viernes, 31 de julio de 2020

COLEGIO SAN IGNACIO DE CARACAS FUNDADO EN 1923


Vista interior del Colegio San Ignacio de Caracas, Venezuela, fundado por los sacerdotes jesuitas durante el Gobierno del General Juan Vicente Gómez en 1923.

Los Jesuitas regresaron al país en 1916, gracias al Gobierno del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, dedicándose a la educación del Clero y al establecimiento de Parroquias y Colegios como el San Ignacio en 1923.

Desde el mes de enero del año pasado funciona en esta ciudad el "Colegio San Ignacio" para inestimable beneficio de las generaciones sedientas de luz y de saber, y en este lapso de tiempo los Directores y Profesores, que son padres de la Compañía de Jesús, se han conquistado las voluntades, tanto de sus alumnos como de los padres de familia, que se han confirmado una vez más, en la idea que tenían de esos grandes educadores, que en cuatro siglos de incesante labor en Europa y América, se han distinguido en la formación intelectual y moral de los jóvenes a sus desvelos.

Capilla del Colegio San Ignacio de Caracas en 1924.

Los alumnos atentos recibiendo clases.

Grupo de alumnos del Colegio San Ignacio de Caracas.

En tan corto espacio de tiempo el número de sus alumnos ha alcanzado la no despreciable cifra de 260; los cuales se complacen en manifestar que han encontrado en sus Profesores estos tantos padres, que tienen para ellos la autoridad y el cariño y el interés que corresponde a tan sagrado nombre.

Por su parte, los Directores no han reparado en gastos con el objeto de presentar en Caracas un Colegio que no desdiga de sus similares de Europa y de Norte América. El que recorre sus amplias galerías y extensos patios, y penetra en los bien provistos Laboratorios de Química, Gabinetes de Física, Fisiología, Botánica y Mineralogía, y visita las varias salas de estudio y de clases, se convence de que no han sido inútiles los esfuerzos desplegados en tan reducido espacio de tiempo por tan solícitos y abnegados institutores.

Alumnos participando en un acto cultural.

(Publicado en la Revista "Billiken", el 11 de octubre de 1924).

Imagen del Corazón de Jesús donada en 1923 al Colegio San Ignacio por el General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

A continuación, pueden leer el escrito: "Juan Vicente Gómez permitió el regreso de los jesuitas a Venezuela", en la siguiente dirección de enlace:




domingo, 26 de julio de 2020

AGUSTĺN IRUSTA LE CANTÓ AL GENERAL GÓMEZ EN MARACAY


Agustín Irusta actuó interpretando sus exitosas canciones en el hotel Jardín de Maracay con la presencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

El famoso cantante, compositor y actor de cine argentino Agustín Irusta, en su libro "El Trovero", Memorias de Agustín Irusta, recordó su exitosa presentación en el hotel Jardín de Maracay que disfrutó mucho el Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez.  

El gran artista Agustín Irusta en sus memorias, señaló con añoranza:


"Corría el año 1931. Tuvimos en Puerto Rico una temporada alegre y buena para el recuerdo. Cuando las cosas andaban de lo mejor, nuestro representante nos comunicó que un compatriota nuestro, radicado en Caracas, había logrado un contrato con toda la orquesta para presentamos en el teatro Ayacucho. Ese personaje, diplomático, periodista y agente artístico, se llamaba Luis Plácido Pisarello. El Ayacucho estaba recién inaugurado y quedaba en el centro de la ciudad, entre Bolsa y Padre Sierra, frente al Capitolio. Debutamos allí el 11 de abril, sábado de gloria, como fin de fiesta de una película "La Sirena del Cabaret" con Dolores del Río. Precios: Palco, Bs. 5; patio Bs. 4; balcón Bs. 2 y galería Bs. 1.

Tuvimos una acogida clamorosa, a tal punto que, sin haber finalizado la temporada, nos informaron que debíamos hacer una presentación en el hotel Jardín, en Maracay, nada menos que ante el General Juan Vicente Gómez. No dejaba de ser imponente, de llamarnos la atención, aquel poderoso gobernante, con bigotes blancos a lo Kaiser. Felizmente, nuestra actuación le gusto al General; sobre todo cuando interpretamos "El Boyero", tal vez por ser una canción de campo. Al final, nos acercamos para saludarlo y me apretó la mano con la suya enguantada. Días después, en Caracas, recibimos un cheque por diez mil bolívares que nos enviaba, como obsequio, el hombre fuerte de Venezuela".

(Tomado del libro "El Trovero", Memorias de Agustín Irusta, por José Precedo). Diario "El Nacional" de Caracas, Venezuela. Nota del periodista Felo Giménez, el 5 de agosto de 1987.


Agustín Irusta.

Agustín Irusta, nació en Rosario, provincia de Santa Fe, el 28 de agosto de 1903 y falleció en Caracas, Venezuela, el 25 de abril de 1987. Fue un talentoso y destacado actor, cantante de tango, letrista y compositor argentino.

