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miércoles, 11 de enero de 2023

ESTATUA DE CRISTÓBAL MENDOZA INAUGURADA EN 1924

A la izquierda: Retrato del ilustre venezolano Cristóbal Mendoza, obra de Juan Lovera. A la derecha: Estatua de Cristóbal Mendoza, encomendada al escultor carabobeño Andrés Pérez Mujica, durante la presidencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez.

Durante la presidencia del Benemérito General en Jefe Juan Vicente Gómez, se inició el proceso de erección de una estatua dedicada al ilustre prócer trujillano Doctor Cristóbal Mendoza en su ciudad natal. La iniciativa partió del para entonces Presidente del Estado, General Timoleón Omaña en 1916. 

En la gráfica, aparece el gran escultor venezolano Andrés Pérez Mujica, a quien correspondió la creación artística de la estatua de Cristóbal Mendoza.

La obra fue encomendada al escultor venezolano Andrés Pérez Mujica, y fundida en París. Llegó a Venezuela a fines del año 1917, pero permaneció embalada en la población de Motatán, Estado Trujillo, en los almacenes del Ferrocarril hasta 1924, posiblemente por extremas dificultades de transporte. Para esta fecha ejercía la Presidencia del Estado, el General Vincencio Pérez Soto quien dispuso su traslado a Trujillo y provisional colocación en el centro de la Plaza Bolívar. Fue inaugurada solemnemente, el 21 de julio de 1924, por el gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República. En este acto llevó la palabra el intelectual trujillano Dr. Luis Valera Hurtado.

A la izquierda: El General Vincencio Pérez Soto. A la derecha: Una vista panorámica de la plaza luciendo la estatua de Cristóbal Mendoza, en el Estado Trujillo. Año 1924.

Estatua del prócer Cristóbal Mendoza, en el Estado Trujillo, levantada por la Administración del General Vincencio Pérez Soto, en la Plaza Bolívar por él reconstruida, cumpliendo el expreso deseo del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. Foto publicada en la Revista "Billiken", el 27 de diciembre de 1924.

En 1930, al cumplirse el Centenario de la muerte del Libertador, el ejecutivo del Estado Trujillo por orden del General Gómez, erigió en el centro de la Plaza Bolívar una estatua ecuestre del Padre de la Patria. Entonces, la estatua del Doctor Cristóbal Mendoza, fue colocada en la parte oeste de dicha plaza.

En 1932, el General Juan Fernández Amparan, en fiel cumplimiento del programa de exaltación de los venezolanos ilustres por el Presidente Gómez, construyó en la entrada de la ciudad de Trujillo, por la parte Este, la Plaza Mendoza, colocando en su centro una base cuadrada con cinco escalones de diferentes tamaños, con un monolito rectangular de mármol tallado en alto relieve y placas por cada lado. Encima de ésta fue colocada la escultura del Doctor Cristóbal Mendoza. 

El General Juan Fernández Amparan, destacado Presidente del Estado Trujillo y el rostro de perfil de la magnífica obra de Pérez Mujica dedicada a Cristóbal Mendoza.

La estatua que lo representa está ubicada en posición pedestre, vestida con camisa de cuello alto, amplia corbata, pantalón, mocasines y un sobretodo. Con la mano izquierda sostiene un bastón y con la derecha un libro grande. En la cara frontal del pedestal tiene una placa que dice: "Los estados andinos a Cristóbal Mendoza, primer Presidente de Venezuela".


sábado, 1 de febrero de 2020

EL GENERAL GÓMEZ REFORMÓ COMPLETAMENTE EL PANTEÓN NACIONAL EN 1930

La gran obra de reforma del Panteón Nacional de Venezuela, emprendida por iniciativa del Benemérito General Juan Vicente Gómez en 1930.

En el lugar que ocupaba la antigua Iglesia de la Santísima Trinidad, convertida por Guzmán Blanco en Panteón Nacional para honrar los restos de los Próceres de la Independencia y de los hombres ilustres de la Patria, el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez ha construido un suntuoso edificio en conmemoración del Primer Centenario de la muerte de Simón Bolívar en 1930, en donde descansan los sagrados restos del Libertador depositados en sólida y artística urna de bronce sobre un lujoso basamento de mármol.

Los más importantes trabajos efectuados en el Panteón Nacional de Caracas, Venezuela, fueron los que tuvieron ejecución durante el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, primero en 1910 cuando la República se preparaba para conmemorar el Centenario de la Independencia, y luego en 1930, en vísperas de cumplirse cien años de la muerte del Libertador. Como se evidencia, al General Gómez correspondió la misión de conmemorar las más importantes efemérides de la República.

A la izquierda: La antigua Iglesia de la Santísima Trinidad que Guzmán Blanco decretó como Panteón Nacional. A la derecha: El nuevo aspecto del Panteón Nacional, reformado totalmente durante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez para conmemorar el Centenario del fallecimiento del Libertador Simón Bolívar, el 17 de diciembre de 1930.  

Desde el año 1910, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, emprendió con verdadero entusiasmo e interés la tarea del cuidado, mantenimiento y reforma del Panteón Nacional, mediante el Decreto que dictó, el 19 de marzo de ese mismo año. El artículo 2° de este Decreto disponía textualmente:

"Se reconstruirá en forma digna de su alto objeto el Panteón Nacional".

He aquí en qué consistió esta reconstrucción según el informe presentado por el ingeniero Alejandro Chataing al Ministerio de Obras Públicas:

"Después de ejecutar la reparación completa de todas las armaduras y cubiertas de los techos, he procedido a las modificaciones de la fachada, tratando de imprimirle mayor carácter a su arquitectura, armonizando sus diferentes secciones, y a pintarla con un tono apropiado al destino de la obra y a su situación con respecto a los edificios vecinos.

También he procedido a ejecutar las armazones de madera para la decoración interior de todo el edificio, así como a la preparación del pavimento y escalones interiores que serán de mármol del país.

El plan adoptado para la decoración es el siguiente:

Para la Capilla donde esté la tumba del Libertador, un artesonado rico, con una gran escocia alrededor y un friso que reducirá la altura desproporcionada del local.

Los muros de este recinto llevarán una decoración pintada. Para el plafond de la nave central se adoptará el más moderno sistema de estucos, que consiste en una placa de metal desplegado sobre la cual se aplica el mortero, formado por una capa de yeso y fibra de madera que recibirá un enlucido fino de yeso; todo el conjunto apoyado en sólida armazón de madera. Sobre la superficie horizontal así formada, se aplicará la ornamentación de relieve correspondiente a los panneoux en que se dividirá el plafond.

Las naves laterales llevarán un artesonado de madera, enriquecido con ornamentos de yeso. El pavimento de las naves será compuesto de losas de mármol blanco y gris, con guarniciones de mármol negro, y algunas losas de mármol de brecha que se distribuirán convenientemente para evitar la monotonía de la coloración.

Al ejecutarse el pavimento así de manera uniforme, acudirá el inconveniente de no poder conservar la situación precisa de cada tumba, diseminadas como están, sin orden, por el suelo, sin romper esa uniformidad que exige la elegancia de dicho pavimento, ya que tampoco es posible trasladar a lugar determinado los restos o cadáveres allí depositados.

Para salvar tal inconveniente se ha decidido dejar las losas en su precisa situación actual bajándolas solamente por debajo del nivel del pavimento que se va a colocar y grabando en la losa del nuevo pavimento que corresponda próximamente al centro de dicha posición, la inscripción respectiva.

El interior del edificio será pintado convenientemente y su decoración será tocada con oro y en los tonos que impriman mayor riqueza".

El General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, ofrenda una corona al Padre de la Patria en el Panteón Nacional con motivo del Centenario de la Batalla de Junín (Perú), el 6 de agosto de 1924. Acompañan al Supremo Magistrado, el General José Vicente Gómez, el Dr. Francisco Baptista Galindo, el Dr. Pedro Itriago Chacín, el Dr. Melchor Centeno Graϋ y Florencio Gómez Núñez. Foto del Diario "El Universal". 

A finales del año 1929, por iniciativa y expreso deseo del Benemérito General Juan Vicente Gómez, se ordenó conmemorar por todo lo alto el Centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar, correspondiendo al Dr. Juan Bautista Pérez, Encargado de la Presidencia, su cumplimiento.

El Decreto del 3 de octubre de 1929, decía lo siguiente:

"Considerando que el actual edificio del Panteón Nacional, donde reposan los restos del Libertador, no reúne las condiciones de suntuosidad y belleza que corresponden a la gloriosa epopeya del Padre de la Patria y a la actual prosperidad de la República, se dispuso ejecutar las modificaciones y reparaciones necesarias para que el mencionado edificio reuniese las condiciones deseadas".

Proyecto de fachada para el Panteón Nacional, conmemorativa del Centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar en 1930.

