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viernes, 10 de marzo de 2023

CANTANTE LĺRICA VENEZOLANA PENSIONADA POR EL GENERAL GÓMEZ 1934


GRACIELA RAMÍREZ HA TRIUNFADO  EN TURĺN

Nuestra gentil y distinguida compatriota la señorita Graciela Ramírez, quien perfecciona sus estudios de canto pensionada en Italia por el Gobierno Nacional, presidido por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, ha debutado recientemente, con resonante éxito, interpretando el difícil papel de Rosina de "El Barbero de Sevilla" en el Teatro Víttorio Emmanuelle, uno de los más importantes de la gran ciudad de Turín, capital del Piamonte que albergó en su ámbito la voz melodiosa y pura de nuestra encantadora cantante lírica. Mucho nos complace este primer triunfo de la señorita Ramírez en tan alto centro musical, y al enviarle nuestras felicitaciones, las hacemos extensivas a su padre, nuestro amigo el señor Antonio Ramírez, radicado actualmente en El Callao.

(Publicado en la Revista "Élite", el 26 de mayo de 1934).

 

martes, 29 de noviembre de 2022

FAMOSA COMPAÑÍA RICCIOLI-PRIMAVERA EN VENEZUELA 1924

A la izquierda: Guido Riccioli, Director Propietario y Actor Cómico de la Compañía de Ópera Cómica y Opereta Riccioli-Primavera, que hará la temporada de las fiestas del Centenario de la Batalla de Ayacucho, en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela. A la derecha: Nanda Primavera, célebre actriz y cantante, quien le acompaña en sus presentaciones.

Durante las décadas de 1920 y 1930, la "Compañía Riccioli-Primavera", organizó un gran número de espectáculos de variedades y operetas, realizando giras por toda Italia y América, destacando Venezuela en 1924, bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República. La Compañía Riccioli-Primavera era en ese momento la más famosa de Italia en el género de la opereta. 

LA COMPAÑÍA RICCIOLI EN VENEZUELA

Anuncio de la presentación en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, de la famosa Compañía de Óperas Cómicas y Operetas Riccioli-Primavera, que hará la temporada de las fiestas del Centenario de la Batalla de Ayacucho, bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República. Publicado en agosto de 1924.

Teatro Municipal de Caracas, Venezuela.

El caballero Guido Riccioli es bastante conocido en el mundo artístico por su gran preparación para conducir empresas de esta naturaleza, y la que lleva su nombre, trabajando actualmente en los principales teatros de Italia, goza de fama por el renombre de las partes que la componen y por el lujo incomparable con que monta las obras.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 16 de agosto de 1924). 

BIOGRAFÍA DEL GRAN ACTOR ITALIANO GUIDO RICCIOLI 

Guido Riccioli, famoso actor cómico italiano.

Guido Riccioli, nació en Florencia, el 5 de octubre de 1883. Fue un gran actor italiano. Se mudó a Bolonia con su familia, asistió a la Facultad de Derecho y al mismo tiempo actuó en una Compañía de teatro amateur, donde pronto decidió seguir una carrera en el mundo del espectáculo.

Se convirtió, principalmente, en un actor cómico muy apreciado por las compañías de revista y opereta. En 1912, trabaja con Maldacea, al año siguiente junto con Luciano Molinari, formó un dúo cómico con el que tuvo un excelente éxito entre el público, apreciado sobre todo por su habilidad como imitador. Mimí Aylmer fue una de sus compañeras de trabajo.

En 1919, con su propia Compañía, pudo contratar a la joven Nanda Primavera, con quien compartió la mayor parte de su vida y obra. Se casaron en 1939.

Durante las décadas de 1920 y 1930, la "Compagnia Riccioli-Primavera", organizó un gran número de espectáculos de variedades y operetas, con los que realizó giras por toda Italia y América.

El debut cinematográfico de Riccioli se produjo en 1932, bajo la dirección de Gustavo Serena, en poco más de veinte años realizó 15 películas, la última dirigida por Alessandro Blasetti.

Murió en Roma, Italia, el 28 de marzo de 1958. 

FILMOGRAFĺA:

"Zaganella y el caballero", dirigida por Gustavo Serena y Giorgio Mannini (1932).

"Ginevra degli Almieri", dirigida por Guido Brignone (1935).

"Solo para hombre", dirigida por Guido Brignone (1938).

"La ciudad entera canta", dirigida por Riccardo Freda (1945).

"Bellezas en Capri", dirigida por Adelchi Bianchi (1951).

"Venía de... Don Calogero", dirigida por Vittorio Vassarotti (1951).

"La sentencia injusta", dirigida por Giuseppe Masini (1952).

"Yo, Hamlet", dirigida por Giorgio Simonelli (1952).

"Melodías inmortales", dirigida por Giacomo Gentilomo (1952).

"¡Viva la revista!", dirigida por Enzo Trapani (1953).

"El país de las campanas", dirigida por Jean Boyer (1954).

"Gran Variedad", dirigida por Domenico Paolella (1954).

"Peregrinos del amor", actuando con la famosa actriz de Hollywood Sophia Loren, dirigida por Andrea Forzano (1954).

"El cantante misterioso", dirigida por Marino Girolami (1955).

"La mujer más bella del mundo", dirigida por Robert Z. Leonard (1955).

"La suerte de ser mujer", actuando con Sophia Loren, Charles Boyer y Marcello Mastroianni, dirigida por Alessandro Blasetti (1955). 

BIOGRAFĺA DE LA GRAN ACTRIZ Y CANTANTE NANDA PRIMAVERA

La magnífica actriz y cantante italiana Nanda Primavera.

Nanda Primavera, nacida como Fernanda Fedele Primavera, vino al mundo en L'Aquila, el 23 de agosto de 1898. Fue una gran actriz y cantante italiana.

Dotada de una buena voz de soprano, Nanda Primavera debutó en el Teatro Quirino de Roma a los dieciséis años, en compañía de Carlo Lombardo, como protagonista de la opereta "La Duchessa del Bal Tabarin". En 1919, se incorporó a la empresa fundada por Guido Riccioli con quien se casó veinte años después. La Compañía Riccioli-Primavera era en ese momento la más famosa de Italia en el género de la opereta.

