jueves, 20 de abril de 2023

SOCIEDAD VENEZOLANA DE CIENCIAS NATURALES 1931

Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Junta Directiva. Sentados, en el centro: Dr. Alfredo Jahn, Presidente; izquierda, Richard Dolge, Primer Vicepresidente; derecha F. L. Pantin, Segundo Vicepresidente. De pie, izquierda a derecha: W. H. Phelps, hijo, Tesorero y otros detacados miembros.

En el año 1931, durante la presidencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez, se concluyó la construcción e inauguró la sede de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, ubicada en la urbanización El Paraíso de Caracas.

La nueva organización científica fue gestada, el 29 de octubre de 1929, por un total de 58 miembros destacados, los cuales tuvieron como primera Junta Directiva al doctor Luis Razetti (Presidente), Alfredo Jahn (Vice-Presidente), Henri Pittier (Secretario), Eduardo Röhl (Tesorero) y Francisco Izquierdo (Bibliotecario). Otros destacados miembros fundadores fueron Juan Iturbe, William H. Phelps (padre e hijo), Francisco Tamayo, Ricardo Zuloaga, Santiago Aguerrevere, Eduardo Röhl, Enrique Tejera y F. Milá de la Roca, entre otros.

Sede de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, construida e inaugurada en 1931, durante el gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

La Sociedad especializó sus labores en botánica, zoología (con énfasis en ornitología y entomología) y geología, apoyando a la investigación, básica y aplicada, ofreciendo asesorías y desarrollando labores de docencia.

NUEVOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA DE CIENCIAS NATURALES

En la sesión celebrada el día 4 de abril de 1934, fueron admitidos como miembros activos de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, los señores: Excmo. señor Conde von Tattembach (Ministro de Alemania); doctor Leopoldo Aguerrevere; Hermann Ahrensburg; doctor Federico Álvarez Feo; Alfredo Brandt; Alfredo Gabler; doctor Isaac Capriles; doctor Alberto Fernández; Guillermo Humo (San Juan de Los Morros); teniente-coronel Juan Jones Parra; Miguel Octavio; Carlos R. Ríos; J. H. Stabler; Alfredo Terrero Atienza; doctor L. Trujillo Arraval; José María de Tovar; doctor Otto Van Stenis; doctor Julio Vivas López; E. P. Worstfold; doctor Oscar Zuloaga y doctor Nicomedes Zuloaga.

(Publicado en la Revista "Élite", el 14 de abril de 1934).


jueves, 6 de abril de 2023

SECRETARIO DE BOLĺVAR FUE BISABUELO DEL YERNO DEL GENERAL GÓMEZ

El Coronel Juan Nepomuceno Santana, ilustre Prócer de la Independencia y su esposa. (Estas miniaturas son propiedad del señor Roberto Santana Llamozas, bisnieto del ilustre Prócer).

Importante documento histórico, escrito por el Libertador Simón Bolívar, dirigido al Coronel Juan Nepomuceno Santana, el 30 de mayo de 1830.

El señor Roberto Santana Llamozas nos ha cedido para su publicación el siguiente documento en que el Libertador Simón Bolívar reconoce los esclarecidos servicios de su bisabuelo el Coronel Juan Nepomuceno Santana, Prócer de la Independencia. Fechado el 30 de mayo de 1830, dentro de breves días tendrá cien años este pergamino republicano. Bolívar al separarse del mando en 1830, redactó el documento que puede exhibir el Coronel Santana en su meritoria y gloriosa vida pública. Dice así, textualmente:

"República de Colombia. N° 1. SIMÓN BOLĺVAR. Libertador Presidente &c. &c. &c. El Coronel J. N. Santana, desde muy joven y lleno de entusiasmo por la causa de la América me ha acompañado por espacio de diez años consecutivos en las campañas que completaron la Independencia de Colombia y establecieron la de Perú y Bolivia, siendo mi Edecán y Secretario privado. En este intervalo evacuó diferentes comisiones importantes dentro y fuera del país con celo e inteligencia. Siempre lo encontré en el camino del honor y del deber, y ninguno más fiel, ninguno más devoto a mi persona. Pronto a separarme del mando y del país, y no pudiendo recompensar dignamente, le ofrezco este testimonio de mi profunda estimación y cariño. Dado en Bogotá 30 de Mayo de 1830. Fdo. SIMÓN BOLĺVAR".

