos ilustres, que sirvieron a la Patria con su talento y la ennoblecieron con sus virtudes; y sin duda es saludable a las generaciones militantes ver alzar estas grandes figuras de hombres dignos de condición varonil que han enseñado con su vida y con su obra que sólo se gana inmortalidad y positiva grandeza perdurable, con una intensa labor honesta con una inexpugnable virtud heroica: probidad, abnegación, alteza interior.

Es inaudita la tarea formidable cumplida por Arístides Rojas: es fatigante el sólo trabajo de reunir ahora, para editarlos, todos los interesantes trabajos del historiador que andan dispersos en periódicos, revistas y folletos. 

Eloy G. González.

(Publicado en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Tomo IX, N° 33, Marzo de 1926).

 

viernes, 1 de julio de 2022

AUMENTO DE LA CANTIDAD DE AGUA PARA CARACAS 1926

Importante Decreto del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, permitiendo la conservación y protección de la hoya del río "Macarao", declarándola Bosque Nacional, lo que permitirá aumentar el suministro de agua, beneficiando a los ciudadanos caraqueños. 

Muy simpática y amplia resonancia habrá de tener en el público el siguiente importante Decreto Ejecutivo, que una vez más pone de manifiesto el patriótico interés con que nuestro Gobierno, sabia y austeramente presidido por el General Juan Vicente Gómez, atiende a todo cuanto sea beneficioso para la colectividad.

Es tanto más de celebrarse la oportuna disposición que aquél contiene, cuanto que ella es una consecuencia del mayor y más próspero desarrollo de nuestra vida, que firmemente va alcanzando cada día una amplitud que es fruto de la paz en que felizmente hemos venido surgiendo a un campo de actividad y de población crecientes.

Esta disposición será acogida por el pueblo de Caracas con las más vivas muestras de simpatía, porque ella redunda en beneficios positivos para toda la colectividad, y provocará con justicia los más cálidos aplausos y el más decidido apoyo para el Gobierno, que no omite sacrificio alguno cuando se trata de realizar una obra de tan incalculables ventajas para la vida, la belleza y la salud de nuestra Capital. 

GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ

PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Considerando: 

Que es notable el crecimiento de la población de esta Capital y el gran incremento que ella ha tomado merced a la paz que desde hace largos años reina en el país;

Que se hace necesario aumentar la cantidad de agua que recibe el acueducto, la cual con las talas y siembras de las posesiones que existen en la hoya del río "Macarao" se ha disminuido de modo notable;

Que la Ley de Expropiación por causa de utilidad pública declara de evidente utilidad la conservación de los bosques y aguas.

Decreta:

Artículo 1°. Se declara Bosque Nacional toda la hoya del río "Macarao" y quedan desde luego prohibidas en ella las talas y cultivos.

Artículo 2°. Procédase a la expropiación por causa de utilidad pública de todas las propiedades particulares que estén ubicadas dentro de la referida hoya, y a este efecto se da la suficiente autorización al ciudadano Procurador General de la Nación para que proceda a instaurar los correspondientes juicios.

Artículo 3°. Oportunamente se acordarán los créditos adicionales que sean necesarios.

Artículo 4°. Los Ministros de Relaciones Interiores y de Fomento quedan encargados de la ejecución del presente Decreto en lo que respectivamente les concierne.

Dado, firmado, sellado con el Sello del Ejecutivo Federal y refrendado por los Ministros de Relaciones interiores y de Fomento, en el Palacio Federal, en Caracas, a dos de marzo de mil novecientos veinte y seis.

Año 116° de la Independencia y 68° de la Federación. 

(L. S.) 

JUAN VICENTE GÓMEZ. 

Refrendado, el Ministro de Relaciones Interiores, 

(L. S.) 

PEDRO MANUEL ARCAYA. 

Refrendado, el Ministro de Fomento, 

(L. S.) 

ANTONIO ALAMO. 

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 3 de marzo de 1926).


MAYOR CANTIDAD DE AGUA POTABLE PARA MARACAIBO 1926

El vigilante celo del General Gómez, siempre alerta a cuantas son necesidades del pueblo, satisface el viejo anhelo de la población maracaibera, dotándola del precioso elemento, fuente de salud y de vida. 

El organismo nacional adquiere cada día mayor vitalidad, debido a los patrióticos desvelos del Benemérito General Juan Vicente Gómez, porque cada región disfrute de las ventajas y comodidades que brinda la actual situación de paz y bienandanzas.

Desde el más modesto Municipio hasta las más florecientes ciudades del país, alcanza la mano providente del Rehabilitador de la Patria.

