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viernes, 10 de marzo de 2023

CANTANTE LĺRICA VENEZOLANA PENSIONADA POR EL GENERAL GÓMEZ 1934


GRACIELA RAMÍREZ HA TRIUNFADO  EN TURĺN

Nuestra gentil y distinguida compatriota la señorita Graciela Ramírez, quien perfecciona sus estudios de canto pensionada en Italia por el Gobierno Nacional, presidido por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, ha debutado recientemente, con resonante éxito, interpretando el difícil papel de Rosina de "El Barbero de Sevilla" en el Teatro Víttorio Emmanuelle, uno de los más importantes de la gran ciudad de Turín, capital del Piamonte que albergó en su ámbito la voz melodiosa y pura de nuestra encantadora cantante lírica. Mucho nos complace este primer triunfo de la señorita Ramírez en tan alto centro musical, y al enviarle nuestras felicitaciones, las hacemos extensivas a su padre, nuestro amigo el señor Antonio Ramírez, radicado actualmente en El Callao.

(Publicado en la Revista "Élite", el 26 de mayo de 1934).

 

miércoles, 14 de diciembre de 2022

CAMPEONATO INTERCOLEGIAL DE FÚTBOL VENEZOLANO 1934

El equipo de fútbol "Loyola", campeón del torneo, posando con las Copas conquistadas. Año 1934.

El Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, donó una hermosa Copa de Plata, al equipo Campeón del Torneo de Fútbol Intercolegial, demostrando su gran apoyo a la actividad deportiva en el país. 

Un éxito completo constituyó el festival del domingo como final del Campeonato Intercolegial de Fútbol "El Universal".

Pueden estar muy satisfechos nuestros colegas "universalistas" por el magnífico resultado del Torneo de Fútbol Intercolegial, organizado por ellos y cuyo final, efectuado en la cancha de San Agustín en la ciudad de Caracas, fue grandioso y prometedor.

A la izquierda: "Copa del Ejército", donada por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, para el club campeón del Torneo Intercolegial de Fútbol "El Universal", conquistado por el equipo "Loyola". A la derecha: Amilcar Luzardo, integrante del equipo "Loyola", goleador del torneo, muestra orgulloso la Copa donada por el General Gómez, en segundo término, Simón B. Rodríguez "Mr. Fly", ágil cronista deportivo. Año 1934.

Con motivo de jugarse el match final por el título de "Campeón Intercolegial de Fútbol" y hacer entrega de los diferentes trofeos a los triunfadores, se llevó a efecto en la cancha agustina un gran festival deportivo que fue presenciado por numerosa y distinguida concurrencia. 

Ponte, capitán del "Loyola", equipo triunfador, con el trofeo obsequiado por el diario "El Universal". Año 1934.

Los equipos de fútbol del Campeonato Intercolegial siendo ovacionados por el numeroso público presente en las gradas del campo de San Agustín. Caracas, Venezuela. Año 1934.

Las gentiles damas, señoritas Cristina Egui y Luisa Aurora Valarino, quienes fueron las encargadas de la distribución de los trofeos.

Además del match por el subcampeonato del torneo mencionado y otro encuentro de fútbol de primera categoría del Campeonato Nacional, se efectuaron diversas pruebas atléticas tomando parte en ellas los Atletas de la Asociación Olímpica y el Cuerpo de Boy Scouts nacionales.

(Publicado el la Revista "Élite", el 24 de marzo de 1934).


jueves, 13 de octubre de 2022

CÁMARA DEL SENADO CONFIERE MEDALLA FRANCISCO DE MIRANDA AL GENERAL GÓMEZ 1934

Un ejemplar debidamente caligrafiado del presente Acuerdo de la Cámara del Senado, firmado el 17 de julio de 1934, junto con la Medalla de Honor "Francisco de Miranda", recibió el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Supremo Magistrado de la República, por el General Eleazar López Contreras, Ministro de Guerra y Marina, el 23 de diciembre de 1934.

LA CÁMARA DEL SENADO

DE LOS

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA, 

CONSIDERANDO:

Que el ciudadano General Eleazar López Contreras en su carácter de Oficial General en Servicio Activo, se ha dirigido a esta Cámara, a los fines del Artículo 9° de la reciente Ley sobre la Medalla de Honor "Francisco de Miranda", en solicitud de que se proceda a la verificación de los años de Servicio Militar Activo del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de los Estados Unidos de Venezuela;

CONSIDERANDO:

Que, en virtud de tal excitación, la Cámara ha verificado la brillante Hoja de Servicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien después de sus admirables campañas rematadas gloriosamente en los bastiones de Ciudad Bolívar, donde afianzó definitivamente la paz de la República, ha consagrado largos años a procurar la máxima eficiencia de nuestra Institución armada;

CONSIDERANDO:

Que tales servicios constan, así mismo, en la conciencia nacional, que juzga al Benemérito General Juan Vicente Gómez, como el símbolo de la Paz y el más celoso guardián de la tranquilidad social,

ACUERDA:

Artículo 1° De conformidad con el Artículo 8° de la Ley sobre la Medalla de Honor "Francisco de Miranda", y cumplidos los requisitos establecidos en el Artículo 9° de la misma, se confiere al 

BENEMÉRITO GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ,

PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA,

LA MEDALLA DE HONOR "FRANCISCO DE MIRANDA", 

EN LA PRIMERA CLASE,

Por haber cumplido treinta años consecutivos en Servicio Militar Activo.

Artículo 2° Un ejemplar debidamente caligrafiado del presente Acuerdo, junto con la Medalla de Honor "Francisco de Miranda", será entregado al Benemérito General Juan Vicente Gómez, SUPREMO MAGISTRADO DE LA REPÚBLICA, por el órgano del Ministerio de Guerra y Marina.

Dado en el Palacio Federal Legislativo, en Caracas, a los diez y siete días del mes de julio de 1934. Año 125° de la Independencia y 76° de la Federación.

El Presidente,

F. Álvarez Feo.

El Secretario,

D. Roig Febles.

 

jueves, 10 de febrero de 2022

EL GENERAL GÓMEZ EN BIEN DE LA GANADERÍA VENEZOLANA 1934

 


IMPORTANTE DECRETO

La "Gaceta Oficial" de fecha 12 de marzo de 1934, publicó un magnífico Decreto del señor Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez, refrendado por el Ministerio de Hacienda y el de Salubridad y de Agricultura y Cría, por el cual, de conformidad con las atribuciones 17 y 31 del artículo 100 de la Constitución Nacional, mediante la aprobación del Consejo de Ministros y llenas las demás formalidades legales, dispone proceder a la organización de los servicios de investigaciones pecuarias para el mejoramiento, desarrollo y aprovechamiento de la ganadería nacional.

En consecuencia, se acuerda un Crédito Adicional al Presupuesto del Departamento de Salubridad y de Agricultura y Cría, por la cantidad de un millón de bolívares, para atender a los gastos que ocasione la ejecución el citado Decreto, el cual será sometido a la consideración del Congreso Nacional, conforme a la Ley.

(Publicado en la Revista "Élite", el 17 de marzo  1934).


lunes, 16 de agosto de 2021

HOMENAJE AL PINTOR VENEZOLANO ANTONIO HERRERA TORO 1934

 

A la izquierda: El gran pintor venezolano Antonio Herrera Toro. A la derecha: Magnífico retrato del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, realizado por Herrera Toro en el año 1911.

Fueron designados Presidente y Vicepresidente Honorarios, respectivamente, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, y el señor Rafael González Rincones, Ministro de Instrucción Pública. 

El pasado miércoles 28 de febrero de 1934, un numeroso grupo de artistas discípulos del notable pintor don Antonio Herrera Toro, se constituyó en el local de la Escuela de Artes Plásticas, con el propósito de rendir un homenaje a su clara memoria en el vigésimo aniversario de su fallecimiento, que habrá de cumplirse próximamente.

