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sábado, 21 de enero de 2023

CONGRATULACIONES AL GENERAL GÓMEZ POR MENSAJE PRESIDENCIAL 1926

Benemérito General Juan Vicente Gómez, Supremo Magistrado de Venezuela.

EL MENSAJE PRESIDENCIAL

El 26 de abril de 1926, ante las Cámaras Legislativas reunidas en el Congreso y en presencia de una brillante concurrencia del Cuerpo Diplomático, Altas Corporaciones oficiales, Ilustrísimo Prelado y Dignatarios de la Iglesia, Jefe de la Guarnición de Caracas y Oficiales francos de servicio y selecto grupo de damas y caballeros, presentó el Mensaje anual de sus actos de Gobierno y de administración como Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien estuvo acompañado por el Vicepresidente de la República, General José Vicente Gómez, los señores Ministros del Despacho Federal y el Secretario General de la Presidencia, señor doctor Francisco Baptista Galindo.

El sobrio lenguaje del General Presidente da mayor relieve a la importancia de la actuación expuesta en el notable Documento, que es un historial de honra y de gloria para el grande hombre de Estado, que con la cordura de su ponderado cerebro y la energía de su voluntad inquebrantable, ha venido reconstruyendo material y moralmente, económica y políticamente una Patria. Eliminados en el Interior los impuestos que gravaban excesivamente las industrias y el comercio; empeñado seriamente el Gobierno en mejorar la condición material y moral de los presidiarios, a cuyo efecto ha refundido en una General de Penitenciarías, dotándola de Capellán, Maestro de Instrucción Primaria y talleres de carpintería y alpargatería; en pié de estrecha cordialidad nuestras relaciones con los países; reducida la Deuda Pública a noventa y dos y medio millones y la Nación con un fondo de reserva de ochenta y dos y medio de millones en oro; mantenido el Ejército en una base excelente de organización, instrucción y disciplina; en pleno desarrollo la explotación minera, el comercio la agricultura y la cría; cruzado el territorio nacional de vías carreteras; llevado la luz de la instrucción hasta el último caserío, la grande alma de patriota del Benemérito Presidente debe haber sentido las más cumplidas satisfacciones, al poder presentar en concreto y plena de benéficos frutos la obra de sus insignes esfuerzos.

"Billiken" renueva el homenaje de su admiración y sus respetuosas congratulaciones al Supremo Magistrado de Venezuela.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 1° de mayo de 1926).

Director Propietario: Lucas Manzano.


domingo, 12 de septiembre de 2021

IMPRESIONES DEL EXTERIOR SOBRE EL GENERAL GÓMEZ 1915

 

Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República de Venezuela.

Motivo muy justificado de íntimo regocijo y aún de orgullo patriótico para los venezolanos, será siempre el concierto de honoríficas alusiones al estado actual de nuestro país que ha venido haciendo la prensa del exterior al hablar de la reciente elección del General Juan Vicente Gómez para ejercer la Presidencia Constitucional de la República. 

El nombre de Venezuela, rehabilitado de aquel concepto de país turbulento y desorganizado que culminara dolorosamente para la época en que el General Gómez asumió anteriormente el Poder Público, es ahora objeto de las merecidas alabanzas que por todas partes van proclamando el sorprendente cambio que en sólo cortísimos años, ha convertido a la nación, de postrada y desesperanzada, en próspera y vigorosa dueña de un inmediato porvenir tan halagüeño como el mejor que para sí han anticipado en laboriosa y prolongada gestación, las más florecientes repúblicas hermanas de América. 

Porque, en efecto, con ser tanto lo adelantado, apenas podemos considerarlo sino como amplia base para mayores y más extensos progresos en todos los órdenes de la actividad nacional. Y de ahí las seguras promesas que implica el hecho de la designación del General Gómez para dirigir la República; de tal suerte que enumerar los frutos de la política que practicó y de la obra administrativa que realizó cuando una vez estuvo al frente de los destinos nacionales, es a un tiempo un tributo de la justicia a sus merecimientos ciudadanos y un hermoso vaticinio de nuevos y más robustos avances del país durante el período de gobierno para el cual ha sido designado. 