En los años treinta la compañía se entregó a la revista montando "Grand Bazaar" y "¡Tengo la impresión de que exageras!" , con una coreografía de ejercicios militar-musicales de hermosas muchachas, que son la envidia de los legionarios de Badoglio que entraron victoriosos en Addis Abeba. En la temporada 1938-1939, le tocó el turno en "Pero en el campo es otra... rosa", con un reparto en el que también estaba un joven Alberto Sordi.

El actor Guido Riccioli le preguntó a Sordi: "¿Qué puedes hacer?" y él prontamente le dijo: "Comendador, puedo ser bailarín, imitaciones, puedo cantar. Puedo hacer todo". Entonces, ante la perplejidad de Riccioli, su esposa Nanda Primavera intervino con una pregunta perentoria y definitiva: "¿Tienes una chaqueta blanca?" "Sí, claro que la tengo", mintió Sordi, quien inmediatamente corrió a comprarla a plazos. Todas las reservas se desvanecieron y Sordi fue inmediatamente contratado como genérico con un salario que debía rondar las treinta liras.

A finales de la década la compañía se hizo "permanente" en el Teatro Modernissimo de Florencia. En 1940, Nanda Primavera pasó al cine, con un papel en "El señor de la taberna" de Amleto Palermi. Retomó su actividad cinematográfica con mayor continuidad en los años de la posguerra, a menudo junto al cariñoso Alberto Sordi, en películas como "El viudo" (1959) de Dino Risi (en el papel de Mamma Italia), "El médico del seguro médico" (1968) de Luigi Zampa y "El Dr. Guido Tersilli médico jefe de la clínica Villa Celeste" (1969) de Luciano Salce (en el papel de la madre del doctor Tersilli).

Retirada del ejercicio profesional a fines de la década de los ochenta, Nanda Primavera, falleció el 29 de agosto de 1995.

FILMOGRAFĺA: 

"Ginevra degli Almieri", dirigida por Guido Brignone (1935).

"El señor de la taberna", dirigida por Amleto Palermi (1940).

"La ciudad entera canta", dirigida por Riccardo Freda (1944).

"Bellezas en Capri", dirigida por Adelchi Bianchi (1951).

"La sentencia injusta" , dirigida por Giuseppe Masini (1952).

"La provinciale", dirigida por Mario Soldati (1953).

"Graziella", dirigida por Giorgio Bianchi (1954).

"¡Buenas noches... abogado!", dirigida por Giorgio Bianchi (1955).

"No hay amor más grande", dirigida por Giorgio Bianchi (1955).

"Adiós desesperado" , dirigida por Lionello De Felice (1955).

"La mujer más bella del mundo", dirigida por Robert Z. Leonard (1955).

"Little Mail", dirigida por Steno (1955).

"Suor Letizia - El amor más grande", dirigida por Mario Camerini (1956).

"Siete canciones para siete hermanas", dirigida por Marino Girolami (1957).

"Totó y Marcellino", dirigida por Antonio Musu (1958).

"Sargento de inspección", dirigida por Roberto Savarese (1959).

"La letra de cambio", dirigida por Camillo Mastrocinque (1959).

"El viudo", dirigida por Dino Risi (1959).

"Gastón", dirigida por Mario Bonnard (1960).

"Los placeres del soltero", dirigida por Giulio Petroni (1960).

"A la caza de su marido", dirigida por Marino Girolami (1960).

"Qué alegría vivir", dirigida por René Clément (1961).

"Twist, lolite y vitelloni", dirigida por Marino Girolami (1962).

"Napoleón en Florencia", dirigida por Piero Pierotti (1962).

"Los complejos", dirigida por Franco Rossi (1965).

"Una red llena de arena", dirigida por Elio Ruffo (1967).

"El médico del seguro médico", dirigida por Luigi Zampa (1968).

"Gitana", dirigida por Mariano Laurenti (1969).

"El profesor. Dr. Guido Tersilli médico jefe de la clínica Villa Celeste afiliada a las mutuas", dirigida por Luciano Salce (1969).

"Meo Patacca", dirigida por Marcello Ciorciolini (1972).

"Yo tengo la esclava y tú no", dirigida por Giorgio Capitani (1973).

"El sirviente", dirigida por Luigi Filippo D'Amico (1974).

"Strawberry Blonde", dirigida por Mino Bellei (1980).

"Perdón si es poco", dirigida por Marco Vicario (1982).

"Esto y aquello", dirigida por Sergio Corbucci (1983).

"Ojalá estemos arruinados", dirigida por Sergio Martino (1984).

"Las pifias de Ciornie", dirigida por Nikita Michalkov (1987).

"Y no se quieren ir", dirigida por Giorgio Capitani (1989).

Programas de variedades de la Radio RAI:

"Sonrisas Musicales", variedad con la participación de Nanda Primavera y Guido Riccioli , transmitida el 16 de enero de 1948.


sábado, 4 de diciembre de 2021

PINTOR Y ESCULTOR BELISARIO RANGEL BECADO POR EL GENERAL GÓMEZ

El joven pintor y escultor venezolano, natural de Táriba, Belisario Rangel, recibió la protección del Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, siempre consecuente en apoyar a nuestros artistas.

Reproducimos con placer el retrato de este joven artista y compatriota, cuyas excelentes aptitudes para la escultura, han sido coronadas ya, en el breve lapso de un año de estudios, con un primer éxito alentador y justiciero en los exámenes de mayo de la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona de España según cartas y certificados que tenemos a la vista.

Belisario Rangel regaló a nuestra Legación en Madrid un retrato al óleo de Bolívar, y une a sus dotes de artista sus sentimientos de patriota, haciéndose por ello doblemente acreedor a la protección del Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, como pensionado venezolano en Europa.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 31 de julio de 1913). 

SEMBLANZA DEL ARTISTA BELISARIO RANGEL

Nació en Táriba, Estado Táchira, Venezuela, el 27 de julio de 1889 y falleció en la misma población, el 5 de noviembre de 1965. A las 4 a.m. fue la hora de su nacimiento y a las 2 a.m. la de su fallecimiento.

Hijo de Margarita Rangel, fue bautizado con el nombre de José Belisario, el 4 de agosto de 1889, actuando en la ceremonia el Pbro. Dr. Ezequiel Arellano, titular de la Parroquia de Nuestra Señora de la Consolación, siendo sus padrinos Pedro Lorenzo Ortiz y Carmen Labrador.

En el año de 1910, fue becado por el Benemérito General Juan Vicente Gómez para estudiar en la Academia de Bellas Artes de Caracas donde tuvo como profesores a los pintores Cruz Álvarez García y Antonio Herrera Toro.

En 1912, viajó a Europa, pensionado por el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de Barcelona (España). El Salón Artístico de Escultura lo destacó como aprovechado alumno y allí fue compañero de Armando Reverón y Rafael Monasterios. Viajó a París donde cultivó amistad con el laureado pintor venezolano Tito Salas, quien admirando sus condiciones, le sugirió continuar allí sus estudios.

Por la problemática de la Primera Guerra Mundial, regresó a Barcelona de España, desde donde retornó a Caracas, realizando un busto del Libertador. Una de sus esculturas que le conquistó gran fama fue mencionada "La Taza Rota".

A tiempo de morir se ocupaba en una Escultura del Mariscal de Ayacucho, para el Club Sucre de Táriba, pero deplorablemente no se tienen noticias del destino de estas obras.

Murió en el Hospital San Antonio de Táriba, el 5 de noviembre de 1965, conforme a certificación expedida por el médico Dr. César D. González R. y previamente fue auxiliado con la penitencia, la Comunión y la Extremaunción administrados por el Párroco de entonces Monseñor Alejandro Figueroa Medina. Don Belisario fue el último de sus hermanos nombrados Elvia, Domingo y Enriqueta.

En el hogar López Oliver de su terruño, el Dr. Alberto López Cárdenas informó que desde 1924, existen nueve frescos de Belisario Rangel, en el área del comedor de su residencia. En esta obra del artista Rangel, se observa el dominio de la pintura realista con gran oficio plástico, técnica de materiales y sobre todo un gran virtuosismo dentro del análisis de la forma y del detalle.

Este gran escultor taribense fue un pintor sobresaliente que se formó en Escuelas Europeas, expresó una gran técnica e idealismo y su obra nos deja testimonio de su existencia, de su genio y de su calidad humana.


lunes, 16 de agosto de 2021

HOMENAJE AL PINTOR VENEZOLANO ANTONIO HERRERA TORO 1934

 

A la izquierda: El gran pintor venezolano Antonio Herrera Toro. A la derecha: Magnífico retrato del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, realizado por Herrera Toro en el año 1911.

Fueron designados Presidente y Vicepresidente Honorarios, respectivamente, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, y el señor Rafael González Rincones, Ministro de Instrucción Pública. 

El pasado miércoles 28 de febrero de 1934, un numeroso grupo de artistas discípulos del notable pintor don Antonio Herrera Toro, se constituyó en el local de la Escuela de Artes Plásticas, con el propósito de rendir un homenaje a su clara memoria en el vigésimo aniversario de su fallecimiento, que habrá de cumplirse próximamente.

La Junta Directiva para este justiciero recuerdo a uno de los grandes representativos de la Pintura en nuestra patria, quedó constituida así: Presidente, Rafael Monasterios, 1er. Vicepresidente, Raúl Santana; 2° Vicepresidente, Cruz Álvarez García; Secretario, José Manuel Vethencourt; y Vocales: señores Tito Salas, Lorenzo González, J. A. Cova, Julio Morales Lara, Roberto Calzadilla, Rafael Römer, Rafael Benavides Álvarez, Monseñor doctor Jesús María Pellín, Luisa Martínez, María Valentina Méndez Loynaz, Gregorio García, Marcos Castillo, doctor Luis Acosta Merlo, Ascanio Negretti, Isaías París, Francisco Richter, Pedro L. Hermoso, Pedro Centeno Vallenilla, Víctor Taboski, Carlos Otero, Paco Bocca, doctor Luis Teófilo Núñez, Ángel Corao, Ramón David León, Edmundo A. Monsanto, Leoncio Martínez "Leo", Gabriel D'Empaire, Antonio Alcántara, Alberto Egea López, Carlos Lugo Escobar, Tony Manrique, Rafael González, Marco T. Quiñones, Rafael Aguilar, M. Orta, Carlos Quintana, Carlos Lugo, Otilia López Díaz, Luis Beltrán Reyes, Pedro Elías Gutiérrez, Graciela Martínez Espino, Simón Núñez, Manuel Cedeño, Félix Acevedo, Víctor Rodríguez, Simón Barceló, Agustín Simón Aveledo, J. A. Gonzalo Patrizi, María Luisa de Escobar Saluzzo, Manuel Ochoa, Ramón Amundaray, Lucas Manzano, Juan de Guruceaga.

Fueron designados Presidente y Vicepresidente Honorarios, respectivamente, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, y el señor Rafael González Rincones, Ministro de Instrucción Pública.

Se ha fijado para la segunda reunión el martes próximo a las 5:30 p.m., en el Salón de actos de la Escuela de Artes Plásticas.

(Publicado en la Revista "Élite", el 3 de marzo de 1934).

 

BIOGRAFÍA DEL ARTISTA VENEZOLANO

El pintor Antonio Herrera Toro nació en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, el 16 de enero de 1857 y falleció en Caracas, el 26 de junio de 1914. Fue junto con Martín Tovar y Tovar, Cristóbal Rojas y Arturo Michelena uno de los cuatro grandes pintores clásicos de Venezuela.

Hijo de Juan José Herrera y de Teresa Toro. Realizó sus primeros estudios en Caracas en el Colegio "La Viñeta" del sabio alemán Adolfo Ernst. 

En Caracas, a partir de 1869, se inició como aprendiz bajo la tutela de Martín Tovar y Tovar, posteriormente entre 1874–1885 estudió en la Academia de Bellas Artes con José Manuel Maucó y del académico español Miguel Navarro Cañizares.

En 1875 el Gobierno de Antonio Guzmán Blanco le otorgó una beca para realizar estudios, primero en París y luego en Roma. Para 1881 retornó a Caracas con los bocetos de la "Asunción de la Virgen" que habrá de ejecutar en la Catedral donde contó con la colaboración de Cristóbal Rojas como ayudante. En 1883 pintó "Los últimos momentos del Libertador", la obra fue presentada en la Exposición Nacional con motivo del centenario del nacimiento de Simón Bolívar. En el año de 1884 viajó al Perú donde tomó los apuntes para dos cuadros que el Gobierno encomendó a Tovar y Tovar y que fueron finalmente ejecutados por el mismo Herrera Toro: "La Batalla de Junín" y "La Batalla de Ayacucho" que actualmente se exponen en el Palacio Federal Legislativo de Caracas. Regresó a Venezuela dedicándose al retrato y a la realización de obras como "La caridad" y "La muerte de Ricaurte en San Mateo". 

Posteriormente, alternó su oficio de pintor con labores periodísticas, utilizando el seudónimo de "Santoro" para firmar algunos de sus escritos, ejerciendo también funciones públicas. Fue colaborador de "El Cojo Ilustrado" y fundador del periódico "El Granuja".​ Además de director de la Imprenta Nacional. 

En 1892 fue nombrado director de Edificios y Ornato, para 1908 es designado Director de la Academia Nacional de Bellas Artes tras la muerte de Emilio Mauri. En 1911, junto con Pedro Arismendi Brito, redactó el reglamento del Instituto Nacional de Bellas Artes, que comprendía una sección de pintura y escultura y otra de música y declamación.

Como pintor, Herrera Toro desarrolló su obra en la producción de retratos, escenas históricas, temas religiosos, fantasías mitológicas y literarias, bodegones y en cuadros de sucesos anecdotarios. Adicionalmente a su oficio de pintor, compartió su tiempo con el oficio de docente en la enseñanza del arte, así como una distinguida actuación como periodista. Muchas de su obras pictóricas se hallan decorando instalaciones de edificaciones públicas, como el Palacio Federal Legislativo, el Teatro Municipal de Valencia, la Catedral de Caracas, la Iglesia de Altagracia en Caracas y la Catedral de Valencia en Venezuela. 

Entre sus obras más reconocidas destacan: Martín Tovar y Tovar (1878), Autorretrato (1880), La Romana (1880), Asunción de la Virgen (1881), La muerte de Libertador (1883), La caridad (1886), La muerte de Ricaurte en San Mateo (1889), Retrato de Mujer (1889), Retrato del Presidente Raimundo Andueza Palacio (1890), Autorretrato de pie (1895), Don Arístides Rojas (1895), Retrato del licenciado Miguel José Sanz (1896), Retrato de Fermín Toro (1897), Retrato del Presidente Cipriano Castro (1902), Retrato del Presidente Juan Vicente Gómez (1911) La Batalla de Ayacucho (1890), La Batalla de Junín (1904) y Margarita Poleo de Chataing (1907), entre otras obras pictóricas de extraordinaria calidad artística.


jueves, 8 de julio de 2021

MIGUEL FLETA EL SENSACIONAL TENOR EN VENEZUELA 1930


El famosísimo y virtuoso tenor español Miguel Fleta, nos brindó todo su talento en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela.

En 1930, durante el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, gran entusiasta e impulsor de la cultura y las artes en el país, el empresario don Adolfo Bracale, presentó dos temporadas de ópera en Caracas. En la primera, realizada en el mes de abril, contrató al tenor de fama mundial Miguel Fleta, y a un notable conjunto de cantantes de fama internacional, entre ellos: Zara Joy, magnífica soprano húngara; Georgina Stark, soprano ligera; Leila Garden, talentosa soprano de calidad; Dimitri Onofrey, gran tenor ruso; Alfredo Ciampi, estupendo Barítono; Luigi Dimitri, otro Barítono de calidad, los bajos Rolando Treveri y Abele Carnevali; el notable maestro Giuseppe Anglada, de justo renombre en el mundo musical, y un buen conjunto de segundas partes.

Anuncio publicado en el Periódico "El Nuevo Diario" que presenta al eminente tenor Miguel Fleta, considerado el más grande cantante del mundo, en la inmortal ópera "Rigoletto" del Maestro Verdi, en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, el 30 de marzo de 1930.

La noticia de la actuación en Venezuela del mejor tenor del mundo para la época, despertó el mayor interés de los aficionados y público en general, como lo reseñó la revista "Élite", el 15 de marzo de 1930:    

"Quizás uno de los máximos esfuerzos llevados a cabo por nuestros empresarios artísticos sea éste de la venida a Venezuela del célebre tenor español Miguel Fleta. En el vértice de sus poderosas facultades, admirado por los públicos cosmopolitas. Fleta traerá a nuestro escenario del Teatro Municipal de Caracas, el torrente magnífico de su voz para refocilamiento de los caraqueños, tan melómanos y teatraleros siempre. Esfuerzo digno de encomio, tanto más si se tiene en cuenta que el fulgurante divo, actuará en combinación con un elenco integrado por valiosas figuras del mundo del "Bel Canto", ya aceptadas en los intransigentes círculos musicales europeos. El repertorio selecto correrá a cargo del maestro Giuseppe Anglada, del Teatro Real de Madrid, elemento destacado en la hora musical de la España actual. El tenor Fleta cantará cuatro óperas de las seis que componen el abono, y las dos restantes serán vocalizadas por el tenor ruso Dimitri Onofrey, quien viene precedido de gran renombre. Damos nuestra enhorabuena a la afición caraqueña, así como también a la Empresa Otazo y Ca., a cuyo empeño se deberá la actuación de il comendatore Bracale entre nosotros". 

Principales figuras del elenco: El tenor español Miguel Fleta (arriba) y el tenor ruso Dimitri Onofrey (abajo). En otra, las sopranos Leila Garden, Georgina Stark y Zara Jay.

LA PRÓXIMA TEMPORADA DE ÓPERA EN EL MUNICIPAL 

Es un hecho la llegada a Caracas, el 25 de marzo de 1930, de la Compañía de Ópera Bracale, en cuyo elenco aparece como máxima figura el famoso tenor español Miguel Fleta, gloria del arte lírico contemporáneo. El abono abierto para esta temporada por la Empresa Otazo ha sido cubierto en gran parte, correspondiendo así el buen público caraqueño el esfuerzo que significa la venida de la troupe. 

Fleta cantará cuatro óperas de las seis que forman parte del abono, siendo las dos restantes cantadas por el tenor ruso Dimitri Onofrey, de quien se tienen las mejores referencias. La plana mayor de la Compañía la forman cantantes de celebridad procedentes de los teatros Metropolitan de Nueva York y Ópera de Chicago, bajo la dirección del maestro Giuseppe Anglada, del Teatro Real de Madrid. 

Por modo que la temporada se avecina, podemos sin discusión calificarla como el mayor acontecimiento artístico del presente año en esta capital. 

Nuestra enhorabuena a los aficionados caraqueños y a la Empresa Otazo y Ca., a cuyas gestiones se debe la venida de la Compañía Bracale.   

(Publicado en la Revista "Élite", el 15 de marzo de 1930).  

FINALIZA LA TEMPORADA DE ÓPERA EN EL MUNICIPAL

Con la función de esta noche, en que se representará "Tosca", finaliza el abono de la temporada realizada en el Teatro Municipal de Caracas, por la Compañía Bracale, teniendo como eje central de ella, la personalidad artística del famoso tenor español Miguel Fleta, cuyas actuaciones han sido en verdad notables en la puesta en escena de "Rigoletto", "Manon" siendo aplaudidísimo y en "Carmen" que llegó a lo inenarrable, provocando en el admirado auditorio tal entusiasmo, que al final del cuarto acto, durante largo minutos le tributó una ovación como muy pocas veces hayamos oído en Caracas.

El resto del elenco de la Compañía, aunque no se compara con la eminencia artística de Fleta, se ha desempeñado en forma magistral siendo acompañado por la orquesta bajo la dirección del maestro Anglada, dejando satisfecho al buen público capitalino. 

Mañana será la despedida de Venezuela de la Compañía, en función vespertina, sin que hasta ahora sepamos con qué obra. Les deseamos el mayor de los éxitos en la continuación de su "tournée". 

(Publicado en la Revista "Élite", el 12 de abril de 1930). 

De notable, memorable y grandiosa, podemos considerar la temporada realizada por la Compañía de Ópera Bracale en el Teatro Municipal, por la excelente acogida que le brindó el público de Caracas, Venezuela.

BIOGRAFÍA DEL TENOR MIGUEL FLETA

El magnífico tenor español Miguel Fleta.

Miguel Burró Fleta, nació en Albalate de Cinca (Huesca), el 1 de diciembre de 1897, en el seno de una familia muy humilde, siendo el último de los catorce hijos del matrimonio de don Vicente Burró Gayán y doña María Fleta Esparraguerri, de los cuales sobrevivieron ocho. Las penurias económicas le obligaron a trabajar desde los ocho años, primero como pastor, después al servicio de un terrateniente para ayudarle en las tareas agrícolas y, más tarde, como peón en las obras del canal de Cataluña y Aragón, situación que le impidió la escolarización. Fleta poseía una natural predisposición para el canto heredada, al parecer, de su abuelo y su padre, siendo éste último capaz de tocar varios instrumentos sin haber recibido lección alguna, y quien le animó a realizar los estudios musicales.

Ha habido pocos ejemplos como el de Miguel Fleta, quien en apenas cinco años pasó de ser pastor y labrador, a convertirse en una de las más grandes figuras de los escenarios operísticos, reclamado en los principales teatros líricos de todo el mundo como extraordinario tenor.

En 1908 se inició en el aprendizaje del solfeo con Lázaro Uriol y en 1917, apoyado por el cantante de jotas Miguel Asso, concursó en el Certamen de la Jota. A pesar de no ser premiado, Fleta no se desanimó y en noviembre se trasladó a vivir con su hermano Vicente a Barcelona, ciudad en la que éste trabajaba como guardia urbano y donde Miguel tuvo la posibilidad de estudiar canto. Se presentó a las pruebas de admisión del Conservatorio y, pese a que en un principio el maestro Lamote de Grignon no permitió su ingreso, tras la insistencia de la profesora belga Louise Pierre Claro —conocida como Luisa Pierrick—, quien quedó impresionada con la voz del cantante, fue admitido en el centro. Luisa Pierrick fue su única maestra, y no sólo le instruyó de forma intensiva en el solfeo y el canto, sino que se convirtió en su mentora, su compañera, sería para Fleta una suerte de Pygmalion fundamental para la carrera del cantante; también le enseñó idiomas y le proporcionó la cultura humanística necesaria para desenvolverse en el nuevo y desconocido ambiente —tan distinto al de sus humildes orígenes—, y se convirtió en la madre de sus dos primeros hijos. En 1919 dio por finalizados sus estudios —formación que, para algunos biógrafos, fue insuficiente y la causa de sus problemas técnicos y rítmicos— e inició una meteórica carrera profesional, cuyo punto de partida fue el estreno de Francesca da Rimini de Riccardo Zandonai en diciembre de 1919, con el propio autor en el podio en el Teatro Giuseppe Verdi de Trieste, donde cantó también Manon y Aída.

Tras la temporada de Trieste, Fleta viajó, en abril de 1920, a la Volksoper de Viena con la compañía de Mattia Battistini —la misma con la que había cantado Francesca da Rimini, Manon y Aída en la ciudad italiana— para representar nuevamente Aída y Mefistofele, que fueron muy bien acogidas por el público vienés. Pero el éxito rotundo de Fleta, y el verdadero principio de su brillante carrera, tuvo lugar con la siguiente representación, Tosca, ópera que llegó a cantar hasta en doscientas sesenta ocasiones durante su trayectoria.