La Junta Directiva para este justiciero recuerdo a uno de los grandes representativos de la Pintura en nuestra patria, quedó constituida así: Presidente, Rafael Monasterios, 1er. Vicepresidente, Raúl Santana; 2° Vicepresidente, Cruz Álvarez García; Secretario, José Manuel Vethencourt; y Vocales: señores Tito Salas, Lorenzo González, J. A. Cova, Julio Morales Lara, Roberto Calzadilla, Rafael Römer, Rafael Benavides Álvarez, Monseñor doctor Jesús María Pellín, Luisa Martínez, María Valentina Méndez Loynaz, Gregorio García, Marcos Castillo, doctor Luis Acosta Merlo, Ascanio Negretti, Isaías París, Francisco Richter, Pedro L. Hermoso, Pedro Centeno Vallenilla, Víctor Taboski, Carlos Otero, Paco Bocca, doctor Luis Teófilo Núñez, Ángel Corao, Ramón David León, Edmundo A. Monsanto, Leoncio Martínez "Leo", Gabriel D'Empaire, Antonio Alcántara, Alberto Egea López, Carlos Lugo Escobar, Tony Manrique, Rafael González, Marco T. Quiñones, Rafael Aguilar, M. Orta, Carlos Quintana, Carlos Lugo, Otilia López Díaz, Luis Beltrán Reyes, Pedro Elías Gutiérrez, Graciela Martínez Espino, Simón Núñez, Manuel Cedeño, Félix Acevedo, Víctor Rodríguez, Simón Barceló, Agustín Simón Aveledo, J. A. Gonzalo Patrizi, María Luisa de Escobar Saluzzo, Manuel Ochoa, Ramón Amundaray, Lucas Manzano, Juan de Guruceaga.

Fueron designados Presidente y Vicepresidente Honorarios, respectivamente, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, y el señor Rafael González Rincones, Ministro de Instrucción Pública.

Se ha fijado para la segunda reunión el martes próximo a las 5:30 p.m., en el Salón de actos de la Escuela de Artes Plásticas.

(Publicado en la Revista "Élite", el 3 de marzo de 1934).

 

BIOGRAFÍA DEL ARTISTA VENEZOLANO

El pintor Antonio Herrera Toro nació en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, el 16 de enero de 1857 y falleció en Caracas, el 26 de junio de 1914. Fue junto con Martín Tovar y Tovar, Cristóbal Rojas y Arturo Michelena uno de los cuatro grandes pintores clásicos de Venezuela.

Hijo de Juan José Herrera y de Teresa Toro. Realizó sus primeros estudios en Caracas en el Colegio "La Viñeta" del sabio alemán Adolfo Ernst. 

En Caracas, a partir de 1869, se inició como aprendiz bajo la tutela de Martín Tovar y Tovar, posteriormente entre 1874–1885 estudió en la Academia de Bellas Artes con José Manuel Maucó y del académico español Miguel Navarro Cañizares.

En 1875 el Gobierno de Antonio Guzmán Blanco le otorgó una beca para realizar estudios, primero en París y luego en Roma. Para 1881 retornó a Caracas con los bocetos de la "Asunción de la Virgen" que habrá de ejecutar en la Catedral donde contó con la colaboración de Cristóbal Rojas como ayudante. En 1883 pintó "Los últimos momentos del Libertador", la obra fue presentada en la Exposición Nacional con motivo del centenario del nacimiento de Simón Bolívar. En el año de 1884 viajó al Perú donde tomó los apuntes para dos cuadros que el Gobierno encomendó a Tovar y Tovar y que fueron finalmente ejecutados por el mismo Herrera Toro: "La Batalla de Junín" y "La Batalla de Ayacucho" que actualmente se exponen en el Palacio Federal Legislativo de Caracas. Regresó a Venezuela dedicándose al retrato y a la realización de obras como "La caridad" y "La muerte de Ricaurte en San Mateo". 

Posteriormente, alternó su oficio de pintor con labores periodísticas, utilizando el seudónimo de "Santoro" para firmar algunos de sus escritos, ejerciendo también funciones públicas. Fue colaborador de "El Cojo Ilustrado" y fundador del periódico "El Granuja".​ Además de director de la Imprenta Nacional. 