Este documento es el mejor reconocimiento a los servicios que el Coronel Juan Nepomuceno Santana prestó con arrojo a la Causa de la Independencia Americana.

(Publicado en la Revista "Élite", el 24 de mayo de 1930).

El tatarabuelo de Roberto Santana Llamozas fue José Ventura Santana, padre de su bisabuelo, el Coronel Juan Nepomuceno Santana. Un hijo del Coronel, de nombre Marcos Zoilo Santana Cerro, se casó con doña Concepción Alvarado Rolo, siendo sus abuelos paternos, quienes procrearon a Marcos Pedro del Carmen Santana Alvarado, quien contrajo matrimonio con doña María Josefa Llamozas y Vaamonde, padres de: Mercedes Concepción Josefa Santana LLamozas; María de la Concepción Santana Llamozas; Roberto Henrique Santana Llamozas y María Luisa Santana Llamozas. 

Don Marcos Zoilo Santana Cerro, hijo del Coronel Juan Nepomuceno Santana, y su esposa doña Concepción Alvarado Rolo, abuelos de Roberto Santana Llamozas.

EL SECRETARIO DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLĺVAR

CORONEL JUAN NEPOMUCENO SANTANA

El Coronel Juan Nepomuceno Santana, nació en Caracas en 1804, de una familia de comerciantes que han sabido sostener con brillo por más de un siglo, una de las principales casas de comercio de Venezuela, fundada en 1783. El Libertador fue cliente de esta casa, como lo prueban algunos documentos de 1814 en los que da órdenes de pago sobre fondos provenientes de frutos de sus haciendas. Regía entonces la casa, que después se llamó de Santana Hermanos, el señor José Ventura Santana, padre del Coronel Juan Nepomuceno Santana, y de los señores Marcos Zoilo, Casiano y José Santana, los que continuaron la tradición de su padre, y extendieron el crédito de la casa por toda Venezuela. Estos caballeros se educaron en Baltimore, Estados Unidos de América y uno de ellos, José, fue portador de una carta de Bolívar recomendándolo al señor Cuti y Sola, del colegio de Santa María de Baltimore, en que también se había educado el Coronel Santana.

Don Marcos Zoilo Santana, desempeñó el Ministerio de Hacienda durante el gobierno de los Azules y en unión de su hermano don José fue de los fundadores del Banco de Venezuela. Pero el mayor mérito de los hermanos Santana consistió en el crédito extraordinario que supieron dar a su casa de comercio, verdadero Banco de suplemento de nuestra agricultura, desde principios del siglo XIX hasta el presente.

El joven Juan Nepomuceno Santana se unió al Libertador en los Cayos de Haití y lo acompañó como Amanuense, Edecán y Secretario en todas las campañas desde 1816 a 1826. El Coronel Santana presenció la toma de Guayana, el nacimiento político de la Gran Colombia y asistió a las batallas de Calabozo, Semén, Vargas, Boyacá, Carabobo, Bomboná, Ibarra y Junín, al sitio del Callao y a las fiestas triunfales de Potosí. En sus largos servicios mostró la lealtad y espíritu de sacrificio que le valieron la confianza del Libertador Simón Bolívar. Gran parte de los papeles de Bolívar, en todo ese periodo, están escritos de puño y letra de Santana. Según Bolívar, Santana sabía guardar un secreto y era leal y honrado, expresiones que tomamos de una carta del Vicepresidente Caicedo, fechada en Honda, el 13 de mayo de 1830. Algunos meses después, durante el gobierno del General Rafael Urdaneta, el Libertador recomendó a Santana para el elevado cargo de Jefe de Estado Mayor. Estos hechos son su mejor elogio. Disuelta a poco la gran república, y muerto el Libertador, el Coronel Santana se retiró de la vida pública, consagrándose al comercio durante algunos años. De este periodo sólo sabemos que estuvo establecido en Cúcuta. El Coronel Santana murió en Maracaibo.