La compañía se vio obligada a cambiar la programación y ampliar hasta veinticuatro las funciones de la ópera. El triunfo de Fleta era ya absoluto, hasta el punto de que el propio Puccini, avisado por un entusiasmado Franz Lehár —compositor austríaco que había escuchado al cantante—, se desplazó a Viena para oír al joven tenor que tanto revuelo estaba causando, y quedó vivamente impresionado por el talento del artista aragonés. Los contratos fueron, desde entonces, numerosos y Fleta era reclamado nuevamente por Riccardo Zandonai para el estreno mundial de su ópera Giuletta e Romeo, que tuvo lugar el 14 de febrero de 1922 en el Teatro Costanzi de Roma. El éxito apoteósico de su interpretación le proporcionó aún más contratos, incluido el debut en el Teatro Real de Madrid, el 7 de marzo de 1922, como Don José en Carmen de Bizet, triunfo sin precedentes que hizo de éste uno de los personajes predilectos de Fleta y del público.

Paralelamente, el cantante inició en Milán su carrera discográfica, llegando a registrar más de cien caras de discos de gramófono de setenta y ocho revoluciones por minuto, creando así un patrimonio sonoro de capital importancia en la historia de la fonografía; a ese logro se unió su presentación en el Teatro Colón de Buenos Aires en mayo del mismo año, y después actuaciones en Uruguay, Brasil, Cuba y México, donde llegó a cobrar 50.000 pesos de oro. El año 1923 fue también decisivo en la carrera del ya consagrado Miguel Fleta: en marzo grabó discos en Londres, en junio realizó su segunda gira por América y en octubre debutó en el Metropolitan de Nueva York con el papel de Mario Cavaradossi de Tosca, junto a la soprano Maria Jeritza y el barítono Antonio Scotti, éxito clamoroso en la trayectoria del cantante, quien actuó en el citado coliseo hasta 1925 con obras como Rigoletto, Aída, Carmen, Pagliacci o L’amico Fritz. El 13 de febrero de 1924 se presentó en la Scala de Milán con Rigoletto de Verdi, a las órdenes de Toscanini.

Fue cuando se produjo el famoso altercado entre cantante y director, que dio cuenta de la personalidad del aragonés. Toscanini había manifestado su desacuerdo a Fleta con respecto a las libertades que el tenor se había tomado en su lectura de "La donna è mobile"; Fleta, amenazando con marcharse del teatro a media función, hizo acudir al director a su camerino para expresarle:

“Maestro, yo tengo que cantar La donna è mobile como yo la canto. Así quiero que me aplaudan o me silben. Al fin y al cabo, yo doy la cara al público y usted la espalda. Es la primera vez que canto en la Scala y si me protestan que sea por mi culpa y no por la de Usted".

Toscanini cedió de mala gana a los deseos de Fleta, pero al cantar el citado fragmento bajó del podio y fue Antonino Votto quien dirigió la escena. Ante el rotundo éxito de la versión de Fleta y la insistencia del público para que realizase un bis, Toscanini volvió al podio rindiéndose a los deseos del cantante.

En marzo del mismo año, Fleta cantó su tercera temporada en el Teatro Real de Madrid; la fama y los éxitos le proporcionaron emolumentos astronómicos y pudo comprar Villa Fleta por la elevadísima cifra, en aquellos tiempos, de 110.000 pesetas. La tercera gira por América causó un revuelo inusual para la época —hasta dio su nombre a camisas y helados—, y en febrero de 1925, tras la vuelta del continente americano, inició una gira por España que incluyó actuaciones como la del 5 de abril en el Teatro Real de Madrid con Rodolfo de la Bohème, postrera ópera representada en el coliseo de la capital.

Por las mismas fechas se produjo su debut en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, aplazado en varias ocasiones por razones relacionadas con la vida privada del artista; el acontecimiento alcanzó tal dimensión que algunos cines y teatros de la ciudad interrumpieron sus funciones para conectar con el coliseo operístico en el momento de la romanza "La fleur que tu m’avais jetée", y transmitirla telefónicamente.

Durante la Feria del Pilar de Zaragoza, el 18 octubre de 1925, coincidieron en la plaza de toros dos  grandes aragoneses: El magnífico torero Nicanor Villalta y el famoso tenor Miguel Fleta. El matador de Cretas, estaba siendo el triunfador indiscutible del ciclo pilarista, porque en las tres corridas en las que había intervenido cortó nueve orejas, cuatro rabos y una pata. Ese día se lidiaron toros de Francisco Villar. Nicanor Villalta, le brindó su último toro al gran tenor con estas palabras: "Le brindo la faena y muerte de este toro, y también le diré que quisiera ser tenor con su voz para exponer menos la vida".

Su faena fue fenomenal en conjunto, despachó a su enemigo de una soberbia estocada hasta la bola y le concedieron una pata. Cuentan que el célebre tenor Miguel Fleta bajó al ruedo desde su barrera para felicitar a Villalta, estrechándole un fuerte abrazo ante la aclamación del público asistente. Fleta, después de la corrida, muy gentilmente le envió a Villalta en un sobre unas entradas de regalo para que lo fuera a ver en el teatro donde se presentaba esa noche.

El 26 de enero de 1926, coincidiendo con el día del bautizo de su hijo Alfonso —que será apadrinado por Alfonso XIII—, Miguel Fleta cantó Tosca en la Costa Azul, obteniendo más de 100.000 francos destinados a los mutilados de la Guerra Mundial. Pero uno de los mayores hitos en la carrera de Fleta fue, sin duda, su participación en el estreno de Turandot, de Puccini, en la Scala de Milán, acontecido el 25 de abril de 1926. En esa ocasión, el maestro Arturo Toscanini dirigía la orquesta y, dejando a un lado las personales desavenencias, buscó expresamente a Fleta para asumir el papel de Calaf, junto a Rosa Raisa y Maria Zamboni. La obra constituyó un nuevo éxito en la vida artística del músico aragonés.