En Buenos Aires formó un dúo vocal con Roberto Fugazot acompañado por el guitarrista Humberto Correa (autor del tango "Mi vieja viola") y en 1926 grabaron para el sello RCA Víctor. Participó en otros dúos. El maestro Francisco Canaro lo contrató para que con su orquesta cantara los tangos premiados en los concursos de Max Glucksmann y, posteriormente, lo envió a París donde estaba la orquesta de su hermano Juan Canaro.

ACTUACIONES EN EUROPA

El famoso y popular trío compuesto por Agustín Irusta, Roberto Fugazot y Lucio Demare.

En 1927 se separó de Canaro y con Fugazot y el pianista Lucio Demare formó el trío Irusta-Fugazot-Demare. Este conjunto luego de debutar en París pasó a actuar en el teatro Maravillas de Madrid donde la presentación prevista para un período de quince días debió prolongarse a tres meses por el gran éxito que obtuvo. Al trío se le unieron otros músicos, entre ellos el joven bandoneonista Lucas Demare, formando la Orquesta Típica Argentina, que actuó en diversos países de América y luego volvió a Buenos Aires.

SU DEBUT EN EL CINE

Agustín Irusta actuando en compañía de Libertad Lamarque.

Irusta, Fugazot y Demare retornaron a España y en 1933 fueron los actores de la película española "Boliche", escrita y dirigida por Francisco Elías, que en los Estados Unidos fue estrenada, el 27 de mayo de 1935, y "Aves sin rumbo", escrita y dirigida por Antonio Graciani, estrenada en España, el 28 de mayo de 1934. Demare realizó además la musicalización de ambas películas.

En 1936, ante la inminencia de la guerra civil, el trío vuelve a Buenos Aires y participa con Canaro en las revistas musicales "La Patria del Tango" y "Mal de Amores", en los teatros "Buenos Aires" en 1936 y "Politeama" en 1937 y con Troilo y Castillo en "El Patio de la Morocha" y en 1937 el trío se separa.

En Argentina, Agustín Irusta continúa filmando e interviene en "Ya tiene comisario el pueblo" (1936), "Cantando llegó el amor" (1938), "El matrero" (1939) y "Puerta cerrada" (1939), donde interpreta el galán de Libertad Lamarque. Actuó también por Radio El Mundo acompañado por la guitarra de Roberto Grela. Hizo giras por países americanos y por Europa, actuando en Francia, Italia y España donde permaneció cinco años. También filmó en el extranjero, actuando en México en "La otra", con Dolores del Río (1946), "La hija del payaso" (1946), "Mujer" (1947) y "A la sombra del puente" (1948) así como en España en el filme "La guitarra de Gardel" (1949). En el año 1948, por iniciativa de un empresario cubano, vuelve a formarse el trío para actuar en la radio cubana y dejó más de cuarenta grabaciones no comerciales.

Durante los últimos 30 años de su vida estuvo radicado en Venezuela, desde donde salía en giras por Colombia, Ecuador, Puerto Rico, México, Panamá y los Estados Unidos actuando en radios, en teatros y, finalmente, en televisión. Falleció en Caracas (Venezuela), el 25 de abril de 1987.

IRUSTA COMPOSITOR Y LETRISTA

Portada de un disco del célebre trío: Agustín Irusta, Roberto Fugazot y Lucio Demare.

Muy buen compositor, se inició en 1926 con las tonadas "Chilenito", interpretada por Libertad Lamarque, y "Qué importa", que grabara el dúo Ruiz-Acuña. Entre sus tangos más conocidos se encuentran "Dos vidas", "A cara o cruz", "Mi fortuna" y "Mañanitas de Montmartre". Su amigo Carlos Gardel grabó algunas de las que obtuvieron mayor fama: el vals "El trovero" que compuso con el violinista Rafael Tuegols; "Tenemos que abrirnos", hecho con otro cantor, Alberto Acuña; "Dandy" con sus compañeros del trío y Reproche con la colaboración de Fugazot.

COMENTARIOS SOBRE SU PERSONALIDAD

Agustín Irusta destacó por su gran talento musical.

Dicen Ricardo García Blaya y Néstor Pinsón: "Irusta tenía la estampa de un galán pero, fundamentalmente, era un cantante exquisito con registro de tenor y un timbre dulce y elegante…Tuvo una trayectoria muy dilatada pero su momento de gloria, el más importante a mi juicio, fue cuando integró el Trío Argentino, junto al cantor Roberto Fugazot y el inspirado pianista Lucio Demare".

Por su parte Luis Adolfo Sierra dijo de él: "Fino, simpático, culto, caballeresco, inteligente, ingenioso humorista porteño para la sonrisa intencionada y no para la carcajada ruidosa, delicado cantante intimista de inconfundible fraseo, voz pequeña de impecable musicalidad, afinación perfecta, de apagada y colorida sonoridad. Artista cabal e intérprete exquisito, entendía que el tango debe decirse y no gritarse".