En 1892 fue nombrado director de Edificios y Ornato, para 1908 es designado Director de la Academia Nacional de Bellas Artes tras la muerte de Emilio Mauri. En 1911, junto con Pedro Arismendi Brito, redactó el reglamento del Instituto Nacional de Bellas Artes, que comprendía una sección de pintura y escultura y otra de música y declamación.

Como pintor, Herrera Toro desarrolló su obra en la producción de retratos, escenas históricas, temas religiosos, fantasías mitológicas y literarias, bodegones y en cuadros de sucesos anecdotarios. Adicionalmente a su oficio de pintor, compartió su tiempo con el oficio de docente en la enseñanza del arte, así como una distinguida actuación como periodista. Muchas de su obras pictóricas se hallan decorando instalaciones de edificaciones públicas, como el Palacio Federal Legislativo, el Teatro Municipal de Valencia, la Catedral de Caracas, la Iglesia de Altagracia en Caracas y la Catedral de Valencia en Venezuela. 

Entre sus obras más reconocidas destacan: Martín Tovar y Tovar (1878), Autorretrato (1880), La Romana (1880), Asunción de la Virgen (1881), La muerte de Libertador (1883), La caridad (1886), La muerte de Ricaurte en San Mateo (1889), Retrato de Mujer (1889), Retrato del Presidente Raimundo Andueza Palacio (1890), Autorretrato de pie (1895), Don Arístides Rojas (1895), Retrato del licenciado Miguel José Sanz (1896), Retrato de Fermín Toro (1897), Retrato del Presidente Cipriano Castro (1902), Retrato del Presidente Juan Vicente Gómez (1911) La Batalla de Ayacucho (1890), La Batalla de Junín (1904) y Margarita Poleo de Chataing (1907), entre otras obras pictóricas de extraordinaria calidad artística.


viernes, 3 de julio de 2020

V CONGRESO MÉDICO PANAMERICANO EN EL GOBIERNO DEL GENERAL GÓMEZ 1934


Grupo de doctores venezolanos que presidieron el V Congreso Médico Panamericano, durante el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez en 1934. El Ministro de Instrucción Pública, doctor Rafael González Rincones, acompañado de los miembros del Comité Venezolano, aparecen en la fotografía con el señor Ministro: el Presidente del Comité, doctor Miguel Ruiz, doctores Francisco Antonio Rísquez, Plácido Daniel Rodríguez Rivero y Juan Iturbe, Vicepresidentes; doctor José Ignacio Baldó, Secretario General;  Eugenio P. de Bellard, Julio García Álvarez y Carlos Travieso, Secretarios Ejecutivos. 

La celebración en Venezuela del V Congreso Médico Panamericano es suceso de grande y efectiva trascendencia para nuestra Patria, ya que tan magna Asamblea ha reunido las más altas personalidades científicas del continente, bajo el esplendoroso manto de la bandera nacional.

(Revista "Élite", 24 de marzo de 1934).


El Dr. Pedro del Corral publicó su libro “Tópicos Malariológicos”, en homenaje al V Congreso Panamericano de Medicina (1934).


 EL CONGRESO MÉDICO PANAMERICANO

LLEGADA DE LOS DELEGADOS A VENEZUELA. –PROGRAMA COMPLETO DE SU ESTANCIA.