Un importante Decreto, corrobora una vez más los afanes del Jefe del País.

Maracaibo, la rica urbe del pasmoso desarrollo, es de nuevo objeto de la vigilante atención del General Gómez, como puede advertirse por tan trascendental documento, con el cual viene a remediar una de las más ingentes necesidades de aquella importante ciudad: el abastecimiento del agua potable.

Si en todo tiempo fue éste uno de los problemas que más preocuparon a los habitantes de la metrópoli zuliana, ahora asume mayor importancia por el rápido crecimiento de su población.

El vigilante celo del General Gómez, siempre alerta a cuantas son necesidades del pueblo, satisface el viejo anhelo de la población maracaibera, dotándola del precioso elemento, fuente de salud y de vida.

Importante Obra Pública para Maracaibo. Trabajos para proveer de mayor cantidad de agua potable a la próspera y laboriosa capital del Zulia. 

GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ,

PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA

Considerando:

Que la ciudad de Maracaibo, por su importancia comercial como primer puerto del Occidente de la República y centro de la región petrolera del Estado Zulia; por su ardiente clima y por la densidad de su población, necesita para satisfacer las necesidades de su creciente desarrollo ser amplia y convenientemente abastecida de agua potable,

Decreta:

Artículo 1°. Procédase a construir, por cuenta del Tesoro Nacional, las obras necesarias para tomar el río Palmar, conducir a la ciudad y distribuir en ella el agua de dicho río en la cantidad requerida para el uso indicado.

Artículo 2°. El Ministro de Obras Públicas queda encargado de la ejecución del presente Decreto.

Dado, firmado, sellado con el Sello del Ejecutivo Federal y refrendado por el Ministro de Obras Públicas, en el Palacio Federal, en Caracas, a los trece días del mes de marzo de mil novecientos veinte y seis. Año 116° de la Independencia y 68° de la Federación.

(L. S.)

JUAN VICENTE GÓMEZ.

Refrendado.

El Ministro de Obras Públicas,

(L. S.)

TOMÁS BUENO.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el  25 de marzo de 1926).


domingo, 12 de diciembre de 2021

EL GENERAL GÓMEZ Y EL PROGRESO DE VENEZUELA 1926

 


(De "El Tiempo" de Panamá. 16 de diciembre de 1926).

Hemos entrevistado al señor Frank Morales, conocido ingeniero de esta localidad y jefe de los trabajos trazados de la carretera nacional que va desde Arraiján hasta San Carlos. El señor Morales fue a Venezuela contratado por una compañía y según entendemos piensa regresar a ese país con un contrato mejor que el que tenía.

Al tener conocimiento de los deseos que abrigábamos de que nos concediera una breve charla sobre la situación de ese país tuvo a bien complacernos contestándonos en la forma que nuestros lectores verán a continuación:

¿Conoció personalmente al General Juan Vicente Gómez?

"Sí. Tuve el honor de conocer y saludar al Presidente Gómez en su hacienda de San Juan de los Morros, donde permanecí tres días; fui conducido allí por el excelente amigo de Panamá y mío personal, doctor Pedro Acosta Delgado.

Es un hombre sencillo de costumbres patriarcales con un profundo amor a su patria el que revela en todos sus actos. Su salud es excelente, su actividad sorprende y sobre todo tiene una memoria prodigiosa. La obra de progreso, civilización y bienestar que ha realizado en Venezuela lo destaca como el más grande de sus gobernantes pues ha hecho en el periodo de su Administración más que los otros magistrados que ha tenido Venezuela en todo el tiempo de su vida nacional".

¿Cómo le parece la situación actual del país?

"El progreso de Venezuela es positivo no sólo en lo material sino en la parte moral y cultural del pueblo. Las obras públicas se llevan a cabo con gran actividad y eficiencia, las industrias se desarrollan y florecen a la sombra de la paz y el orden, se explotan las riquezas naturales y se da impulso vigoroso a la Instrucción Pública.

La red de carreteras que salva enormes distancias y gran parte de la cual está ya terminada, solucionando así el problema del transporte en ese vasto país es en mi concepto la obra de más aliento llevada a cabo por el General Gómez; el alcantarillado de Caracas y el acueducto de Maracaibo también son dignas de mención por lo complicado del problema y la magnitud de las obras y lo que más grata impresión me causó es que todas estas obras se llevan a cabo con actividad y eficiencia por ingenieros venezolanos y con dinero venezolano, pues no tienen necesidad de recurrir a empréstitos extranjeros dado el floreciente estado de las arcas nacionales.

