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miércoles, 17 de noviembre de 2021

EL PRESIDENTE GÓMEZ HACE 25 AÑOS DIRIGE LOS DESTINOS DE VENEZUELA

1908 – 19 de Diciembre de 1933. –Un gran Mandatario popular y un estado excepcional en el Mundo de prosperidad pública. –Es de estricta justicia destacar la labor de este Ilustre Gobernante.

DE “LA PALANCA”, DIARIO INDEPENDIENTE DE LA TARDE. –EDICIÓN EXTRAORDINARIA EN HOMENAJE A VENEZUELA. –BUENOS AIRES, ARGENTINA, 20 DE DICIEMBRE DE 1933.

La República hermana de Venezuela, la patria gloriosa de Simón Bolívar, “el rayo de la guerra, el iris de la paz”, posiblemente el genio militar más completo de la historia moderna, ofrece un acontecimiento de excepcional relieve en los fastos americanos contemporáneos. Su actual mandatario constitucional, el ilustre General Don Juan Vicente Gómez, celebra, rodeado del respetuoso cariño de sus conciudadanos y de la admiración sincera de los pueblos de América, veinticinco años de dirección de la gestión pública ratificada en distintas etapas por el soberano órgano legal de la opinión de su país. Suceso tan trascendente y tan sin precedentes en los anales de la actuación de los gobernantes más afortunados del mundo por la honrosa reiteración dispensada, cobra un valor más extraordinario si se considera como factores para valorarlo debidamente, el estado de brillante prosperidad que el Presidente Gómez ha sabido corregir y mantener para su patria enfrente de la más temible depresión que se conozca en la historia humana.

La paz inalterable en que ha sabido mantener a la familia venezolana, unida como un solo hombre en torno a su héroe epónimo, el respeto que han debido guardar las naciones extranjeras a la soberanía de Venezuela, celosamente defendido por un guardián tan ilustre y lleno de bizarros prestigios consulares y por contraste la situación de otros países del continente que aún no han podido cimentar su estabilidad interna y regular el maduro desarrollo de su personalidad internacional.

Una tan bella situación de prosperidad económica, de paz conciliadora pero firme en el orden interno, de seguridad y de respeto para Venezuela en el orden internacional y de ejemplo elocuente y correctísimo para los demás pueblos continentales: tal es la obra sintética del General Gómez como fruto del ejercicio del poder en Venezuela sea ejerciéndolo directamente, sea que su enorme personalidad gratara en forma ostensible y singular sobre las manifestaciones sensibles de la opinión pública que le adjudicara una tan enorme suma de honrosas prerrogativas republicanas. Gestión eficaz para Venezuela a punto tal que no tiene parangón desde la obra heroica de la gesta libertadora de los padres de la nacionalidad hasta los mismos dinteles de la hora contemporánea.

El Presidente Gómez es un auténtico grande hombre en funciones solemnes de amalgamador de las mejores tradiciones de Venezuela para formar con ellas un ideario romántico de acción altruista, pacífica, bondadosa, fructífera, pero firme en sus líneas generales de gobierno respetable y respetado pero fuerte y de una íntegra conducta inalterable.

CUALIDADES PSICOLÓGICAS DEL PRESIDENTE GÓMEZ

La excepcional personalidad del Presidente Gómez que ha gravitado durante tanto tiempo sobre la vida pública de Venezuela y por repercusión sobre todos los países del continente, se ha prestado para que se difundieran hasta el detalle sus más acentuadas características psicológicas bajo el aspecto de su reflejo en la acción pública y en el ejercicio del gobierno.

De carácter sencillo y sin apego alguno a las exteriorizaciones extraordinarias en el boato del mando, el Presidente Gómez es sencillamente un patriarca en la acepción sudamericana que dan a este vocablo. Su temperamento es noble, conciliador, amigo de su pueblo en el sentido integral y por ende de sus clases laboriosas por excelencia.

No hay dolor que no le conmueva y que no trate de remediarlo en la órbita de su supremo celo por el bien público. Amigo decidido de las letras y de los intelectuales, Venezuela le debe el apoyo material necesario para su mentada supremacía literaria sobre la mayoría de los países del continente, pues él ha propiciado la protección en todas sus formas de las artes, de las ciencias y de las labores del espíritu.

Su perspicacia y su singular conocimiento de los hombres, su rápido genio para discriminar políticamente, su certera visión y poder intuitivo de penetración en las intenciones de los hombres así como su tacto para saber preservar en horas de preocupación pública de todos los escollos a la nave del Estado, le pintan como un temperamento verdaderamente extraordinario y como un milagroso conductor providencial que el destino, que el buen destino puso a disposición de la patria de Bolívar en un momento álgido de su historia contemporánea.

El Presidente Gómez está al corriente de los menores detalles de la cosa pública: no hay reclamo de su pueblo que no llegue a sus oídos ni preocupación efectivamente popular que no sepa atenderla, encauzarla, interpretarla, resolverla de acuerdo a las conveniencias colectivas y al interés de toda la Nación.

De este singular y maravilloso conductor de hombres y de pueblos cuéntanse anécdotas extraordinarias, algunas de las cuales lo pintan con todos los aspectos de un sorprendente adivinador de los hechos por venir debido a una genial intuición unida a una sagacidad sin comparación alguna, superior a la de los más famosos caudillos de la Historia.

EL PODER DE VENEZUELA

Venezuela ha llegado al apogeo de su prosperidad y de su riqueza bajo el impulso brillante de la gestión del Presidente Gómez que ha abierto todas las fuentes de producción de la República atrayendo los capitales extranjeros y ofreciéndoles las más amplias garantías de estabilidad y de protección.

Sus célebres pozos de petróleo han hecho de Venezuela un poder mundial efectivo que podría ser tal y mantenerse así exclusivamente por su sola existencia y el Presidente Gómez ha sido el que ha dirigido y favorecido su utilización en defensa del patrimonio nacional.

Asómbrense los argentinos: ¡Venezuela no tiene deuda externa alguna y su moneda es la más sana del mundo! Y esta envidiable situación sin parangón con ninguna otra nación en el transcurso de los siglos, se ha propiciado y mantenido por la administración del General Gómez como uno de sus más brillantes galardones. Un país que tiene tan honrosa situación material y tan sabios gobernantes merece un gran destino, pues ha sabido labrárselos al confirmar como guías a gobernantes y ciudadanos tan calificados para el rápido ejercicio del gobierno de los pueblos.

Ninguna cuestión internacional ensombrece el presente ni el porvenir de Venezuela. País sinceramente pacifista, sus dificultades se entregan al arbitraje cuando lleguen a existir, habiendo tenido la honra de presidir el Consejo de la Sociedad de las Naciones. Su prestigio continental revela el afecto y la admiración que su historia y su grandeza actual merecen a los países hermanos del continente.

La República Argentina admira y ama a su gran hermano del Norte y al Presidente General Gómez que tantos títulos tiene al cariño de su país y a la admiración continental, tiene en este país sinceros amigos de la justicia que saben discernirle el más alto título a que puede aspirar un hombre de gobierno: el de haber hecho por su pueblo el máximo de bien que es factible humanamente hacerle por el esfuerzo contraído de cinco lustros de sacrificios por la prosperidad de todos.

(Publicado en el periódico “El Nuevo Diario”, el 25 de febrero de 1934).

lunes, 16 de agosto de 2021

HOMENAJE AL PINTOR VENEZOLANO ANTONIO HERRERA TORO 1934

 

A la izquierda: El gran pintor venezolano Antonio Herrera Toro. A la derecha: Magnífico retrato del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, realizado por Herrera Toro en el año 1911.

Fueron designados Presidente y Vicepresidente Honorarios, respectivamente, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, y el señor Rafael González Rincones, Ministro de Instrucción Pública. 