En la casa de Bolívar existe la llave de oro del Cuzco, regalo del Libertador a su secretario Santana.

En anterior número, publicamos un interesante documento de 30 de marzo de 1830 en que el Libertador reconoce los grandes servicios prestados a la Independencia de América por el Coronel Juan Nepomuceno Santana.

(Publicado en la Revista "Élite", el 14 de junio de 1930). 

BISNIETO DEL CORONEL JUAN NEPOMUCENO SANTANA, SECRETARIO PRIVADO DEL LIBERTADOR, CONTRAJO MATRIMONIO CON BELÉN GÓMEZ NÚÑEZ, HIJA DEL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ.

Matrimonio de la señorita Belén Gómez Núñez, quien aparece sentada al lado de su padre, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, el 1 de febrero de 1929. Atrás, de izquierda a derecha aparecen: Su madre, Dolores Amelia Núñez de Cáceres, Cristina Gómez Núñez, el contrayente, Roberto Santana Llamozas, Hermenegilda Gómez Núñez, Florencio Gómez Núñez, Berta Gómez Núñez, Juan Vicente Gómez Núñez y Rosa Amelia Gómez Núñez.

EN LA INTIMIDAD DE LA FAMILIA, CELEBRARON AYER SUS NUPCIAS EN LA CIUDAD DE MARACAY. 

La boda de la muy gentil señorita Belén María Gómez Núñez con el señor Roberto Santana Llamozas, efectuada en la tarde de ayer, 1 de febrero de 1929, en la ciudad de Maracay, fue un acto de expresiva elegancia, no obstante la estricta intimidad con que se efectuó la ceremonia nupcial.(Foto: Manrique y Ca.).

Una juventud radiante, abierta en la alborada de la vida a todos los sueños puros, la bella desposada une hoy su destino al del señor Roberto Santana Llamozas, en quien son claras ejecutorias personales la ingénita caballerosidad, la educación esmerada y las dotes de su carácter y hombría de bien.

La ciudad de Maracay, tan estrechamente vinculada a su ilustre benefactor, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, padre de la novia, rindió su homenaje más cariñoso y espontáneo al paso de los contrayentes, ante quienes se extiende el porvenir, pleno de los más felices augurios.

Maracay, 1° de febrero de 1929. Ayer, a las 6 p.m. se celebró en esta ciudad el matrimonio de la gentil y virtuosa señorita Belén María Gómez Núñez, hija del Benemérito Jefe del País, General Juan Vicente Gómez, con el culto y distinguido caballero señor Roberto Santana Llamozas. La novia, del brazo de su ilustre Progenitor, nimbada de azahares, fue hacia el altar de Dios magnífica en su sencillez, admirable en su hermosura y resplandeciente de todas las bellezas morales que atesora. Aunque la boda se efectuaba en la más absoluta intimidad, toda la sociedad y el pueblo entero de Maracay, sin distinción de clases, hizo acto de presencia en el Templo; y al paso del cortejo nupcial rindiendo así el homenaje de su acendrado cariño y de sus fervientes simpatías al Primer Ciudadano de la República y a su honorable familia, ya que, al General Gómez debe la capital del Estado Aragua el fundamento sólido de su existencia material y el austero desenvolvimiento de su vida social. En esta boda los mejores augurios propician el porvenir del nuevo hogar porque a las dotes de educación, cultura y gentileza de la señorita Gómez, se aúnan la condición de caballero, el talento y la hombría de bien del señor Santana Llamozas. El voto unánime de todo Maracay por la felicidad de los contrayentes fue la ofrenda de este pueblo al nuevo hogar que se constituye.

El Corresponsal.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 2 de febrero de 1929). 