Según me informaron personas que supongo bien enteradas en el asunto, a fin del año fiscal, después de pagar todos los gastos de la administración pública habrá en caja un superávit de doscientos millones de bolívares, cuarenta millones de dólares!!"

¿Cuál es su opinión sobre sus industrias?

"Las industrias toman cada día mayor incremento; hay fábricas de hilados, de vidrio, cristales, cemento, cigarrillos, papel, etc., cuyos productos no tienen nada que envidiar a los extranjeros y de los cuales nuestros comerciantes podrían abastecerse sustituyéndolos así a los productos europeos y norteamericanos de igual o inferior calidad pero de precios más subidos. Un museo o exhibición permanente de productos en el nuevo pabellón para la Legación Venezolana que se piensa construir en el lote cedido por nuestro gobierno en el Hatillo, indudablemente sería de gran provecho para ambos países".

¿Qué le parece la ciudad capital?

"¿Caracas? Es una bella ciudad en el centro comercial y cultural de Venezuela, su aspecto es completamente colonial pero tiene barrios en los alrededores de la población que son completamente modernos por el estilo de nuestro Bella Vista y Exposición. Sus calles son en su gran mayoría de concreto y en los barrios menos transitados de macadam, aunque todavía existen algunas empedradas al estilo español. Dada la gran cantidad de tráfico que se hace necesario cubrirlos con una capa de asfalto como protección al pavimento y para eliminar el polvo que algunas veces es molestoso; si esto se lleva a cabo, podrán los venezolanos enorgullecerse (una vez concluido el sistema de cloacas) la ciudad más limpia del mundo, pues la topografía se presta para que en tiempo de lluvias estas se encarguen casi de por sí de la limpieza de la ciudad".

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 6 de enero de 1927).


lunes, 15 de junio de 2020

GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ RECIBE AL NUNCIO MONSEÑOR FERNANDO CENTO


Monseñor Fernando Cento, Nuncio Apostólico, nombrado por la Santa Sede en 1926.


Llegada de Monseñor Fernando Cento al Palacio de Miraflores  de Caracas para ser recibido por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, en 1926.  


El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, en compañía de Monseñor Fernando Cento, Nuncio Apostólico nombrado por la Santa Sede para ejercer funciones en el país. Palacio de Miraflores de Caracas. Año 1926.


Monseñor Fernando Cento, Nuncio Apostólico, recibiendo honores militares a su salida del Palacio de Miraflores de Caracas, luego de su audiencia con el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. Año 1926.

(Publicado en la revista venezolana "Billiken", el 21 de de agosto de 1926).


MONSEÑOR FERNANDO CENTO

Nació en Macerata (ltalia), el 10 de agosto de 1883. Destacado Prelado. Hijo de Evaristo Cento y de Ermelinda Andreani. Cursó estudios eclesiásticos en su ciudad natal, ordenándose sacerdote en 1909. Recibió la borla de doctor en teología, completando su formación en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma donde recibió el título de doctor en filosofía. Párroco de la Catedral de Macerata, enseñó en el Seminario y Real Liceo de esa localidad. Llamado a Roma por Monseñor Tacci, sirvió como secretario en la mayoría de los Sagrados Palacios Apostólicos (1916-1919), regresando nuevamente a Macerata en 1919 hasta 1922. Promovido a la sede episcopal de Ariceale, en Sicilia, como Arzobispo titular de Seleucia Pieria (1922-1926).

Monseñor Fernando Cento fue nombrado Nuncio Apostólico de la Santa Sede en Venezuela desde agosto de 1926 hasta agosto de 1936. Durante su misión diplomática, se elevó el Seminario de Caracas a la categoría de Seminario Interdiocesano y se estableció la prefectura apostólica del Alto Orinoco a cargo de la congregación salesiana (1932).

Monseñor Cento realizó giras por los estados Sucre, Nueva Esparta, Anzoátegui y Zulia; participó en el I Congreso Mariano Nacional, convocado en Coro, del 8 al 10 de diciembre de 1928, donde por su iniciativa, se celebró la III Conferencia Episcopal Venezolana.

Nuncio Apostólico en Quito (1937-1939), le tocó firmar el convenio de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Ecuador. Trasladado al Perú, ejerció igual cargo entre 1939 y 1945. Nuncio en Bélgica, Internuncio Apostólico en Luxemburgo desde 1946 hasta 1956, Nuncio en Portugal (1957). Fue elevado en 1958 a la dignidad de Cardenal, siendo transferido a Roma donde le tocó formar parte de las comisiones de la Curia encargadas de las congregaciones de la Iglesia oriental, así como de la organización del Concilio Vaticano II. Falleció en Roma en 1963.

miércoles, 3 de junio de 2020

CURSO DE HIGIENE MILITAR EN 1926


Doctor Francisco Antonio Rísquez.