Tales fueron en realidad las más importantes modificaciones hechas al Panteón Nacional, pues incluyeron un cambio completo de su fachada y reformas de notorio valor en la disposición interior. Como bien lo expresa el informe publicado en la Memoria del Ministerio de Obras Públicas del año 1930:

"El antiguo Templo fue objeto de una verdadera reconstrucción, pues apenas si se aprovecharon los muros y el piso de mármol del interior. En estas importantes obras intervinieron los ingenieros venezolanos Hernán Ayala, Edgard Pardo Stolk, Guillermo Salas y el arquitecto español Manuel Mujica Millán. Los trabajos de la fachada principal consistieron en un cuerpo saliente integrado por una torre central y por dos pórticos que dan acceso al edificio por las naves laterales. Las torrecillas anteriores, demolidas hasta dos tercios de su altura, se reconstruyeron en armonía con el nuevo conjunto al cual se imprimió una marcada tendencia al Renacimiento español.

El pórtico constituye el elemento de unión de la torre central y de las dos laterales. Esta torre central, que está constituida por cuatro cuerpos, la base, el fuste, los áticos y la cúpula, alcanza una altura de 43 metros desde el nivel de la calle hasta el perillén que remata el lucernario de la cúpula.

Aspecto de la fachada del Panteón Nacional durante su construcción en el Gobierno del General Juan Vicente Gómez.

Aspecto de la fachada del Panteón Nacional completamente lista para su inauguración en el Gobierno del General Juan Vicente Gómez. Año 1930.

La citada Memoria del Ministerio de Obras Públicas da una idea más precisa de las reformas de 1930, así:

"La base que forma parte del pórtico constituye el acceso a la nave central y de ella arranca el fuste que es el segundo cuerpo de la torre. El fuste remata aproximadamente a la altura de 24 metros y está ornamentado con cuatro ventanales de forma alargada que contribuyen a comunicar a este cuerpo la más bella apariencia. La sección de este fuste es aproximadamente cuadrada y remata en el ático de la torre donde se efectúa la transición de la forma cuadrangular del fuste a la forma circular de la cúpula. El ático está compuesto de dos secciones la primera está ricamente ornamentada en el orden que corresponde al estilo general, con cuatro ventanales y volutas moldeadas de molduras y limitadas por pilastras y cornisas. La segunda sección del ático tiene una planta poligonal ya muy próxima a la circunferencia y está provista de numerosas ventanas y también ornamentada en la misma forma de la primera sección.

La torre central es visitable en todos los siete pisos de su altura. Las dos torrecillas laterales tienen sección y altura mucho menores que la torre principal, y están situadas en un plano posterior, con el objeto de que aquella se destaque y constituya el motivo principal de la fachada.

A la izquierda: Vista interior del Panteón Nacional. A la derecha: Plano que representa la Planta del Edificio.

Las antiguas fachadas laterales del Panteón Nacional correspondían a las primitivas de la Iglesia de la Santísima Trinidad que desde su construcción habían tenido pocas o ningunas modificaciones y por consiguiente su estilo no era cónsono con el que en la actualidad se le daba a la fachada principal. Las obras comenzaron por aumentar la menguada altura de los muros de ambas fachadas, de manera de proporcionarlas con la actual elevación de la fachada principal.

Con el fin de romper la monotonía de la vieja construcción, se procedió a dividir la larga extensión de los muros en paneles limitados por pilastras de escaso relieve, y que sin llegar a la línea de tierra rematan a cierta altura en consolas de sustentación propias del estilo.

Ambas fachadas fueron provistas de preciosos ventanales abiertos precisamente en los ejes de las capillas de las naves interiores y que dotados de ricos vitrales, a la vez que proporcionan al interior del edificio una iluminación suave y difusa, sirven de bellos motivos ornamentales.

En ambas fachadas y en la parte que demarca el crucero del antiguo templo, se construyeron ventanales de mayores proporciones y ornamentados aún con más riqueza, y cuyos vitrales ostentan, uno el escudo de la familia Bolívar, y el otro el viejo escudo colonial de Santiago de León de Caracas.

En la fachada occidental se construyó además una preciosa y amplia portada del más puro estilo barroco, que sugiere al instante el recuerdo de los rancios portalones de las señoriales mansiones coloniales. Este portón da acceso al jardín interior del edificio.

Para remate de la parte inferior de los muros y como elemento de enlace entre éstos y el enlosado de mármol del piso, se colocó una franja de mármol veronés a todo lo largo de los muros laterales.

En el fondo de la nave mayor, ábside del antiguo templo, se encuentra la Capilla que alberga los restos del Libertador. El famoso monumento de Tenerani se encontraba al fondo de la Capilla, a una distancia de cerca de tres metros del muro, y en este espacio estaba colocada la urna de plomo que conservaba los venerados despojos, contenida en rico pero carcomido sarcófago de madera de tiempos de Guzmán Blanco.

NUEVO SARCÓFAGO DE BRONCE ALBERGA RESTOS DEL LIBERTADOR

La soberbia urna de bronce donde reposan los restos del Libertador Simón Bolívar en el Panteón Nacional, obra del gran escultor español Chícharo Gamo, ordenada su realización por el Benemérito General Juan Vicente Gómez para conmemorar el Centenario del fallecimiento del Padre de la Patria, el 17 de diciembre de 1930. 

Por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez, con motivo del Centenario de la muerte del Libertador, el 17 de diciembre en 1930, se sustituyó el antiguo sarcófago de madera de la época de Guzmán Blanco por uno más suntuoso y digno al Padre de la Patria realizado en bronce por el escultor español Chícharo Gamo, debiendo colocarse éste sobre alto basamento de mármol, y al frente del monumento de Tenerani, siendo necesario ejecutar en la capilla importantes modificaciones. Correspondió al Dr. Juan Bautista Pérez, Encargado de la Presidencia, aprobar los trabajos al respecto.

"En primer lugar, se procedió a trasladar el monumento de Tenerani al fondo de la Capilla, de manera que quedase adosado al muro, con lo cual además de aumentarse el espacio disponible, se le dio la colocación que propiamente le corresponde, por su forma y disposición.

La altura del nuevo sarcófago montado sobre su basamento de mármol hubiera cubierto parte importante del mármol de Tenerani. Para obviar este inconveniente se presentaban dos soluciones o bien levantar a mayor altura aquel artístico monumento, o bien bajar el piso. La primera solución fue desde luego desechada pues la mayor altura traía una evidente desproporción del monumento con la Capilla y con su propio basamento. En cambio, al bajar el piso se conservaban las proporciones del monumento que aseguraban su visibilidad desde cualquier punto del edificio, y quedaba suprimida la segunda galería de la capilla aumentando en varios metros el espacio hábil de ella, por la incorporación de la superficie antes ocupada por la mencionada galería y por el descanso que le separaba de las primeras gradas. De manera que actualmente el sarcófago de bronce se encuentra colocado en el centro de la Capilla sin estorbar la vista del monumento y en su contorno quedan amplios espacios para la colocación de los altos funcionarios nacionales en las ceremonias patrióticas que periódicamente tienen lugar en tal sitio.

Con el objeto de enriquecer la Capilla y armonizar su ornamentación con la suntuosidad del nuevo sarcófago, su basamento y la famosa estatua del Libertador, se revistieron las paredes con zócalos de mármol italiano hasta la altura de la base del monumento. Además, el antiguo y desigual pavimento de mármol fue sustituido por otro más regular y artístico.

El patio que se encuentra al fondo del edificio fue también ornamentado en el mismo estilo barroco, y en su centro se construyó una fuente donde se reflejan los cipreses plantados en sus bordes".

Gran inauguración del nuevo Panteón Nacional en 1930. Arriba, a la izquierda: Aspecto del Panteón llenándose de público. Arriba, a la derecha: Llegada del automóvil del General Gómez y su comitiva para el acto. Abajo, a la izquierda: Impresionante multitud del pueblo recibe cariñosamente al Presidente Gómez a su arribo, nótese su automóvil rodeado de gente que le aclama. Abajo, a la derecha: El Benemérito General Juan Vicente Gómez, saluda al pueblo caraqueño y se dirige al interior del Panteón Nacional.   

Gran inauguración del nuevo Panteón Nacional con motivo del Centenario de la muerte del Libertador en 1930. Arriba: El Benemérito General Juan Vicente Gómez, saludando al pueblo, se dirige al interior del Panteón Nacional. Abajo: Una impresionante multitud de personas aclama al Presidente Gómez durante su llegada al recinto sagrado donde se celebrará el acto en Caracas (Venezuela).   

Al fondo, escoltado por una guardia de honor, se aprecia el sarcófago de bronce del Padre de la Patria, en el Panteón Nacional, el día 17 de diciembre de 1930, fecha en que se cumplió el primer Centenario su muerte. 

LAS PLAZAS ADYACENTES

El Parque Miranda de Caracas, visto desde el Panteón Nacional. Al norte de este bello Parque se alza el Panteón Nacional. Año 1930.