GENERAL JUAN NEPOMUCENO SANTANA

( Por: Jesús Ángel Parra)

Escribir sobre el General Juan Nepomuceno Santana ha sido tarea difícil por la escasa bibliografía y la poca información sobre este prócer de la Independencia. Sin embargo, pudimos extraer algunos datos importantes que nos ha permitido armar una semblanza para conocer la vida y acciones de este ilustre militar en la guerra de independencia venezolana y suramericana. 

Es indudable que como el caso de Santana, son muchos los que han tenido una actuación destacada por la libertad de la patria y no han tenido el debido reconocimiento y sitial justo en la historia de Venezuela. 

El primer texto en leer sobre el General Santana, es el correspondiente a la serie Semblanzas Zulianas (1883) por el zuliano Juan Antonio Lossada Piñeres, en él encontramos tres aspectos que llamaron nuestra atención, además del acontecer de su vida y su acción en forma cronológica, en primer lugar que Lossada Piñeres obtuvo el testimonio directo en conversaciones con el ilustre prócer, ya a sus 78 años de edad, quien le suministraría datos sobre los principales actores de la guerra de Independencia en interesantes narraciones y a viva voz, en segundo lugar que, Lossada Piñeres, reproduce una serie de documentos  y cartas que dan fe de los ascensos militares hasta el grado de general de división que fue objeto Santana, amén de una serie de distinciones y reconocimientos, y en último lugar, la descripción física que hace Lossada Piñeres al concluir su esbozo biográfico, para formarnos una idea fiel de la imagen fisonómica y el temperamento de Juan Nepomuceno Santana, la cual es como sigue, según el siguiente fragmento:

"Era el General Juan Nepomuceno Santana de talla regular, tez blanca, cabello negro ya nacarado por los años y rostro oval y sumamente lampiño. Juzgársele por la fisonomía no se le hubiera considerado como guerrero, y si por su carácter suave y tranquilo, tan amartelado de la gloria. Sus maneras eran finas y caballerescas como las de un cortesano de la época fastuosa de Luis XIV. Y en su conversación harto deleitable el nombre del Libertador era su palabra sagrada y su tema favorito, pues siempre traía a cuenta con donaire y sal de ingenio algún hecho glorioso de su amado Jefe o algún episodio singular de la magna guerra. En el trato común y en sus relaciones familiares gustaba mucho del empleo del equívoco y del picante y travieso epigrama, pero siempre con el tacto que aconsejan los sanos principios de la buena crianza. Por lo demás, cuando agobiado por los años y contrarios infortunios le hablábamos de Colombia, aquel anciano se erguía saliendo de su calma filosófica y de su reserva habitual para tributar su culto a la República y para suspirar por unos ídolos que se fueron". 

SĺNTESIS BIOGRÁFICA

Juan Nepomuceno Santana, nació en Caracas en 1804. Era descendiente de una familia de abolengo, comerciantes canarios radicados en Caracas desde fines del siglo XIX. Fue hijo de José Ventura Santana, quien había emigrado junto a éste a la vecina isla de Curazao, fijando residencia y ayudando desde allá a la causa independentista. Luego su padre, de allí, decide enviarlo a los Estados Unidos a recibir su primera educación en el Colegio de Santo Tomás de Baltimore, Estados Unidos de Norteamérica, dirigido por religiosos jesuitas, donde comenzó su aprendizaje y el joven Juan Nepomuceno aprendió inglés, francés, holandés y alemán, además obtuvo otros conocimientos que fueron útiles a la patria, muy especialmente y de manera oportuna, durante el tiempo que sirvió bajo las órdenes del Libertador Simón Bolívar, como su Edecán y Secretario Privado. 

A su regreso a Venezuela, era el año de 1817, entraba la República en el tercer período de la guerra y con las hazañas del General José Antonio Páez. El Libertador fijó su cuartel general después de su tercera expedición heroica, en las selvas vírgenes de Guayana. Allí con apenas 14 años de edad se presenta el joven Santana por un puesto en las filas de algún batallón. 