En un apretado tomo acaba de publicar el doctor Francisco Antonio Rísquez, el texto de asignatura en la Academia Militar de Caracas. "Curso de Higiene Militar, Naval, de la Aviación y Educación Sexual".


Cuando el Benemérito General Juan Vicente Gómez, como Jefe nato del Ejército comprendió la necesidad de ilustrar y vulgarizar entre nuestros militares, las leyes de la higiene y de la educación sexual, anduvo acertado en escoger para dicha cátedra al ilustrado clínico doctor Francisco Antonio Rísquez.

Hombre avezado a la didáctica en todas sus ramas, su verbo expresivo, elocuente y lleno de ciencia, tenía que caer bien en el ánimo del militar, y así sus lecciones fueron por todos aprovechadas.

No es éste un libro de esos que salen por el deseo de publicar algo y darse tono sus autores, ya que otros no se lo den. En ésta una obra utilísima, en que en forma apropiada y sencilla se dice todo lo indispensable al buen manejo de la policía interna del propio soldado.

Ahí está todo cuanto a un militar de tierra, agua o aire le interesa saber, traído en forma práctica.

Prologa la obra el eminente hombre de ciencias francés Aimé Gauthier, quien hace un cumplido y justiciero elogio del que llama: "venerable colega venezolano".

El señor Gauthier, bastante pesimista, y con mucha razón, no cree ciertamente que ya se haya cerrado el periodo de las grandes guerras, y por eso aboga por mantener siempre en los ejércitos los estados sanitarios, los que no deben improvisarse la antevíspera del enganche bajo las banderas.

"En todos los ejércitos provistos de un servicio de sanidad poderosamente organizado se asiste a una reducción progresiva de la cifra de la mortalidad, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra".

Es, en suma, la del doctor Rísquez una obra utilísima para el común de la gente, para el cual ha vulgarizado la ciencia poniéndola al alcance de todos, en sanos y doctos consejos de profilaxia sexual, defendiendo el organismo humano de ese terrible morbo de la sífilis o avariosis en todas sus variedades.

Constituye este libro el tercero de las obras completas del doctor Rísquez, trabajo de publicación que ha emprendido bajo el patrocinio del General Juan Vicente Gómez, a quien dedica su trabajo.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 11 de septiembre de 1926).         

domingo, 31 de mayo de 2020

CLOACAS DE CARACAS, GRAN OBRA DE SANEAMIENTO DEL GENERAL GÓMEZ


La red de cloacas de Caracas, importante obra pública de saneamiento de la capital de Venezuela, ejecutada por orden del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República. Año 1926. (Foto: Revista "Billiken").


Si bien todos los problemas de cuantos se relacionan con el bienestar y con la higiene pública, han sido de la especial y meticulosa observación, del Benemérito General Juan Vicente Gómez, el de las cloacas de Caracas, por su palpable importancia fue uno de los que más llamaron su atención por el pronto remedio que necesitaban.

En efecto, antes de la Era Rehabilitadora casi puede decirse que Caracas no tuvo cloacas. Apenas eran cañerías de ladrillos y de escaso volumen, que con las fuertes lluvias del invierno se reventaban cada rato.

Tal sucedía con la de la Avenida Este, en la que actualmente se está haciendo por cuenta del Ministerio de Obras Públicas un serio trabajo de cloacas que todos hemos podido apreciar en las dificultades que ha venido presentando el terreno.

Las presentes vistas con que ilustramos estas páginas, muestran mejor que todas las explicaciones técnicas, la enorme labor de cloacas efectuada en toda la ciudad durante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez.

Son muchos los millones que se han de gastar en tan prodigiosa obra que ha venido a higienizar a Caracas de un modo notable, pues casi se han acabado aquellas fiebres tifosas y otros morbos que producían las aguas sucias al correr por las quebradas descubiertas del Catuche, Caroata, etc.

Hoy esas aguas corren por amplios colectores marginales, a ambos lados de las quebradas, y semejan unas monstruosas serpientes que subterráneamente recorren la ciudad.

Empresa de progreso es esta enorme y grandiosa obra, que solo la voluntad inquebrantable del General Juan Vicente Gómez y el amor a su pueblo ha podido llevar a cabo  pudiéndose decir hoy que Caracas posee una red de cloacas digna de una ciudad de primer orden.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 11 de septiembre de 1926).