También el viejo parque adyacente al Panteón Nacional, fue objeto en 1929 de importantes reparaciones con el fin de destacar su belleza natural y de modernizar las vías que lo cruzan por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez. De ello trata igualmente la Memoria del Ministerio de Obras Públicas correspondiente al año de 1930.

El parque de la primitiva Iglesia de la Santísima Trinidad, flanquea el edificio del actual Panteón por el Este y el Sur, y en nuestros días esta dividido en cinco plazas cubiertas por una lozana vegetación en la que existen espléndidas ceibas, verdes acacias que en la primavera se visten de rojo, palmeras y otras plantas del trópico de exhuberantes ramajes y colorido. He aquí como describe la distribución de estas plazas la mencionada Memoria de Obras Públicas:

"Las dos pequeñas del Oeste (estas dos pequeñas plazas se sitúan al Oeste en esta reseña, en relación con las otras tres situadas al Este. Relacionadas con el Panteón están realmente al Sur pues al Oeste de dicho edificio lo que existe es la Avenida Norte) frente al edificio, están partidas por la calle Este 9 prolongadas hasta su encuentro con la Avenida Norte. Están adornadas con dos filas longitudinales de cipreses y palmas circuidas de aceras y los centros son cuadros de grama. Al Norte de estas plazas se encuentra otra calle Este-Oeste que las separa del edificio y que remata al Norte de la gradería de piedra artificial que da acceso al Panteón por la puerta central. Cuatro magníficos candelabros funerarios ornamentan la entrada.

La Plaza del Este queda en tres partes dividida por las calles Este-Oeste. De estas tres plazas del Este, la central esta realzada con la estatua del Generalísimo Francisco de Miranda montada sobre nuevo pedestal, proyectado por el mismo Mujica". 

LAS DECORACIONES PICTÓRICAS DEL PANTEÓN NACIONAL


Las notables pinturas de Tito Salas, uno de los más destacados pintores venezolanos de los últimos tiempos, nacido en Caracas en 1890, sigue la huella de sus ilustres predecesores Cristóbal Rojas y Arturo Michelena. Salas se marcha a París, donde hace sus estudios dentro de las normas del clasicismo. Caldeada, sin embargo, por un espíritu ardiente, su pintura se distingue por su vigoroso sentido expresionista y por su inconfundible pasión del color.

Estas virtudes que distinguen a Tito Salas en la gran eclosión pictórica hispanoamericana, se ponen de manifiesto en sus obras, principalmente en sus grandes conjuntos históricos entre los que descuellan las decoraciones de la Casa Natal del Libertador y las del Panteón Nacional, en Caracas.

Las decoraciones del Panteón Nacional las inicia Salas en 1930 y comprenden un gran conjunto de episodios históricos y de interpretaciones simbólicas a los que, exceptuados aquellos que se refieren a la Conquista, sirve de numen la figura del Libertador.

Obras del maestro Tito Salas. A la izquierda: "Bolívar y Humboldt". El Libertador en París, durante el mes de septiembre de 1804, conoce al Baron Alejandro de Humboldt, a otros conspicuos hombres de ciencia y a políticos eminentes de Francia con los que establece amistad. A la derecha: "¡Unión, unión!". El Libertador frente al mar, confidente de los grandes hombres en los días de adversidad, piensa en el porvenir de los pueblos de Colombia a los que recomienda la unión, como única fórmula de salvación, en su última Proclama dictada en Santa Marta pocos días antes de su muerte. Esta Proclama esta considerada como su testamento político.

Obras del maestro Tito Salas. A la izquierda: Bolívar jura ante su Maestro Don Simón Rodríguez, en el Monte Sacro de Roma, no dar descanso a su brazo ni reposo a su mente hasta no ver libre a su Patria. A la derecha: Alegoría de la libertad de los esclavos.

He aquí, enumerados conforme a su ubicación, estos grandes murales.

A partir de la entrada al recinto, en dirección al Monumento del Héroe:

1°.- El Tiempo graba el nombre de Bolívar para la Posteridad.

2°: Apoteosis del Libertador después de su muerte.

3°.- Fundación de la ciudad de Caracas, cuna del Padre de la Patria.

ARCO DE LA DERECHA:

Entrada triunfal de Bolívar a Caracas después de la Batalla de Carabobo que en 1821 selló la Independencia de Venezuela.

ARCO DE LA IZQUIERDA:

Traslado de los restos del Libertador de La Guaira a Caracas (1842).

Arco de la Nave Central (Crucem): La Santísima Trinidad advocación religiosa de la familia Bolívar y Primera Comunión del futuro Libertador.

En los otros arcos del Crucero: Escudo nobiliario de la familia Bolívar. Escudo de Caracas y Escudo de Venezuela. 

NAVE LATERAL DERECHA:

1°.- La Noche de Casacoima. En su propósito de dominar totalmente el Orinoco, el Libertador establece su Cuartel General en San Félix. El 4 de julio de 1817 es sorprendido por fuerzas enemigas y logra salvar su vida arrojándose a la laguna de Casacoima.

2°.- Bolívar en el Chimborazo. La ascensión del Héroe a esa montaña le inspiro luego la conocida página titulada "Mi Delirio sobre el Chimborazo".

3°.- Alegoría de la libertad de los esclavos.

4°.- Bolívar jura ante su Maestro Don Simón Rodríguez, en el Monte Sacro de Roma, no dar descanso a su brazo ni reposo a su mente hasta no ver libre a su Patria de la dominación española (15 de agosto de 1805).

NAVE LATERAL IZQUIERDA:

1°.- "¡Unión, unión!" El Libertador frente al mar, confidente de los grandes hombres en los días de adversidad, piensa en el porvenir de los pueblos de Colombia a los que recomienda la unión, como única fórmula de salvación, en su última Proclama dictada en Santa Marta pocos días antes de su muerte. Esta Proclama está considerada como su testamento político.

2.- Bolívar y Humboldt. El Libertador en París, durante el mes de septiembre de 1804, conoce al Baron Alejandro de Humboldt, a otros conspicuos hombres de ciencia y a políticos eminentes de Francia con los que establece amistad.

3°.- El 26 de octubre de 1825, el Libertador asciende al famoso cerro de Potosí, en Bolivia.

4°.- Inspiración del Istmo de Panamá, el cual, según el Libertador, si el mundo hubiese de elegir su Capital, sería el lugar señalado para tan augusto destino.

Obras del maestro Tito Salas: A la izquierda: El 26 de octubre de 1825, el Libertador asciende al famoso cerro de Potosí, en Bolivia. a la derecha: Apoteosis del Libertador después de su muerte.


Vista exterior e interior del Panteón Nacional de Caracas (Venezuela), reformado totalmente por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez en 1930 como homenaje al Padre de la Patria.

domingo, 15 de diciembre de 2019

GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ, CREADOR DEL EJÉRCITO NACIONAL DE VENEZUELA

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, encabezando la parada militar de 1934 en Maracay.

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, constituyó el moderno Ejército Venezolano, implantó paz y orden en un pueblo esencialmente levantisco, saneó las finanzas nacionales cancelando las deudas exteriores, dio gran desarrollo a la instrucción pública, unió los pueblos de Venezuela con amplias carreteras y otras vías de comunicación y, por encima de todo, acabó con los caudillos, plaga perniciosa que, constantemente, ensangrentó el suelo glorioso de la Patria para satisfacer ambiciones personales.

REVISTA DEL EJÉRCITO, MARINA Y AERONÁUTICA

Órgano del Ministerio de Guerra y Marina

Número Extraordinario
Año III. Tomo V. N° 32.
Caracas 1933.

La REVISTA DEL EJÉRCITO, MARINA y AERONÁUTICA se une a los homenajes que las diversas actividades nacionales han rendido al Benemérito General Juan Vicente Gómez, con ocasión del aniversario de su labor gubernativa y al efecto ha querido que este número extraordinario sea en lo posible una síntesis gráfica de los actos que nuestra Institución celebró en tan feliz oportunidad y que su contenido exponga la personalidad llena de fuerza y energía creadora del Ilustre Gobernante, uno de cuyos anhelos más fervientes ha sido la Organización del Ejército y de la Armada.

Seguros del presente, llenos de fe en el porvenir, cada uno de los elementos constitutivos de esta gran familia nacional, tenemos por el General Gómez ese respeto basado en el cariño, esa subordinación consciente al Jefe que todo lo prevé, sentimientos que en el momento preciso se traducirán en la acción uniforme y enérgica, capaz de sostener la efectividad de los principios que él nos ha enseñado y que constituyen la base del bienestar nacional.

Al rendir, pues, este homenaje, que en forma respetuosa presentamos a nuestro Ilustre Jefe, estamos seguros de interpretar el sentimiento de cuantos tenemos el honor de estar aI servicio de las Armas Nacionales.

EL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ Y NUESTRAS INSTITUCIONES ARMADAS

El General en Jefe Juan Vicente Gómez, al frente de la parada militar del año 1916 en el Hipódromo Nacional de El Paraíso, Caracas.

Militar de indiscutible relieve, de méritos auténticos demostrados en los propios campos de batalla, comandando ejércitos expedicionarios, el Benemérito General Juan Vicente Gómez ha tenido en todo momento una atención preferente por las Instituciones Armadas de la República.

Penetrado de la influencia efectiva que debe ejercer siempre un jefe sobre sus subordinados, a los pocos días de asumir el poder se dirige, por órgano del, Ministro de Guerra y Marina, a los comandos de unidades para recomendarles mejoras en la vida material del soldado y constante observancia de una conducta ejemplar de parte de todos los oficiales como medio eficaz para conseguir el mejoramiento moral del soldado.

CULTO A LOS HÉROES

El General Juan Vicente Gómez, Comandante en Jefe del Ejército Nacional. Revista Militar en el Campo de Carabobo con motivo de su Centenario, el 24 de junio de 1921. 

El Benemérito General Juan Vicente Gómez ha tenido un culto preferente por los héroes, nacionales y extranjeros. Cúpole en suerte presidir todas las fiestas centenarias de la epopeya emancipadora y en ellas demostró su gran espíritu de patriota y los nobles sentimientos que le han inspirado los hechos gloriosos de nuestros libertadores. Ha hecho erigir numerosas estatuas en Caracas, Maracay y en otras ciudades venezolanas y en los sitios más gloriosos de la Patria; ha reconstruido el Panteón Nacional donde se veneran las cenizas del Libertador y de los principales próceres de la Independencia, y, por último, adquirió para la Nación la casa donde nació Simón Bolívar y la ha transformado en primer santuario de nuestro patriotismo.


Parada Militar Centenario de la Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1921, presidida por el General en Jefe, Juan Vicente Gómez. Inauguración del Arco de Carabobo como homenaje a nuestros héroes patrios y la Independencia Nacional, erigido por mandato del General Gómez en 1921, en la llanura de Carabobo donde se libró la batalla emancipadora.

El General Juan Vicente Gómez, observa con orgullo la inauguración de la Plaza Bolívar de Maracay, Edo. Aragua, en 1930.

Panteón Nacional, ampliamente reconstruido en 1930 por orden del Benemerito General Juan Vicente Gómez con motivo del Centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar.

Casa Natal del Libertador Simón Bolívar en Caracas, adquirida para la Nación por mandato del Benemérito General Juan Vicente Gómez.

Venezuela ha celebrado como propias las efemérides gloriosas de nuestra América y, de manera especial, las referentes a las Repúblicas Bolivarianas. Por Resolución del 31 de agosto de 1927, se dispuso, “como una cordial demostración del Gobierno de Venezuela para con las Repúblicas hermanas”, que tropas de la guarnición de Caracas rindan honores, en los días conmemorativos de la Independencia de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú, en los actos de izar y arriar la Bandera, en la Legación respectiva. Iguales honores se rinden a la Bandera Española, el 12 de octubre, Día de la Raza, como homenaje a la Madre Patria.

Estatua del Libertador Simón Bolívar que fue obsequiada por el Gobierno del General Juan Vicente Gómez a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América, en 1921.

Por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez, el Gobierno de Venezuela ofreció una estatua del Libertador a la ciudad de Nueva York, estatua que fue inaugurada el 19 de abril de 1921 en el Parque Central de la gran metrópoli de los Estados Unidos de Norte América. Por iniciativa del Benemérito Jefe, los Gobiernos de las Repúblicas Bolivarianas decretaron la erección de sendos monumentos al Libertador en París y Roma. La inauguración del monumento en París se efectuó el 17 de los corrientes, aniversario de la muerte del Padre de la Patria.

A la izquierda: Monumento Ecuestre del Libertador Simón Bolívar, erigido en la ciudad de París (Francia), inaugurado el 17 de diciembre de 1933, durante la Presidencia del General Juan Vicente Gómez. Escultor: Emmanuel Fremiet. A la derecha: Monumento Ecuestre del Libertador Simón Bolívar, erigido en la ciudad de Roma (Italia), inaugurado el 21 de abril de 1934, durante la Presidencia del General Juan Vicente Gómez. Escultor: Pietro Canónica.  

MINISTERIO DE GUERRA Y MARINA

Nuevo Edificio de la Inspectoría General del Ejército en Caracas, construido por el Gobierno del General Juan Vicente Gómez en 1919, situado en el ángulo noreste de la esquina de Miraflores. Obra del ingeniero Alejandro Chataing. Fue decretada su construcción, el 24 de febrero de 1917 e inaugurado, el 24 de julio de 1919. El costo total del edificio fue de 561.059,75 Bs.

En 1908, el Despacho constaba de dos Direcciones, la de Guerra y la de Marina, Estadística y Contabilidad. Desde el 31 de octubre de 1914, la segunda Dirección se denominó únicamente “de Marina” y a partir del 1° de julio de 1920, se creó la Dirección Administrativa.

Según la Ley de Ministerios del 21 de julio de 1933, vigente, al Departamento de Guerra y Marina corresponde la organización, gobierno, administración, instrucción y movilización del Ejército y de la Armada; el servicio militar obligatorio y los servicios de ingenieros, sanidad y veterinaria, intendencia, auditoría, capellanía, dique y astillero, pilotaje y faros; los institutos de instrucción militar y naval; las pensiones y montepíos militares; la elaboración de reglamentos militares y navales; las capitanías de puerto, y la iluminación y sondeo de las costas, puertos, ríos, barras y canales.

El Reglamento de la Ley de Ministerios del 31 de julio de 1933, en Ios artículos, 20, 21 y 22, indica las materias que, respectivamente, corresponden a las Direcciones de Guerra, Marina y Administrativa.

El presupuesto del Ministerio de Guerra y Marina ascendía en 1909 a Bs. 9.570.557,20 y en el año económico de 1933 a 1934 es de Bs. 30.451.788,25.

ESCUELAS MILITARES

Academia Militar en La Planicie de Cagigal, Caracas.

Venezuela había tenido colegios y academias militares, pero, durante la Administración del General Cipriano Castro, los oficiales del Ejército se formaban sólo con individuos de tropa que se destacaban en filas por su disciplina, conducta y aplicación. El Benemérito General Juan Vicente Gómez, con su amplio espíritu de progreso, juzga indispensable la creación de una escuela para formar oficiales preparados que sirvan de base para iniciar una reforma militar metódica y consciente en el Ejército Venezolano, como se desprende de la Memoria presentada por el Ministro de Guerra y Marina al Congreso Nacional en las sesiones de 1909.

En el Decreto del 19 de marzo de 1910 sobre la conmemoración del Primer Centenario de la Independencia Nacional, se crea la Academia Militar de la República y el 5 de julio del mismo año queda inaugurada en un magnífico edificio construido al efecto en la planicie Cagigal, una de las colinas que se extiende en la parte occidental de Caracas. El 28 de octubre se iniciaron las labores docentes de acuerdo con el Decreto Reglamentario de dicho instituto de 20 de junio de 1910, con un total de 41 alumnos de toda la República, que se repartieron, según la preparación respectiva, en dos secciones.

Ejercicios Militares en la Academia Militar de La Planicie en Caracas.

Los estudios se harían en tres años, así:

Primer Año: Código militar, castellano, francés, inglés, aritmética, historia patria, geografía de Venezuela y de América, telegrafía, prácticas de artillería y servicios de guarnición y de campaña.

Segundo Año: Artillería, táctica, topografía, logística, conocimiento de armas, francés, inglés, álgebra, geometría, física, química y mecánica de los explosivos, y telegrafía.

Tercer Año: Fortificación, táctica, estrategia, artillería, higiene militar, levantamiento y dibujo de planos topográficos, francés, inglés, mecánica y balística y trigonometría.

Acto en la sede de la Academia Militar en Caracas (Venezuela) con la presencia del General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, acompañado por sus hijos, el General José Vicente Gómez, Inspector General del Ejército y Florencio Gómez Núñez, don Antonio Pimentel, Ministros y otras distinguidas personalidades. Discurso pronunciado por el Dr. Enrique Urdaneta Maya.
  
La instalación de la Academia Militar por iniciativa del General Juan Vicente Gómez fue un acto de gran trascendencia y el verdadero punto inicial de la reorganización de nuestro Ejército. Este instituto, dotado de un idóneo cuerpo de oficiales y de un competente personal de profesores, ha funcionado desde entonces con toda regularidad, siendo objeto de una esmerada y constante atención de parte de la Superioridad.

Por Resolución del 21 de febrero de 1913, se le cambió el nombre de Academia Militar por el de Escuela Militar. El 1° de febrero de 1918, se decretó un nuevo Reglamento Orgánico y Plan de Estudios, aumentándose a cuatro los tres cursos anteriormente existentes. Este aumento tiende a que los cadetes obtengan mayor preparación civil; se crearon las cátedras de hipología, moral militar e historia natural. El 26 de marzo de 1924 se inició un curso de artillería para los alumnos de tercero y cuarto años.

El 19 de abril de 1928 fue clausurada la Escuela Militar y, para sustituirla, se creó en Caracas, por Resolución del 13 de diciembre del mismo año, la Escuela de Aspirantes a Oficiales. Desde el 6 de enero de 1931, se instaló en la ciudad de Maracay. El 7 de febrero siguiente, se unió a ella la Escuela Naval para constituir un solo instituto denominado Escuela Militar y Naval de Venezuela.

Los beneficios que ha reportado al Ejército Nacional nuestro primer instituto militar son incalculables. De sus aulas, han salido a filas 231 oficiales que, sin duda, constituyen hoy un grupo de profesionales cuya preparación pone muy en alto al Ejército Venezolano. En el presupuesto de 1909, la Academia Militar tenía asignada la cantidad de Bs. 48.760 y en el actual, la Escuela Militar y Naval dispone de Bs. 412.715.

Con el objeto de mejorar la preparación profesional de los oficiales procedentes de filas, se creó el 8 de noviembre de 1911 una Escuela de Aplicación, con las siguientes asignaturas: táctica, fortificación, balística, topografía, justicia militar, higiene, matemáticas y geografía e historia de Venezuela, y trabajos prácticos de infantería y de servicio en campaña. La Escuela funcionó en Caracas y hubo cuatro cursos sucesivos con un total de 193 oficiales que terminaron satisfactoriamente sus estudios.

A fin, de formar también un buen cuerpo de clases para colaborar más eficazmente con los oficiales en la instrucción militar de los cuerpos de tropa, fue creada en Caracas una Escuela de Clases el 4 de julio de 1912, escuela que se instaló en el cuartel de "El Mamey" y comenzó sus labores con 17 alumnos. Pronto se palparon los benéficos resultados de este nuevo e importante Instituto.

INSTRUCCIÓN MILITAR

Escuela Militar de La Planicie de Cagigal en Caracas. Los oficiales rodean el Busto de nuestro Padre de la Patria, el Libertador, Simón Bolívar.

Ya preparado un grupo de oficiales y clases en las escuelas creadas por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, se procedió a difundir en el Ejército una verdadera instrucción militar. Para constituir la unidad de doctrina y unificar la instrucción, se creó, por Decreto del 26 de febrero de 1913, una Comisión Superior de Instrucción Militar encargada de la dirección de las enseñanzas respectivas en el Ejército y en las escuelas militares, y de la elaboración de reglamentos adecuados a nuestro medio, misión esta última que fue llenada a cabalidad dotando a nuestra institución de los reglamentos indispensables para la instrucción, organización y funcionamiento de los cuerpos de tropa. El 21 de julio de 1912, se inauguró en la sabana de Sarría, cerca de Caracas, un campo de tiro.

La instrucción continuó su marcha progresiva en todo el país debido especialmente a instructores de diferentes armas repartidos en las unidades de infantería, artillería y caballería y al gran espíritu de trabajo que reinaba en la Escuela Militar, en la Escuela de Aplicación y en la Escuela de Clases. Como la instrucción militar no era suficiente para abarcar todo el plan de perfeccionamiento elaborado, se estableció el sistema de conferencias en los cuerpos con el fin de dar también una educación cívica y patriótica a los soldados, basada de preferencia en el estudio de nuestra brillante historia militar. Poco después, la Inspectoría General del Ejército ordena que se dicten conferencias sobre temas militares, medida que redundó en gran provecho de nuestra institución, pues despertó en la oficialidad más contracción al estudio y noble emulación profesional. En esta obra de perfeccionamiento, colaboraron con eficacia oficiales enviados por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez a perfeccionar sus estudios en escuelas militares extranjeras.

El progreso efectivo en la instrucción de las diferentes unidades del Ejército pudo palparse en las magníficas paradas militares efectuadas en el Hipódromo Nacional, en Caracas, los años 1914, 1915 y 1916; en el campo inmortal de Carabobo, con motivo del Centenario de esta gloriosa batalla; en Maracay, para inaugurar la estatua del Gran Mariscal de Ayacucho, etc., etc. En el Centenario de la muerte del Libertador, el 17 de diciembre de 1930, se reunieron en la llanura de Carabobo, en homenaje al Padre de la Patria, las brigadas de infantería números 2, 3, 5, 7 y 9, el regimiento de artillería “Ayacucho” N° 1 y el regimiento de caballería “Plaza” N° 1.

El 18 de agosto del 1921 comenzó en Caracas un curso de perfeccionamiento militar dirigido por el Comandante Paul Tremsal, jefe de la misión militar francesa de infantería. El curso se dividió en dos secciones: una superior constituida por 15 jefes y otra elemental, con 45 oficiales subalternos. Ambas terminaron, en febrero de 1922 y con los oficiales que demostraron mayor capacidad, se continuó un curso especial que finalizó en diciembre del mismo año. Paralelamente se hacía en Maracay un curso de artillería y ametralladoras a cargo del Capitán de artillería Emile Oury, del Ejército Francés. Estos cursos de infantería y de artillería dieron un nuevo contingente de oficiales suficientemente preparados en sus respectivas armas, quienes desde entonces han venido colaborando con eficacia en la magna obra emprendida por el Benemérito General Juan Vicente Gómez para modernizar al Ejército Venezolano.

En 1920 fue creada una escuela primaria en cada batallón, a cargo de un preceptor, para que los conscriptos que salieran de filas supieran leer y escribir. El 15 de noviembre de 1926 dispuso la Superioridad que en las brigadas de infantería y en los regimientos de artillería y de caballería se organizaran escuelas de clases para darles una preparación más efectiva debido al poco tiempo que permanecen en el Ejército, en acatamiento a la Ley de Servicio Militar y en vista de que el cuerpo de clases no está constituido entre nosotros por un personal permanente. Por Resolución del 18 de abril de 1928, fue clausurada la Inspectoría General del Ejército. A partir del 19 de julio de 1929, la junta militar que funcionaba como “Comisión Revisora de Reglamentos”, se reorganizó con el nombre de “Comisión de Reglamentos Militares y Navales”; funciona con toda regularidad bajo la dependencia inmediata del Despacho de Guerra y Marina y tiene a su cargo la publicación de la REVISTA DEL EJÉRCITO, MARINA y AERONÁUTICA.

El 24 de julio de 1932, se inauguró en la ciudad de Maracay un Museo Militar y un Centro Cultural para oficiales con su correspondiente biblioteca.

ORGANIZACIÓN MILITAR

Parada Militar de nuestro Ejército Nacional fundado profesionalmente por el Presidente de la República de Venezuela, General Juan Vicente Gómez en 1910.

Al iniciarse la Administración del Benemérito General Juan Vicente Gómez, el Ejército estaba dividido en batallones aislados. En Caracas existía un cuerpo de artillería y grupos de esta misma arma en La Guaira, Puerto Cabello, Maracaibo y Guayana. Para centralizar el mando de las diferentes unidades, se organizó el 11 de enero de 1910 la Inspectoría General del Ejército que, hasta esa fecha, había funcionado unida a la Inspectoría General de la Armada.

El 28 de enero de 1911, se creó transitoriamente el escuadrón “Húsares del Centenario” para servir de escolta, en las festividades con que se conmemoró el Primer Centenario de nuestra Independencia. Por Decreto del 1° de septiembre del mismo año, se reorganizó dicho escuadrón para quedar en el Ejército con carácter permanente.

Por Resolución del 19 de agosto de 1911, las tropas de infantería se dividieron en 23 batallones denominados: 13 de Abril, Urdaneta, Bolívar, Falcón, Santa Ana, Villapol, Bárbula, Bermúdez, Lara, Miranda, Páez, Carabobo, 5 de Julio, Zamora, Girardot, Ricaurte, Ribas, Piar, Gómez, Sucre, 19 de Diciembre, Arismendi y Centenario.

El 4 de agosto de 1913 se formó un Ejército Expedicionario constituido por tres brigadas combinadas. Cada brigada constaba de dos regimientos de infantería, un grupo de artillería y un escuadrón de caballería. Los regimientos de infantería fueron numerados del 1 al 6.

Con el objeto de simplificar la acción del mando, el 18 de agosto 1922 fueron eliminados los comandos de los regimientos de infantería existentes hasta la fecha, quedando las brigadas constituidas por cuatro batallones. En 1921, se organizó la brigada N° 5; el 2 de julio de 1929, las brigadas números 6, 7 y 9, y el 24 de diciembre del mismo año, la brigada N° 8.

De acuerdo con la Ley Orgánica del Ejército y de la Armada del 24 de julio de 1933, el Ejército Activo Nacional se compone de las armas de infantería, caballería, artillería y aviación, y de los servicios de ingenieros, sanidad y veterinaria, intendencia, auditoría y capellanía.

En la actualidad hay en servicio activo los batallones Páez, Bomboná, Bravos de Apure, Guaicaipuro, Mariño, Pedro León Torres, 7 de Noviembre, Piar, Pichincha, Boyacá, Cedeño, Lara, Sucre, 5 de Julio, Maracay, Cazadores del Británico, 23 de Abril, Rifles, Freites, Vargas, Miranda, Arismendi, Girardot, La Victoria, Gómez, Carabobo, Bárbula, Villapol, Ribas, Bermúdez, 24 de Julio, Anzoátegui, Bolívar, Urdaneta, Ricaurte, Junín y 13 de Mayo. Los 36 primeros batallones están encuadrados en nueve brigadas.


Diferentes unidades de transporte del Ejército Nacional, presentes en la parada militar de 1934 en Maracay. Se observan los vehículos de: Radio Militar, Ambulancias, Blindados y Artillería.

El arma de artillería cuenta con el regimiento “Ayacucho” N° 1 y con destacamentos de esta arma en La Guaira, Puerto Cabello, San Carlos, Guayana, San Cristóbal, Maracaibo, Barquisimeto, Cumaná, Carúpano, Ciudad Bolívar, Trujillo y La Asunción.

El regimiento de caballería “Plaza” N° 1 está dividido en tres escuadrones.

Para el Ejército Activo, el presupuesto en 1909 era de Bs. 6.198.537 y en el de 1933 a 1934, es de Bs. 17.627.155,25.

AVIACIÓN MILITAR

Avión Farman en el Hangar de la Escuela de Aviación Militar de Venezuela, con sede en la ciudad de Maracay. 

El 17 de abril de 1920 fue decretada la creación de la Escuela de Aviación Militar, y su inauguración se llevó a efecto el 19 de diciembre del mismo año conforme a lo dispuesto en el Reglamento Orgánico del instituto, publicado el 21 de junio. Funciona en la ciudad de Maracay y en ella se desarrollan cursos de pilotaje, observación y mecánica.

El primer curso de pilotaje se inició con doce alumnos bajo la dirección de un oficial francés. El 7 de enero de 1921 llegó una misión militar francesa, contratada por el Gobierno Nacional, la cual tomó a su cargo la dirección técnica del instituto. Esta misión permaneció entre nosotros dos años, quedando después como instructor, hasta hoy, el oficial francés Robert Guerin.

El 27 de mayo de 1921 obtuvieron el diploma de pilotos los tres primeros alumnos, y el 1° de octubre del mismo año se graduaron dos más. Desde su fundación, la Escuela ha dado 29 pilotos aviadores, numerosos mecánicos y un buen número de observadores. Junto con el personal directivo, colaboran actualmente pilotos, mecánicos y observadores venezolanos, procedentes del mismo instituto. La Escuela dispone de 18 pilotos. 

El General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, fundador de la Aviación Militar y Civil en Venezuela, observando con admiración y orgullo las maniobras aéreas en el Campo de Aviación de Maracay.

El Benemérito General Juan Vicente Gómez ha tenido siempre por la Escuela de Aviación gran preferencia, dotándola de todos los elementos necesarios para que cumpla a cabalidad la difícil y arriesgada misión de formar pilotos venezolanos. En los últimos años, hemos tenido que lamentar la pérdida de algunos aviadores, pérdidas qué, desgraciadamente, son inevitables en esta arma y ocurren en todos los países, aún entre los más audaces y expertos ases de la aviación.

El 29 de febrero de 1932 fue adscrita la Escuela Militar, de Radiotelegrafía a la Escuela de Aviación Militar. Desde su creación en 1918, han salido de ella numerosos y competentes radiotelegrafistas. Hay estaciones de radiotelegrafía en las principales plazas de la República y en los buques de la Armada, servidas todas por personal venezolano.

Además del aeródromo militar de Maracay y de la estación de hidroaviones situada en la laguna de Valencia, el país cuenta con campos de aterrizaje en Maracaibo, Barquisimeto, Ciudad Bolívar, Calabozo, San Fernando de Apure, Coro, Barinas, Maiquetía, Maturín, Acarigua, San Carlos, San Antonio del Táchira, Cumarebo, Chichiriviche, Borburata, Caripito, Tumeremo, Mapire, Caicara y El Chao.

El General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, esperando en los Hangares de la Escuela de Aviación en Maracay, la llegada del célebre piloto norteamericano Charles Lindbergh. Aparecen: El Coronel David López Hernríquez, don Antonio Pimentel, Gonzalo Gómez Bello, Juan Vicente Gómez Núñez, Florencio Gómez Núñez, los Generales Santos Matute, Antonio José Cárdenas, Francisco Colmenares Pacheco y los doctores Rubén González y Carlos Jiménez Rebolledo. Año 1928.

En el presupuesto de 1920 a 1921, época en que se fundó la Escuela de Aviación Militar, este instituto disponía de Bs. 287.915 para su personal y Bs. 200.000 destinados a compra de materiales de aviación. Hoy tiene al año Bs. 670.444 la Escuela, Bs. 1.200.000 para material de aviación y Bs. 85.320 la Escuela de Radiotelegrafía.

SERVICIOS MILITARES

Hospital Militar de Caracas.

Ingeniería: Por Decreto del 14 de junio de 1909, se dispuso el levantamiento del Mapa Físico y Político de Venezuela, aprovechando para ello los trabajos realizados por la comisión encargada desde 1904 de levantar el plano militar de la República.

El 8 de septiembre de 1931 fue reorganizado el Servicio de Ingenieros del Ejército, dirigido por un coronel asimilado, que tiene a sus órdenes un cuerpo de ingenieros militares. Este Servicio sigue dedicado especialmente a trabajos cartográficos y se ocupa también de la dirección y construcción de obras de fortificación, campos de aterrizaje, reparación de edificios militares, etc., etc.

Sanidad Militar: Puede decirse que en 1908 no existía el Servicio de Sanidad Militar. El 15 de septiembre de 1909 quedó instalado en Caracas el Hospital Militar en el edificio denominado “Hospital Linares”, adquirido por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez con tal objeto. Para su mejor funcionamiento se elaboró un Reglamento Orgánico.

En 1913, se dotó a cada regimiento de un médico, un practicante, un farmacéutico y de los enfermeros necesarios, dotación que también fue asignada a todos los batallones independientes y a las fortalezas de la República. El 25 de febrero de 1923, comenzó a prestar servicios en Maracay el Hospital “Alí Gómez”.

Hospital Militar "Alí Gómez" de Maracay, Edo. Aragua.

Hoy cuenta el Servicio de Sanidad y Veterinaria con un director, asimilado al grado de coronel, y con un numeroso personal de médicos, veterinarios, practicantes, farmacéuticos y enfermeros que cumplen a cabalidad con las funciones inherentes al cargo que desempeñan.

En 1909, el presupuesto del Hospital Militar ascendía a Bs. 58.471,20. El Servicio de Sanidad y Veterinaria cuenta hoy con Bs. 875.000 anuales.

Intendencia: Le corresponde proveer a los oficiales, tropa y marinería de todas las prendas de vestuario y equipo reglamentarios. En la actualidad, dispone de un experto personal, maquinarias modernas y amplios recursos, teniéndose gran cuidado en la selección de los materiales empleados. Durante la Administración del Benemérito General Juan Vicente Gómez, los uniformes con todas sus prendas accesorias se han repartido gratis al personal del Ejército y de la Armada.

El presupuesto para el vestuario y equipo del Ejército y de la Armada era en 1909 de Bs. 587.880. El actual asciende a Bs. 1.750.000.

Auditoría: A este Servicio corresponde todo lo relacionado con la justicia, tanto en el Ejército como en la Armada. El jefe del Servicio es el Auditor General del Ejército, quien al mismo tiempo es el consultor jurídico del Ministerio de Guerra y Marina y tiene a sus órdenes un personal de abogados que se denominan Auditores de Guerra o de Marina y sirven de asesores en los juicios militares.

Capellanía: Este Servicio tiene a su cargo todo lo relativo al culto en el Ejército y en la Armada. Al frente del Servicio, está el Capellán General del Ejército, auxiliado en su noble misión por numerosos Capellanes.

ARMADA NACIONAL

Cañonero "Miranda" de la Armada Nacional.

En 1908, estaba constituida por el torpedero Bolívar, el crucero Restaurador, los cañoneros Zamora, Zumbador, Miranda, Margarita y 5 de Julio, y el bergantín Antonio Díaz. El torpedero Bolívar y los cañoneros Margarita y 5 de Julio fueron hundidos en Puerto Cabello por su mal estado. El 29 de junio de 1909, se cambió el nombre al crucero Restaurador denominándosele General Salom. En este mismo año, se inició la reconstrucción del cañonero Miranda en el Dique y Astillero Nacional y fue puesto nuevamente en servicio el 1° de octubre de 1910.

En mayo de 1912, se compró al Gobierno de los Estados Unidos de Norte América el crucero Isla de Cuba y, por Resolución del 7 de septiembre siguiente, se le puso el nombre de Mariscal Sucre. A partir del 19 de diciembre de 1915, el cañonero Zumbador se llamó José Félix Ribas. En 1920, el cañonero Zamora sufrió una transformación completa en el Astillero y se arrendó a la Compañía de Navegación Fluvial y Costanera de Venezuela, pasando de nuevo al servicio activo de la Armada en noviembre del corriente año en calidad de transporte, totalmente reconstruido.

El 13 de agosto de 1923 se adquirió el vapor Maracay, destinado actualmente a buque hospital, después de sufrir una reparación general. El 1° de mayo de 1925 vuelve al servicio activo el cañonero “José Félix Ribas”, reconstruido en el Astillero Nacional. El 11 de mayo de 1928 se compró el vapor remolcador Maila para el servicio de la Barra y Tablazo de Maracaibo y se denominó 21 de Julio, remolcador que pasó a la Armada Activa a principios del presente año.

En 1929 y parte de 1930 es reparado en su totalidad el crucero General Salom y puesto al servicio el 5 de julio. El 29 de octubre de 1929 fue adquirido y armado convenientemente el cañonero Aragua. Con fecha 17 de marzo de 1931, el bergantín Antonio Díaz se reemplazó por el velero Naricual, destinado, como el anterior, a transportar de Guanta a Puerto Cabello el carbón necesario para el Dique y Astillero Nacional y los buques de la Armada. El bergantín Antonio Díaz fue hundido, por su mal estado, el 3 de marzo de 1932. A principios de este mismo año, pasó a la Armada la lancha aviso Táchira, adquirida en 1928 por el Ministerio de Hacienda para el servicio de aduanas. El 4 de julio de 1931, se compraron dos lanchas para el servicio de la Barra y Tablazo de Maracaibo que se denominaron General Urdaneta y Almirante Padilla.

La Armada Activa está constituida actualmente por los cruceros Mariscal Sucre y General Salom, cañoneros Miranda, José Félix Ribas, Orinoco y Aragua, transporte Zamora, remolcador 21 de Julio, lancha aviso Táchira, buque hospital Maracay y velero Naricual. El cañonero Orinoco ha sido adscrito a la Armada en el presente mes.

El presupuesto para los buques de la Armada era en 1909 de Bs. 988.301,50 y en el año económico de 1933 a 1934 llega a Bs. 2.269.311.

ESCUELAS NAVALES

Vapor "Guárico" de la Armada Nacional.

La Escuela Náutica fue creada, junto con la Academia Militar, en el Decreto del 19 de marzo de 1910 con motivo de las festividades para conmemorar el Primer Centenario de nuestra Independencia e inaugurada también el 5 de julio del mismo año. El 7 de febrero de 1911 se decretó la ida de la Escuela Náutica al puerto colombiano de Santa Marta para visitar el 19 de abril la Quinta de San Pedro Alejandrino, última morada que tuvo el Libertador, “como un homenaje de respeto, amor y admiración del Gobierno y pueblo de Venezuela”. El 13 de abril salió el crucero General Salom de La Guaira para Santa Marta y después de cumplir la honrosa misión que se les había encomendado, llegaron a La Guaira el 26 del mismo mes.

El 25 de mayo de 1912 se le cambió el nombre de Escuela Náutica por el de Escuela Naval y el 25 de julio del mismo año fue trasladada a Puerto Cabello. El 31 de agosto de 1921 se instala de nuevo en el edificio de la Escuela Militar, en Caracas, para ser reorganizada y dirigida por el capitán de navío Audoin, de la Armada Francesa, quien vino a Venezuela contratado como instructor. A principios de 1922, volvió a Puerto Cabello. Por Resolución del 7 de febrero de 1931, la Escuela Naval pasó a la ciudad de Maracay para constituir con la Escuela de Aspirantes a Oficiales un solo instituto que tomó el nombre de Escuela Militar y Naval de Venezuela. Desde su fundación, la Escuela Naval ha dado sesenta oficiales que, por su sólida preparación y amor al estudio, hacen honor a la Armada Venezolana. En su mayoría, los comandantes de nuestros buques han salido de ella.

El 28 de octubre de 1912 se formó una Escuela de Ingenieros de la Armada, que debía funcionar en Puerto Cabello a cargo del Director de la Escuela Naval. Para ser alumno, se requería el grado de guardiamarina o el de agrimensor, obtenido en alguna de las universidades nacionales. A los estudios, teóricos y prácticos, duraban dos años, saliendo graduados de este instituto un grupo de ingenieros que ingresaron a la Armada.

El mismo 28 de octubre de 1912 se creó una Escuela de Cabos de mar, Cabos cañoneros y timoneles, anexa también a la Escuela Naval. El curso duraba 18 meses y los alumnos se comprometían a servir cuatro años en los buques de la Armada, después de terminados los estudios.

Por Resolución del 3 de enero de 1916 se constituyó en el Astillero Nacional de Puerto Cabello una Escuela Práctica de Construcciones Navales con cursos que duraban tres años. Esta Escuela estuvo en 1917 en el crucero Mariscal Sucre y el año siguiente pasó de nuevo al Astillero.

En 1918 se formó en el crucero Mariscal Sucre una Escuela de Radiotelegrafía que comenzó sus labores con diez educandos. El 11 de febrero de 1920 pasaron los alumnos de esta escuela a la fundada en Caracas por el Ministerio de Fomento.

SERVICIOS NAVALES

Transporte "Zamora" reparado en el Dique Astillero de Puerto Cabello, Edo. Carabobo.

Los Servicios de la Armada Activa son: ingenieros, sanidad, intendencia, auditoría, capellanía, dique y astillero, pilotaje y faros. De los cinco primeros, tratamos en los Servicios del Ejército, restándonos dar algunas indicaciones de los últimos.

Dique y Astillero: En cumplimiento al Decreto del 28 de agosto de 1905, se procedió a la construcción del Astillero Nacional en Puerto Cabello. Con motivo de las festividades decretadas para conmemorar el Primer Centenario de la Independencia Nacional, se dispuso la construcción de un dique de acero y en consecuencia, el 16 de abril de 1910 se celebró un contrato para su construcción, la cual fue terminada a mediados de 1912. El 10 de agosto de 1910 se publicó un Reglamento Interno del Astillero, modificándolos por otro del 7 de septiembre de 1918. En 1927, el dique de acero fue totalmente reconstruido. A fines del año 1932, se dotó al Dique y Astillero Nacional de maquinarias por valor de Bs. 90.000.

El Servicio de Dique y Astillero cuenta con talleres de mecánica general y de precisión calderería, herrería, fundición, cobrería, carpintería de banco y de ribera; diques de acero y de madera; planta para la fabricación de gas acetileno con destino al servicio de faros y al mismo tiempo, sirve de depósito naval. La obra realizada en el Dique y Astillero Nacional es de trascendencia nacional: construcción y reconstrucción y limpieza de buques para la Armada y de vapores para nuestra marina mercante, reparaciones de vapores pertenecientes a las marinas mercantes extranjeras, trabajos de fundición para las dependencias del Despacho de Guerra y Marina y para otros Ministerios. La reconstrucción del crucero General Salom, por ejemplo, es una prueba evidente de la sólida competencia que poseen los directores de este importante Servicio de la Armada. Este año han sido reconstruidos el cañonero Orinoco y el transporte Zamora.

Crucero "Mariscal Sucre" de la Armada Nacional.

El presupuesto para el Dique y Astillero Nacional montaba en 1909 a la cantidad de Bs. 163.560 y hoy es de Bs. 647.528.

Pilotaje: Este Servicio tiene a su cargo todo lo relativo a la navegación de buques en la Barra y Tablazo de Maracaibo, en la Barra de Maturín, en el río Orinoco y dentro de los puertos marítimos de la República. Para la unificación de estos diferentes servicios, existe una Ley de Pilotaje, siendo la vigente del 1° de julio del corriente año. Por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez, se han dictado, además, reglamentos especiales para el servicio de pilotaje de La Guaira, Puerto Cabello, Barra y Tablazo de Maracaibo, Barra de Maturín y río Orinoco.

Tarea importante ha sido la formación del cuerpo de prácticos para el servicio de pilotaje, funcionando constantemente escuelas especiales con tal objeto, dependientes del Ministerio de Guerra y Marina. La Escuela de Pilotaje de la Barra y Tablazo de Maracaibo sirve, al mismo tiempo, de curso práctico preparatorio a los cadetes de la Escuela Naval.

En 1909, el presupuesto para el Pilotaje era de Bs. 72.960 y actualmente es de Bs. 445.180.

Faros: A este Servicio, corresponde la iluminación de las costas venezolanas. La primera medida de importancia que se tomó sobre esta materia fue quitar a la administración privada algunos faros y pasarlos a depender del Despacho de Guerra y Marina, para lo cual se compraron, por Resolución del 4 de febrero de 1909, los faros de Punta Brava y de Los Roques que, junto con el de Punta Barima en la desembocadura del Orinoco, eran los únicos existentes en Venezuela al encargarse del poder el Benemérito General Juan Vicente Gómez, pues no se toman como tales, los de luz fija que había en los principales puertos de la República: La Guaira, Puerto Cabello, Carúpano, Cumaná, Guanta, Pampatar, Porlamar, Juan Griego, Higuerote, Carenero y La Vela.