Así es cómo justifica naturalmente la opinión pública extranjera la elección presidencial del benemérito compatriota, y por qué desde su tribuna imparcial, coaccionada solamente su palabra por la verdad avasalladora de los hechos, comparte con el pueblo de Venezuela la acertada inspiración de confiar al autor de los bienes presentes las esperanzas de otros aún mayores para los próximos años venideros. 

Escribimos las anteriores líneas a propósito de una nota editorial que con motivo de la elección del General Gómez trae el autorizado diario "La Discusión", de La Habana. En él habla exclusivamente la estadística, siempre irrevocable y convincente, lo mismo cuando se trata de las tristes revelaciones de la decadencia que cuando de la prosperidad y auge de los pueblos. 

He aquí un extracto de sus párrafos, desnudos de todo adorno extraño a los hechos convincentes: 

"En momentos los más precisos, cuando siguiendo los dictados de un carácter estrafalario, reñido con los intereses del mundo entero, Venezuela se encontraba en la más espantosa anarquía, en el más penoso estado de postración moral, económica y política, al extremo de que su sitio en el rol de las Repúblicas americanas había llegado a estar entre los últimos, surgió el General Gómez, quien, con patriotismo previsor, con alteza de miras, con firmes convicciones, pudo despertar en ella la misma adormecida pujanza de que diera en épocas legendarias muestra prepotente y gallarda, cuando sus pensadores y guerreros, con Miranda y Bolívar, con Sucre y Páez, laboraron briosa y eficazmente por la libertad de medio mundo colombino. 

Todo en Venezuela ha florecido y ha surgido a nueva vida desde entonces. Consolidado el orden público, garantizados ampliamente todos los derechos, todos los intereses, todas las aspiraciones legítimas, Venezuela ha podido dedicarse a desentumecer, primero sus aletargadas energías, y después a vigorizarlas y ensancharlas prodigiosamente. Y, como es natural, la nueva existencia se ha venido caracterizando, ante todo, por un constante y creciente desarrollo de los intereses. 

Los datos concretos de las estadísticas se encargarán de demostrarlo. 

Han surgido en Venezuela en un breve período de tiempo: más de cincuenta centros industriales, con un valor que oscila de 75 a 80 millones de bolívares, sin contar las empresas petroleras, de asfalto y de carbón que han obtenido concesiones legales y cuyos capitales son los más fuertes entre los de explotaciones industriales en el país. 

Las compañías mineras han elevado su capital a más de ocho millones. En empresas productivas de fuerza y luz se han invertido más de cinco. 

En industrias varias, productoras de cemento, vidrio, papel, lozas, más de ocho millones. Para activar los medios de transporte se han empleado diez y siete millones y las empresas constructoras de otra índole han elevado su capital a diez y nueve millones. 

El comercio ha aumentado de 1909 a 1914 un setenta por ciento. El comercio de 1909 alcanzó a 132.000.000 de bolívares. El de 1914 ascendió a 224.000.000. 

Las exportaciones que en 1909 fueron 49.000.000, en 1914 llegaron a 88.000.000. 

Los 227.000.000 que Venezuela debía, se hallan ya reducidos a 171.000.000. Venezuela con admirable puntualidad paga los intereses de sus deuda, y va al mismo tiempo amortizándolas rápidamente, en lo posible. De su buen proceder a este respecto, ha dado valioso testimonio la cancillería francesa al consignar en un documento público este honrosísimo párrafo: 

"Venezuela es como los Estados Unidos, país que cierra sus presupuestos con superávit y que además amortiza regularmente sus deudas y paga sus impuestos más ínfimos". En efecto, el superávit en su presupuesto excede de 12.000.000 de bolívares. 

En caminos públicos se han construido desde 1910 mucho más de 1.364 kilómetros y actualmente hay en proyecto 12 nuevas vías con extensión de más de 900 kilómetros. En obras de modernización y mejoramiento de antiguos caminos carreteros se han invertido 13 millones. 

La Instrucción Pública se ha hecho obligatoria y se ha ensanchado con toda amplitud. En 1909 sólo había en Venezuela 716 escuelas. Hoy llegan a 1.410. 

La salubridad pública, que casi no existía en 1909, ha sido establecida en tan excelentes condiciones que, gracias a ella han desaparecido las enfermedades como peste negra, peste amarilla, tifoidea, etc. 