SU OBRA MUSICAL


"A cara o cruz" (Tango), "Dandy" (Tango), "Dónde" (Tango), "El Boyero" (Estilo), "Mañanitas de Montmartre" (Tango), "Pa' mí es igual" (Tango), "Tenemos que abrirnos" (Tango), "Sorbos amargos", "Lupe", "Mi musa campera", "Escucháme", "Cansancio", "Guitarra", "Rosario de Santa Fe", "Por el camino adelante", "Soy muchacho de la Guardia", "Dos vidas", "Mi pálida vecina", "Yaraví", "Rodando", "Esta pena es mía" y "Distancia", entre otras.


FILMOGRAFÍA COMO ACTOR

Agustín Irusta actuó con la famosa actriz mexicana Dolores del Río.

"Boliche", compositor de la banda sonora (1933), "Aves sin rumbo" (1934), "Ya tiene comisario el pueblo" (1936), "Nobleza gaucha" (1937), "Cantando llegó el amor" (1938), "El Matrero" (1939), "Puerta cerrada" (1939), "Fortín Alto" (1941), "Yo conocí a esa mujer" (1942), "Tres hombres del río" (1943), "La hija del payaso" (1946), "La otra" (1946), "Mujer" (1947), "La dama del collar" (1948), "Yo vendo unos ojos negros" (1948), "A la sombra del puente" (1948), "La guitarra de Gardel" (1949), "Detrás de la noche" (1950), "Buenos Aires a la vista" (1950), "El baldío" (1952), "Papalepe" (1957), "Simplemente María" (1972), "Canciones de nuestra vida" (1975), "La gata borracha" (1983).

Portada del libro "El Trovero", Memorias de Agustín Irusta, por José Precedo.

sábado, 25 de julio de 2020

MÉRIDA Y EL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ


Publicado en el diario católico "El Vigilante" de Mérida, el 24 de julio de 1957, con motivo del centenario del nacimiento del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

miércoles, 22 de julio de 2020

LAS HERMANAS DE LA CONSOLACIÓN Y LA GENEROSIDAD DEL GENERAL GÓMEZ


María Rosa Molas, fundadora de las Hermanas de Ntra. Sra. de la Consolación, cuya Congregación en Venezuela fue protegida y ayudada por el Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez, después del fuerte terremoto que sacudió a Cumaná en 1929.


Colegio de “La Consolación” en Cumaná. Departamento de Comedores y salones de recreo y clases. Foto: Luis F. Toro. Año 1929.

En momentos de producirse la catástrofe, las alumnas internas y externas y las Madres que regentan el plantel, se hallaban en la Capilla erigida hacia la derecha. Formaban un conjunto de cerca de cien personas y todas resultaron ilesas a pesar de haber sufrido notablemente dicha Capilla, cuyo pavimento quedó cubierto por grandes fragmentos de concreto desprendidos del techo y de las paredes.
Las internas han sido retiradas temporalmente del Instituto por sus padres. Las Reverendas Madres buscaron asilo provisional en Barcelona, de donde pensaban regresar a su lar nativo en España. Pero gesto munificente y oportuno del General Gómez ha puesto a la disposición de ellas un moderno edificio en Maracay para la reinstalación del Colegio, y ellas lo han aceptado bendiciendo la mano y el corazón que así las ampara.

TELEGRAMAS DIRIGIDOS AL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ

De Cumaná a Maracay. El 18 de enero de 1929. Las 5 hs. p.m.
Señor General Juan Vicente Gómez, etc., etc., etc.
Las nueve Hermanas que vinimos de España a servir el Colegio de esta ciudad, totalmente destruido, en la mayor miseria.
Suplicamos regalarnos los pasajes para España en el primer trasatlántico que salga. Dios bendecirá su caridad.
Respetuosamente,
Madre Piedad de Vidiella.

De Maracay a Barcelona. El 19 de enero de 1929. Las 4 hs. 30 ms. p.m.
Señora Madre Piedad de Vidiella.
Recibido su telegrama del 18 fechado en Cumaná. Es el deseo de que las nueve Hermanas que dirigían el Colegio de la Consolación puedan continuar su labor educadora en este país, me permito ofrecer a usted un edificio recién construido en esta ciudad, propio para Colegio, y en el cual podrían ustedes instalarse provisionalmente con las alumnas que las acompañan, si así lo desean los padres o representantes de éstas, o quedar ustedes definitivamente en Maracay al frente del Instituto.
Si aceptan este ofrecimiento daría orden al vapor de guerra “Mariscal Sucre” de conducirlas a Puerto Cabello.
Atento servidor,
Juan Vicente Gómez.

De Barcelona a Maracay. El 22 de enero de 1929. Las 9 hs. 30 ms. a.m.
Señor General Juan Vicente Gómez, etc., etc., etc.
Recibido su telegrama ofreciéndonos colegio.
Muy agradecidas aceptamos, esperando el aviso de la llegada del vapor para embarcarnos.
Elevamos votos al Cielo por tanta munificencia y generosidad.
Dios guarde y prolongue su existencia por dilatados años.
La Superiora,
Madre Piedad Vidiella.
(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 24 de enero de 1929).

LLEGADA A MARACAY DE LAS HERMANAS DE LA CONSOLACIÓN
SUNTUOSO ALOJAMIENTO DISPUESTO POR LA HIDALGA 
HOSPITALIDAD DEL GENERAL JUAN VICENTE GÓMEZ

Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela.

Maracay, 28. Hoy a las 12 y 30 p.m. llegaron a Maracay, procedentes de la desolada ciudad cuna del perínclito Sucre, por la vía de Puerto Cabello, siete Hermanas españolas de la Congregación de Nuestra Señora de la Consolación, que ejercían en Cumaná el apostolado de la enseñanza a que exclusivamente las obligan las reglas de su Orden y que la inesperada desgracia de aquella capital dejó en la más completa ruina. El País entero sabe del infortunio de estas almas buenas, sometidas, junto con nuestros hermanos de la tierra cumanesa a la dolorosa contingencia que estamos lamentando; y sabe también que ellas en medio del pesar que las afligía se dirigieron al Benemérito Jefe del País, General Juan Vicente Gómez pidiéndoles pasaje para regresar a España, a donde irían con la desolación en el espíritu y el amargo recuerdo de su infausto destino.
El Benemérito Jefe, que no vive sino para el bien de la Patria y de sus conciudadanos, y que se haya siempre dispuesto para toda obra buena, al acceder a la petición que se le hacía, ofreció a las institutoras españolas, generosamente, una casa en esta ciudad por si querían continuar ejerciendo el apostolado que las trajo a Venezuela y que un golpe de adversa fortuna les interrumpía. Ellas no vacilaron en aceptar la providente oferta, y hoy llegan a Maracay a recibir la casa que pone a su disposición el Benemérito Jefe; y han experimentado una sorpresa de alegría y tan intensa al ver el albergue con que se les dota, que bendiciendo a Dios y elevando sus preces al Altísimo en señal de gratitud por el paternal amparo que les brinda el General Gómez, no cesan de elogiarlo ni un instante. La casa dispuesta para recibir las siete Hermanas está construida en una superficie de terreno de diez mil metros cuadrados. Alrededor del patio principal se hallan las salas de recibo, salones, comedores y departamentos para cátedras, muy bien aireados y con mucha luz. Hacia la parte sur demoran amplísimos dormitorios con cabida para cien alumnos. Todos estos departamentos están rodeados de anchos corredores. El servicio de baño está dividido en diez cuartos individuales, lo mismo que los servicios sanitarios. Al oeste del edificio un inmenso parque sembrado de árboles frutales con una superficie de cinco mil metros cuadrados será el sitio de recreo. El patio principal es un bello jardín exornado con un kiosko central. Del lado Este la Capilla amplia y ventilada tiene una capacidad para doscientas personas. La cocina tiene también calefacción eléctrica además de la ordinaria de carbón y el departamento para lavadero se halla provisto de todo cuanto en estos menesteres se requieren. Al frente del edificio, que en su parte norte, se interrumpe la construcción con un pequeño patio hecho expresamente para conservar un hermoso árbol de mango que el General Gómez no quiso que troncharan y cuyo sitio provisto de cómodos bancos de mampostería parece que hubiera sido hecho para lugar de meditación y descanso.
En el departamento destinado a enfermería pueden alojarse cómodamente 10 enfermos y hasta 15 en caso de necesidad. Esta casa construida a excepción del frente, bajo la dirección del ingeniero Aurelio Beroes, es de cemento armado, y los techos de obra limpia con alfardas de bálsamo, samán y angelino, y toda de tejas menos el gran patio frente a los dormitorios que han sido cubiertos con planchas de asbesto y cemento y tiene por su frente que mira al norte, ciento cincuenta metros. Tres grandes depósitos de agua garantizan la abundancia de este elemento, con servicio de bombas movidas por fuerza eléctrica. La iluminación consta de ciento sesenticinco luces en su mayor parte de cincuenta y de cien bujías.
A grandes rasgos se traza este informe de la casa que ocupan ya en Maracay las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, especializadas en la instrucción de niñas, puestas a su orden por el patriota esclarecido que rige las instituciones de la República.
Corresponsal.
(Publicado en el Periódico “El Nuevo Diario”, el 29 de enero de 1929).

(Publicado en el Libro, Tomo II, de F. Benet, Año 1929).

El 17 de enero de 1929, a las 7 y 35 de la mañana y por espacio de treinta segundos, se dejó sentir en Cumaná un terrible y horroroso terremoto que ocasionó la destrucción de la ciudad, quedando nuestro Colegio en ruinas. pero gracias al Altísimo no tuvimos que lamentar desgracias personales.

Con este acontecimiento el Colegio en el suelo, todos los esfuerzos y sacrificios de cinco años estaban en ruinas. Tienen como aparente mejor opción regresar a España, para lo cual piden ayuda al Presidente de la República, General Juan Vicente Gómez, para que éste les regale los pasajes, a lo cual reciben como respuesta, el 19 de enero de 1929, la proposición de ir a Maracay a ocupar un edificio recién construido para que funden allí un Colegio, y les pone a disposición el vapor "Mariscal Sucre" que las llevaría a Puerto Cabello. No estaba entre los proyectos fundar en Maracay, pero la Providencia les asoma esa posibilidad que ellas aceptan con gusto.

El 25 de enero salen rumbo a Maracay, llegando el 28 de enero, todo se dio con mucha rapidez, el 5 de marzo se realizaba la fundación y el 1° de abril se daba inicio a las clases. Con la fundación en Maracay se puso de manifiesto el especial cariño y el reconocimiento de la labor que llevaban a cabo las Hermanas, por parte del General Juan Vicente Gómez, quien se convirtió en una especie de protector y amigo para las Hermanas de la Consolación. Como una muestra de ello podemos presentar una comunicación, entre las Hermanas de Maracay el General, con motivo del primer aniversario de las Hermanas en Maracay: En un telegrama con fecha 28 de enero de 1930, le escribían las Hermanas al General Juan Vicente Gómez, lo siguiente:

Benemérito General. Cumpliendo hoy primer aniversario de nuestra llegada enviamos congratulaciones cordialísimas, profundo agradecimiento por la generosa y dulce acogida que pródigamente nos dispensó su magnánimo corazón. Elevamos fervientes votos prosperidad personal dilatada existencia.

El mismo día en la tarde, recibían las Hermanas respuesta del General Gómez:

Madre Piedad y Comunidad de Maracay. Recibido. Mucho agradezco el recuerdo que ustedes me dedican hoy y aprecio en lo que significan los votos personales que me expresan. Las deseo siempre muy felices y atentamente las saluda de ustedes amigo. Juan Vicente Gómez, Maracay, 28 de enero de 1930.

Es el 2 de enero de 1933 cuando llegan las Hermanas a Caracas para concretar la fundación, vienen desde Maracay, Barcelona, Porlamar y España. El Colegio en Caracas funciona provisionalmente, en una casa de la familia Stolk, de Jesuítas a Tienda Honda, abre sus puertas para el inicio de clases el día 9 de enero para alumnas externas y semi-internas, comienza con tan sólo 20 niñas. Oficialmente el Colegio se inaugura el 19 de marzo. Pronto esta casa les quedó pequeña, es así como en agosto de 1934 se mudan a una casa ubicada entre las esquinas de Pelota y Abanico. Esta nueva sede también les quedó pequeña en poco tiempo, debían mudarse nuevamente, a una estructura que les permitiera acoger al floreciente alumnado. Es así como el 18 de diciembre de 1940, se firmó la escritura para la adquisición de los terrenos en donde se habría de fabricar el nuevo colegio. Las Hermanas se trasladan al nuevo edificio, todavía en construcción, el 15 de septiembre de 1941 y las clases comenzaron el día 22 del mismo mes.

BREVE HISTORIA DE LA CONGREGACIÓN DE LA CONSOLACIÓN EN VENEZUELA

La historia de la Congregación de la Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, y su aporte a la Educación en Venezuela, comienza en el año 1924 cuando, por la aprobación de la Madre Juana Tena, Superiora General de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, es aceptada la petición del padre Elías María Sendra, Provincial de los Carmelitas Calzados en Venezuela a la Madre Clotilde Cadroy, para que algunas Hermanas vengan a Venezuela a ser “instrumentos de misericordia y consolación", con una misión apostólica específica: evangelizar educando.

En una carta enviada al Obispo de Cumaná, Monseñor Sixto Sosa, con fecha 13 de marzo de 1924, la Madre Superiora General le decía lo siguiente:

Las cuatro religiosas de la misma Congregación: Reverenda Madre Sor Piedad (Agustina) Vidiella Franch, Sor Anunciación del Pilar (Aurora María de los Ángeles) Soriano Palomo, Sor Caridad de María Inmaculada (Emilia) Ardévol Cugat y Sor María Eulalia (Olalla) Tornero Atenza, según las disposiciones de la santa obediencia, han de embarcarse para Venezuela en vapor de la Compañía Italiana, dentro del corriente mes de marzo.

Y así el día 22 de marzo de 1924, en el vapor Venezuela de la Compañía Italiana, salían de Barcelona las cuatro Hermanas, las cuales llegan a La Guaira acompañadas por los padres Carmelitas Calzados, el día 8 de abril. Son recibidos por los Padres Dominicos.

Se dirigieron a Caracas para visitar al Nuncio Apostólico, doctor Felipe Cortesi, y al Arzobispo de Caracas, Monseñor Felipe Rincón González. En espera del vapor que las llevaría a Cumaná estuvieron en Caracas hasta el día 14 de abril, en el cual parten llegando a las costas de Cumaná, dos días después, el 16 de abril.

Es el Nuncio quien determina dónde y cuál será la primera fundación, el lugar es Cumaná y el trabajo apostólico a llevar a cabo es una "escuela propia con pensionado y semi-pensionado", para que este proyecto acabe de ser realidad falta la casa que va a funcionar como Colegio y vivienda para las Hermanas, este aspecto fue solventado por el Obispo quien "les cedió la casa que habitaba, en la calle Sucre, número 29, propiedad de la señora Josefa María Guillén de Berrizbeitia con la suficiente autorización de ella y de su familia". El Colegio Nuestra Señora de la Consolación, de Cumaná, abre sus puertas el 1° de agosto, con cuarenta alumnas externas y el internado comienza a funcionar el 1° de septiembre con cincuenta internas, las cuales provenían de "Barcelona, San Antonio del Golfo, de Caripe y del centro de Cumaná". Llegaron a tener unas doscientas alumnas.

El 11 de octubre llegan a La Guaira once Hermanas que vienen a apoyar la fundación de Cumaná y los nuevos proyectos de fundación en Carúpano y Porlamar, a Cumaná arriban el 21 de octubre. La fundación de Carúpano no se llevó a cabo. El día 27 de octubre parte a Porlamar un grupo de Hermanas para llevar a cabo la fundación. El colegio "Ntra. Sra. del Valle" de Porlamar, abría sus puertas el 17 de noviembre. Parten de Cumaná hacia Barcelona con idea de hacer una fundación allí, en día 18 de agosto de 1927; idea que es alcanzada ese mismo año, apenas un mes después. El día 16 de septiembre se bendecía la capilla, la casa y se daba inicio a las clases.

Antes de cumplir el primer año de funcionamiento, el Colegio de Cumaná ya les quedaba corto por la cantidad de alumnas con las que contaban, razón por la cual se les hace necesario buscar una nueva localidad para mudar dicho Colegio, y es así como el 16 de mayo de 1926 “firmaron la escritura de compra de una casa y solar" y se inauguraba el 29 de octubre de 1927 el nuevo Colegio. Al ritmo que aumentaba esta sede también les quedaría pequeña por ello deciden comprar unos terrenos colindantes y para los primeros días de enero de 1929 inauguraban las obras de ampliación, aun cuando no estaban terminadas del todo. Vienen tiempos difíciles, y pruebas duras como el terremoto que destruyó por completo la sede y que gracias a la ayuda inmediata y generosa del Presidente Juan Vicente Gómez, lograron continuar su importante labor educativa en Venezuela. (Casaus, 2002. Casaus 1992).

viernes, 17 de julio de 2020

LACTUARIO DE MARACAY: SU GRAN DESARROLLO E IMPULSO POR EL GENERAL GÓMEZ


El Benemérito General Juan Vicente Gómez, principal impulsor de las industrias nacionales, entre ellas, el Lactuario de Maracay.


INAUGURACIÓN DEL LACTUARIO DE MARACAY EN 1913

El General Juan Vicente Gómez, del brazo de su hermana Regina, inaugura el Lactuario de Maracay, en la Calle Mariño, el 1 de julio de 1913.


Maracay: 1° de julio de 1913.
Señor General Juan Vicente Gómez.
Miraflores.

Con verdadera satisfacción cumplimos el grato deber de participar a usted que acaba de ponerse al servicio del público el edificio construido para el Lactuario de esta ciudad, y el primero en Venezuela, y el cual se funda bajo la protectora Administración de usted. A la elegancia y solidez de la obra, en la cual se ha invertido un cuantioso capital, agregase la comodidad de los diversos departamentos en especial el tren de maquinarias venidas expresamente del extranjero y que son de primera calidad. Cuenta además el establecimiento con un personal técnico que dará a los productos la bondad exigida por la ciencia y por el adelanto moderno y para su sostenimiento existen ya en estos lugares diversos establos de vacas de ordeño de raza fina cruzada y criolla suficientes para abastecer el Lactuario, tanto en los primeros como en los sucesivos impulsos de su desenvolvimiento industrial. Todos estos hechos Señor General, han llevado el contento al corazón de los laboriosos hijos de Aragua, quienes con estas notaciones de progreso abren su espíritu a las más dulces esperanzas y se confirman más en la creencia de que sólo al amparo de la paz son realizables los programas que involucran el bienestar de la República, el prestigio de su Jefe y el renombre de la Causa; y sube de punto ese mismo entusiasmo cuando se considera en el seno de los industriales y de los compañeros de Causa que esos beneficios de indiscutible valor y positiva utilidad se deben única y exclusivamente a los nobles impulsos de su alma de patriota, que no satisfecha con haber devuelto a la República sus sagrados fueros en la memorable jornada del 19 de Diciembre, se empina sobre sus propios méritos y por sobre las arraigadas costumbres trata de conducir a Venezuela con brazo fuerte y seguro a la meta a donde llegan todos los pueblos que se han hecho fuertes por el privilegio de la raza, por el esfuerzo constante y por la voluntad firme y definida de un hombre que como usted, sólo tiene un corazón para amar a sus compatriotas y una recta conciencia para juzgarnos en medio de las adversidades de la vida y a los conflictos que acarrean las contingencias políticas. Admiradores nosotros de su obra que cada día engrandece a este País, tan abatido por la indolencia de pasadas administraciones, nos apresuramos a dirigirle el presente telegrama contentivo de nuestras efusivas congratulaciones y de los francos votos que hacemos porque la Providencia nos lo conserve siempre poseído de los mismos sentimientos que le han destacado como hombre público, como hombre de trabajo, y como amigo leal y consecuente.

F. A. Colmenares Pacheco, Julio Hidalgo, Pedro J. Rodríguez, Sucesión Gorrín, Vicente Vizcaya, Manuel Ochoa, Esteban González, Ramón Garrido, Ramón Garrido, hijo, Manuel R. Ojeda, Gonzalo Crespo, Pedro Antonio Avendaño, Ernesto Ravina, Ramón Díaz, José Muñoz Rueda, Raimundo Fonseca, Guillermo Willet, Eduardo Rauber, Enrique Dorta, Manuel Torres, Alfredo Sanabria, Jesús Rodríguez, Manuel Funes, Manuel Mercado, Hely Galavís, Vicente Pérez, Andrés Rodríguez, Juan Tovar, Rafael Llamozas Briceño, Vicente Alfonzo R., Juan B. Chávez, Francisco Baptista Galindo, Rafael Briceño A., Cosme D. Montilla, Ulises Sánchez, Ramiro S. González, José Palermo, Ramón Delgado, Vicente R. Martínez, Marín Rueda, L. I. Codecido, Miguel Rodríguez, Felipe Casanova, Diego Rodríguez Garmendia, Fidel Córdova, Diego Hernández G., F. Lasall, Cirilo Cróquer, Ciriaco Pérez, Julián Herrera, Mariano León, Modesto Díaz, Augusto Pérez, Domingo González, Luis Pagola Velasco, Jesús Tovar, Ángel Jaime, Diego Muñoz Rueda, Nicanor Michelena.

Vista exterior del Lactuario de Maracay.


Maracay 1° de julio de 1913.
Señor General Félix Galavís.

Hoy hemos abierto los trabajos industriales del Lactuario. Como desde el primer momento ha sido usted propagandista entusiasta de esta Empresa, lo felicito cordialmente.

Felizmente hemos errado en nuestras pesimistas previsiones respecto a la materia prima porque hoy mismo que comenzamos el trabajo nos hemos visto en la imperiosa necesidad de tomar tan sólo parte de la leche que se nos ofrece a pesar de no estar toda y los pastos en las condiciones más favorables.

Su amigo,

J. Trujillo Arraval.

Caracas 1° de julio de 1913.
Señor Doctor J. Trujillo Arraval.

Recibido. Mis más sinceras felicitaciones por el feliz éxito obtenido hoy en el comienzo de los trabajos del Lactuario.

Es con estos hechos como el General Gómez gana cada día en sus conciudadanos verdadero aprecio y confianza, por lo que nosotros, sus verdaderos amigos, debemos sentirnos orgullosos de servir con él.

Lo abraza,

Félix Galavís.

Maracay 1° de julio de 1913.
Señor General J. Eloy Anzola, Presidente de la Compañía Anónima "Lactuario de Maracay".

Hoy hemos abierto los trabajos industriales del Lactuario. Desde las primeras horas de la mañana ha principiado a llegar la leche a la fábrica en carros y otros vehículos, de todas las queseras que circundan esta villa. El gran número de potes importados por la empresa para el servicio de recolección de la leche con capacidad total de 6.500 litros no ha alcanzado, viéndonos en el caso de limitar la distribución para compartirlo equitativamente a fin de que todos los productores hayan tenido desde sus comienzos participación en esta industria del progreso.

La materia prima de que puede hoy disponerse supera en dos tercios más la capacidad de nuestras máquinas, lo cual es para esta nueva industria la más positiva garantía de su estabilidad y progresivo engrandecimiento.

Reciban mis felicitaciones.

Su amigo y atento s. s.,

J. Trujillo Arraval.

Caracas 1° de julio de 1913.
Señor Doctor J. Trujillo Arraval.

Recibido. La espléndida y entusiasta forma en que el Lactuario de esa ciudad ha iniciado sus trabajos, garantiza palmariamente el gran éxito que el porvenir reserva a esa importante y útil industria nacional, que como todos los demás factores de progreso que se desarrollan en el País, presenta con el decidido y protector amparo de su digno Presidente el General Juan Vicente Gómez, cuyos esfuerzos de patriota y de Magistrado convergen todos a dar el mayor adelanto a las nobles iniciativas del trabajo, bajo cuyo fomentador impulso viven y prosperan los pueblos.

En mi carácter de Presidente de la Compañía Anónima "Lactuario de Maracay", acojo y retribuyo con la más viva complacencia sus atentas y expresivas congratulaciones.

Su amigo,

José Eloy Anzola.

(Publicado en el Periódico "El Nuevo Diario", el 2 de julio de 1913).

Empleados del Lactuario de Maracay, operando las modernas máquinas. 

De acuerdo con el Director del Lactuario, se desarrollaron tres líneas de producción: a) leche y crema esterilizada; b) mantequilla de dos tipos: salada y sin sal, y c) dos tipos de quesos: Patagrás y Flandes; poseía además una fábrica de hielo y una sección para fábrica de conservas o salchichas; señaló además que la existencia de las vaqueras y potreros adyacentes a la ciudad aseguraba al Lactuario cerca de 5.000 litros diarios de leche, siendo posible con toda facilidad comprar otros 5.000 litros más de leche tan pronto la planta estuviera en plena producción. (Revista Técnica del MOP. Caracas, 1913 p.166).

Trujillo, Roche & Cía, representada por el señor José Eloy Anzola, vendió el Lactuario al General Juan Vicente Gómez en la cantidad de Bs. 445.314. Los activos de la Compañía, según el documento de compra-venta, estaban constituidos por el terreno, un edificio, maquinarias para explotar la industria de la leche y sus derivados, enseres, útiles, existencia de mercancías, derechos y acciones de todo lo demás que le era anexo, entre ellos una planta eléctrica, dos fábricas, una de hielo y otra de latas. (OSRDG, Documento Nº 11, 1917).

El Benemérito General en Jefe Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, invitó al General John J. Pershing de los Estados Unidos de América, a conocer las instalaciones del Lactuario de Maracay y el Ingenio Bolívar en San Mateo, Edo. Aragua, durante su visita a Venezuela en 1925.

El LACTUARIO DE MARACAY EN 1933

Fachada exterior del Lactuario de Maracay.

El mérito de hacer las cosas no puede apreciarse debidamente sino cuando se hacen bien, y en el caso del Lactuario no es preciso esforzarse mucho para hacer la demostración que esta Empresa, que se debe a la perseverancia del General Gómez y que funciona desde hace 20 años, produce mantequilla, no igual, sino mejor que las importadas. El que lo dude no tiene más que comprar una lata de esta mantequilla y compararla con sus similares del extranjero.

Dirige el Lactuario el señor Ignacio Iturzaeta, y en la actualidad produce diariamente 400 kilos de mantequilla en sus dos clases: salada y sin sal. El establecimiento recibe diariamente 7.000 litros de leche, en higiénicos envases de hierro estañado de 50 litros cada uno.

Además de la mantequilla produce el Lactuario quesos de diversas clases, habiéndose especializado en la producción del llamado queso "amarillo" de gusto exquisito y excelente calidad.

Los envases se fabrican también en el establecimiento, y tanto éstos como los que diariamente conducen la leche al establecimiento, se lavan y esterilizan por los procedimientos más modernos.

Aspecto del interior del Lactuario de Maracay.

Hay un departamento de pasteurización, o sea el procedimiento de esterilizar la leche por el método de Pasteur, sometiéndola a la acción del calor. Después de pasteurizada pasa la leche por una tubería a otro salón, donde se descrema por aparatos de centrifugación. La crema sigue por medio de tubos a otro departamento frigorífico, donde fermenta a una temperatura de 12 grados, y pasa después a los aparatos que convierten la crema en mantequilla. Una vez obtenida ésta, se lava repetidas veces con agua fría, prensándose por medio de un dispositivo especial, y a la mañana siguiente se envasa y se deja en observación durante 24 horas.

El Lactuario se compone de un muelle para recibir la leche, departamentos de descremación, de batidoras, de maduración de la crema, de observación, etiquetas y laboratorio.

Lactuario de Maracay. Aparato para envasar mantequilla.

El Lactuario tiene un departamento anexo para la fabricación de queso, con su cava correspondiente para la maduración de los mismos, y cuenta con talleres apropiados de herrería, mecánica, carpintería, aserradero, etc., etc.

(Libro "Guía General de Venezuela, Año 1933, II Tomo, por F. Benet).


Personal trabajando en el Lactuario de Maracay.

Fue la primera empresa instalada en el siglo XX en la ciudad de Maracay. La técnica de producción la instituyó el profesional holandés Enrique Peeters, a quien llamaban Mister Peeters.

Cuando se inauguró el Lactuario de Maracay, el 1 de julio de 1913, uno de sus accionistas principales era el General Juan Vicente Gómez. La maquinaria fue escogida entre la más moderna y la mantequilla según el técnico, era mejor que la holandesa por su pureza, habida cuenta que no utilizaban aditivos. Se exportaba a los Estados Unidos de América, Francia, Holanda y Suecia.

("Toponimia Antigua de Maracay. Calles, Plazas, Esquinas, Casas, Sitios", escrito por Oldman Botello, Año 2007).