Por ser factor decisivo al comercio venezolano, se ha tenido sumo interés en la iluminación de nuestras costas, dotándolas en los últimos años de numerosos faros automáticos, a saber: en 1928, Cabo Blanco en la costa occidental de La Guaira, Cabo San Román en la península de Paraguaná y la Isla de Zapara a la entrada de la Barra de Maracaibo; en 1929, Morro de Robledar, Cabo Negro y punta Mosquito en la Isla de Margarita, la isla de La Tortuga y el puerto de Cristóbal Colón; en 1930, la isla Chimana Grande en la costa del Estado Anzoátegui, Punta Palizada en la costa sur del lago de Maracaibo, Punta Araya en el Estado Sucre, Punta Maspa en la parte oriental del puerto de La Guaira, islote El Centinela, Cayo Borracho en la costa oriental del Estado Falcón y Punta Macolla en la Península de Paraguaná; en 1931, Morro de Chacopata en el Estado Sucre, Chimana Segunda e islotes de Píritu el Estado Anzoátegui, Punta Santiaguillo y Punta Adícora en el Estado Falcón, Isla de la Orchila e islotes de Las Aves. Para garantizar la eficacia de este Servicio, hay un inspector general de faros y tres inspectores para el oriente, centro y occidente de la República.

Para el Servicio de Faros, el presupuesto en 1909 llegaba a Bs. 21.964 y en el año económico 1933 a 1934 asciende a la cantidad de Bs. 130.438.

Atención especial ha merecido la iluminación de la Barra y Tablazo de Maracaibo debido al constante tráfico de vapores hacia las grandes zonas petroleras. Para este servicio, hay 4 faros y un gran número de boyas luminosas y de balizas, una planta eléctrica y un taller de mecánica y carpintería. El jefe del servicio tiene también la dirección de la Escuela de Pilotaje.

Con la inauguración de faros terrestres en Maracay, se ha iniciado el servicio de iluminación de los campos de aterrizaje de la República.

SERVICIO MILITAR

El Presidente de la República, General en Jefe Juan Vicente Gómez, Pacificador de Venezuela y creador del moderno Ejército Nacional.

El 1° de enero de 1921 empezó a regir la Ley de Formación y Reemplazo de las Fuerzas de Tierra y Mar. Esta importante Ley, que en todos los países civilizados constituye la base de la moderna organización militar, ha venido siendo objeto de especial cuidado por parte del Gobierno Nacional, pues es bajo la influencia de sus principios de justicia y de equidad que se forman soldados con la verdadera noción de Patria.

En cumplimiento de dicha Ley, tres mil conscriptos de los diferentes Estados y del Distrito Federal, con las condiciones requeridas para el servicio, ingresaron al Ejército como primer contingente para reemplazar parte de las tropas en servicio. Dicha Ley estuvo en vigor hasta el 24 de julio de 1933, que empezó a regir la Ley de Servicio Militar. Su estricto cumplimiento se debe, en gran parte, a la colaboración prestada por los jefes del Servicio de Conscripción, quienes, procedentes del Ejército, tienen la obligación de practicar periódicamente visitas de inspección ante las Juntas Subalternas de Servicio Militar que funcionan en las cabeceras de los Municipios de los Estados y Territorios y en las Parroquias del Distrito Federal, con el objeto de hacer dar la debida interpretación de las disposiciones legales sobre materia tan importante. En el presupuesto actual, se ha fijado la cantidad de Bs. 400.000 para el personal del servicio de conscripción y el licenciamiento de tropas.

EDIFICIOS MILITARES

Cuartel "Bolívar" de la ciudad de Maracay, Edo. Aragua, inaugurado en 1930 por el Gobierno del General Juan Vicente Gómez.

Ha sido preocupación constante del Benemérito General Juan Vicente Gómez la construcción de modernos edificios para oficinas militares y cuarteles. En Caracas, se destaca el Ministerio de Guerra y Marina; en Maracay, las dependencias de este mismo Despacho, los cuarteles Bolívar, Sucre y Páez y la Escuela de Aviación Militar; el cuartel de La Grita inaugurado el 19 de los corrientes; etc., etc. Las guarniciones de la República están instaladas en cómodos cuarteles, a los cuales se hacen anualmente las reparaciones y mejoras que sean necesarias o se reconstruyen como últimamente se ha hecho con los de Trujillo, Tovar y Paraguaipoa.


Cuartel de Caballería "Páez" de la ciudad de Maracay, Edo. Aragua, inaugurado en 1930 por el Gobierno del General Juan Vicente Gómez.


Estatua del Mariscal Antonio José de Sucre y cuartel en la ciudad de Maracay, Edo. Aragua, inaugurado en 1930 por el Gobierno del General Juan Vicente Gómez.

BOLETĺN MILITAR

El 15 de enero de 1910, se creó un Boletín Militar como órgano de publicidad del Ministerio de Guerra y Marina con el objeto de dar a conocer las Resoluciones emanadas de dicho Despacho y los estudios de índole profesional cuyo conocimiento fuese provechoso al personal del Ejército y de la Armada. Este boletín circuló algunos años. El 15 de julio de 1931 se restablece su publicación con el nombre de REVISTA DEL EJÉRCITO, MARINA y AERONÁUTICA, que aún conserva.

HOJAS DE SERVICIO

El 26 de julio de 1928, el Ministro de Guerra y Marina dirigió una circular a todos los comandantes de unidades y guarniciones de la República, comandantes de buques y dependencias militares y navales, dándoles instrucciones a fin de que todos los oficiales se proveyeran de los datos y elementos indispensables para sus respectivas Hojas de Servicio, a objeto de poder formar con éstas el escalafón de oficiales del Ejército, y de la Armada, ciñéndose estrictamente a los documentos pertinentes. En la misma oportunidad se envió a todos los oficiales un cuestionario sobre la materia para ser llenado con la mayor exactitud.

Debido a esta medida que tanto armoniza con los firmes propósitos de adelanto de nuestras instituciones armadas, el Ministerio de Guerra y Marina tiene a su disposición el mayor número posible de datos diversos referentes a cada oficial, datos que son constante y minuciosamente controlados por el jefe de servicio respectivo. Como consecuencia natural de esta medida de organización, se pudo expedir a los oficiales su correspondiente Despacho que, debidamente legalizado les acredita su graduación militar y los servicios prestados en el Ejército o en la Armada.

PENSIONES MILITARES


Parada Militar en el Hipódromo Nacional de El Paraíso, Caracas. Encabezada por el Presidente de la República y Comandante en Jefe del Ejército, General Juan Vicente Gómez, quien pasa revista, en 1916.

Atención principal ha tenido el Benemérito General Juan Vicente Gómez por los descendientes de los ilustres próceres de la Independencia Nacional. Prueba de ello es que, en el presupuesto del Ministerio de Guerra y Marina del año 1909, figuraba un Capítulo destinado a pensiones militares cuyo montante era de Bs. 273.788, Capítulo que asciende a la cantidad de Bs. 600.000 en el año económico de 1933-34.

BANDAS MILITARES

Banda Marcial de Caracas.

Por Resolución del 27 de marzo de 1911, se creó en Caracas una Escuela de Bandas, que tuvo poca duración, con el fin de formar músicos competentes para las bandas de los cuerpos de tropa y las bandas Marcial, Presidencial y Bolívar, que dependen del Ministerio de Guerra y Marina. Por disposición del Benemérito General Juan Vicente Gómez, se creó en Maracay, una Escuela de Bandas el 20 de julio de 1932, que funciona con toda regularidad.

Las brigadas de infantería, los regimientos de artillería y de caballería y los buques de la Armada tienen banda de música instrumental.

En 1909, el presupuesto para bandas era de Bs. 333.322 y en el de 1933 a 1934 llega a Bs. 756.000.

Esta ha sido, en líneas generales, la obra militar del Benemérito General Juan Vicente Gómez. En el mañana, cuando se analice imparcialmente su Administración, será forzoso reconocer que constituyó el moderno Ejército Venezolano, implantó paz y orden en un pueblo esencialmente levantisco, saneó las finanzas nacionales cancelando las deudas exteriores, dio gran desarrollo a la instrucción pública, unió los pueblos de Venezuela con amplias carreteras y otras vías de comunicación y, por encima de todo, acabó con los caudillos, plaga perniciosa que, constantemente, ensangrentó el suelo glorioso de la Patria para satisfacer ambiciones personales.


El Ministro de Guerra y Marina, General Eleazar López Contreras condecora con la Medalla de Honor "Francisco de Miranda" en su Primera Clase al Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez en 1934, por haber cumplido 30 años consecutivos en Servicio Militar Activo.

Extracto del discurso pronunciado por el Teniente coronel Isaías Medina Angarita, con motivo del XXV Aniversario de la Escuela Militar y Naval, el 7 de julio de 1935.