Y Venezuela además de todos esos beneficios positivos obtenidos en el interior, ha logrado algo más grande, algo que iba resultando imposible: solucionar ventajosamente los innumerables conflictos que le creara con América y con Europa la intemperancia de Cipriano Castro. Venezuela zanjó definitivamente en 1913 el más grave de esos conflictos, el que existía pendiente con Francia, reconociéndose todos los derechos por ella alegados para ir al arbitraje y quedando por último reducidos a 3.000.000 de francos los 23 que de ella, por la intervención directa de la diplomacia, se reclamaban. 

La, obra del General Gómez justifica que el Congreso venezolano le haya elegido nuevamente por unanimidad Presidente Constitucional para el período de 1915 a 1922". 

(Diario "El Universal" de Caracas. Mayo de 1915).


martes, 3 de agosto de 2021

LA ACCIÓN EDUCADORA DEL EJÉRCITO NACIONAL 1928

 


INFLUENCIA MORAL DE LA REHABILITACIÓN

Cómo gana prestigio la acción educadora del Ejército Nacional.


CARTA DE UNA MADRE AL GENERAL GÓMEZ EN 1928

De Palmarito a Maracay, el 28 de enero de 1928. Las 3 hs. p.m.

Señor General Juan Vicente Gómez.

Soy madre de un único hijo llamado Luis María Tovar y por ello exento del servicio, pero quisiera que pagara como un ciudadano cualquiera; por ello sabría agradecerle una recomendación para que se presentara en el Cuartel que usted designe. Al dar este paso le demuestro la confianza que me inspiran las normas republicanas de su Gobierno y usted recoge el merecido fruto de la paz que hace usted gozar a la República. Espero ver satisfechas mis aspiraciones de madre que desea tener un ciudadano útil a la patria y que por ello pide al cielo bendiciones para su persona.

Servidora y amiga,

Sofía Tovar.

(Publicado en el periódico "El Nuevo Diario", el 30 de enero de 1928).


viernes, 31 de julio de 2020

COLEGIO SAN IGNACIO DE CARACAS FUNDADO EN 1923


Vista interior del Colegio San Ignacio de Caracas, Venezuela, fundado por los sacerdotes jesuitas durante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez en 1923.

Los Jesuitas regresaron al país en 1916, gracias al Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, dedicándose a la educación del Clero y al establecimiento de Parroquias y Colegios como el San Ignacio en 1923.

Desde el mes de enero del año pasado funciona en esta ciudad el "Colegio San Ignacio" para inestimable beneficio de las generaciones sedientas de luz y de saber, y en este lapso de tiempo los Directores y Profesores, que son padres de la Compañía de Jesús, se han conquistado las voluntades, tanto de sus alumnos como de los padres de familia, que se han confirmado una vez más, en la idea que tenían de esos grandes educadores, que en cuatro siglos de incesante labor en Europa y América, se han distinguido en la formación intelectual y moral de los jóvenes a sus desvelos.

Capilla del Colegio San Ignacio de Caracas en 1924.

Los alumnos atentos recibiendo clases.

Grupo de alumnos del Colegio San Ignacio de Caracas.

En tan corto espacio de tiempo el número de sus alumnos ha alcanzado la no despreciable cifra de 260; los cuales se complacen en manifestar que han encontrado en sus Profesores estos tantos padres, que tienen para ellos la autoridad y el cariño y el interés que corresponde a tan sagrado nombre.

Por su parte, los Directores no han reparado en gastos con el objeto de presentar en Caracas un Colegio que no desdiga de sus similares de Europa y de Norte América. El que recorre sus amplias galerías y extensos patios, y penetra en los bien provistos Laboratorios de Química, Gabinetes de Física, Fisiología, Botánica y Mineralogía, y visita las varias salas de estudio y de clases, se convence de que no han sido inútiles los esfuerzos desplegados en tan reducido espacio de tiempo por tan solícitos y abnegados institutores.

Alumnos participando en un acto cultural.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 11 de octubre de 1924).

Imagen del Corazón de Jesús donada en 1923 al Colegio San Ignacio por el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

A continuación, pueden leer el escrito: "Juan Vicente Gómez permitió el regreso de los jesuitas a Venezuela", en la siguiente dirección de enlace: