lunes, 12 de julio de 2021

HOMENAJE DE LA UNIVERSIDAD DE HAMBURGO AL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ

 

Fundadores del Instituto para Enfermedades Navieras y Tropicales en Hamburgo. Sentados de izquierda a derecha: Friedrich Fülleborn, Bernhard Nocht y Gustav Giemsa. Atrás y de pie: Henrique Da Rocha Lima, Peter Mühlens, Erich Martini, Eduard Reichenow, Manfred Mayer. (Foto: Bernhard Nocht Institut fur Tropenmedizin Hamburg, Alemania).

Este acto de alta trascendencia, insólito en la referida Universidad de Hamburgo, por ser el Presidente Gómez el primer extranjero al cual se le ha rendido este significativo homenaje. La Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo tuvo la gentileza de haberle conferido, anteriormente, la Medalla de Oro de Honor, el 17 de octubre de 1925 .

UN HOMENAJE DE JUSTICIA AL REHABILITADOR DE VENEZUELA    

El 19 de diciembre de 1927, el señor Profesor Doctor Hans Kleinschmidt, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo (Alemania), inauguró en el salón de recepciones, un retrato del Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, para perpetuar su memoria, junto con los benefactores de la humanidad, en el sitio de honor de la galería donde se encuentran las figuras de los ases de la ciencia alemana.

Inauguración del Retrato del General Juan Vicente Gómez en la Universidad de Hamburgo.

Otros actos en honor de nuestro Presidente en el décimo noveno aniversario de la Rehabilitación Nacional.

Telegrama de adhesión del Ministro de Alemania, señor doctor Eduardo J. Dagnino. Conferencia del Profesor doctor Pedro Mühlens. Exhibición de una película cinematográfica sobre Venezuela.

Hamburgo, 20 de diciembre de 1927.

El día 19 de diciembre de 1927, décimo noveno aniversario de la Rehabilitación Nacional, fue inaugurado solemnemente en la Universidad de Hamburgo, Decanato de la Facultad de Medicina, un retrato de tamaño natural, del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, obsequiado por el señor don Rafael Paredes Urdaneta, Cónsul General de la floreciente Nación Sur-Americana. 

Este acto de alta trascendencia, insólito en la referida Universidad de Hamburgo, por ser el Presidente Gómez el primer extranjero al cual se le ha rendido este significativo homenaje, ha tenido grata repercusión en todos los centros científicos alemanes y muy especialmente en la Colonia venezolana residente en esta ciudad. Este homenaje de justicia que se le tributa al Presidente Gómez revela una vez más el aprecio y la admiración que se tiene en el extranjero por el sabio estadista que ha conducido la Patria, al puesto destacado que le corresponde entre sus hermanas continentales, por su glorioso pasado histórico, por su situación geográfica, por sus inmensas riquezas y por la laboriosidad de sus hijos.

A las 11 de la mañana del expresado día, el Cónsul General de Venezuela, acompañado por los señores que constituyen la Colonia venezolana, en su totalidad, se trasladó al Decanato de la Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo, en donde, con fervientes y argumentadas frases, obsequió el retrato del Presidente Gómez. El concurso del señor Rafael Paredes Urdaneta fue contestado por el Profesor Doctor Hans Kleinschmidt, Decano de la Facultad de Medicina, el cual recibió el obsequio en nombre de la Universidad de Hamburgo, considerándolo como un honor tributado a dicha Universidad y señalándole un puesto de honor donde fue colocado por los venezolanos doctor Chacón y bachiller Pedro Abreu, médico y estudiante de Medicina respectivamente.

El señor Ministro en Alemania, doctor Eduardo J. Dagnino, envió desde Berlín un mensaje de adhesión dando las gracias a la ilustre Universidad por el justo homenaje tributado al Presidente Gómez y adhiriéndose a él.

En la tarde del mismo día fue exhibida en el "Passage Theater" en señal de simpatía a la efemérides venezolana una película cinematográfica sobre Venezuela donde la enorme concurrencia pudo palpar las maravillosas carreteras y los múltiples adelantos que alcanza cada día la gloriosa cuna de Bolívar.

El eminente Profesor Doctor Peter Mühlens.

En la noche sustentó en el "Uebersee Club" el sabio Profesor Doctor Peter Mühlens, ilustrándola con vistas cinematográficas, una importante conferencia sobre Venezuela y la portentosa obra realizada por el Presidente Gómez, la cual fue oída por miles de personas.

Los diarios hamburgueses: Hamburger Nachrichten, Hamburger 8 Uhr Abendblatt, Hamburger Correspondent y Altonaer Tageblatt han publicado importantes editoriales y el retrato del Presidente Gómez como señalada demostración de simpatía al gran Mandatario Sur-Americano.

Señor Rafael Paredes Urdaneta, Cónsul General de los Estados Unidos de Venezuela en Alemania.

Discurso pronunciado por el señor Rafael Paredes Urdaneta, Cónsul General de los Estados Unidos de Venezuela en Alemania, con motivo de la inauguración del retrato del Presidente Gómez en la Universidad de Hamburgo.

Señor Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo.

Señores:

Venezuela saluda con alborozo el décimo noveno aniversario del surgimiento de la doctrina política que con justicia se llama "Rehabilitación Nacional" de la cual es brazo y cerebro el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, que con su lema "Paz y Trabajo" le ha conquistado a la Patria de Bolívar al puesto destacado que le corresponde entre sus hermanas continentales.

El 19 de diciembre de 1908 inicia para mi Patria una etapa, la más gloriosa después de nuestra Independencia, pues en el lapso de tiempo transcurrido desde esa fecha ha adquirido la nación un periodo de florecimiento cada día más efectivo; bastará para comprobar esa aserción ver las estadísticas centuplicadas; la deuda externa reducida a su mínimun; las arcas nacionales repletas de oro; nuestras monedas a la par de las más saneadas; el país atravesado por más de 8.000 kilómetros de magníficas carreteras; la Industria, la Agricultura y el Comercio en un estado de bonanza envidiables, el mayor orden reinante en todo el País y otros muchos beneficios difíciles de enumerar. Punto también culminante son nuestras relaciones internacionales que se cultivan con todas las Naciones civilizadas bajo la mayor cordialidad.

Estos adelantos han sido adquiridos no por obra del acaso sino por la voluntad férrea y el carácter bondadoso del Presidente Gómez, que se ha hecho amar y respetar de su pueblo y que no ha omitido esfuerzo alguno para establecer la Paz, el don más precioso y necesario para un Pueblo; sobre todo para el nuestro, que venía aniquilándose en continuas guerras fratricidas; esta bendita Paz ha necesitado de muchos sacrificios del Jefe de la Rehabilitación Nacional, gracias a la Providencia hoy comprendido por todos los venezolanos. Os cito a continuación algunos párrafos de una carta del Presidente Gómez en que revela hasta qué punto se propone conservar el bien fundamental de una Paz inconmovible y su firme resolución de neutralidad en la Guerra Europea:

"…así al estallar la Guerra Europea me apresuré a dictar órdenes terminantes en el sentido de la mejor observancia de nuestra más absoluta neutralidad…"

"…y esta visión mía que la considero, como una necesidad de mi alma será hoy, como ayer y como mañana una adorable obsesión que nunca abandonaré porque creo honradamente que la paz entre los hombres es un mandato del cielo, que debemos acatar para honra y felicidad de los humanos…".

"Venezuela que conserva serena la mente y tranquila la conciencia, que no sufre delirios de ambición ni teme odios de nadie se mantendrá sola si fuese necesario, cruzada de brazos pero con la frente muy alta…".

Los párrafos que os he citado revelan el temple de alma de este grande hombre y deberían quedar grabados en la conciencia de los Pueblos.

El Presidente de Venezuela, ha dedicado también especial protección a las conquistas científicas fundando la Sanidad Nacional y emprendiendo una fuerte campaña contra las enfermedades endémicas del país, y por lo que respecta a Alemania me basta citar las visitas de los profesores Fülleborn y Mühlens a los cuales ha brindado toda la hospitalidad y atenciones que ellos se merecen. Los frutos científicos de las expediciones de estos dos sabios ya las estamos cosechando y los ecos del reciente viaje de dicho Profesor Doctor Mühlens despiertan cada vez más interés en el Pueblo venezolano. 

El 17 de octubre de 1925, con motivo de cumplirse el vigésimo aniversario de la fundación del Instituto de las Enfermedades Marítimas y Tropicales de Hamburgo, tuvo la Facultad de Medicina de la Universidad de esta ciudad la gentileza de conferir al Presidente Gómez la Medalla de Oro de Honor; en esa grata ocasión al daros las gracias interpretando los sentimientos del pueblo y gobierno venezolanos por el homenaje que tributábais a mi Jefe os ofrecí obsequiaros su retrato el cual cumpliendo mi palabra os traigo hoy, día de grata rememoración para nosotros los venezolanos y amigos del Presidente Gómez. Doy las gracias a la Universidad de Hamburgo por el nuevo testimonio de simpatía que le tributa a Venezuela al aceptar este obsequio: este acto es un nuevo eslabón en la cadena de cordialidad y amistosas relaciones que unen a nuestros dos Países.

¡Compatriotas! acompañadme a decir ¡Viva Gómez! ¡Viva la cordialidad venezolana-alemana! ¡Viva la Universidad de Hamburgo!

Discurso pronunciado por el señor Profesor Doctor Hans Kleinschmidt, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo, con motivo de la inauguración del retrato del Presidente Gómez, en la Universidad de Hamburgo.

Muy respetado señor Cónsul General:

La Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo recibe, llena de satisfacción, el generoso obsequio que usted nos hace con el retrato del Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, General Juan Vicente Gómez. Es para nosotros una alegría muy sincera la de poder colocar el retrato de este prominente estadista en nuestra sala de Asamblea. Hace varios años hemos tratado de honrar los méritos del Presidente Gómez -como usted ya tuvo la amabilidad de mencionarlo- en la forma modesta en la cual podemos hacerlo, otorgándole la Medalla de Oro de Honor. La relación espiritual creada por este acto, desde hoy será más estrecha. Siempre tenemos ante nosotros la imagen de una personalidad que ha llevado su país a un desarrollo imprevisto que puede servir a todos nosotros como modelo debido a su justicia y lealtad, su iniciativa que se apoya sobre su fuerza propia. 

Como médicos tenemos sobre todo admiración por los inmensos trabajos llevados a cabo en el terreno higiénico en Venezuela durante los últimos decenios. El Presidente Gómez reconoció muy temprano tan estrechamente unidas son la salud y bienandanza de un país y ha obrado según eso. Nuestros médicos tropicales de Hamburgo han recibido repetidas veces la más amable acogida por él y hace algún tiempo que el profesor doctor Peter Mühlens nos relató ante una gran concurrencia las inolvidables impresiones que recibió en su bello país.

Pues permítame dar a usted las más expresivas gracias. Pero quisiera advertir hoy, día de grato aniversario del Presidente Gómez, el sincero deseo de que el Presidente Gómez se conserve todavía largo tiempo, en su elevado puesto para la bendición de su pueblo y de su país como modelo para los contemporáneos.

Telegrama a la Facultad de Medicina de la Universidad de Hamburgo

Señor Doctor Eduardo J. Dagnino, Ministro Plenipotenciario de Venezuela en Alemania.

Berlín-Charlottenburg, 19 de diciembre de 1927.

Ruégoles tenerme por presente en homenaje tributado Su Excelencia Presidente Gómez al cual me adhiero nuevamente y les doy las gracias en nombre del gobierno.

Eduardo J. Dagnino.

Ministro de Venezuela.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 24 de enero de 1928).


viernes, 9 de julio de 2021

PALACIO MUNICIPAL DE VALENCIA, VENEZUELA 1928

 

Vista del Palacio Municipal de la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, Venezuela. Construido durante la administración del Presidente de la República, Benemérito General Juan Vicente Gómez.

PROGRESO Y EMBELLECIMIENTO DE VALENCIA

CONCLUSIÓN DEL PALACIO MUNICIPAL

Valencia, 22 de marzo de 1928. Muy en breve quedará terminada de un todo la magnífica obra del Palacio Municipal de esta ciudad. Ya lo fue en su parte exterior y se trabaja activamente en el interior de los varios departamentos que lo forman. Esta obra, una de las más destacadas por la progresista administración del Benemérito General Juan Vicente Gómez, fue encomendada al Presidente del Estado Carabobo, señor don Ramón H. Ramos. Por su gran solidez y notable elegancia arquitectónica, es vista por la colectividad valenciana con legítimo orgullo toda vez que ella, le da posesión a decir que se ha construido un verdadero edificio, cónsono en todo con el objeto que ha de llenar y exponente de una labor honrada en la cual se maneja con plausible desinterés los caudales públicos.

Otra gráfica de la fachada exterior del Palacio Municipal de la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, Venezuela.

El mencionado edificio llamado con entera verdad Palacio Municipal y que hoy se incorpora majestuosamente en la riqueza monumental de Valencia, dirá a las generaciones de mañana, de la ecuánime actuación de un magistrado incansable y recto que al secundar eficazmente los nobles propósitos del Jefe del País, Benemérito General Juan Vicente Gómez, dio impulso a todas las corrientes administrativas para encauzar por ella la verdad del progreso a la luz firme de los hechos. Felicitamos al digno Presidente de Carabobo, señor don Ramón H. Ramos por esta importante Obra que lega con orgullo a la culta Valencia.

(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 24 de marzo de 1928).


POLĺTICA COMERCIAL DEL GENERAL GÓMEZ

 


De izquierda a derecha: El Señor César Zumeta, Comisionado Especial en varios Países del Norte de Europa, quien ha desempeñado la cartera de Relaciones Interiores de Venezuela y es actualmente Inspector de Consulados de la República. El Señor Doctor Simón Planas Suárez, Comisionado Especial en Italia y en otros países de Europa. Es Tratadista de Derecho Internacional, universalmente conocido. El Señor Henrique Pérez Dupuy, Agente en Misión Especial en el Japón. El Señor Dupuy, acaudalado comerciante de esta plaza, ha sido Presidente del Banco Venezuela y en fecha reciente fue uno de los Delegados de Venezuela al Congreso Financiero de Washington. Año 1920.

El Gobierno Nacional, presidido por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, mediante Resolución del Ministerio de Exterior, con fecha de ayer, 16 de abril de 1920, ha dispuesto que el señor César Zumeta, Inspector de Consulados de Venezuela, se traslade a Europa con el carácter de Comisionado Especial para el estudio de las condiciones del comercio y la navegación entre Venezuela y Holanda, Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia, con las atribuciones señaladas a los Agentes Comerciales.

Con igual cargo ha dispuesto que pase el doctor Simón Planas Suárez a Italia, Grecia, Yugoslavia y Checoslovaquia.

Además el señor Henrique Pérez Dupuy ha sido designado para ir al Japón como Agente en Misión Especial para el estudio de las condiciones del comercio entre aquel país y Venezuela, y de los medios adecuados para el desarrollo del tráfico entre los dos países.

Continúa así el Gobierno Nacional del Benemérito General Juan Vicente Gómez el plan que se ha propuesto desarrollar propendiendo a la mayor extensión de nuestras relaciones comerciales con los países extranjeros.

Las personas que han sido escogidas para desempeñar estas importantes funciones, son ventajosamente conocidas como idóneas para ellas, y al enviarles nuestras cordiales felicitaciones les auguramos el mayor éxito en beneficio del progreso de la Patria.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 17 de abril de 1920).


jueves, 8 de julio de 2021

MIGUEL FLETA EL SENSACIONAL TENOR EN VENEZUELA 1930


El famosísimo y virtuoso tenor español Miguel Fleta, nos brindó todo su talento en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela.

En 1930, durante el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, gran entusiasta e impulsor de la cultura y las artes en el país, el empresario don Adolfo Bracale, presentó dos temporadas de ópera en Caracas. En la primera, realizada en el mes de abril, contrató al tenor de fama mundial Miguel Fleta, y a un notable conjunto de cantantes de fama internacional, entre ellos: Zara Joy, magnífica soprano húngara; Georgina Stark, soprano ligera; Leila Garden, talentosa soprano de calidad; Dimitri Onofrey, gran tenor ruso; Alfredo Ciampi, estupendo Barítono; Luigi Dimitri, otro Barítono de calidad, los bajos Rolando Treveri y Abele Carnevali; el notable maestro Giuseppe Anglada, de justo renombre en el mundo musical, y un buen conjunto de segundas partes.

Anuncio publicado en el Periódico "El Nuevo Diario" que presenta al eminente tenor Miguel Fleta, considerado el más grande cantante del mundo, en la inmortal ópera "Rigoletto" del Maestro Verdi, en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, el 30 de marzo de 1930.

La noticia de la actuación en Venezuela del mejor tenor del mundo para la época, despertó el mayor interés de los aficionados y público en general, como lo reseñó la revista "Élite", el 15 de marzo de 1930:    

"Quizás uno de los máximos esfuerzos llevados a cabo por nuestros empresarios artísticos sea éste de la venida a Venezuela del célebre tenor español Miguel Fleta. En el vértice de sus poderosas facultades, admirado por los públicos cosmopolitas. Fleta traerá a nuestro escenario del Teatro Municipal de Caracas, el torrente magnífico de su voz para refocilamiento de los caraqueños, tan melómanos y teatraleros siempre. Esfuerzo digno de encomio, tanto más si se tiene en cuenta que el fulgurante divo, actuará en combinación con un elenco integrado por valiosas figuras del mundo del "Bel Canto", ya aceptadas en los intransigentes círculos musicales europeos. El repertorio selecto correrá a cargo del maestro Giuseppe Anglada, del Teatro Real de Madrid, elemento destacado en la hora musical de la España actual. El tenor Fleta cantará cuatro óperas de las seis que componen el abono, y las dos restantes serán vocalizadas por el tenor ruso Dimitri Onofrey, quien viene precedido de gran renombre. Damos nuestra enhorabuena a la afición caraqueña, así como también a la Empresa Otazo y Ca., a cuyo empeño se deberá la actuación de il comendatore Bracale entre nosotros". 

Principales figuras del elenco: El tenor español Miguel Fleta (arriba) y el tenor ruso Dimitri Onofrey (abajo). En otra, las sopranos Leila Garden, Georgina Stark y Zara Jay.

LA PRÓXIMA TEMPORADA DE ÓPERA EN EL MUNICIPAL 

Es un hecho la llegada a Caracas, el 25 de marzo de 1930, de la Compañía de Ópera Bracale, en cuyo elenco aparece como máxima figura el famoso tenor español Miguel Fleta, gloria del arte lírico contemporáneo. El abono abierto para esta temporada por la Empresa Otazo ha sido cubierto en gran parte, correspondiendo así el buen público caraqueño el esfuerzo que significa la venida de la troupe. 

Fleta cantará cuatro óperas de las seis que forman parte del abono, siendo las dos restantes cantadas por el tenor ruso Dimitri Onofrey, de quien se tienen las mejores referencias. La plana mayor de la Compañía la forman cantantes de celebridad procedentes de los teatros Metropolitan de Nueva York y Ópera de Chicago, bajo la dirección del maestro Giuseppe Anglada, del Teatro Real de Madrid. 

Por modo que la temporada se avecina, podemos sin discusión calificarla como el mayor acontecimiento artístico del presente año en esta capital. 

Nuestra enhorabuena a los aficionados caraqueños y a la Empresa Otazo y Ca., a cuyas gestiones se debe la venida de la Compañía Bracale.   

(Publicado en la Revista "Élite", el 15 de marzo de 1930).  

FINALIZA LA TEMPORADA DE ÓPERA EN EL MUNICIPAL

Con la función de esta noche, en que se representará "Tosca", finaliza el abono de la temporada realizada en el Teatro Municipal de Caracas, por la Compañía Bracale, teniendo como eje central de ella, la personalidad artística del famoso tenor español Miguel Fleta, cuyas actuaciones han sido en verdad notables en la puesta en escena de "Rigoletto", "Manon" siendo aplaudidísimo y en "Carmen" que llegó a lo inenarrable, provocando en el admirado auditorio tal entusiasmo, que al final del cuarto acto, durante largo minutos le tributó una ovación como muy pocas veces hayamos oído en Caracas.

El resto del elenco de la Compañía, aunque no se compara con la eminencia artística de Fleta, se ha desempeñado en forma magistral siendo acompañado por la orquesta bajo la dirección del maestro Anglada, dejando satisfecho al buen público capitalino. 

Mañana será la despedida de Venezuela de la Compañía, en función vespertina, sin que hasta ahora sepamos con qué obra. Les deseamos el mayor de los éxitos en la continuación de su "tournée". 

(Publicado en la Revista "Élite", el 12 de abril de 1930). 

De notable, memorable y grandiosa, podemos considerar la temporada realizada por la Compañía de Ópera Bracale en el Teatro Municipal, por la excelente acogida que le brindó el público de Caracas, Venezuela.

BIOGRAFÍA DEL TENOR MIGUEL FLETA

El magnífico tenor español Miguel Fleta.

Miguel Burró Fleta, nació en Albalate de Cinca (Huesca), el 1 de diciembre de 1897, en el seno de una familia muy humilde, siendo el último de los catorce hijos del matrimonio de don Vicente Burró Gayán y doña María Fleta Esparraguerri, de los cuales sobrevivieron ocho. Las penurias económicas le obligaron a trabajar desde los ocho años, primero como pastor, después al servicio de un terrateniente para ayudarle en las tareas agrícolas y, más tarde, como peón en las obras del canal de Cataluña y Aragón, situación que le impidió la escolarización. Fleta poseía una natural predisposición para el canto heredada, al parecer, de su abuelo y su padre, siendo éste último capaz de tocar varios instrumentos sin haber recibido lección alguna, y quien le animó a realizar los estudios musicales.

Ha habido pocos ejemplos como el de Miguel Fleta, quien en apenas cinco años pasó de ser pastor y labrador, a convertirse en una de las más grandes figuras de los escenarios operísticos, reclamado en los principales teatros líricos de todo el mundo como extraordinario tenor.

En 1908 se inició en el aprendizaje del solfeo con Lázaro Uriol y en 1917, apoyado por el cantante de jotas Miguel Asso, concursó en el Certamen de la Jota. A pesar de no ser premiado, Fleta no se desanimó y en noviembre se trasladó a vivir con su hermano Vicente a Barcelona, ciudad en la que éste trabajaba como guardia urbano y donde Miguel tuvo la posibilidad de estudiar canto. Se presentó a las pruebas de admisión del Conservatorio y, pese a que en un principio el maestro Lamote de Grignon no permitió su ingreso, tras la insistencia de la profesora belga Louise Pierre Claro —conocida como Luisa Pierrick—, quien quedó impresionada con la voz del cantante, fue admitido en el centro. Luisa Pierrick fue su única maestra, y no sólo le instruyó de forma intensiva en el solfeo y el canto, sino que se convirtió en su mentora, su compañera, sería para Fleta una suerte de Pygmalion fundamental para la carrera del cantante; también le enseñó idiomas y le proporcionó la cultura humanística necesaria para desenvolverse en el nuevo y desconocido ambiente —tan distinto al de sus humildes orígenes—, y se convirtió en la madre de sus dos primeros hijos. En 1919 dio por finalizados sus estudios —formación que, para algunos biógrafos, fue insuficiente y la causa de sus problemas técnicos y rítmicos— e inició una meteórica carrera profesional, cuyo punto de partida fue el estreno de Francesca da Rimini de Riccardo Zandonai en diciembre de 1919, con el propio autor en el podio en el Teatro Giuseppe Verdi de Trieste, donde cantó también Manon y Aída.

Tras la temporada de Trieste, Fleta viajó, en abril de 1920, a la Volksoper de Viena con la compañía de Mattia Battistini —la misma con la que había cantado Francesca da Rimini, Manon y Aída en la ciudad italiana— para representar nuevamente Aída y Mefistofele, que fueron muy bien acogidas por el público vienés. Pero el éxito rotundo de Fleta, y el verdadero principio de su brillante carrera, tuvo lugar con la siguiente representación, Tosca, ópera que llegó a cantar hasta en doscientas sesenta ocasiones durante su trayectoria.

La compañía se vio obligada a cambiar la programación y ampliar hasta veinticuatro las funciones de la ópera. El triunfo de Fleta era ya absoluto, hasta el punto de que el propio Puccini, avisado por un entusiasmado Franz Lehár —compositor austríaco que había escuchado al cantante—, se desplazó a Viena para oír al joven tenor que tanto revuelo estaba causando, y quedó vivamente impresionado por el talento del artista aragonés. Los contratos fueron, desde entonces, numerosos y Fleta era reclamado nuevamente por Riccardo Zandonai para el estreno mundial de su ópera Giuletta e Romeo, que tuvo lugar el 14 de febrero de 1922 en el Teatro Costanzi de Roma. El éxito apoteósico de su interpretación le proporcionó aún más contratos, incluido el debut en el Teatro Real de Madrid, el 7 de marzo de 1922, como Don José en Carmen de Bizet, triunfo sin precedentes que hizo de éste uno de los personajes predilectos de Fleta y del público.

Paralelamente, el cantante inició en Milán su carrera discográfica, llegando a registrar más de cien caras de discos de gramófono de setenta y ocho revoluciones por minuto, creando así un patrimonio sonoro de capital importancia en la historia de la fonografía; a ese logro se unió su presentación en el Teatro Colón de Buenos Aires en mayo del mismo año, y después actuaciones en Uruguay, Brasil, Cuba y México, donde llegó a cobrar 50.000 pesos de oro. El año 1923 fue también decisivo en la carrera del ya consagrado Miguel Fleta: en marzo grabó discos en Londres, en junio realizó su segunda gira por América y en octubre debutó en el Metropolitan de Nueva York con el papel de Mario Cavaradossi de Tosca, junto a la soprano Maria Jeritza y el barítono Antonio Scotti, éxito clamoroso en la trayectoria del cantante, quien actuó en el citado coliseo hasta 1925 con obras como Rigoletto, Aída, Carmen, Pagliacci o L’amico Fritz. El 13 de febrero de 1924 se presentó en la Scala de Milán con Rigoletto de Verdi, a las órdenes de Toscanini.

Fue cuando se produjo el famoso altercado entre cantante y director, que dio cuenta de la personalidad del aragonés. Toscanini había manifestado su desacuerdo a Fleta con respecto a las libertades que el tenor se había tomado en su lectura de "La donna è mobile"; Fleta, amenazando con marcharse del teatro a media función, hizo acudir al director a su camerino para expresarle:

“Maestro, yo tengo que cantar La donna è mobile como yo la canto. Así quiero que me aplaudan o me silben. Al fin y al cabo, yo doy la cara al público y usted la espalda. Es la primera vez que canto en la Scala y si me protestan que sea por mi culpa y no por la de Usted".

Toscanini cedió de mala gana a los deseos de Fleta, pero al cantar el citado fragmento bajó del podio y fue Antonino Votto quien dirigió la escena. Ante el rotundo éxito de la versión de Fleta y la insistencia del público para que realizase un bis, Toscanini volvió al podio rindiéndose a los deseos del cantante.

En marzo del mismo año, Fleta cantó su tercera temporada en el Teatro Real de Madrid; la fama y los éxitos le proporcionaron emolumentos astronómicos y pudo comprar Villa Fleta por la elevadísima cifra, en aquellos tiempos, de 110.000 pesetas. La tercera gira por América causó un revuelo inusual para la época —hasta dio su nombre a camisas y helados—, y en febrero de 1925, tras la vuelta del continente americano, inició una gira por España que incluyó actuaciones como la del 5 de abril en el Teatro Real de Madrid con Rodolfo de la Bohème, postrera ópera representada en el coliseo de la capital.

Por las mismas fechas se produjo su debut en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, aplazado en varias ocasiones por razones relacionadas con la vida privada del artista; el acontecimiento alcanzó tal dimensión que algunos cines y teatros de la ciudad interrumpieron sus funciones para conectar con el coliseo operístico en el momento de la romanza "La fleur que tu m’avais jetée", y transmitirla telefónicamente.

Durante la Feria del Pilar de Zaragoza, el 18 octubre de 1925, coincidieron en la plaza de toros dos  grandes aragoneses: El magnífico torero Nicanor Villalta y el famoso tenor Miguel Fleta. El matador de Cretas, estaba siendo el triunfador indiscutible del ciclo pilarista, porque en las tres corridas en las que había intervenido cortó nueve orejas, cuatro rabos y una pata. Ese día se lidiaron toros de Francisco Villar. Nicanor Villalta, le brindó su último toro al gran tenor con estas palabras: "Le brindo la faena y muerte de este toro, y también le diré que quisiera ser tenor con su voz para exponer menos la vida".

Su faena fue fenomenal en conjunto, despachó a su enemigo de una soberbia estocada hasta la bola y le concedieron una pata. Cuentan que el célebre tenor Miguel Fleta bajó al ruedo desde su barrera para felicitar a Villalta, estrechándole un fuerte abrazo ante la aclamación del público asistente. Fleta, después de la corrida, muy gentilmente le envió a Villalta en un sobre unas entradas de regalo para que lo fuera a ver en el teatro donde se presentaba esa noche.

El 26 de enero de 1926, coincidiendo con el día del bautizo de su hijo Alfonso —que será apadrinado por Alfonso XIII—, Miguel Fleta cantó Tosca en la Costa Azul, obteniendo más de 100.000 francos destinados a los mutilados de la Guerra Mundial. Pero uno de los mayores hitos en la carrera de Fleta fue, sin duda, su participación en el estreno de Turandot, de Puccini, en la Scala de Milán, acontecido el 25 de abril de 1926. En esa ocasión, el maestro Arturo Toscanini dirigía la orquesta y, dejando a un lado las personales desavenencias, buscó expresamente a Fleta para asumir el papel de Calaf, junto a Rosa Raisa y Maria Zamboni. La obra constituyó un nuevo éxito en la vida artística del músico aragonés.

Para esas fechas, la relación entre el tenor y Luisa Pierrick estaba ya deteriorada y, tras la ruptura matrimonial, Fleta conoció a Carmen Mirat, con quien se casó en mayo de 1927, año en el que recibió la autorización para cambiar el orden inicial de sus apellidos, pasándose a conocer como Miguel Fleta Burró. Tras la cuarta gira por América —aprovechando el viaje de novios—, Fleta regresó a Barcelona para participar en la nueva temporada del Liceo.

En 1929, Fleta ganó más de un millón de pesetas. Incluyó giras por Europa y numerosos contratos en Japón, México, Guatemala y China.

El 25 de marzo de 1930, el tenor Miguel Fleta, debutó en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, durante el Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, contratado por la gran Compañía de Ópera Bracale.

Aunque siguió abordando las composiciones operísticas, Fleta acabó dedicando su arte al género de la zarzuela, destacando en especial la gira que realizó por España en 1935 con la Compañía de Zarzuela de Federico Moreno Torroba, con títulos como Doña Francisquita, Luisa Fernanda o Marina.

SU PARTICIPACIÓN EN EL CINE

Miguel Fleta probó suerte también en el mundo del cine, llegando a participar en la filmación de tres películas, dos de las cuales tienen carácter documental.

Son películas que responden más bien a motivos de popularidad, y que Fleta aprovechó más como medio propagandístico que por su valor artístico. La primera se filmó el 8 de junio de 1925, bajo realización del barcelonés Antonio de Padua Tramullas, con motivo de la inauguración del Teatro Olimpia y con el título "Miguel Fleta en los jardines del chalet de los señores Pie-Sopena", acontecimiento al que se había dado previamente la pertinente publicidad en los periódicos.

La segunda cinta —realizada por Hernández Girbán y García Conde— fue filmada el 20 de abril de 1927 y, con el título "Boda de Miguel Fleta", incluía imágenes del enlace entre el cantante y Carmen Mirat, su segunda esposa. "Miguelón" es el último film de Fleta, rodado en 1933 por el director Adolfo Aznar, y con música de Pablo Luna compuesta para la ocasión y el lucimiento del cantante.

Sufrió afecciones como una laringitis aguda, o el progresivo deterioro de la mucosa que envuelve las cuerdas vocales —situación que le provocó un miedo extremo a perder la voz—, y un ritmo de vida que exigía demasiados gastos, circunstancias que le llevaron, además, a adquirir una inseguridad enfermiza y a rescindir compromisos, como los contratos con el Metropolitan de Nueva York. Sumido en las preocupaciones y los desengaños, y siendo evidente el deterioro vocal, cantó en cafés, plazas de toros y otros locales inadecuados; su trayectoria ya no fue la misma, y el 28 de mayo de 1938, tras una enfermedad renal, falleció por coma urémico en su casa de La Coruña.

La discografía de Fleta quedó registrada en discos de setenta y ocho y treinta y tres revoluciones por minuto, algunos de ellos están disponibles también en formato compacto. Aunque la mayoría de la producción del cantante se centró en el repertorio operístico, Fleta realizó, asimismo, importantes versiones de zarzuelas —como Marina y Doña Francisquita—, jotas, algunas canciones de Brahms, nanas, e himnos como La Marsellesa, el Himno de Riego, el Himno de la Exposición de Sevilla o el Cara al Sol.

Miguel Fleta, fue una de las más grandes celebridades de su época. Su voz, de particular y hermoso timbre, poseía una inusual flexibilidad que le permitía afrontar con facilidad todas las zonas de su extensión, con un registro grave que casi alcanzaba la cota baritonal. Fleta poseyó un instrumento que le permitía deslumbrar al público con recursos técnicos inusuales, como los extensos fiati —apreciables en su versión de "E lucevan le stelle" de la pucciniana Tosca— o, por encima de cualquier ejercicio de virtuosismo, asombrar con una innata expresión de matizaciones infinitas y conmovedora línea canora. En un período de trece años, Miguel Fleta dejó grabadas más de cien matrices, registros efectuados primero con el sistema acústico (1922-1925) y después con el eléctrico (1927-1935).

Aunque son estos últimos los registros de mayor calidad sonora, la época dorada de Fleta se inscribe en la del período acústico no sólo por estar la voz en plenitud de facultades, sino por la cantidad de matrices realizadas y conservadas. Por razones desconocidas no tuvo el cantante ocasión de grabar una ópera completa, por lo que solamente se puede reconstruir el arte del aragonés a partir de fragmentos, arias y canciones pertenecientes a obras mayores. De algunas de las piezas existen varias versiones, ya que Fleta aprovechó las ventajas tecnológicas del sistema eléctrico —sobre todo a partir de 1929.

Miguel Fleta grabó un total de ciento once caras de discos de gramófono de setenta y ocho revoluciones por minuto, colección importantísima de gran valor histórico y musical.

En los anales de la historia de la música operística en España y América Latina de las primeras décadas del siglo XX está registrada la rivalidad de los grupos de seguidores de Miguel Fleta y de otro tenor español muy famoso en la época, Hipólito Lázaro.


lunes, 5 de julio de 2021

TITTA RUFFO FAMOSO BARÍTONO CANTÓ EN VENEZUELA


Titta Ruffo considerado el más grande barítono del mundo, se presentó en el Teatro Municipal de Caracas, Venezuela, bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República, el 8 de marzo de 1924.

Bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República de Venezuela, y subvencionada por el Gobierno Nacional, la reconocida Compañía de Ópera Bracale, logró reunir el elenco más talentoso y costoso en la historia del Teatro Municipal de Caracas, Venezuela. Existió una gran expectación del público, porque vino contratado integrando el grupo de artistas, uno de los más grandes barítonos de la ópera mundial, el famoso cantante lírico italiano Titta Ruffo. También le acompañaron el magnífico tenor español Antonio Cortis, el bajo Antonio Nicolich y las sopranos italianas Lina Cavalieri y Francisca Solari.

Teatro Municipal de Caracas, Venezuela.

A la izquierda: El magnífico tenor español Antonio Cortis. A la derecha: El extraordinario bajo Antonio Nicolich.

La Compañía del maestro Adolfo Bracale, presentó su primera función, el 8 de marzo de 1924, con "Hamlet", del compositor francés Ambroise Thomas, actuando el grandioso barítono Titta Ruffo. El domingo, 9 de marzo de 1924, fue puesta en escena la ópera "Andrés Chénier", con la actuación del tenor Antonio Cortis, quien la noche del 11 de marzo de 1924, cantó interpretando a Cavaradossi en la ópera "Tosca", acompañado por Titta Ruffo, en el personaje de Scarpia, uno de los soportes de la ópera "Tosca" de Puccini. El barítono que cante Scarpia, no sólo ha de poseer una buena voz, ha de tener una presencia escénica impactante. El prestigioso y notable barítono Titta Ruffo, cantó después "Los Payasos" y "Rigoletto".

Las famosas sopranos italianas Lina Cavalieri y Francisca Solari.

Fue una gran temporada lírica la ofrecida por la Compañía Bracale que, posteriormente, continuó presentando espectáculos de ópera con buenos elencos durante el Gobierno del General Gómez, gran aficionado, entusiasta y benefactor de la cultura y las artes en Venezuela.

BIOGRAFÍA DE TITTA RUFFO

Integrantes de la Gran Compañía de Ópera San Carlos en 1923: 1. Margarita D´ Alvarez, Contralto; 2. Fortunato Gallo, Empresario; 3. Tamaki Miura, Soprano Lírico; 4. Giovanni Martinelli, Tenor Lírico-Dramático; 5. Tito Schipa, Tenor Lírico; 6. Anna Fitziú, Soprano Lírico-Dramático; 7. Tita Ruffo, Barítono absoluto; Lucrecia Bori, Soprano Lírico. 

Titta Ruffo, cuyo nombre real era Ruffo Cafiero Titta, nació en Pisa, Italia, 9 de junio de 1877 y falleció en Florencia, Italia, el 5 de julio de 1953. Cantante de ópera italiano; fue uno de los mejores y más grandes barítonos operísticos de su era; con inaudita potencia en el registro agudo y un esmalte broncíneo característico.

Su vocación por el canto despertó a los 15 años de edad. Por diversas razones no pudo iniciar sus estudios hasta cumplidos los 20 años. Por consiguiente fue autodidacta y con escasos estudios musicales.

Algunos consideran al trío integrado por el tenor Enrico Caruso, el bajo Feodor Chaliapin y el barítono Titta Ruffo, una trilogía irrepetible de la edad de oro del bel canto.

Titta Ruffo, estudió en la Accademia Nazionale di Santa Cecilia y debutó en Roma como el Heraldo en Lohengrin en 1898. En 1899, realizó una maravillosa interpretación cantando la ópera Zazá, de Ruggero Leoncavallo, dirigida por Leopoldo Mugnone, en el Teatro Ópera de Buenos Aires, también tuvo memorables actuaciones en el Teatro Rivera Indarte de la ciudad argentina de Córdoba. En 1903 en el Covent Garden de Londres cantó "El Barbero de Sevilla" y en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, España.

En 1904, cantó en el Teatro Regio de Parma, en Génova y en La Scala de Milán el Rigoletto de Giuseppe Verdi y Germania de Alberto Franchetti, aunque su consagración llegó en el Teatro São Carlos de Lisboa con Hamlet, de Ambroise Thomas.

Consiguió su primer contrato en el Teatro del Conservatorio de San Petersburgo en 1905. Cuando a comienzos de 1905, debutó en el San Carlos de Lisboa con Hamlet, el éxito fue tal que el cantante pasó rápidamente a un mundo de leyenda, alimentada continuamente por sus triunfos a un lado y otro del Atlántico, con algunas actuaciones esporádicas en Italia, especialmente en Roma y Florencia, que no se interrumpieron hasta su retirada de los escenarios en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1931.

En el Teatro Colón de Buenos Aires cantó prácticamente en todas las temporadas desde 1908 hasta 1931, retirándose de este escenario con su afamado Hamlet. Además cantó en Viena, Berlín, París, Barcelona, Madrid (1908-1913), Budapest, México, Caracas, La Habana y en el Metropolitan Ópera de Nueva York (1922-1929), entre otras casas líricas.

Su repertorio estaba compuesto por más de 30 papeles. Titta Ruffo, protagonizó una extraordinaria carrera, hasta el punto de ser considerado como una voz "histórica", casi como la voz de barítono por antonomasia. Su voz de brillo y colorido inconfundible en toda su gama, difundía sonidos compactos y empastados que con la ayuda de fulgurantes vibraciones y perfectos claroscuros, conferían a su canto sus más genuinos atributos.

Sus más grandes creaciones fueron, aparte de Hamlet, Rigoletto, Amonasro, Escamillo, Don Giovanni, Scarpia, Germont, Fígaro, Tonio, Nabucco, Falstaff, el Conde de Luna y Guillermo Tell.

Única era también la extensión de su voz, que abarcaba diecisiete notas, incluido el Do tenor, lo que le permitía, a pesar de la especial amplitud de la gama central, dominar los extremos del pentagrama con la facilidad y claridad de sus legendarios agudos.

Si excepcional fue su voz, no menos prodigiosa resultaba su organización vocal, basada en una emisión que dependía de la especial conformación de la nariz y que le confería un volumen trascendental a ciertas vibraciones.

Si además, también se tiene en cuenta su talla como intérprete, ya que era un actor de gran relieve, con una dicción muy eficaz e incisiva, se comprende fácilmente el que se le haya atribuido el calificativo de "fenómeno", inimitable por los rasgos peculiares de una personalidad humana, antes aún que artística, absolutamente excepcional, tal como se colige de su autobiografía La mía parábola.

A partir de 1937, se estableció en Florencia (Italia), donde se dedicó a la enseñanza hasta su muerte, ocurrida el 5 de julio de 1953, en esa ciudad. La causa de su fallecimiento fue un Infarto agudo de miocardio, siendo sepultado en el Cementerio Monumental de Milán (Italia).


domingo, 4 de julio de 2021

COMPAÑÍA COLOMBO VENEZOLANA DE TRANSPORTES TERRESTRES 1928

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, inaugurando la Compañía Colombo-Venezolana de Transportes Terrestres, el 22 de septiembre de 1928.

Recientemente en Maracay, con asistencia del Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez, del Ministro del Interior, doctor Pedro Manuel Arcaya, del Excmo. Señor Eduardo Zuleta, Ministro de Colombia, y de la honorable señora doña Pepa Ángel de Zuleta, y del Presidente del Estado Aragua, doctor Rafael Requena, efectuóse la inauguración de la poderosa Compañía Colombo-Venezolana de Transportes Terrestres, que establecerá un servicio puntual, eficaz y económico entre Bogotá y Caracas, aprovechando las excelencias de la Carretera Trasandina. 

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, preparándose para disfrutar un cómodo paseo en uno de los autobuses de la nueva Compañía Colombo-Venezolana de Transportes Terrestres. Aparece ocupando uno de los asientos, en la parte de atrás, el Coronel Josué Gómez, el día de la inauguración. (Foto: Luis F. Toro).

Grupo de autobuses de la Compañía Colombo-Venezolana de Transportes Terrestres, el día de la inauguración.

Por ahora, el servicio de confortables y enormes autobuses se limitará a Cúcuta y Caracas, teniendo en Venezuela como estación principal la ciudad de Puerto Cabello, que les ofrece numerosas ventajas. El Presidente Gómez y su comitiva hicieron un paseo desde el centro de Maracay. Abundaron los brindis por la creciente cordialidad colombo-venezolana. 

Otra gráfica de parte de la flota de autobuses que componen la Compañía Colombo-Venezolana de Transportes Terrestres en 1928.

Grupo de personas dispuestas a compartir un agradable paseo en uno de los autobuses de la Compañía Colombo-Venezolana de Transportes Terrestres.

Los autobuses de la Compañía Bogotá-Caracas fueron traídos y fabricados en Alemania en la ciudad de Braunschweig por la empresa Büssing-Nag, con todas las comodidades del caso. Además de los pasajeros, hay otros modelos resistentes para transporte de correos y equipaje.

(Publicado en la Revista "Élite", el 22 de septiembre de 1928).


jueves, 1 de julio de 2021

MARACAY, EJEMPLO DE MODERNIDAD Y DESARROLLO 1931

 

Las magníficas obras construidas en Maracay, se deben al Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, gran benefactor de la ciudad en su progreso y desarrollo.

Caracas, febrero de 1931. En medio de los anchos y encantadores valles de Aragua, Maracay se perfila con caracteres propios. Cerca del lago que pone su nota de belleza en esos parajes, bajo su cielo siempre luminoso, exhibiendo sus arboledas opulentas y típicas, dotada de un clima excelente y favorecida, en fin, con los más preciosos dones de la Naturaleza, Maracay parece estar predestinada a un futuro envidiable.

En Benemérito general Juan Vicente Gómez, Rehabilitador de Venezuela, cuyo culto por las bellezas naturales es bien conocido de propios y extraños, le ha profesado su cariño benéfico a los valles de Aragua, fomentando en ellos, con la energía proverbial de su carácter, estas dos fuentes inagotables de bienestar y de riqueza: la Agricultura y la Cría.

De ahí el rápido florecimiento de Maracay. El arado surcó la tierra, las reses poblaron las llanuras, y ya hoy las fábricas se yerguen victoriosas en la ciudad, y ninguna región de Venezuela es tan industrial y progresista como ésta.

Todo progreso prepara progresos.

Maracay es un exponente extraordinario de la enorme obra civilizadora realizada en el país, durante los últimos veintidós años, por la Rehabilitación Nacional. Así como Venezuela era una nación sin importancia ante el extranjero, nación pobre, cargada de compromisos que ya parecían incancelables, mal administrada y en perpetuos estremecimientos revolucionarios, y hoy se destaca, en el concierto de las naciones civilizadas del orbe, como nación rica, sin deudas, bien organizada, gozando de una paz inconmovible, base del trabajo enaltecedor, del mismo modo la ciudad de Maracay, de triste y desierta que se hallaba, a pesar de sus naturales privilegios, se encuentra hoy densa en población y fuerte en progreso, contándose entre las tres primeras y más hermosas capitales del país.

La labor engrandecedora emprendida por el Benemérito General Gómez, no descuidó ninguno de los medios necesarios al desarrollo de sus programas básicos. Esa red de carreteras, admiración de nacionales y extranjeros, no es obra del capricho, sino que obedece a un plan fundamental, concebido en obsequio de nuestra Venezuela modernizada y en ruta a un porvenir cada vez más dichoso. De un extremo al otro del país, se corre en automóvil como al través de una ciudad de fino pavimento. Cuántos beneficios para todos, de esta gran facilidad y rapidez increíble! Maracay está unida a Caracas por una vía ancha y limpia que, a moderada velocidad, atraviesa un automóvil en tres horas. Se echa pie a tierra, no como después de un viaje, sino como al terminar un paseo.

Paseo encantador, por cierto!

Hermosos paisajes, perspectivas que invitan a seguirlas, arboledas umbrosas, llanuras inmensas, cumbres en perennes verdor primaveral, claridades infinitas, se le van ofreciendo, como generosos regalos de la Naturaleza, a la atención subyugada del transeúnte. Pronto penetra éste en Maracay, la Ciudad Jardín le muestra su perfección arquitectónica y su riqueza monumental. La Plaza Bolívar, que es la de mayor amplitud y más elegante corte simétrico consagrada en el mundo al Héroe Máximo de la Independencia Americana, cautiva poderosamente la atención del que llega. En el centro de la Plaza, donde hacen cruz despejadas y bellas avenidas, se eleva el bronce marcial y heroico del Libertador. Allá el Hotel Jardín, obra maestra de arquitectura; aquí los Cuarteles de Infantería y Caballería, modelos en su género, formando todo un conjunto de armónica plasticidad imponente. El Gran Mariscal de Ayacucho y el Héroe de Las Queseras, se levantan inmortalizados en bronces arrogantes. El culto que por los Héroes inauguró el Benemérito General Juan Vicente Gómez en nuestra Patria, tiene también en Maracay sus templos!

Incomparables paseos nos aguardan. El de la Laguna, sin igual en América, y el de Las Delicias, sin igual en el mundo. El Jardín Zoológico asombra y admira a los mismos que han visitado el de Amberes.

A las siete de la mañana, cuando ya los resplandores del sol aragüeño calientan los valles generosos, cruza el espacio, veloz y trepidante, un aeroplano de la Escuela de Aviación. Y es así como, sobre las bellezas naturales del paisaje, vemos deslizarse los progresos de la mecánica moderna.

Salimos de Maracay. Van con nosotros imborrables recuerdos, anhelos de volver, nostalgias recientes… La Plaza Bolívar, la estatua del Libertador, los bronces de Sucre y Páez… El automóvil avanza sin ruido. Una profunda emoción se apodera de nosotros y nos sacude un pensamiento que no puede callar… Algo echamos de menos en Maracay: una estatua… Una estatua merecida y alta, junto a los bronces de los Héroes: un bronce que la posteridad justiciera ha de erigir algún día, y en cuyo pedestal de mármol grabará sólo estas palabras elocuentes y eternas:

PAZ Y TRABAJO

Carlos L. Capriles.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 21 de febrero de 1931).