Para esas fechas, la relación entre el tenor y Luisa Pierrick estaba ya deteriorada y, tras la ruptura matrimonial, Fleta conoció a Carmen Mirat, con quien se casó en mayo de 1927, año en el que recibió la autorización para cambiar el orden inicial de sus apellidos, pasándose a conocer como Miguel Fleta Burró. Tras la cuarta gira por América —aprovechando el viaje de novios—, Fleta regresó a Barcelona para participar en la nueva temporada del Liceo.

En 1929, Fleta ganó más de un millón de pesetas. Incluyó giras por Europa y numerosos contratos en Japón, México, Guatemala y China.

El 25 de marzo de 1930, el tenor Miguel Fleta, debutó en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, durante el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, contratado por la gran Compañía de Ópera Bracale.

Aunque siguió abordando las composiciones operísticas, Fleta acabó dedicando su arte al género de la zarzuela, destacando en especial la gira que realizó por España en 1935 con la Compañía de Zarzuela de Federico Moreno Torroba, con títulos como Doña Francisquita, Luisa Fernanda o Marina.

SU PARTICIPACIÓN EN EL CINE

Miguel Fleta probó suerte también en el mundo del cine, llegando a participar en la filmación de tres películas, dos de las cuales tienen carácter documental.

Son películas que responden más bien a motivos de popularidad, y que Fleta aprovechó más como medio propagandístico que por su valor artístico. La primera se filmó el 8 de junio de 1925, bajo realización del barcelonés Antonio de Padua Tramullas, con motivo de la inauguración del Teatro Olimpia y con el título "Miguel Fleta en los jardines del chalet de los señores Pie-Sopena", acontecimiento al que se había dado previamente la pertinente publicidad en los periódicos.

La segunda cinta —realizada por Hernández Girbán y García Conde— fue filmada el 20 de abril de 1927 y, con el título "Boda de Miguel Fleta", incluía imágenes del enlace entre el cantante y Carmen Mirat, su segunda esposa. "Miguelón" es el último film de Fleta, rodado en 1933 por el director Adolfo Aznar, y con música de Pablo Luna compuesta para la ocasión y el lucimiento del cantante.

Sufrió afecciones como una laringitis aguda, o el progresivo deterioro de la mucosa que envuelve las cuerdas vocales —situación que le provocó un miedo extremo a perder la voz—, y un ritmo de vida que exigía demasiados gastos, circunstancias que le llevaron, además, a adquirir una inseguridad enfermiza y a rescindir compromisos, como los contratos con el Metropolitan de Nueva York. Sumido en las preocupaciones y los desengaños, y siendo evidente el deterioro vocal, cantó en cafés, plazas de toros y otros locales inadecuados; su trayectoria ya no fue la misma, y el 28 de mayo de 1938, tras una enfermedad renal, falleció por coma urémico en su casa de La Coruña.

La discografía de Fleta quedó registrada en discos de setenta y ocho y treinta y tres revoluciones por minuto, algunos de ellos están disponibles también en formato compacto. Aunque la mayoría de la producción del cantante se centró en el repertorio operístico, Fleta realizó, asimismo, importantes versiones de zarzuelas —como Marina y Doña Francisquita—, jotas, algunas canciones de Brahms, nanas, e himnos como La Marsellesa, el Himno de Riego, el Himno de la Exposición de Sevilla o el Cara al Sol.

Miguel Fleta, fue una de las más grandes celebridades de su época. Su voz, de particular y hermoso timbre, poseía una inusual flexibilidad que le permitía afrontar con facilidad todas las zonas de su extensión, con un registro grave que casi alcanzaba la cota baritonal. Fleta poseyó un instrumento que le permitía deslumbrar al público con recursos técnicos inusuales, como los extensos fiati —apreciables en su versión de "E lucevan le stelle" de la pucciniana Tosca— o, por encima de cualquier ejercicio de virtuosismo, asombrar con una innata expresión de matizaciones infinitas y conmovedora línea canora. En un período de trece años, Miguel Fleta dejó grabadas más de cien matrices, registros efectuados primero con el sistema acústico (1922-1925) y después con el eléctrico (1927-1935).

Aunque son estos últimos los registros de mayor calidad sonora, la época dorada de Fleta se inscribe en la del período acústico no sólo por estar la voz en plenitud de facultades, sino por la cantidad de matrices realizadas y conservadas. Por razones desconocidas no tuvo el cantante ocasión de grabar una ópera completa, por lo que solamente se puede reconstruir el arte del aragonés a partir de fragmentos, arias y canciones pertenecientes a obras mayores. De algunas de las piezas existen varias versiones, ya que Fleta aprovechó las ventajas tecnológicas del sistema eléctrico —sobre todo a partir de 1929.

Miguel Fleta grabó un total de ciento once caras de discos de gramófono de setenta y ocho revoluciones por minuto, colección importantísima de gran valor histórico y musical.

En los anales de la historia de la música operística en España y América Latina de las primeras décadas del siglo XX está registrada la rivalidad de los grupos de seguidores de Miguel Fleta y de otro tenor español muy famoso en la época, Hipólito Lázaro.


lunes, 5 de julio de 2021

TITTA RUFFO FAMOSO BARÍTONO CANTÓ EN VENEZUELA


Titta Ruffo considerado el más grande barítono del mundo, se presentó en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República, el 8 de marzo de 1924.

Bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República de Venezuela, y subvencionada por el Gobierno Nacional, la reconocida Compañía de Ópera Bracale, logró reunir el elenco más talentoso y costoso en la historia del Teatro Municipal de Caracas, Venezuela. Existió una gran expectación del público, porque vino contratado integrando el grupo de artistas, uno de los más grandes barítonos de la ópera mundial, el famoso cantante lírico italiano Titta Ruffo. También le acompañaron el magnífico tenor español Antonio Cortis, el bajo Antonio Nicolich y las sopranos italianas Lina Cavalieri y Francisca Solari.

Teatro Municipal de Caracas, Venezuela.

A la izquierda: El magnífico tenor español Antonio Cortis. A la derecha: El extraordinario bajo Antonio Nicolich.