El pasado miércoles 28 de febrero de 1934, un numeroso grupo de artistas discípulos del notable pintor don Antonio Herrera Toro, se constituyó en el local de la Escuela de Artes Plásticas, con el propósito de rendir un homenaje a su clara memoria en el vigésimo aniversario de su fallecimiento, que habrá de cumplirse próximamente.

La Junta Directiva para este justiciero recuerdo a uno de los grandes representativos de la Pintura en nuestra patria, quedó constituida así: Presidente, Rafael Monasterios, 1er. Vicepresidente, Raúl Santana; 2° Vicepresidente, Cruz Álvarez García; Secretario, José Manuel Vethencourt; y Vocales: señores Tito Salas, Lorenzo González, J. A. Cova, Julio Morales Lara, Roberto Calzadilla, Rafael Römer, Rafael Benavides Álvarez, Monseñor doctor Jesús María Pellín, Luisa Martínez, María Valentina Méndez Loynaz, Gregorio García, Marcos Castillo, doctor Luis Acosta Merlo, Ascanio Negretti, Isaías París, Francisco Richter, Pedro L. Hermoso, Pedro Centeno Vallenilla, Víctor Taboski, Carlos Otero, Paco Bocca, doctor Luis Teófilo Núñez, Ángel Corao, Ramón David León, Edmundo A. Monsanto, Leoncio Martínez "Leo", Gabriel D'Empaire, Antonio Alcántara, Alberto Egea López, Carlos Lugo Escobar, Tony Manrique, Rafael González, Marco T. Quiñones, Rafael Aguilar, M. Orta, Carlos Quintana, Carlos Lugo, Otilia López Díaz, Luis Beltrán Reyes, Pedro Elías Gutiérrez, Graciela Martínez Espino, Simón Núñez, Manuel Cedeño, Félix Acevedo, Víctor Rodríguez, Simón Barceló, Agustín Simón Aveledo, J. A. Gonzalo Patrizi, María Luisa de Escobar Saluzzo, Manuel Ochoa, Ramón Amundaray, Lucas Manzano, Juan de Guruceaga.

Fueron designados Presidente y Vicepresidente Honorarios, respectivamente, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, y el señor Rafael González Rincones, Ministro de Instrucción Pública.

Se ha fijado para la segunda reunión el martes próximo a las 5:30 p.m., en el Salón de actos de la Escuela de Artes Plásticas.

(Publicado en la Revista "Élite", el 3 de marzo de 1934).

 

BIOGRAFÍA DEL ARTISTA VENEZOLANO

El pintor Antonio Herrera Toro nació en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, el 16 de enero de 1857 y falleció en Caracas, el 26 de junio de 1914. Fue junto con Martín Tovar y Tovar, Cristóbal Rojas y Arturo Michelena uno de los cuatro grandes pintores clásicos de Venezuela.

Hijo de Juan José Herrera y de Teresa Toro. Realizó sus primeros estudios en Caracas en el Colegio "La Viñeta" del sabio alemán Adolfo Ernst. 

En Caracas, a partir de 1869, se inició como aprendiz bajo la tutela de Martín Tovar y Tovar, posteriormente entre 1874–1885 estudió en la Academia de Bellas Artes con José Manuel Maucó y del académico español Miguel Navarro Cañizares.

En 1875 el Gobierno de Antonio Guzmán Blanco le otorgó una beca para realizar estudios, primero en París y luego en Roma. Para 1881 retornó a Caracas con los bocetos de la "Asunción de la Virgen" que habrá de ejecutar en la Catedral donde contó con la colaboración de Cristóbal Rojas como ayudante. En 1883 pintó "Los últimos momentos del Libertador", la obra fue presentada en la Exposición Nacional con motivo del centenario del nacimiento de Simón Bolívar. En el año de 1884 viajó al Perú donde tomó los apuntes para dos cuadros que el Gobierno encomendó a Tovar y Tovar y que fueron finalmente ejecutados por el mismo Herrera Toro: "La Batalla de Junín" y "La Batalla de Ayacucho" que actualmente se exponen en el Palacio Federal Legislativo de Caracas. Regresó a Venezuela dedicándose al retrato y a la realización de obras como "La caridad" y "La muerte de Ricaurte en San Mateo". 