Nueva York, 20. –(U. P.) –Uno de los rasgos más sobresalientes de la jira de la Asociación Médica Panamericana al Caribe, lo constituirá la permanencia de los médicos que van a bordo del “Pensilvania” desde el 23 hasta el 24 de marzo, en Venezuela, a donde entrarán por el Puerto libre de Turiamo, siendo esta la primera vez que llega a dicho puerto una expedición científica extranjera.
He aquí el programa de la Asociación facilitado por uno de los médicos que componen la expedición:
Marzo 23. Llegaremos a Turiamo a las seis de la mañana. Aquí seremos recibidos por una comisión del Gobierno y por miembros del Cuerpo Médico Venezolano.
El arreglo de este puerto es uno de los más grandes proyectos de ingeniería de la historia venezolana. Este maravilloso puerto natural se considera superior a cualquiera otro del Caribe, y en el próximo futuro será el principal puerto de Venezuela un gran centro de exportación y un sitio de moda. Nosotros haremos una jira completa por el puerto, después de lo cual saldremos para Puerto Cabello, a donde llegaremos a las ocho de la mañana. Tomaremos el desayuno en la ruta de Turiamo a Puerto Cabello.
A la llegada a este puerto, nos será dado a cada uno de los médicos del Congreso un programa ilustrado y publicado por las Comisiones locales. Su Excelencia el Presidente de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, actuará como Presidente de Honor del Congreso durante nuestra estada ayudado por la siguiente Comisión: Presidente, Dr. Miguel R. Ruiz; Vicepresidentes, Doctores Francisco Antonio Rísquez, Plácido Daniel Rodríguez Rivero y Juan Iturbe. Secretario General, doctor José Ignacio Baldó; Secretarios ayudantes, doctores Eugenio de Bellard y Ramón Ignacio Santana Llamozas: Secretarios Ejecutivos, Doctores Julio García Álvarez y Carlos Travieso.
A nuestra llegada a Puerto Cabello los equipajes serán llevados en camiones especiales a Maracay. Al día siguiente, los equipajes serán enviados a La Guaira por la misma vía. Sin embargo, una pequeña maleta puede ser llevada en los viajes de Puerto Cabello a Maracay y de Maracay a La Guaira.
Los asientos del tren serán numerados de uno a quinientos en números arábigos y los automóviles llevarán números romanos de 1 a 100. En cada uno de los primeros nueve carros irá un miembro del Comité Venezolano.
El programa del primer día es el siguiente:
Después de la llegada saldremos para Valencia.
9 a.m. Visita a las fuentes termales de Las Trincheras.
10 a.m. Visita al monumento conmemorativo de la Independencia de Venezuela en la Batalla de Carabobo.
11:30 a.m. Salida para Maracay, admirando en el camino las riberas tropicales de la Laguna de Valencia.
12:30 p.m. Llegaremos a Maracay en donde nos alojaremos en el Hotel Jardín, que es un bellísimo lugar con todas las comodidades modernas.
1 p.m. Almuerzo oficial para toda la comitiva ofrecido por Su Excelencia el Presidente de la República, General Gómez, quien condecorará a ciertos médicos por sus actividades en la medicina Panamericana y por sus trabajos especiales. Además ciertos médicos serán hechos miembros honorarios de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela.
3 p.m. Sesión norteamericana, bienvenida de los miembros y presentación de trabajos por los médicos y cirujanos norteamericanos.
Trabajos Científicos: “Observaciones sobre los ramos de la oftalmología”, por el doctor John O. McReynolds, de Dallas, Texas; “Un Resumen de los progresos de la Cirugía”, por el doctor William D. Haggard, de Nashville, Tennessee; “Importancia de las Relaciones Médicas Panamericanas”, por el doctor José Jordan Eller, de Nueva York; “Algunos problemas urológicos de Interés General”, por el doctor Hugh H. Young, de Baltimore; “Carcinoma Primitivo de la Uretra”, por el doctor Charles Mathe, de San Francisco de California y el doctor Emilio de la Peña, de Madrid; “La importancia de un mejor entendimiento entre las profesiones médicas Panamericanas”, por el doctor Francisco Fernández, de La Habana; “La Medicina Panamericana”, por el doctor Harlow Brooks, de Nueva York; “El Futuro de la Medicina Panamericana”, por el doctor J. E. López Silvero, de La Habana; “Aspectos médicos del Pan-Americanismo”, por el doctor Lewellys F. Barker, de Baltimore; “Progresos en el tratamiento del cáncer en la garganta”, por el doctor Chevalier Jackson, de Filadelfia; “Las Relaciones Médicas internacionales”, por el doctor Bolívar H. Lloyd, de Washington; “Valor de la Nefrostomia para la Nefrectomia secundaria”, por el doctor Roberto Gutiérrez, de Nueva York.
4:30 p.m. Visita a la Policlínica, a los Telares, a Las Delicias, a los lugares en donde se hicieron las excavaciones prehistóricas y al Museo Requena, a la estación de cuarentena y a los laboratorios. También se llevará a cabo una excursión a la orilla del mar por entre una enorme selva tropical y una visita al barco por las familias de los médicos venezolanos.
7 p.m. Recepción y baile en honor de los miembros de la Asociación Médica Panamericana, ofrecidos por su Excelencia el Presidente Gómez.
Pasaremos la noche en Maracay.
Marzo 24. -6 a.m. Saldremos de Maracay en automóvil, pasando por el sitio histórico conocido con el nombre de Samán de Güere, San Mateo, en donde se encuentra el monumento a Ricaurte, y por la ciudad de La Victoria.
8:30 a.m. Llegaremos a Caracas y pasaremos una Revista por los siguientes puntos de especial interés: “Avenida de la Paz”, Puente Bolívar, Plaza y Monumento a Washington, Ministerio de Sanidad, Paseo de El Paraíso, Capitolio Nacional, Universidad Central, Academia de Historia y de Medicina, Casa Natal del Libertador, Catedral, Panteón Nacional, en donde la Asociación depositará una corona de flores ante la tumba de Bolívar, y Hospital Vargas, en donde se colocará una corona ante el monumento del médico venezolano doctor Vargas.
11:30 a.m. Al salir para La Guaira visitaremos el Manicomio, el Leprocomio de Cabo Blanco y la Plaza donde se halla el monumento a Vargas en La Guaira.
Almorzaremos en el Hotel Miramar, de Macuto.
1 p.m. Regresaremos a bordo del “Pensilvania” para visitar las exhibiciones.
3 p.m. Sesión Científica.
A bordo del “Pensilvania”:
Recepción de los Delegados de la América Latina.
Sesión científica latino-americana. Presentación de los trabajos de los médicos venezolanos.
El doctor Solón Núñez, Ministro de Salubridad de Costa Rica, presentará su trabajo intitulado “La salubridad del campo y la educación Rural”.
Discurso por el doctor McReynolds, Presidente de la Asociación Médica Panamericana.
Visita a la exhibición científica en el barco.
A las cinco de la tarde saldremos para San Juan de Puerto Rico.
(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 22 de marzo de 1934).

General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. 


De S. S. Pennsylvania, el 25 de marzo de 1934.
General Juan Vicente Gómez.
Maracay.

Todos congresistas agradecemos cariñosa recepción, hacemos votos su ventura personal, felicidad pueblo venezolano.

Doctor McReynolds, Albee, Eller, López Silvero, Valentine.


Vapor “Pennsylvania”.

Recibido. Agradezco y retribuyo votos felicidad.

Juan Vicente Gómez.


Caracas, 25 de marzo de 1934.
Excelentísimo Señor Presidente, General Don Juan Vicente Gómez.
Maracay.

En mi carácter de Miembro de la Comisión Venezolana del Congreso Médico Panamericano fui designado para acompañar constantemente al Dr. John O. McReynolds, Presidente del Congreso, durante su estada en Venezuela. Antes de zarpar ayer el vapor “Pennsylvania”, que regresaba a los Estados Unidos con los Congresantes, me encargó el Dr. Mc Reynolds de hacer llegar hasta Ud. el mensaje de despedida que textualmente le transcribo:

“Deseo expresar al General Gómez en mi nombre y en el del Congreso Médico Panamericano, que me honro en presidir, nuestro más profundo agradecimiento por las infinitas atenciones, tan gentiles como expresivas, que hemos recibido en Venezuela, y decirle que en estos dos días inolvidables pasados en su bello país se ha hecho historia, se ha escrito una nueva página en la historia de la Medicina Social, pues jamás ningún Congreso Médico en ningún país ha recibido la espléndida y brillante acogida con que el General Gómez y la Nación venezolana han agraciado al V Congreso Médico Panamericano, y que esta magnífica labor de acercamiento social, espiritual y científico ha inaugurado una nueva era en las relaciones intercontinentales que rendirá muy pronto abundantes y opimos frutos”.

De Ud. muy respetuosamente,

Eugenio P. de Bellard.


De Maracay, el 26 de marzo de 1934.
Doctor Eugenio P. de Bellard.
Caracas.

Recibido su telegrama de ayer, en el que me transcribe el interesante mensaje del Dr. McReynolds. Mucho me complace que los Miembros del Congreso Médico Panamericano lleven de nuestro País tan gratas impresiones.

Su amigo,

Juan Vicente Gómez.

(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 28 de marzo de 1934).

UN FAMOSO INVITADO ESPECIAL

El médico y famoso tenor mexicano Alfonso Ortiz Tirado durante su presentación en Venezuela. En la foto aparece de pie junto al micrófono de la YV1BC, Broadcasting Caracas.
La celebración en Venezuela del V Congreso Panamericano, fuera de la natural importancia que tuvo para nuestros diferentes sectores científicos y sociales, trajo una grata sorpresa para los millares de radioescuchas de las diversas poblaciones visitadas por la notable asamblea. Nos referimos a la presencia en ella del notable tenor y médico mexicano doctor Alfonso Ortiz Tirado, quien goza de bien ganada fama y admiración por su repertorio operístico y de canciones típicas, no sólo de México sino de otros países hispanos.

En la foto, de izquierda a derecha: Dr. Carl G. Candiloro, Cirujano de la Clínica Panamericana y del Hospital de Broad Street; Dr.  William Sharpe, de Nueva York, Fundador y primer Presidente de la Asociación Médica Panamericana y el Dr. Alfonso Ortiz Tirado. También asistió el Dr. Hugh Young, de Baltimore, actual Vicepresidente de la A.M.P.A. y jefe del Departamento de Urología de la Universidad de John Hopkins.
El doctor Ortiz Tirado cantó en la sesión del Congreso celebrada en Maracay y luego de llegar a esta capital, donde ha permanecido algunos días, deleitó a los asiduos del Broadcasting Caracas con algunas de sus más aplaudidas interpretaciones. 

 (Publicado en la Revista “Élite”, el 31 de marzo de 1934).

sábado, 13 de junio de 2020

LOS AUTOBUSES DE CARACAS EN TIEMPOS DEL GENERAL GÓMEZ




Y aquí estamos frente al nuevo reportaje de "Élite". Reportaje en estampas, en film, como un imperativo de la época netamente cinemática. La vida caraqueña, pintoresca y multitudinaria cual ninguna, tiene en estas páginas su cordial implantación. Ayer uno. Hoy otro. Siempre el tema popular voceando su simpatía arrolladora, haciendo equilibrios tipográficos para llevar a los lectores -nuestros lectores- una estampa, una visión de la ciudad, de otra ciudad, con su verdadero sabor y color de cosa nuestra. Criolla. Con jugo de venezolanismo típico, Nuestro.  

En nuestro concierto de trabajo, de gremios laboriosos, éste de los Autobuses tiene una gran significación en la vida caraqueña.

Su detalle pintoresco y su introducción en todas las manifestaciones urbanas lo colocan a la cabeza de las actividades capitalinas. No en vano son ellos nuestros conductores, los encargados de hacernos más corto el trayecto diario, de trasladarnos, de rodarnos, de llevarnos de un punto a otro de la ciudad donde la urgencia nos llama abiertamente.


Es tan urgente y al mismo tiempo tan frecuente nuestro trato con todo lo que ataña a los Autobuses; nos pegamos tanto a ellos cuando los usamos; nos metemos tan de lleno en su centro de acción, que más de una vez se ha hecho familiar en otros ambientes un dicho de colector pintado de toda su rudeza maliciosa y callejera, y en otras ha quedado hasta de refrán popular, zarandeando y alegre por esas calles del Ávila.

Y es que ellos son (los colectores) los diarios voceadores de la ciudad. Al alba cuando la calle despierta; al mediodía, cuando el calor y el trabajo apremian; por la noche, cuando el cielo se enciende, son sus voces rudas, chillonas y largas los continuos apedreadores de la ciudad. Klaxons de carne y hueso. Bocinas humanas en busca del esfuerzo rendido. Ellas mismas son las que aturden al paseante solitario con una "plaza" desbocado y tenaz, las que sacan de sus casillas al lector callejero que siente rota su atención cuando el grito preñado le atraviesa los oídos y los ojos. 


Una vez en su vida pesada y un poco torpe de autobuses gigantes vieron amenazada su tranquilidad, su paso de camello de gasolina por unos productos de su misma calaña: las camionetas. El autobús, grande, pesado, lento las veía pasar a su lado con indiferencia, con desprecio; pequeñas, raudas, ágiles. Pero la camioneta nunca llegó a ser más de un incidente en la vida. No pudieron reunir esa intimidad, esa especie de relación familiar que guardan todos los autobuses entre sí, compactos y cerrados como en defensa y representación de algo.

El gremio de conductores y colectores de autobuses es uno de los pocos que tiene su fisonomía propia, su sentido de vida. Hasta su color. Esto último expresado en ese argot especialísimo, manera de decir torturada, a base de frases trastocadas, de palabras torcidas y simbólicas, con intenciones casi siempre humorísticas.

Los "autobuseros" -digamos así- tienen su lenguaje propio, especial. Y no como un alarde sino como una necesidad, ya que en su malicia profesional llegan a creer cándidamente que pueden disfrazar con palabras lo que revelan con hechos. Con una "aguantada", disimulada en la palabra, pero expresada en la parada; con un "quédate", molesto para el pasajero rápido; dañino para el carro de atrás, barajan el lenguaje a su manera, salpicándolo de dichos pintorescos y de voces sin sentido, pero coloreadas de humor intuitivo del pueblo.



Es el mediodía urgido para el Oficinista. Catedral pesadamente oscila entre 1 y 2. Las Oficinas comienzan su otra mitad de día de colmena.

Por las calles caldeadas hay pisadas veloces temerosas del retardo. Mediodía molesto para el trabajador alegre y bonachón, para el que tiene después del almuerzo la evocación tropical de la siesta enervante.

- Plaza o locha. ¿Se va?

-Ráspalo.

-Quédate parao.

Y estas voces desesperan y angustian en la urgencia de llegar. El autobús viene con poca gente. "Las aguantadas" han sido continuas. En los rostros de los pasajeros se pinta la expresión futura de una cólera contenida.

Y al fin uno tercia en la espera con voz que quiere ser airada:

- ¿Cómo que vamos a estar aquí toda la tarde?

- Ya nos vamos, responde la voz conciliadora del chofer.

Pero al trepidar el motor , se oye el runrún del colector:

- Cualquiera diría que está pagando mucho. Que se compre su carrito.

Y es que él no puede dejar de contestar amparado en esa risueña capachería del muchacho caraqueño.



Ahora la rapidez no importa. El autobús lo hemos tomado al azar. Como hubiéramos podido seguir a pie. La hora fresca de la tarde invitaba al paseo.

Hay pocos pasajeros. Quizás todos como nosotros. El autobús es más tortuga que nunca. Lento y pesado. Lomudo con su lomo de madera y de vidrio, puesto al sol tímido del atardecer.

En la suavidad de la hora la voz del conductor interroga:

-¿Cuántos llevamos hoy. Taparita?

- Ciento cincuenta nada más. Esta bajada nos embromó, porque te dejaste "sacar" por el "El Fantasma".

- No importa. Ahora nos aguantamos y lo esperamos en Mercaderes. Métele el ojo al Inspector, porque vamos atrasados.

Y mientras tanto, el pasajero -filosófico- sonríe.


Filo de noche alta. Catedral semidormida marca las once y media. La ciudad tiene frío. En la Plaza de la Universidad un solo autobús, inmóvil espera.

Conductor y ayudante conversan en los asientos delanteros. Pasajeros rezagados van cayendo, poco a poco, como un goteo de la noche hermosa.

- Buen día este, dice el chofer.

- Formidable, y eso que "El General Yen" estuvo adelantándose toda la tarde.

- Dinos el "hit" valesón. Yo no tengo ahora sueño. Vamos a esperar otros pasajeros.

- Gua, vamos.



- Y ante la palabra enojada de los que esperan, salta otra vez el comentario pintado de humor:

- Si quieren se van a pie.


(Publicado en la Revista "Élite" por Alberto Caminos, el 25 de agosto de 1934).