En un legajo oficial rescatado por Lossada Piñeres, el cual da testimonio de esa aspiración del joven Santana de pertenecer al ejército de la Patria y lanzarse al campo de la guerra por la independencia. Ese documento oficial, es una carta fechada 10 de julio de 1817 en Angostura y suscrita por Pedro Briceño Méndez, donde le comunica a Santana que el Libertador lo admitió al servicio de la República, destinándolo a la marina en clase de Guardia Marina a las órdenes del Almirante Luis Brión, de quien fue su Secretario. Durante 16 meses, Santana contribuyó al triunfo de la Independencia, prestando oportunos servicios a la Escuadra de Colombia, con tanta eficacia y responsabilidad, que condujo al Almirante Brión a recomendarlo al Libertador para ser ascendido a Subteniente. A partir de este momento, le tocó a Santana demostrar, como en efecto lo hizo, sus cualidades y aptitudes no comunes, ganándose el afecto y la estimación de Bolívar, y éste a aprovechar sus méritos, su talento y decisión, y a dispensarle favores. 

Entonces, el joven Santana tomó participación con voluntad férrea en la campaña iniciada por el Libertador buscando la rendición de Angostura para la restauración de Venezuela por el sector más apropiado para las operaciones militares de una campaña: por el Orinoco y por los llanos. Y así mismo sucedió con la actuación brillante de Santana.

En efecto, el 8 de noviembre de 1818, fue ascendido a Subteniente de Infantería y con tal grado participó en la campaña de Apure en 1819, así como en la célebre marcha que emprendió el Libertador hacia Nueva Granada, con el único propósito de libertar a nuestros hermanos de la tiranía del virrey Juan de Sámano.

En Boyacá ganó el grado de Teniente Efectivo de Infantería, exactamente, el 6 de julio de 1822, por orden expresa del Bolívar. Ese mismo año fue designado Edecán y Secretario del Libertador, proclamando al propio tiempo, el Padre de la Patria, la unión de Colombia, preparándose para una campaña que se extendería por América del Sur por su Independencia, y entre los nombres de esos hombres afortunados y aguerridos estaba el de Santana. Y esa campaña se iniciaría bajo el mando de un binomio singular y privilegiado: Bolívar y Sucre, donde lo difícil no era tanto enfrentarse al enemigo como a la inclemencia de un clima implacable y a los rigores de una geografía montañosa.

Al lado del General Antonio José de Sucre, combatió Santana en la región de Pasto en ese mismo año de 1822.

El 24 de octubre de 1824, fue ascendido a Teniente Coronel de Caballería, en el Cuartel General de Huancayo. 

En el Cuzco en 1825, le ratifica el ascenso de Teniente Coronel de Caballería. Participa con denuedo en las batallas de Bomboná y Pichincha, los aires de libertad soplan triunfales sobre los hermanos peruanos. De nuevo se unió a Bolívar en Lima, y con él hizo la campaña libertadora del Perú, combatiendo cuerpo a cuerpo en Junín. Bolívar le donó una de las llaves de oro de la ciudad que él había recibido como homenaje simbólico.

El 16 de diciembre de 1826, llegó a Maracaibo el Libertador Simón Bolívar y dejó la ciudad el día 19 de diciembre de 1826, haciendo esfuerzos por la integridad de la Gran Colombia. Entró al Lago por la vía de San Carlos del Zulia y lo recorrió en el viaje inaugural del Steamboat, primer barco de vapor de carga y pasajeros entre Maracaibo y los Puertos del Sur del Lago. Tan pronto llegó, hizo pública su proclama a los venezolanos el mismo 16 de diciembre de 1826, donde trató de impedir la consumación de la destrucción de la patria. Al mismo tiempo nombró al General Rafael Urdaneta, General en Jefe, al General de Clemente, Intendente y Comandante General del Departamento de Trujillo y asumió personalmente el Comando Militar y Político de cuatro de los departamentos de Venezuela (Maturín, Venezuela, Orinoco y Zulia), en un importante decreto. Se hospedó en la llamada Casa Fuerte, donde hoy funciona el Banco de Venezuela (casco central). A pesar de la breve estadía, sin embargo hubo una cena en su honor, donde el poeta José Antonio Almarza improvisó un soneto, quizás el primer poema dedicado al Libertador y conservado para la posteridad; así mismo, se organizó un baile para homenajearlo, en su misma residencia y, allí, Bolívar bailó la contradanza La Libertadora del compositor zuliano Silverio Áñez, que la danzó con Casimira Flores de Santana, esposa del General Juan Nepomuceno Santana, que en ese momento era el Comandante de la Guarnición de la provincia de Maracaibo.