Posteriormente, alternó su oficio de pintor con labores periodísticas, utilizando el seudónimo de "Santoro" para firmar algunos de sus escritos, ejerciendo también funciones públicas. Fue colaborador de "El Cojo Ilustrado" y fundador del periódico "El Granuja".​ Además de director de la Imprenta Nacional. 

En 1892 fue nombrado director de Edificios y Ornato, para 1908 es designado Director de la Academia Nacional de Bellas Artes tras la muerte de Emilio Mauri. En 1911, junto con Pedro Arismendi Brito, redactó el reglamento del Instituto Nacional de Bellas Artes, que comprendía una sección de pintura y escultura y otra de música y declamación.

Como pintor, Herrera Toro desarrolló su obra en la producción de retratos, escenas históricas, temas religiosos, fantasías mitológicas y literarias, bodegones y en cuadros de sucesos anecdotarios. Adicionalmente a su oficio de pintor, compartió su tiempo con el oficio de docente en la enseñanza del arte, así como una distinguida actuación como periodista. Muchas de su obras pictóricas se hallan decorando instalaciones de edificaciones públicas, como el Palacio Federal Legislativo, el Teatro Municipal de Valencia, la Catedral de Caracas, la Iglesia de Altagracia en Caracas y la Catedral de Valencia en Venezuela. 

Entre sus obras más reconocidas destacan: Martín Tovar y Tovar (1878), Autorretrato (1880), La Romana (1880), Asunción de la Virgen (1881), La muerte de Libertador (1883), La caridad (1886), La muerte de Ricaurte en San Mateo (1889), Retrato de Mujer (1889), Retrato del Presidente Raimundo Andueza Palacio (1890), Autorretrato de pie (1895), Don Arístides Rojas (1895), Retrato del licenciado Miguel José Sanz (1896), Retrato de Fermín Toro (1897), Retrato del Presidente Cipriano Castro (1902), Retrato del Presidente Juan Vicente Gómez (1911) La Batalla de Ayacucho (1890), La Batalla de Junín (1904) y Margarita Poleo de Chataing (1907), entre otras obras pictóricas de extraordinaria calidad artística.


martes, 2 de marzo de 2021

VENEZUELA Y LA OBRA DEL GENERAL GÓMEZ 1923

 


15° ANIVERSARIO DE LA REHABILITACIÓN NACIONAL

VENEZUELA Y LA OBRA DEL GENERAL GÓMEZ ANTE EL CONCEPTO DEL EXTERIOR. LABOR DE PATRIOTISMO Y DE PROGRESO.

(Publicado en el Diario "El Universal". Caracas, miércoles, 19 de diciembre de 1923).

Conmemora hoy el sentimiento patriótico del pueblo venezolano el aniversario de la revolución cívica de 1908, cuya celebración ha sido aplazada en la República a causa del luto que guarda el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Conductor de la Causa Rehabilitadora por la desaparición del General Juan C. Gómez, en quien tuvo un leal y eficaz colaborador, y para cuya memoria tiene la sociedad venezolana sincera y afectuosa recordación.

Hoy es el décimo quinto aniversario del día memorable que abre un luminoso paréntesis en la vida nacional, al conmemorar el decisivo suceso que llevó a la suprema dirección de la República al ilustre compatriota fundador de la paz e inquebrantable obrero en la obra del engrandecimiento patrio, la gratitud del pueblo venezolano ratifica a su eximio benefactor los votos de su adhesión y de su lealtad. 

Tres lustros han corrido sin desviaciones en el amplio ideal que encauzó la génesis de la Rehabilitación Nacional, siempre firme el propósito de concordia que surgió como bandera en la gloriosa evolución que consagra la aspiración unánime del pueblo prestigiada por el lema de "Paz y Trabajo", que ampara el sano desarrollo de las fuerzas laboriosas del país, lema que es síntesis de la nueva Venezuela: próspera, respetada y feliz.

Al presente, en la culminación espléndida de la obra realizada por el General Gómez, próspera y en paz la República, segura de sus destinos, impulsadas sus fuentes productoras por amplios cauces de bienestar, con fe en el presente y en el porvenir, nada más grato para el patriotismo y el sentimiento de Causa que el sólido crédito de que gozamos en el Exterior, donde la situación de Venezuela merece a cada momento las más justas, honradas e imparciales apreciaciones.

Siempre, desde que la acción del General Gómez al frente de los asuntos nacionales cambió tan radicalmente la marcha del país, la prensa extranjera ha tenido para Venezuela y su Ilustre Gobernante los más halagadores conceptos. Hoy, que gracias a la obra efectuada por el General Gómez es nuestro país uno de los más prósperos del Continente, cuando la estabilidad financiera la sitúa de manera espléndida en el concierto mundial, por el prestigio de sus inmensas zonas petroleras y de sus múltiples fuentes de economía, el concepto del Exterior, alcanza una definitiva consagración.

Recientemente el "South American Journal", de Londres, uno de los más autorizados del mundo financiero europeo, al referirse a una larga información a la situación política y económica de Venezuela, decía así en uno de los principales párrafos, que reproducimos a continuación:

"…La anticuada costumbre de considerar a las Repúblicas latino-americanas como incubadoras de disturbios revolucionarios y de insolventes crónicos, la cual prevaleció hasta hace poco tiempo, va desapareciendo ya, pero aún son pocas las personas que se dan cuenta del progreso que esos países han venido alcanzando en los últimos años, y dudamos al muchos, aún sobre aquellos financieramente interesados en Venezuela, se dan perfecta cuenta de la mejora que gradualmente ha venido introduciéndose en la situación financiera y política de aquel país.

"…Tal vez sorprenda a muchos el saber que han pasado cerca de veinte años desde que Venezuela incurrió en insolvencia por última vez, pues desde que se efectuó un arreglo las emitió la presente Deuda Diplomática del 3% por un total de £ 8.222.700, ha cumplido puntualmente el servicio de dicha deuda y el 1% de amortización establecido ha servido para reducir el monto de tal obligación a menos de la mitad.

"… Al propio tiempo la Deuda Interna ha declinado como en una tercera parte durante los últimos diez años, de modo que el total de la Deuda Interna y Externa de Venezuela es hoy en día mucho menos de la que ha sido en toda época durante los últimos veinte años y la Deuda Diplomática del 3% va siendo reducida a una rata que la reducirá más rápidamente en lo futuro que lo pasado.

"…Un factor que ha ayudado a mejorar la situación financiera de Venezuela es la habilidad que ha desplegado su Gobierno para obtener un excedente de los ingresos sobre los egresos.

"…El constante plan del Gobierno venezolano ha sido reducir en los gastos públicos sumas considerables dedicadas al desarrollo de los recursos del país, y especialmente a construir carreteras y a mejorar las vías de comunicación, en tanto que el monto de sobrante ha sido acumulado como reserva del Tesoro".

Como con tanta precisión lo expresa el referido periódico, el Gobierno del General Gómez ha dado fiel cumplimiento a las obligaciones contraídas con respecto al servicio de las Deudas Internas y Externas de Venezuela, alcanzando por este motivo altos precios sus valores, como lo evidencia la Memoria de Hacienda, presentada al Congreso nacional en su última reunión, así como el Cuadro Inserto en el Boletín N° 1 del Ministerio del Ramo, correspondiente al mes de julio del año en curso. El total amortizado en el lapso comprendido del 1° de enero de 1908 al 31 de diciembre de 1922, conforme lo demuestran los documentos ya citados, alcanza a £ 119.177.40,60 y las erogaciones en efectivo para cubrir intereses, amortizaciones y gastos de las Deudas de Venezuela. Protocolos de Washington de 1903 y otras reclamaciones, alcanzaron a B. 140.202.983,81, sumas que revelan con precisión la pulcritud con que cumple la República sus compromisos y el esmero con que se manejan sus rentas, debido al plan económico y administrativo desarrollado patriótica y tesoneramente por el Benemérito General Gómez.

El promedio de la Renta Nacional en los últimos diez años económicos de Venezuela se eleva a B. 70.000.000 anuales, suma a que no habían alcanzado nunca las entradas del Erario Público por sus distintas fuentes de ingreso. De esa enorme suma, el Gobierno del General Gómez ha invertido una gran parte en obras de positiva utilidad pública, como son, entre otras, las Carreteras, que han acercado las distintas regiones de la República agrupándolas en un solo bloque de intereses que estrechan íntimamente las vinculaciones del trabajo.

Las apreciaciones sobre Venezuela y su transformación son generales en el Exterior, rara es la oportunidad en que la prensa al referirse a Sur América, no tenga especial mención para nuestro país. El "Tident Teges", importante diario de la capital danesa, dice en su editorial de su edición del 13 del pasado octubre, entre otras informaciones:

"…Las noticias de las Repúblicas Suramericanas nos vienen siempre mezcladas con las de contiendas y revoluciones que se suceden entre sus diferentes partidos.

"Que el telégrafo nada diga de esos países es un buen síntoma. Entre las Repúblicas que, durante los últimos años, parecen estar olvidadas con respecto a esas informaciones por las Agencias Reuter y Haras, se encuentra Venezuela, que ha dado a las oficinas de telégrafos poco material después del derrocamiento del aventurero Castro en 1908.

"Venezuela, que con su extensión de 1.109.400 kilómetros cuadrados encierra más o menos la misma superficie que Francia y Alemania juntas, tiene a su actual Presidente, el señor General Juan Vicente Gómez, que es un excelente director de la Cosa Pública. Los buenos resultados de su labor pueden verse en los informes de la Hacienda en estos últimos años.

"Venezuela, de país volcánico que era, hállase hoy convertido, bajo la inteligente dirección del General Gómez, en una República laboriosa y llena de nobles ambiciones de progreso.

"El Presidente es muy popular, y es el Rehabilitador de la Patria, con él al frente de sus destinos los venezolanos están seguros de que el país continuará alcanzando grandes progresos.

"…El país es rico y está bien gobernado por el Presidente Gómez, quien ha hecho muchas y magníficas carreteras. "The Annual Register", de 1922, expresa de manera lacónica: "De todos los países de la América del Sur, es en Venezuela donde la actividad industrial aumenta".

En entusiasta editorial, el "Correio de Manha", de Lisboa, del 5 del pasado noviembre, hace una brillante síntesis de Venezuela, de su situación y de su Gobierno. De ella tomamos lo siguiente:

"La situación actual de Venezuela es excelente, la paz inconmovible porque orgánicamente la produce un pueblo que trabaja y que encuentra en los métodos de orden y administración implantados por el Gobierno de la Rehabilitación Nacional, el mejor medio para lograr sus más altas aspiraciones de tranquilidad social y bienestar, y luego porque el General Presidente, don Juan Vicente Gómez, a quien debe la República su creciente prosperidad, ofrece la más amplia protección a todos los hombres de energía y buena voluntad que aspiren a lograr su bienestar por el trabajo fecundo, al amparo de logros liberales y de un Gobierno amigo del progreso, en un suelo ubérrimo, dotado por la naturaleza de las mayores riquezas y de los más variados climas.

"Los Gobiernos de todas las naciones civilizadas del mundo mantienen con el actual Gobierno de Venezuela las relaciones más cordiales, basadas en los eternos principios de igualdad y mutuo respeto, que la Cancillería Venezolana, inspirada en los sentimientos personales del General Gómez, se esmera en cumplir y practicar.

"Por eso Venezuela y su Gobierno merecen hoy la estima y consideración de todos los Estados que saben apreciar la buena administración y obra de progreso de su país".

(Publicado en el Diario "El Universal" de Caracas, Venezuela, el 19 de diciembre de 1923).