La Compañía del maestro Adolfo Bracale, presentó su primera función, el 8 de marzo de 1924, con "Hamlet", del compositor francés Ambroise Thomas, actuando el grandioso barítono Titta Ruffo. El domingo, 9 de marzo de 1924, fue puesta en escena la ópera "Andrés Chénier", con la actuación del tenor Antonio Cortis, quien la noche del 11 de marzo de 1924, cantó interpretando a Cavaradossi en la ópera "Tosca", acompañado por Titta Ruffo, en el personaje de Scarpia, uno de los soportes de la ópera "Tosca" de Puccini. El barítono que cante Scarpia, no sólo ha de poseer una buena voz, ha de tener una presencia escénica impactante. El prestigioso y notable barítono Titta Ruffo, cantó después "Los Payasos" y "Rigoletto".

Las famosas sopranos italianas Lina Cavalieri y Francisca Solari.

Fue una gran temporada lírica la ofrecida por la Compañía Bracale que, posteriormente, continuó presentando espectáculos de ópera con buenos elencos durante el Gobierno del General Gómez, gran aficionado, entusiasta y benefactor de la cultura y las artes en Venezuela.

BIOGRAFÍA DE TITTA RUFFO

Integrantes de la Gran Compañía de Ópera San Carlos en 1923: 1. Margarita D´ Alvarez, Contralto; 2. Fortunato Gallo, Empresario; 3. Tamaki Miura, Soprano Lírico; 4. Giovanni Martinelli, Tenor Lírico-Dramático; 5. Tito Schipa, Tenor Lírico; 6. Anna Fitziú, Soprano Lírico-Dramático; 7. Tita Ruffo, Barítono absoluto; Lucrecia Bori, Soprano Lírico. 

Titta Ruffo, cuyo nombre real era Ruffo Cafiero Titta, nació en Pisa, Italia, 9 de junio de 1877 y falleció en Florencia, Italia, el 5 de julio de 1953. Cantante de ópera italiano; fue uno de los mejores y más grandes barítonos operísticos de su era; con inaudita potencia en el registro agudo y un esmalte broncíneo característico.

Su vocación por el canto despertó a los 15 años de edad. Por diversas razones no pudo iniciar sus estudios hasta cumplidos los 20 años. Por consiguiente fue autodidacta y con escasos estudios musicales.

Algunos consideran al trío integrado por el tenor Enrico Caruso, el bajo Feodor Chaliapin y el barítono Titta Ruffo, una trilogía irrepetible de la edad de oro del bel canto.

Titta Ruffo, estudió en la Accademia Nazionale di Santa Cecilia y debutó en Roma como el Heraldo en Lohengrin en 1898. En 1899, realizó una maravillosa interpretación cantando la ópera Zazá, de Ruggero Leoncavallo, dirigida por Leopoldo Mugnone, en el Teatro Ópera de Buenos Aires, también tuvo memorables actuaciones en el Teatro Rivera Indarte de la ciudad argentina de Córdoba. En 1903 en el Covent Garden de Londres cantó "El Barbero de Sevilla" y en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, España.

En 1904, cantó en el Teatro Regio de Parma, en Génova y en La Scala de Milán el Rigoletto de Giuseppe Verdi y Germania de Alberto Franchetti, aunque su consagración llegó en el Teatro São Carlos de Lisboa con Hamlet, de Ambroise Thomas.

Consiguió su primer contrato en el Teatro del Conservatorio de San Petersburgo en 1905. Cuando a comienzos de 1905, debutó en el San Carlos de Lisboa con Hamlet, el éxito fue tal que el cantante pasó rápidamente a un mundo de leyenda, alimentada continuamente por sus triunfos a un lado y otro del Atlántico, con algunas actuaciones esporádicas en Italia, especialmente en Roma y Florencia, que no se interrumpieron hasta su retirada de los escenarios en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1931.

En el Teatro Colón de Buenos Aires cantó prácticamente en todas las temporadas desde 1908 hasta 1931, retirándose de este escenario con su afamado Hamlet. Además cantó en Viena, Berlín, París, Barcelona, Madrid (1908-1913), Budapest, México, Caracas, La Habana y en el Metropolitan Ópera de Nueva York (1922-1929), entre otras casas líricas.

Su repertorio estaba compuesto por más de 30 papeles. Titta Ruffo, protagonizó una extraordinaria carrera, hasta el punto de ser considerado como una voz "histórica", casi como la voz de barítono por antonomasia. Su voz de brillo y colorido inconfundible en toda su gama, difundía sonidos compactos y empastados que con la ayuda de fulgurantes vibraciones y perfectos claroscuros, conferían a su canto sus más genuinos atributos.

Sus más grandes creaciones fueron, aparte de Hamlet, Rigoletto, Amonasro, Escamillo, Don Giovanni, Scarpia, Germont, Fígaro, Tonio, Nabucco, Falstaff, el Conde de Luna y Guillermo Tell.

Única era también la extensión de su voz, que abarcaba diecisiete notas, incluido el Do tenor, lo que le permitía, a pesar de la especial amplitud de la gama central, dominar los extremos del pentagrama con la facilidad y claridad de sus legendarios agudos.

Si excepcional fue su voz, no menos prodigiosa resultaba su organización vocal, basada en una emisión que dependía de la especial conformación de la nariz y que le confería un volumen trascendental a ciertas vibraciones.

Si además, también se tiene en cuenta su talla como intérprete, ya que era un actor de gran relieve, con una dicción muy eficaz e incisiva, se comprende fácilmente el que se le haya atribuido el calificativo de "fenómeno", inimitable por los rasgos peculiares de una personalidad humana, antes aún que artística, absolutamente excepcional, tal como se colige de su autobiografía La mía parábola.

A partir de 1937, se estableció en Florencia (Italia), donde se dedicó a la enseñanza hasta su muerte, ocurrida el 5 de julio de 1953, en esa ciudad. La causa de su fallecimiento fue un Infarto agudo de miocardio, siendo sepultado en el Cementerio Monumental de Milán (Italia).