En 1827, Juan Nepomuceno Santana, acompañó a El Libertador Simón Bolívar a Caracas, donde recibió el ascenso a Coronel.

Durante todos esos años Santana se desempeñó principalmente como Amanuense y luego como Secretario personal de Bolívar, a quien acompañó en esas funciones hasta 1829.

Antes del desmembramiento de la Gran Colombia, el Coronel Santana ejerció la Gobernación de Antioquia en 1830 y allí contrajo matrimonio.

Dividida la Gran Colombia y muerto el Padre de la Patria, regresó a Venezuela en 1831, envainando la espada y colgando el uniforme, fijando residencia en Maracaibo, donde ocupó el cargo de Comandante Militar de 1836 a 1837.

Después se dedicó al comercio en esa ciudad donde también ejercía por muchos años el cargo de Cónsul de la Nueva Granada.

En 1851, solicitó cédula de inválido por heridas recibidas en las campañas.

Después del triunfo de la Federación, en 1864, fue ascendido a General de División.

El General Juan Nepomuceno Santana, murió en Maracaibo, estado Zulia, el 5 de julio de 1882, a los 78 años de edad, justamente cuando la ciudad se aprestaba a celebrar con júbilo la declaración de la Independencia lanzada por nuestros padres, el 5 de julio de 1811, y que Santana había contribuido con su espada, valentía,  talento y decidido arrojo.

Abigail Colmenares termina su síntesis biográfica de Santana, así: "No nació en el Zulia; pero el Zulia le cuenta como gloria propia, porque hizo de Maracaibo "patria de su corazón", como él decía, y aquí vivió respetado y amado de este noble pueblo que siempre ha sabido distinguir el mérito para apreciarlo, las virtudes para honrarlas y las glorias legítimas para enaltecerlas".

Este prócer de la Independencia y servidor público constante de la Patria, que acompañó al Libertador Simón Bolívar por espacio de 10 años ininterrumpidos por la libertad de los pueblos de Colombia, Perú y Bolivia, siendo su Edecán y Secretario Privado, demostró fidelidad en extremo, dedicación al Padre de la Patria y a la Causa Americana, así como entusiasmo, gallardía, lealtad y eficacia en las tareas encomendadas, además de un alto sentido del deber y del honor alabado en forma expresa por el propio Bolívar. Fueron méritos suficientes para que fuera exaltado al Panteón del Zulia en 1997, reconociendo los zulianos en él, a un guerrero y a un patriota genuino que también amó a Maracaibo, aupando e impulsando una vida civil de paz y progreso. 

Panteón Regional del Zulia donde reposan, entre otros, lo restos del General Juan Nepomuceno Santana, ilustre Prócer de la Independencia. 

Bibliografía consultada: 

Revista "Élite", del 24 de mayo de 1930. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Revista "Élite", del 14 de junio de 1930. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Periódico "El Nuevo Diario", del 2 de febrero de 1929. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

COLMENARES, Abigail. "Coronel Juan N. Santana" en: El Zulia en la Independencia Suramericana. 2da. Edición. Maracaibo: Comité Ejecutivo de la Junta Organizadora del Bicentenario del General Rafael Urdaneta, de la Universidad del mismo nombre, 1987, p. 155. 

LOSSADA PIÑERES, Juan Antonio. "El General Juan N. Santana, ilustre Prócer de la Independencia y Edecán de S.E. el Libertador" en: Semblanzas Zulianas. (8va. Entrega) Maracaibo, Imprenta Bolívar de Alvarado & Ca., 1883. 

FUNDACIÓN POLAR. Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas: Fundación Polar, 1997. (Tomo IV, p. 1083).